Mientras que China amenaza con un enjambre de 200 drones autónomos, la guerra entre Rusia y Ucrania hace que el desarrollo de estas tecnologías de vehículos aéreos no tripulados siga en constante evolución.
Sin embargo, el país liderado por Vladímir Putin quiere dar un paso más allá. Ya lo ha hecho con el sistema de inteligencia artificial Svod que permite seguir tácticas en tiempo real desde una máquina y ahora, lo siguiente es revolucionar la industria con algo inimaginable.
Los científicos rusos trabajan en un experimento para convertir a las palomas en “bio-drones”. Actuarían como una máquina, pero son seres vivos que trabajarían para hacer espionaje, rescates, búsquedas y mucho más, todo porque tienen mayores capacidades que un dispositivo.
La neurotecnología rusa logra hacer que las palomas se conviertan en “drones vivos”
Por muy descabellado que suene, esta es una realidad y Neuralink de Elon Musk no tiene nada que ver, sino los científicos de la compañía Neiry, quienes se han enfocado en desarrollar un proyecto de “palomas teledirigidas”.
Dicha empresa se centra en neurotecnología y cuenta con una sede en Moscú, Rusia. Principalmente, el equipo se especializa en interfaces cerebro-computadora (BCI), algo similar a lo que se vio en uno de los capítulos de Black Mirror de la séptima temporada, aunque también ponen en marcha planes en un ámbito amplio.
En este caso, se han vuelto virales por uno de los proyectos más impresionantes e inimaginables que hace que parezca una película de ciencia ficción y es el PJN-1, donde “PJN” significa Pigeon (Paloma en inglés) y “1” se refiere a la primera generación.
Consiste en usar dicha especie de aves para crear “bio-drones”. ¿Cómo planean hacerlo? Los científicos van a implantar chips en el cerebro de las palomas para lograr controlarlas a distancia.
Estas conexiones se logran por medio de “electrodos que estimulan el cerebro”, logrando que los animales reaccionen a los impulsos correspondientes para dirigirlos en remoto, explica Naftemporiki.
La razón por la que es tan importante se debe a que ha recibido un gran financiamiento de fondos provenientes del presidente Vladímir Putin y Voskhod del oligarca Vladimir Potanin, siendo parte de una “Iniciativa Tecnológica Nacional”.
Neiry también está contando con el apoyo del Instituto de IA de la Universidad Estatal de Moscú, el cual está vinculado directamente al gobierno al ser dirigido por la hija de Putin, Katerina Tikhonova.
¿Para qué servirían los bio-drones y por qué son más eficientes que los tradicionales?
Se supone que los bio-drones están siendo desarrollados para usarse en el monitoreo civil e industrial, como vigilancia de infraestructuras para gasoductos, líneas eléctricas y otros servicios o localizar personas para realizar rescates.
Sin embargo, expertos han advertido sobre el inminente uso militar, al tener ese financiamiento y estar vinculado al gobierno. De ser así, las palomas se utilizarían para espionaje militar, ya que la propia startup rusa ha confirmado que estas aves pueden superar a los drones FPV en autonomía con unos 400 km diarios y sin emplear baterías.
Al tener estas ventajas, fácilmente serían un equipo más en el que se pueden mapear posiciones enemigas sin levantar sospechas, transportar artículos pequeños o localizar objetivos.
Según Alexander Panov, CEO de Neiry, este proyecto ya está en marcha y ha comenzado la etapa de producción a gran escala. Pero eso no es todo, cuervos, vacas y ratas están en la lista de ser las próximas especies con chips implantados. El futuro es ya y todo esto definitivamente lo confirma.


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