El CEO de Nvidia es de esas personas, muy al estilo Steve Jobs, que sabe crear un gran hype en lo que a innovaciones se refiere. Jensen Huang acaba de soltar una pequeña frase que tiene a muchas empresas frotándose las manos y a la competencia preguntándose qué será.
Durante una charla, tras una cena con ingenieros de SK hynix, Huang ha afirmado que el mes que viene, en el evento GTC 2026, presentarán un chip que «sorprenderá al mundo». Huang no solo habla de un procesador más rápido, sino de algo que el mundo «no ha visto antes».
El propio CEO de Nvidia ha admitido que seguir aumentando el rendimiento es cada vez más difícil porque se están chocando contra los límites de la física.
Ya no basta con meter más piezas dentro de una GPU; ahora hay que inventar nuevas formas de arquitectura. De ahí que su frase resuene con más fuerza. Al parecer, es algo que cambiará por completo la forma de diseñar las gráficas.
¿Qué podría tener Nvidia cocinándose en el horno para dejar al mundo con la boca abierta?
Teniendo en cuenta que aún falta algo de tiempo y que esa pequeña bomba parece realmente un cambio enorme, es inevitable que muchos empiecen a lanzarse a la piscina al afirmar qué podría ser.
Aunque muchos fanáticos de los videojuegos están cruzando los dedos por ver una nueva tarjeta gráfica de la serie RTX, la realidad es que se podría casi descartar esta idea.
Hace unos días ya se pudo saber que Nvidia, con un 99% de seguridad, no lanzará nuevas tarjetas gráficas RTX en 2026 y que la esperada serie RTX 60 no llegaría hasta 2028.
La noticia llegó después de meses de rumores. Muchos esperaban ver una actualización Super de la serie RTX 50 en el CES 2026. No ocurrió. Pero un informe señala que Nvidia ha decidido no mover ficha este año, dejando en el aire tanto esa novedad como la siguiente generación.
El motivo ya te lo puedes imaginar: la memoria RAM. La propia compañía ha reconocido que la demanda de sus GPU GeForce RTX es muy fuerte y que el suministro de chips de memoria es limitado. En pocas palabras, hay más demanda que oferta y eso no se puede sostener si encima lanzas nuevas versiones.
Por otro lado, hay voces que hablan de que ese chip sorpresa podría ser un procesador híbrido que mezcle computación y memoria de una forma nunca vista, eliminando los cuellos de botella que hoy retrasan a las IA más top. Esto sería un auténtico bombazo, ya que conseguiría que los datos viajen dentro del chip a una velocidad que hoy parece imposible.
De cara al usuario, si el chip sorpresa es un cambio total en la forma en que se procesa la IA, podrías ver muy pronto asistentes de voz a otro nivel, traductores en tiempo real y motores de búsqueda realmente potentes e inteligentes.
Pero a todo esto hay que sumarle el factor ‘Vera Rubin’. Esta plataforma es el relevo de la actual arquitectura Blackwell, y se espera que sea el corazón de los superordenadores que irán naciendo hasta finales de esta década.
Si Jensen Huang dice que lo que presentará en marzo va a sorprender al mundo, es porque probablemente ha encontrado la forma de integrar funciones de IA directamente en el hardware de red o en sistemas de refrigeración líquida integrados en el propio silicio. Aquí, como este decía, ya no se habla de potencia bruta sino de eficiencia.


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