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  • Motorola prepara su propia versión del iPhone Duo y el Samsung Galaxy Z Fold 8: así es el Razr Fold de formato cuadrado

    Motorola prepara su propia versión del iPhone Duo y el Samsung Galaxy Z Fold 8: así es el Razr Fold de formato cuadrado

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    Motorola prepara un cambio de formato en sus plegables y planea lanzar un dispositivo plegable de tipo pasaporte con un aspecto muy similar al Samsung Galaxy Z Fold 8 y al iPhone Duo. ¿Lo conseguirá?

    El formato Wide está de moda y así lo hemos podido comprobar de parte de los principales fabricantes de móviles. Entre ellos, Huawei, con el Pura X View, un móvil que ofrece una pantalla con una pantalla de 6,39 pulgadas y una relación de aspecto de 16:9,5.

    Xiaomi también se ha posicionado a favor de esta tendencia con el Xiaomi 18 Fold, un dispositivo plegable que conocimos solo unos días antes que el de Apple y que, al contrario que el de Apple o Samsung, sí que incorpora una tercera cámara trasera.

    Parece que le ha llegado el turno a Motorola, compañía que a comienzos de este 2026 se estrenó con el formato tipo libro tras años de trabajo en el diseño de concha y que parece que también se va a lanzar a por la forma cuadrada.

    Cristal 3D y formato sin biseles: así será el Motorola Wide

    La información relacionada con este dispositivo llega desde 9to5Google, donde reconocen que ya tenían datos relacionados con este plegable desde hace unos días. Concretamente, desde comienzos de este mes.

    A pesar de haber tenido acceso a esta información, decidieron esperar para conocer más datos de este dispositivo, debido a que no consideraron que «hubiera suficiente evidencia que respaldara» que se estaba trabajando en el Motorola Razr Fold Wide.

    Ha sido ahora cuando han podido conocer más información de este dispositivo en base a una serie de bocetos conceptuales de la marca, que muestran un mayor nivel de detalle y indicaciones clave.

    Entre ellas, descripciones como que se está fabricando «sin biseles» y que dispondrá de «cristal 3D» en su pantalla externa. Por el momento, no hay muchas más indicaciones acerca de este dispositivo, que aparece junto a los dibujos de los ya conocidos Razr y Razr Fold.

    Desde el comentado medio coinciden en que Motorola parece querer acercarse a la filosofía de la tecnológica de la manzana mordida, debido a que el iPhone Duo, debido a que dispone de cantos redondeados.

    Esto, por cierto, lo dista del Samsung Galaxy Z Fold 8, que tiene las esquinas cuadradas, aunque con un tacto suave que no hace que sean tan puntiagudas como las de sus predecesores. Entre ellos, el Samsung Galaxy Z Fold 7.

    La bisagra, prioridad en el nuevo plegable de Motorola

    Tal y como ha avanzado el comentado medio, Motorola también ha dejado caer en este documento que busca lograr una pantalla completamente lisa en este dispositivo, borrando la arruga de la bisagra.

    Este es uno de los problemas a los que se enfrentan todas las empresas que han apostado por los plegables, aunque, en el caso de Motorola, conviene apuntar que es una de las marcas que menos ha logrado esconder esta doblez.

    Finalmente y de acuerdo a las imágenes a las que se ha tenido acceso, cabe apuntar que, como el iPhone Duo, la cámara frontal de la pantalla interior también está alojada en el lateral superior derecho y que, posiblemente, la cámara principal estará compuesta de dos lentes y un flash.

     

  • Craig Federighi, directivo de Apple, responde a la gran duda del iPhone Duo: ¿puede sustituir al iPad?

    Craig Federighi, directivo de Apple, responde a la gran duda del iPhone Duo: ¿puede sustituir al iPad?

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    Craig Federighi, uno de los directivos más populares de Apple, ha sentenciado el fin del iPad, un formato que se parece demasiado al iPhone Duo, que «puede llenar el vacío» de las tablets de la marca de la manzana mordida.

    No ha pasado ni una semana desde que los de Cupertino presentaran su primer plegable, un dispositivo que finalmente no ha recibido el nombre de iPhone Ultra, tal y como venían apuntando las filtraciones previas al Apple Event.

    A pesar de no haberse denominado así, estas informaciones previas sí que apuntaban a que el dispositivo dispondría de las características que finalmente se han confirmado. Entre ellas, un formato pasaporte muy similar al del Samsung Galaxy Z Fold 8.

    Este nuevo formato ha generado dudas acerca de si Apple seguirá renovando uno de los dispositivos de su catálogo, el iPad, debido a que abierto tiene un tamaño similar al de iPad Mini.

    Marques Brownlee, uno de los creadores de contenido de tecnología más populares, también conocido como MKBHD, ha hablado sobre este tema con Craig Federighi, vicepresidente sénior de Ingeniería de software de Apple.

    El iPhone Duo puede llenar el vacío del iPad Mini

    En un vídeo que lleva por título iPhone Duo: What We Missed!, Brownlee ha explicado cuál es su punto de vista acerca del nuevo dispositivo de la marca y lo ha completado con las declaraciones de Federighi.

    En primer lugar, le ha preguntado qué cree que diferencia a un dispositivo de otro y cuál cree que es el uso que le daría un usuario que ya tiene un iPad en casa al nuevo iPhone Duo.

    «Tuvimos esa misma duda con el Mac cuando sacamos el iPad», ha dicho el directivo, a la vez que ha reconocido que ambos responden a «patrones muy similares» en relación al uso y las expectativas.

    «Según mi experiencia, si empiezo a usar el iPhone y quiero profundizar en algún contenido, [el iPhone Duo] es extraordinario para abrirlo y navegar. Por eso, creo que la gente encontrará su manera de utilizarlo», ha comentado.

    Debido a que el smartphone puede ofrecer lo mismo que un iPad, Federighi ha subrayado que «para alguien que tenía un modelo mini o similar, este dispositivo puede llenar ese vacío».

    «El iPhone Duo puede parecer un iPad, pero no lo es»

    En este vídeo, Brownlee también le ha preguntado a Federighi cómo cree que ha sido la recepción del iPhone Duo por parte del público, a lo que el responsable de software ha respondido que cree que la gente aún no está muy concienciada con el salto que la empresa ha dado a nivel de software con este dispositivo.

    «Así es como trabaja Apple. Podemos diseñar un dispositivo de arriba a abajo, desde el silicio hasta la carcasa, incluyendo la experiencia», ha comentado, sugiriendo que desde el equipo de software de la tecnológica piensan en la experiencia de software a nivel individual. Esto es, para cada uno de sus equipos.

    «El iPhone Duo puede parecer un iPad cuando lo abres, pero no lo es. Es algo que comenzó con un diseño diferente en la parte frontal y que, cuando lo abres, no obtienes lo mismo que con un iPad», ha asegurado Federighi.

    Para el directivo, lo que los usuarios obtienen con el nuevo iPhone Duo, que llegará a las manos de los consumidores el próximo mes de octubre, es lo que en Apple consideran «una experiencia perfecta de continuidad».

    «La forma en que están dispuestos los controles tiene sentido para este dispositivo y creo que es a ese nivel de optimización para ver toda la experiencia de usuario a través del terminal es donde estamos destinando toda nuestra energía», ha añadido el responsable de software de la marca.

     

  • Sam Altman, creador de ChatGPT, se suma a Dario Amodei y pide frenar el ritmo de la IA: «Hay dos formas en que el progreso de la IA podría salir muy mal y que debemos evitar»

    Sam Altman, creador de ChatGPT, se suma a Dario Amodei y pide frenar el ritmo de la IA: «Hay dos formas en que el progreso de la IA podría salir muy mal y que debemos evitar»

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    Durante los últimos años, las grandes empresas de inteligencia artificial han competido (y siguen haciéndolo) por crear modelos cada vez más potentes. OpenAI, Anthropic, Google, xAI y otras compañías han invertido miles de millones en centros de datos, chips y grandes cerebros con la idea de avanzar todo lo rápido posible.

    Ahora algo está empezando a cambiar. Dario Amodei, CEO de Anthropic, ha pasado de rechazar públicamente la idea de frenar el desarrollo de la IA a cambiar un poco de opinión y pedir que todo vaya a un ritmo más calmado.

    Y lo curioso es que Sam Altman, CEO de OpenAI, está de acuerdo. También Elon Musk ha apoyado a Amodei. Después de años en los que estas compañías han competido precisamente por ver quién consigue llegar más lejos antes, estos dos empiezan a reconocer que hay riesgos que no se pueden pasar por alto.

    La duda es qué ha pasado para que quienes llevan años luchando entre ellos, tirándose pullas y compitiendo por ver quién crea una IA más potente, ahora pidan levantar un poco el pie del acelerador.

    Altman no quiere parar la IA, quiere que la seguridad pueda seguirle el ritmo

    Su argumento es que, si los modelos avanzan cada vez más rápido, las medidas para comprobar que se comportan de forma segura tienen que avanzar igual de rápido.

    Altman comenta que las empresas deberían usar evaluadores y compartir métodos para comprobar problemas como la pérdida de control de los modelos, los comportamientos inesperados o los intentos de saltarse las restricciones.

    Esto consume tiempo y recursos. Y precisamente por eso Altman habla de pacing, que se podría traducir como avanzar a un ritmo más controlado. No significa congelar el progreso y el desarrollo. Significa aceptar que, en algunos momentos, avanzar un poco más despacio puede ser necesario para comprobar que todo está yendo como debe.

    «Cuando hablamos de ‘ritmo’, no nos referimos a ‘detener’. El progreso ha sido rápido y seguirá siéndolo. Pero debería ser más lento de lo que podría ser; intervenciones como los estudios de seguridad y el monitoreo tienen costos significativos», comenta.

    «La planificación adecuada valdrá la pena; ninguna presión competitiva estadounidense debería justificar la imprudencia ni permitir que las capacidades se adelanten a la alineación y el monitoreo», añade.

    «Ninguna presión competitiva justifica actuar de forma imprudente»

    El CEO de Anthropic ha defendido que los laboratorios de IA deberían contar con personas externas que puedan trabajar dentro de las compañías y publicar sus conclusiones.

    Anthropic ya ha anunciado que dará a METR, una organización especializada en evaluar sistemas de IA, acceso para hacer este trabajo. La idea es que no sean las propias empresas las únicas que decidan si sus modelos son seguros.

    Amodei también busca que las mayores compañías de países democráticos deberían coordinarse para establecer unas reglas en común. Y a más largo plazo, incluso considera necesario algún tipo de acuerdo con China.

    Los motivos son simples. Se busca un acuerdo generalizado. Durante años, una de las grandes preocupaciones de todas estas empresas ha sido precisamente que frenar demasiado pueda dejar a una por detrás de sus rivales. Pero se ha llegado a un punto en el que toca pasar esto por alto.

    El gran riesgo: que la IA termine escapando a nuestro control

    Este es uno de los grandes peligros que comenta Sam Altman. Teme que la IA llegue a ser tan potente que los humanos no puedan controlarla al 100%.

    «Podríamos perder el control del futuro a manos de la IA. Esto es inaceptable; estamos firmemente comprometidos con la humanidad, y la IA siempre debe estar al servicio de las personas. Para garantizarlo, necesitamos mecanismos que aseguren que las técnicas de alineación y seguridad se mantengan a la vanguardia de los avances en las capacidades de los modelos», afirma Altman.

    El problema de todo esto es que nadie sabe en concreto dónde está ese punto medio del que hablan, esa alineación. No existe un examen que diga cuándo una IA se ha vuelto demasiado autónoma ni una cifra que marque el momento en el que deja de ser segura.

    Las empresas tienen que decidir qué riesgos son aceptables antes de saber hasta dónde llegarán sus propios modelos. Este es el consenso que debería haber.

    Pese a todo esto, estas dos compañías necesitan seguir demostrando que sus modelos mejoran para justificar esas cifras millonarias ante inversores. Además, tanto OpenAI como Anthropic llevan tiempo tanteando la idea de salir a bolsa.

    Todo esto que comentan ahora no significa que las compañías hayan dejado de competir ni que vayan a cancelar sus próximos modelos. De hecho, ninguna de las dos ha anunciado una pausa general. Lo que está cambiando son las palabras con las que se dirigen al mundo.

    De esto a lo que realmente vayan a hacer ya es otro tema bastante diferente. A alguno le toca dar el primer paso si realmente quieren que esto no se vaya de las manos tal y como afirman.

     

  • Televisores láser sin pantalla: qué son, cómo funcionan, ventajas frente a los Smart TV LED u OLED y por qué muchos expertos afirman que son el futuro

    Televisores láser sin pantalla: qué son, cómo funcionan, ventajas frente a los Smart TV LED u OLED y por qué muchos expertos afirman que son el futuro

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    Los televisores han cambiado muchísimo en pocos años. De los antiguos LCD pasamos a los LED, después llegaron los Mini-LED y los OLED, cada uno con sus propias mejoras en brillo, contraste, consumo o calidad de imagen.

    Ahora aparece otra propuesta que cambia incluso la forma de entender qué es un Smart TV. Se trata de los llamados Laser TV, que prescinden del panel que encontramos en una tele convencional.

    En su lugar, utilizan un proyector láser de ultracorta distancia capaz de lanzar la imagen directamente sobre una pared o sobre una pantalla colocada delante de ella.

    Cabe señalar que el resultado busca ser el de un televisor enorme, pero sin tener que instalar un panel de esas dimensiones. Y es que la principal razón por la que esta tecnología está despertando interés está en el tamaño.

    Mientras que los televisores suelen concentrarse en diagonales de 55, 65, 75 u 85 pulgadas, determinados Laser TV pueden llegar hasta 200 pulgadas.

    Esto permite crear una pantalla de auténtico formato cine en casa sin tener que comprar ni transportar un panel gigantesco en el salón, lo cual amplía enormemente la experiencia multimedia.

    Así funciona un televisor láser 4K

    Cabe señalar que el funcionamiento de esta tecnología es diferente al de un OLED o un Mini-LED porque la imagen no se forma sobre una superficie que contenga los píxeles.

    El dispositivo proyecta la imagen desde una unidad situada a muy poca distancia de la pared, por lo que no hace falta colocar el proyector al fondo de la habitación como ocurre con los modelos tradicionales.

    La distancia también permite modificar el tamaño de la imagen. Al cambiar la posición del equipo respecto a la superficie de proyección, se puede ajustar la diagonal, dentro de los límites que establezca cada modelo.

    Decir que un Laser TV “no necesita pantalla” requiere un matiz importante. Y es que puede proyectar sobre una pared, pero eso no significa que cualquier superficie ofrezca el mismo resultado.

    Las pantallas ALR y CLR están diseñadas para aprovechar mejor la luz procedente del proyector y reducir la influencia de la iluminación de la habitación.

    Esto resulta importante durante el día, cuando una pared puede ofrecer una imagen menos contrastada. Aquí aparece una de las diferencias más interesantes frente a un televisor tradicional.

    Un panel siempre tiene una superficie optimizada para mostrar la imagen, mientras que un sistema de proyección depende mucho más del entorno en el que se instala.

    Más tamaño, pero no en todo supera a un OLED

    La gran ventaja del Laser TV está precisamente donde los televisores convencionales empiezan a encarecerse mucho, que son las diagonales enormes.

    Y es que conseguir una imagen de 100 pulgadas o más mediante proyección puede resultar una alternativa más flexible que comprar un panel de esas dimensiones.

    También permite evitar algunos reflejos que afectan a determinados televisores cuando reciben luz directamente sobre su superficie. Sin embargo, los OLED siguen teniendo una ventaja importante en la representación de los negros, ya que cada píxel puede apagarse individualmente.

    Además, la iluminación ambiental también condiciona el resultado de un Laser TV, por lo que no basta con fijarse en la resolución 4K o en la potencia luminosa antes de decidirse.

    ¿Son realmente el futuro del televisor?

    Más que sustituir a todos los Smart TV, los Laser TV pueden ocupar un espacio concreto del mercado. Su propuesta tiene sentido para quien quiere una pantalla gigantesca sin instalar un televisor gigantesco.

    El futuro de esta categoría dependerá de que los fabricantes consigan mejorar el rendimiento con luz ambiental, reducir precios (entre 1,500 y 2,500 euros) y simplificar todavía más la instalación.

    Si lo consiguen, el concepto de televisión podría dejar de estar asociado necesariamente a una gran pantalla física y acercarse cada vez más a una imagen proyectada sobre cualquier pared preparada para recibirla.

     

  • Un robo en Silicon Valley que implicó a Steve Jobs: «Nunca hemos tenido vergüenza a la hora de robar grandes ideas»

    Un robo en Silicon Valley que implicó a Steve Jobs: «Nunca hemos tenido vergüenza a la hora de robar grandes ideas»

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    Casi desde el comienzo de la historia de la humanidad, los grandes inventos nunca han tenido que ver con ideas que partían desde cero, sino más bien con copias y mejoras de otras, una forma de ver el mundo que marcó profundamente a Steve Jobs, el cofundador más afamado de Apple.

    Durante la miniserie de televisión titulada Triumph of the nerds (1996), el antiguo CEO de Apple no tuvo dudas en señalar que muchos de los grandes hitos de Apple residían en el «robo» de ideas, en sus propias palabras y parafraseando a Pablo Picasso, uno de los pintores más importantes del siglo XX.

    «En última instancia, todo se reduce a una cuestión de gustos», explicaba Jobs durante la entrevista. «Se trata de exponerse a las mejores creaciones humanas y luego intentar incorporarlas a lo que uno hace. Picasso decía: ‘Los buenos artistas copian, los grandes artistas roban’».

    Y proseguía: «Y nunca hemos tenido vergüenza a la hora de robar grandes ideas. Creo que parte de lo que hizo grande al Macintosh fue que quienes trabajaban en él eran músicos, poetas, artistas, zoólogos e historiadores que, además, eran los mejores informáticos del mundo».

    En definitiva, el fundador de Apple nunca presumió de haber inventado la rueda, sino de haberla copiado y haberla mejorado, como ocurrió prácticamente con muchas de las creaciones de la compañía de Cupertino, recurriendo a una analogía al margen de la informática.

    Durante sus más de 50 años de historia, Apple ha sido la mejor en recoger este tipo de ideas para plasmarlas en sus diseños y productos, un hecho que puede gustar más o menos, pero que han llevado a la empresa de Jobs a ser una de las más populares del sector tecnológico.

    Steve Jobs no fue un inventor, sino más bien un visionario

    Con tan solo 24 años de edad, Jobs recibió una invitación para una visita privada en los laboratorio del Palo Alto Research Center (PARC), de la corporación Xerox. El Apple II había logrado un éxito tremendo y Jobs ya había acumulado varios millones de dólares que precedían a su fama.

    La compañía de la manzana aún no había dado el salto a la bolsa, pero Jobs prometió a Xerox que les daría 100.000 acciones de la compañía si esta permitía que él viera la nueva tecnología que habían creado. Y no era para menos, ya que Xerox había creado lo que sería el futuro de la informática.

    Un equipo de investigadores de Xerox, con nombres tan relevantes como Alan Kay, Bob Taylor, Larry Tesler y Adele Goldberg, habían desarrollado el Xerox Alto en 1973, una máquina impresionante que llegaba con interfaz gráfica de usuario (GUI), un ratón de 3 botones, red cableada y programación orientada a objetos.

    Mientras que la propia compañía lo veía como un elemento más, los investigadores y el propio Jobs sabían que se encontraban ante un avance revolucionario en la industria, como recuerda en la misma docuserie John Warnock, exinvestigador de Xerox PARC y posterior cofundador de Adobe.

    «No estaban preparados para aceptar las respuestas», aseguraba. «Había un desfase enorme entre la dirección y lo que hacían los investigadores. Hablabas con gente que no entendía la visión, aunque esa visión se creaba cada día en Palo Alto».

    Además, aquella máquina costaba alrededor de 10.000 dólares, por lo que Jobs decidió simplificar las cosas: organizó de mejor forma la GUI que le había impresionado, redujo los botones del ratón y, por supuesto, también su precio. En cualquier caso, el Apple Lisa de 1983 fracasó de forma estrepitosa por mantener un precio muy parecido a la máquina original.

    Tesler, uno de los responsables de crear aquella primera interfaz gráfica, ayudó a que se fraguara el Macintosh de 1984; a partir de aquí, comenzó una cruda batalla de fondo entre Jobs y Bill Gates, este último con otra GUI que sería el comienzo de Windows.

    Apple ya llevaba trabajando varios años con la compañía fundada por Gates, Microsoft, aunque Jobs sospechaba que esta se dedicaba a copiar datos confidenciales para montar su propio sistema operativo, lo que derivó en una guerra en los tribunales.

    Con la misma técnica que había practicado y compartido Jobs, Gates consiguió ganar todos los litigios y la disputa acabó en nada, concluyendo que los elementos de Windows 2.0 no estaban limitados a un «monopolio» por parte de Apple, tanto por su barra fija como por las ventanas superpuestas o los iconos de escritorio.

    Los productos de Apple que nunca fueron inventados por Jobs

    Plagio, copia, síntesis… No importan los términos usados, ya que Apple se dedicó a mirar alrededor y a desarrollar productos que veía que funcionaban en el mismo mercado, como ha ocurrido durante décadas en la historia de la compañía.

    Por ejemplo, el diseño vertical del iPod original, en 2001, rendía directamente un homenaje al reproductor de radio transistor Braun T3 de 1958, por su rueda central para el desplazamiento o la disposición de su altavoz.

    Más adelante, con el iMac G5 (2004), Apple siguió de nuevo los pasos de Braun, con el modelo LE1; y 3 años después, con la calculador del iPhone, la compañía directamente copió incluso todos los colores de la calculadora de bolsillo Braun ET66, de 1987. Jobs, evidentemente, admiraba la lógica de diseño de Braun.

    Pero no era la única empresa que excitaba el cerebro del CEO de Apple. Con la presentación del iPod de 2001, hizo caso a Jon Rubinstein, un ejecutivo de hardware de Apple que había visitado previamente las instalaciones de Toshiba en Japón. Allí, descubrió un disco duro enano de 1,8 pulgadas con 5 gigabytes de capacidad, un diseño que licenció la compañía de Jobs meses después en exclusiva.

    Hasta el iPhone de 2007 había sido pensado anteriormente al menos de forma parcial: las pantallas táctiles ya existían, pero Apple se hizo con todas las patentes 2 años antes de los gestos táctiles, al adquirir la compañía FingerWorks.

    Incluso en una de las últimas presentaciones de Jobs, antes de su muerte, el CEO siguió insistiendo en que los inventos tecnológicos no eran de por sí suficientes, sino que tenían que agregarse a otras cuestiones, sobre todo relacionadas con lo que él denominaba las artes liberales. Y, gracias a esa visión, fundó un imperio tecnológico que se mantiene vivo muchos años después.

     

  • A esta televisión Hisense RGB MiniLED TV no le falta casi nada para ser perfecta, solo el HT Saturn

    A esta televisión Hisense RGB MiniLED TV no le falta casi nada para ser perfecta, solo el HT Saturn

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    La nueva apuesta de Hisense con esta televisión mantiene el mismo recorrido que en las anteriores de alta gama, pero he podido probarla junto al sistema de sonido Hisense HT Saturn y la experiencia ha sido brutal.

    En pareja, son una dupla espectacular para comenzar a montar un home cinema en casa, con una experiencia increíble tanto en imagen como en sonido, sin gastar más de 3.000 euros, que ya es una franja bastante asequible para este tipo de equipos de alta gama.

    La televisión por sí sola comienza a partir de los 2.000 euros en las 65 pulgadas, la que puedes ver en este análisis. Puede resultar algo cara, pero vas a tener un sistema impresionante que te aguantará durante muchísimos años, una inversión bastante recomendable si buscas precisamente esto.

    Características de la Hisense 65UR9S RGB MiniLED TV

    No solo esta TV es perfecta, con el Hisense HT Saturn he montado un home cinema en casa para jugar o ver películas

    Algo que me ha encantado siempre de los televisores de alta gama de Hisense es que no te va a hacer falta ningún tipo de HDR y que el brillo es espectacular, en este caso con 3.500 nits de pico máximo.

    En la práctica, a mí me encanta para ver películas que podrías ver en una sala de cine o para jugar a títulos que requieren de un mayor detalle y contraste entre luces y sombras; ahora bien, si ves simplemente canales de televisión, puede resultar algo luminosa.

    Como en cualquier televisión, puedes ajustar perfectamente estos valores, aunque por defecto te ofrecerá siempre un brillo superior al de otros televisores. Y, por si fuera poco, cuenta con diferentes modos HDR, como Cine, Juego, Estándar y otros que se adaptarán a lo que estés viendo en pantalla.

    En mi caso, según las televisiones que he probado de otros fabricantes de los más vendidos, no hay ninguna televisión que me guste tanto como las de Hisense en este ámbito, y lo vas a notar –y mucho– sobre todo con los videojuegos que llegan algo oscurecidos en su configuración por defecto.

    Para que te hagas una idea, yo ahora mismo estoy jugando a Assassin’s Creed Shadows, que necesita de una gran diferenciación entre los rincones más oscuros y los más brillantes; a pesar de que no es un OLED que pueda representar con total fidelidad los tonos más negros, funciona de maravilla en este tipo de títulos, con posibilidad de personalizar cualquier aspecto, como contaré más adelante.

    También la he probado para tener una imagen de cine –con un modo cine y el Filmmaker–, aunque aquí el sonido cojea bastante, como suele ocurrir en las televisiones del mercado. Afortunadamente, Hisense me ha permitido probar esta televisión junto al sistema de sonido Hisense HT Saturn, para tener básicamente un home cinema en mi salón.

    El Hisense HT Saturn es un sistema sonido 4.1.2, con 4 altavoces principales ubicados en cada esquina, además de un subwoofer para los efectos especiales más vibrantes o los graves en música, aunque también llega con un centro de control donde puedes conectar la salida óptica o el HDMI eARC, ambos incluidos en la caja para una mejor calidad y no tener latencia –también permite conexión bluetooth–.

    Apenas lo he probado a un volumen con valor 20 –llega a muchísimo más–, ya que suena de forma espectacular sin que nunca chirríe o suene estridente, independientemente de que estés viendo una película de cine o de que estés escuchando el último tema musical favorito.

    Tras ponerlo a prueba en el salón de una casa grande, lo recomiendo más bien para estancias grandes, y no creo que sea apto para pisos pequeños, ya que acabarás molestando a los vecinos y no disfrutarás al máximo la experiencia.

    Sea como sea, la gran dupla que hacen este televisor y sistema de sonido de Hisense es sobresaliente, de lo mejor que he probado para montar un home cinema por unos 3.000 euros y que aguante al mejor nivel durante muchísimos años. Créeme, no te arrepentirás de la inversión si quieres un cine en casa.

    La TV y el sistema de sonido quedan genial en cualquier habitación, aunque tendrás que pensar muy bien en cómo esconder los cables

    El modelo de esta televisión de Hisense que he probado es el de 65 pulgadas, que considero el mejor estándar para disfrutar muy bien a una distancia de unos 2 metros; si tienes una habitación más grande, quizá aumentar las pulgadas hasta 85 no es mala idea, siempre y cuando tengas una distancia que no distorsione las dimensiones reales.

    He tenido la misma experiencia en diseño que con las demás televisiones de Hisense que he probado y, sinceramente, su diseño me parece uno de los mejores: no es la más delgada ni la más discreta, pero montada sobre peana es muy estética para cualquier tipo de sala, además de que cuenta con conexiones para todo tipo de necesidades.

    Lógicamente, añade un puerto HDMI eARC para conectar el sistema de sonido HT Saturn que he probado junto a esta, pero también salida óptica de audio, así como puertos para consolas, USB de almacenamiento y todo lo que necesites.

    Quizá la única pega ha sido el puerto Ethernet para conectarla al router, algo duro a la hora de sacarlo.

    Por lo demás, creo que este televisor de Hisense es perfecto para las necesidades de 2026, con posibilidad de añadir cualquier tipo de periférico, desde un sistema de sonido hasta conexiones veloces y otros sistemas de entretenimiento, como consolas y ordenadores. Una maravilla con la que no tendrás que preocuparte por comprar adaptadores, siempre con lo último que ofrece la industria, como jugar prácticamente a la mayor tasa de refresco posible.

    Eso sí, piensa bien que vas a tener que esconder los cables bien si quieres conectar el sistema de sonido, ya sea con una obra en casa o mediante soportes que conduzcan estos hacia los enchufes. Al ser una prueba temporal, en mi caso ha sido imposible esconder los cables. Por ello, lo mejor es que pienses en esto de antemano, ya que los cables de los altavoces no son especialmente largos.

    Si Hisense mejora el software de sus televisiones, serán los líderes absolutos del mercado

    Al igual que creo que Hisense cuida de forma espectacular su diseño, las posibilidades y la calidad en imagen y sonido, también puedo decir que llevo varios años esperando una mejora notable en todo su software. En este sentido, con algunas carencias que podrían pasarle factura.

    Por ejemplo, durante las pruebas, he notado que algunos canales de televisión no aparecen, por más que he intentado muchísimas veces sintonizarlas, probando diferentes cables y con varias configuraciones. Coge siempre las de TVE y las principales de Atresmedia y Telecinco, además de algunas regionales, eso sí.

    Aunque da problemas siempre para ver otras regionales: CLMTV es imposible de ver estando en Castilla-La Mancha, a pesar de que coge la señal, pero tampoco he podido disfrutar de las secundarias de los grupos mediáticos ya mencionados.

    Para mí no supone ningún problema en absoluto, ya que solo veo la televisión pública o accedo a contenidos de internet, pero sí puede ser un impedimento para otros usuarios que busquen tener todas las cadenas de televisión, como ocurre con otros fabricantes. Hay, por supuesto, canales adicionales digitales, aunque hay una familia común no suele acceder a estos, menos aún cuando están en otros idiomas diferentes al español.

    Afortunadamente, Hisense tomó notó y ya ha añadido aplicaciones básicas como Spotify a su tienda de aplicaciones. Sea como sea, creo que aún hay mucho margen de mejora en su software, por todo lo que ya he mencionado.

    ¿Merece la pena comprar la Hisense 65UR9S RGB MiniLED TV?

    Creo que esta televisión de Hisense merece muchísimo la pena si tienes una sala de estar mediana o grande, pero también si estás pensando en montar un cine en casa y quiere complementarla con su sistema de sonido concreto, el Hisense HT Saturn.

    Esta pareja es increíblemente buena y no te arrepentirás de pagar lo que cuesta, que es una gran inversión que te durará muchísimos años sin ningún tipo de problema. La única pega es el software de la televisión, pero eso siempre se puede mejorar mediante actualizaciones, por lo que no supone ningún impedimento.

    Sinceramente, he probado muchísimos sistemas de sonido y muchos televisores, pero esta dupla ha sido de mis favoritas. Es una apuesta segura si quieres tener prácticamente lo mejor en imagen y sonido.

     

  • WhatsApp prepara un nuevo apartado para tener todos tus eventos bajo control

    WhatsApp prepara un nuevo apartado para tener todos tus eventos bajo control

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    Organizar una quedada, una cita o cualquier actividad desde WhatsApp puede resultar cómodo, pero hasta ahora había un problema: los eventos estaban vinculados a las conversaciones donde se habían creado. Si querías comprobar qué tenías pendiente, tocaba buscar el chat correspondiente y localizar allí la información.

    WhatsApp está trabajando para solucionar precisamente esa situación. La aplicación ha comenzado a desplegar entre algunos usuarios de prueba un nuevo centro de eventos que reúne en un mismo lugar todas las actividades creadas o a las que has sido invitado. De esta forma, ya no será necesario recorrer la lista de conversaciones para encontrar un evento concreto.

    La nueva función ha sido detectada en la versión 2.26.36.5 de WhatsApp Beta para Android. El apartado aparece directamente dentro de los ajustes de la aplicación y cuenta con una insignia para llamar la atención del usuario.

    Desde esta nueva pantalla podrás consultar los eventos que hayas creado y aquellos a los que te hayan invitado. Pero WhatsApp no se limita a convertirla en un calendario: también permite crear nuevos eventos directamente desde este apartado, sin necesidad de comenzar desde un chat.

    Al crear uno podrás introducir un nombre y una descripción, elegir la fecha y las horas de inicio y finalización, añadir una ubicación e incluso incorporar un enlace para una llamada de WhatsApp. También será posible modificar el recordatorio, incluir una imagen de portada y decidir si los invitados pueden acudir acompañados.

    Eso sí, la creación de eventos seguirá estando disponible dentro de los chats y grupos, por lo que el nuevo centro funcionará como una alternativa más organizada.

    Una de las características más interesantes del sistema es que los invitados no necesitan tener una cuenta de WhatsApp para participar.

    Cuando crees un evento, la aplicación generará un enlace que podrás compartir con cualquier persona. Quien lo reciba podrá consultar inicialmente el nombre del evento, la fecha y la hora. Para confirmar su asistencia, los usuarios que no tengan WhatsApp tendrán que introducir su nombre y verificar su número de teléfono.

    Una vez confirmada la asistencia, podrán acceder a información adicional como la ubicación y el enlace de llamada.

    El sistema permite consultar datos como el nombre del evento, fecha, hora, ubicación, imagen de portada y lista de asistentes. El organizador podrá ver el nombre, la respuesta y el número de teléfono de los invitados para gestionar la actividad.

    Los asistentes que hayan confirmado también podrán consultar los nombres y respuestas de otros participantes, aunque los números de teléfono únicamente serán visibles cuando el contacto correspondiente ya esté guardado.

    WhatsApp ya había extendido los eventos más allá de los grupos y comunidades, permitiendo crearlos también en conversaciones individuales. El nuevo centro supone el siguiente paso lógico y es convertir una función repartida entre distintos chats en un espacio centralizado.

    Por ahora, el despliegue es limitado y solo algunos usuarios de la beta de Android pueden acceder al nuevo apartado.

     

  • Rahul Naskar, experto en tecnología :»Dejé de usar mi Amazon Fire TV para siempre después de conectar un viejo móvil Android a mi televisor»

    Rahul Naskar, experto en tecnología :»Dejé de usar mi Amazon Fire TV para siempre después de conectar un viejo móvil Android a mi televisor»

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    Convertir un televisor convencional en una Smart TV sigue siendo una de las búsquedas más frecuentes entre quienes quieren acceder a aplicaciones de streaming, juegos móviles y herramientas de productividad sin gastar dinero en nuevos dispositivos.

    En este escenario, soluciones como Amazon Fire TV Stick, Google TV o Android TV suelen dominar la conversación, pero existe una alternativa que cada vez llama más la atención: reutilizar un Android antiguo como centro multimedia para el televisor.

    La idea encaja perfectamente con tendencias actuales relacionadas con el reciclaje tecnológico, el aprovechamiento de dispositivos en desuso y la creación de sistemas domésticos inteligentes de bajo coste.

    Precisamente esa fue la experiencia compartida por Rahul Naskar, experto en tecnología, quien decidió experimentar con un viejo smartphone Android y terminó abandonando por completo su Amazon Fire TV Stick.

    Un viejo móvil Android ofreció más posibilidades que el ecosistema Fire TV

    El experto Rahul Naskar de Android Police llevaba tiempo buscando una forma práctica de sacar partido a un teléfono de repuesto que permanecía guardado sin uso.

    Tras investigar distintas ideas y proyectos tecnológicos, encontró una solución sencilla: conectar el móvil directamente al televisor para convertirlo en una auténtica plataforma multimedia.

    Según explica, el resultado superó ampliamente sus expectativas. Aunque inicialmente buscaba un sustituto para su Fire TV Stick, terminó descubriendo que el teléfono Android podía hacer muchas más cosas que el dispositivo de Amazon. La principal razón está en las diferencias entre ambos ecosistemas.

    Fire TV utiliza Fire OS, un sistema operativo basado en Android Open Source Project (AOSP). Sin embargo, Amazon emplea su propia tienda de aplicaciones, Amazon Appstore, en lugar de Google Play Store.

    Esto limita el acceso directo a numerosas aplicaciones y servicios que sí están disponibles oficialmente en Android. Como consecuencia, utilizar algunas herramientas del ecosistema Google en Fire TV puede requerir configuraciones adicionales o métodos alternativos.

    Con el smartphone conectado al televisor, Naskar obtuvo acceso completo a prácticamente cualquier aplicación compatible con Android.

    Esto incluye servicios como Google Maps, Gmail, navegadores web, plataformas de productividad, videojuegos móviles y miles de aplicaciones disponibles en Google Play Store.

    En lugar de depender de que una aplicación tenga versión específica para Fire TV, simplemente utiliza la misma experiencia que ya conoce desde su teléfono.

    Para el experto, este cambio eliminó una de las mayores frustraciones de los dispositivos de streaming tradicionales: comprobar constantemente si una aplicación concreta es compatible con la plataforma.

    Al convertir el televisor en una extensión directa del móvil, la compatibilidad deja de ser una preocupación en la mayoría de los casos. Otro aspecto que reforzó su decisión fue la incertidumbre sobre el futuro del ecosistema de Amazon.

    Naskar señala que la evolución de las plataformas de la compañía lo llevó a valorar aún más la familiaridad y versatilidad del entorno Android, un sistema que ya domina y que continúa ofreciendo una amplia oferta de aplicaciones y servicios.

    ¿Cómo convertir un teléfono Android en una alternativa a Fire TV?

    La configuración requirió algunos ajustes iniciales, pero el proceso resultó relativamente sencillo. En el caso de Rahul Naskar, utilizó un teléfono Samsung Galaxy y probó primero una conexión inalámbrica mediante Smart View.

    Sin embargo, terminó optando por una conexión física porque ofrecía menor latencia y una experiencia más parecida a la de un dispositivo de entretenimiento dedicado.

    El elemento clave fue un cable USB-C a HDMI compatible con salida de vídeo. Una vez conectado al televisor, el móvil pudo proyectar directamente su pantalla en una resolución adecuada para el uso diario.

    A esta configuración añadió un teclado inalámbrico antiguo con panel táctil integrado, lo que facilitó la navegación por aplicaciones y menús desde el sofá.

    Para quienes buscan una experiencia todavía mejor, recomienda utilizar un mando para videojuegos compatible con el sistema de Google. Esto permite controlar aplicaciones, juegos y plataformas de streaming de manera más cómoda sin necesidad de adquirir un reproductor multimedia independiente.

    También instaló una aplicación de control de orientación de pantalla para forzar la visualización horizontal en aquellas aplicaciones que normalmente funcionan en formato vertical.

    Este pequeño ajuste mejora considerablemente la experiencia cuando se utiliza una pantalla grande. El sonido tampoco representó un problema.

    Los cables HDMI transmiten audio y vídeo simultáneamente, por lo que los altavoces del televisor reproducen automáticamente el contenido sin configuraciones complejas adicionales.

    Tras completar todo el proceso, Naskar asegura que nunca volvió a echar de menos su Fire TV Stick. Aunque reconoce que un teléfono Android no fue diseñado específicamente para sustituir un dispositivo de streaming, considera que la flexibilidad del SO permite cubrir gran parte de las mismas funciones e incluso añadir capacidades adicionales.

    La conclusión de su experiencia es clara: un móvil Android antiguo puede convertirse en una herramienta sorprendentemente útil para transformar cualquier televisor convencional en una Smart TV funcional.

    Más allá del ahorro económico, la propuesta destaca por ofrecer acceso a un catálogo de aplicaciones mucho más amplio, aprovechar hardware que ya existe en casa y extender la vida útil de dispositivos que de otro modo permanecerían olvidados en un cajón.

     

  • Tim Berners-Lee, inventor de la World Wide Web: «Siempre hay que preguntarle a una IA, ¿para quién trabajas, a quién beneficias realmente con tus intereses y tus decisiones?»

    Tim Berners-Lee, inventor de la World Wide Web: «Siempre hay que preguntarle a una IA, ¿para quién trabajas, a quién beneficias realmente con tus intereses y tus decisiones?»

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    Crear una página web con IA, una aplicación u otros proyectos es algo que se está volviendo cada vez más común. Hoy en día se puede ver todo tipo de tareas vinculadas a la inteligencia artificial y eso es lo que llama la atención del crecimiento que tiene en la industria.

    La productividad con las ventajas de automatización no solo es lo que surge de estas herramientas, sino también las consecuencias. Por ejemplo, está el riesgo de perder el puesto de trabajo o de que haya menos efectividad en los estudios.

    En este contexto, las reflexiones de Tim Berners-Lee, reconocido por ser el inventor de la World Wide Web (WWW), llaman la atención por hablar sobre la situación con respecto a esta tecnología.

    A los sistemas de IA hay que hacerles una pregunta que va más allá de lo que muchos piensan cuando se trata de entender el funcionamiento de los asistentes virtuales.

    Su mensaje invita a analizar quién se beneficia realmente de las decisiones sugeridas por estas herramientas, así que si sueles usar ChatGPT, Gemini o cualquier otra, lo que dice el experto seguro que te importa.

    Esta es la pregunta que deberías hacer siempre a una IA

    Durante una intervención en el festival South by Southwest (SXSW), el informático británico planteó una pregunta que va más allá de la capacidad técnica de los sistemas de IA.

    En medio de las discusiones sobre chatbots, agentes autónomos y robots impulsados por inteligencia artificial, Berners-Lee resumió una de las mayores preocupaciones actuales en una frase sencilla: “La pregunta es ¿para quién funciona?”.

    Su planteamiento apunta a un aspecto que muchas veces queda en segundo plano cuando se habla de precisión, velocidad o capacidad de respuesta de los modelos de IA.

    El creador de la Web explicó que una empresa puede desarrollar sistemas fiables, precisos e incluso reducir sesgos en sus algoritmos. Sin embargo, eso no elimina la duda sobre los intereses que pueden influir en las recomendaciones generadas.

    Para ilustrarlo, comparó la situación con profesiones como la medicina o la abogacía. Un médico tiene la obligación de actuar en beneficio del paciente y un abogado debe defender los intereses de su cliente.

    En cambio, un asistente de inteligencia artificial diseñado por una gran corporación podría enfrentarse a incentivos distintos, especialmente cuando intervienen objetivos comerciales.

    Por ello, defendió la necesidad de cuestionar la finalidad de las recomendaciones automatizadas. “Quiero que las IA trabajen para mí para tomar las decisiones que quiero tomar. No quiero una IA que intente venderme algo”, afirmó.

    También lanzó otra reflexión directa: “Pregúntale siempre a una IA, ‘¿para quién trabajas?’”. La idea cobra relevancia en escenarios cotidianos.

    Si utilizas una IA para encontrar una oferta de viaje, comparar productos o elegir un servicio, la duda es si la recomendación responde a tus intereses o a los intereses económicos de quien desarrolla la tecnología.

    Lo que la inteligencia artificial puede aprender de los primeros años de la Web

    Berners-Lee también estableció un paralelismo entre el auge actual de la inteligencia artificial y los primeros años de la World Wide Web durante la década de 1990.

    Recordó que, en aquella etapa, empresas tecnológicas, investigadores y organizaciones trabajaron conjuntamente para construir estándares abiertos mediante el World Wide Web Consortium (W3C). Ese esfuerzo colaborativo ayudó a crear una infraestructura común que permitió la expansión de Internet a escala global.

    Según el inventor de la Web, el panorama de la IA es muy diferente. A su juicio, las compañías compiten intensamente por desarrollar modelos cada vez más avanzados y acercarse a sistemas de inteligencia artificial más poderosos.

    Esa carrera tecnológica impulsa la innovación, pero también dificulta la creación de mecanismos compartidos para definir estándares, principios éticos y reglas de funcionamiento aceptadas por toda la industria.

    Frente a esta situación, Berners-Lee sugirió la creación de una organización que desempeñe un papel similar al que tuvo el W3C para Internet o al que ejerce el CERN en el ámbito de la investigación científica. “Lo tenemos para la física nuclear. No lo tenemos para IA”, señaló.

    Su propuesta apunta a una cooperación más amplia entre gobiernos, investigadores, empresas y sociedad civil para construir un ecosistema de inteligencia artificial que priorice la transparencia, la responsabilidad y la confianza.

    En un momento en el que la IA influye cada vez más en decisiones de consumo, trabajo y acceso a la información, la pregunta sobre a quién beneficia realmente cada recomendación podría convertirse en uno de los factores más importantes para definir el futuro de esta tecnología.

     

  • Después de probar el TCL A400 Pro Nxtvision tengo claro que no compraría un televisor con un aspecto diferente a un cuadro

    Después de probar el TCL A400 Pro Nxtvision tengo claro que no compraría un televisor con un aspecto diferente a un cuadro

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    Estas últimas semanas he estado probando el TCL A400 Pro Nxtvision, un televisor que no parece lo que es a simple vista y que, aunque su estética puede ser uno de sus principales reclamos, reúne unas características que cualquiera querría en su hogar.

    Nunca había probado un televisor como éste, con los marcos que simulan ser un cuadro, tal y como ya sucede en modelos de otras marcas. Simplemente, me había acostumbrado a entrar en casa y ver un amplio panel negro, sin nada representativo.

    Reconozco que ya me había acostumbrado a un panel antirreflejos como el que trae este modelo, ya que mi televisor habitual dispone de esta tecnología. Lo que no sabía es que sus marcos, mucho más visibles que los del Samsung Micro RGB R95H, le dan un aspecto muy distintivo.

    La compañía tecnológica presentó este modelo el pasado mes de abril, bajo el concepto de Nxtvision Art TV, un modelo que fusiona el diseño ultradelgado y combina la potencia QD-Mini LED con una estética digna de una galería de arte.

    Aunque, irremediablemente, se le puede comparar con The Frame de Samsung, ésta de TCL brilla por muchas de sus características. Empezando, por ejemplo, por su precio, más bajo que el de su competidora surcoreana.

    Características del TCL A400 Pro Nxtvision

    Diseño artístico para una pantalla que merece brillar

    Este televisor de TCL se vende nada menos que en siete tamaños diferentes, que van de las 32 a las 98 pulgadas, pasando por las 43, las 55, las 65, las 75 y las 85 pulgadas. Yo he probado la de 65 pulgadas, un tamaño más que suficiente para comprobar sus grandes virtudes.

    La primera es indudable: su diseño. Está inspirado en el marco de un cuadro y viene en un color roble muy favorecedor que, sin duda, lo diferencia de cualquier otro televisor. Aunque ya los hay sin prácticamente bordes, éste los tiene muy finos.

    La parte trasera tiene un color negro mate y es prácticamente lisa, porque los conectores de los cables se alojan muy discretamente en sus laterales. Las patas de soporte, por otra parte tienen la misma tonalidad, además de que son alargadas, lisas y muy fáciles de montar, aunque necesitarás destornillador.

    No está de más mencionar que este televisor se puede colocar de hasta tres maneras diferentes: bien en la pared, lo que refuerza sin duda ese efecto de obra artística que comentaba anteriormente, sobre una mesa y sobre un soporte de suelo móvil. Estas últimas, se adquieren aparte.

    La pantalla, por su parte, es mate gracias a que incorpora la tecnología denominada HVE, con un revestimiento antirreflejos de nanocristales que no solo suaviza los reflejos, sino que también garantiza una especie de acabado similar al de un lienzo.

    Dispone, además, de tecnología QLED, de modo que ofrece una paleta de colores amplia y también tonos más puros y, aunque particularmente me gusten los contrastes y los cores más apagados, muchas veces he tenido la sensación de ver la pantalla un poco oscura. No obstante, profundizaré en este aspecto en el próximo apartado.

    A nivel de conectividad, ni yo ni creo que nadie podría echar en falta nada en este televisor, porque su tamaño compacto no es significado de escasez, sino todo lo contrario. En realidad, hay puertos para todo lo que te propongas.

    Concretamente, cuatro puertos HDMI. Uno de ellos soporta la tecnología de barras de sonido eARC 4K de 144 Hz y dos 4K de 60 Hz. También dispone de puerto USB 2.0 y 3.0, así como puerto de salida LAN, demás de que soporta WiFi 6 y Bluetooth 5.4.

    Finalmente, sobre el mando, solo comentar que tiene lo mínimo para que no tengas dudas a la hora de buscar una opción, algo que agradezco especialmente cuando pruebo controladores con tantos botones que no sé para qué sirve cada uno.

    Tiene acceso directo a algunas plataformas en streaming, como YouTube, Netflix y Amazon Prime, así como a los canales de la televisión normal favoritos y también al micrófono de Gemini. Y, aunque podría ser más achatado, es lo suficientemente cómodo par que no te sobre al utilizarlo.

    Ah y, curiosamente, dispone de un botón que te da acceso directo a una proyección de diapositivas, haciendo gala del formato cuadro que viene a representar su marco, que simula ser madera. Una vez te dé por investigar este álbum, vas a encontrar todo tipo de obras, algunas de ellas estáticas, otras en movimiento y otras tantas generadas por inteligencia artificial.

    Imagen de matrícula, con un sonido que claramente necesita mejorar

    Un televisor como este, que supera los 1.000 euros, no puede ofrecer una mala imagen, pero, en mi opinión, parte de un formato un poco más oscuro del habitual. Aunque particularmente me ha gustado, he tenido que ir modificando los valores de brillo para llegar al punto más óptimo.

    Es interesante, no obstante, que el máximo de brillo sea 100 y el mínimo 0, que, aunque no lleva la pantalla a negro, es perfecto para cuando quieres verla a oscuras y, sobre todo, cuando buscas consumir muy poco.

    Si no te aclaras con el punto adecuado de brillo, puedes pasar directamente a probar alguno de sus filtros o modos de imagen. Entre ellos se encuentran el de Deportes, para darle un punto más de luz, Filmmaker Mode, con algo de grano en la imagen, y el Inteligente. Este último estudia lo que hay en pantalla y aplica la capa que considera según el contenido que estés visualizando.

    Aunque el Estándar es el formato más sostenible, porque activa automáticamente el modo de bajo consumo, lo más probable es que optes por dejar puesto el Inteligente, que también analiza el entorno para darle más brillo, claridad o color según las condiciones de la habitación.

    El apartado de sonido, en cambio, no merece tantos piropos como sí debe tener el de imagen. Este, en realidad, lo eclipsa y es difícil defender que un modelo que tiene un precio como éste tenga tan pocas opciones de personalización.

    Si bien es cierto que puedes utilizarlo sin barra de sonido, estoy convencida de que con una mejoraría ampliamente la experiencia, más si este complemento dispone de su propio mando. Esto lo he pensado principalmente a la hora de configurar perfiles de sonido.

    En este televisor no es posible, porque no cuenta con un apartado dedicado ni tampoco con un ecualizador. En su defecto, puedes modificar valores como Definición y Surround Virtualizer. Por el contrario, puedes cambiar el Modo de sonido y escoger entre opciones como Voz clara, para mejorar los diálogos, o Deportes.

    Una opción interesante es la de Inteligente, que adapta la claridad de voz y el potenciador de bajos según el contenido que estés visualizando y, generalmente, no se equivoca, aunque prefiero ver todo con el modo Cine, que le da más profundidad de campo sonoro a cualquier contenido.

    Finalmente, destacar que y que también puedes seleccionar el procesamiento de audio (Dolby Atmos o DTS Virtual:X) e indicar si tu televisor está anclado en la pared o sobre una mesa, aunque no he notado gran diferencia entre un formato y otro.

    Uso sencillo y un SO inteligente potenciado por Gemini

    Este televisor funciona con el sistema operativo de Google TV OS, de manera que es compatible con la inteligencia artificial de esta marca, Gemini, a la que, como decía, puedes acceder directamente desde el controlador. Éste dispone de un botón que viene en los colores habituales de la marca y que te evita que andes tecleando lo que deseas buscar.

    Me ha sorprendido que, ante peticiones algo complicadas, como puede ser que busque una película con un título difícil de pronunciar o un vídeo con un título en un idioma que no domine, lo ha pillado a la primera la mayoría de las veces.

    Conviene recordar que Gemini para TV responde en función del perfil de Google que esté abierto, a fin de garantizar una experiencia más personalizada. Por eso mismo, también recoge y procesa los datos y el contenido que se transmita al televisor, para ofrecer información más completa.

    Por lo general, no he encontrado grandes complicaciones a la hora de buscar determinados contenidos en este televisor, debido a que Google TV tiene un formato bastante intuitivo y, bajo mi punto de vista, ordenado.

    Así, en la parte superior de la interfaz ofrece botones como Películas, Series y Aplicaciones, para que realices las búsquedas a tu conveniencia, con una pantalla de Inicio que reúne todo lo que has visto con anterioridad en orden temporal.

    Gracias a eso, he podido pasar de ver contenidos en mi móvil directamente a esta TCL, que se ha sincronizado rápidamente con mi cuenta iniciada en Prime Video o YouTube de mi smartphone para empezar a reproducir los capítulos donde los dejé.

    ¿Merece la pena comprar el TCL A400 Pro Nxtvision?

    Este televisor de TCL es muy fácil de recomendar por todas las características que lo hacen atractivo. Para empezar, su diseño, que no rompe con la estética del hogar, así como por su peso, relativamente ligero al de otros televisores, y su fácil montaje.

    Su pantalla antirreflejos es otro de los motivos por los que recomendaría este modelo, aunque si lo que te interesa es el sonido, lo haría con una barra de sonido que pueda darle el sobresaliente que merece en este apartado.