Quizá los asistentes para el hogar más conocidos, como Alexa o el de Google, suelen formar parte de casa con sus dispositivos, como son la familia Echo o los Nest, aunque un móvil viejo es más que suficiente para tenerlos disponibles.
Es muy habitual que no sepamos qué hacer con esos móviles que, tras pocos años, están nuevos, pero llegan al final de las actualizaciones de seguridad.
Usar un móvil en estas condiciones puede no ser la mejor forma de protegerse, así que es conveniente que si lo quieres reutilizar consideres varios puntos importantes en materia de ciberseguridad.
Lo primero de todo es que nunca dejes una SIM en el móvil, además de que lo más recomendable pasa siempre por crear una cuenta totalmente aleatoria para usarla en el dispositivo, con la intención de separar tu identidad real.
De esta forma, en caso de que alguien intente acceder a tu red, no conseguirá tus datos personales, un paso básico para garantizar que reutilizar tu viejo móvil no tenga consecuencias negativas para tu seguridad y privacidad.
A partir de aquí, tienes varias opciones, dependiendo de la relación entre dificultad y seguridad que prefieras.
La forma más fácil y rápida de convertir un viejo móvil en un asistente de voz
Teniendo en cuenta una opción básica en seguridad, lo más común sería conseguir la aplicación NetGuard –no-root firewall, por su nombre en Google Play para Android– iniciando sesión con la cuenta independiente creada para el móvil.
Esta herramienta se encargará de permitir o denegar el tráfico, con una interfaz en la que podrás revisar todo esto con mucho detalle.
Lo importante es que instales Google Gemini o Amazon Alexa desde su app oficial en Google Play y bloquees con NetGuard la navegación en internet para todas, excepto para el asistente.
Una vez hayas realizado estos pasos, tan solo tienes que desactivar los permisos de otras aplicaciones que tengas en el móvil, desde la configuración habitual para tu dispositivo Android; deja solo el micrófono para tu asistente y elimina cualquier permiso de cámara.
Con esto tendrás fácilmente un viejo móvil como asistente y podrás controlar el tráfico de internet, para evitar que tus datos personales caigan en malas manos, aunque no es la forma más segura, ya que esto implica algo más de tiempo.
Una configuración estricta en seguridad es siempre algo más complicado de lograr, aunque no es imposible y te servirá para ahorrar en un dispositivo inteligente para el hogar.
Configura WiFi para invitados y escucha continua
Los móviles no suelen contar con una pestaña mecánica para cerrar la cámara o el micrófono, así que si has desactivado los permisos de la cámara, lo más aconsejable es que desactives también el reconocimiento constante de tu voz en la aplicación del asistente elegido.
Además, lo más importante es que configures previamente una red WiFi para invitados, algo que la mayor parte de fabricantes permiten desde la interfaz del router, con un nombre parecido a Red para invitados.
Cualquier dispositivo que vayas a utilizar como asistente de voz tiene que estar en esta red, que te aparecerá de forma independiente a la tuya propia; gracias a esto, podrás evitar que un posible ataque afecte a tu red principal.
Para que tu aplicación descargada no siga rastreando tu voz de forma continua, tomando como ejemplo el asistente de Google –Gemini–, tendrás que desactivar una opción conocida como Voice Match.
Esto es fundamental para que el dispositivo no recopile audio constantemente y tengas acceso a tus conversaciones más privadas.
Sea cual sea el método que elijas para configurar un viejo móvil como asistente de voz para casa, siempre piensa que ningún método es infalible a nivel de seguridad, y que todo depende de una revisión constante.


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