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  • Adiós a programar en Linux: ya está disponible la beta de la herramienta de IA más potente y popular

    Adiós a programar en Linux: ya está disponible la beta de la herramienta de IA más potente y popular

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    Linux es uno de los sistemas operativos más utilizados por los desarrolladores y programadores en el mundo desde hace muchos años, y por primera vez empieza a ser posible utilizar la herramienta de inteligencia artificial más efectiva del mundo para estas tareas (y más peligrosa para muchos), Claude Code, que ya llega en fase beta.

    La IA de Anthropic se ha convertido en una de las más influyentes del momento gracias a la gran influencia de Mythos en el mundo de la ciberseguridad, pero su impacto está siendo enorme también en la programación, como destacan sus creadores, permitiendo que cualquiera pueda programar incluso sin formación.

    Ahora, Anthropic ha anunciado el lanzamiento de la primera beta para el sistema operativo Linux, su herramienta de inteligencia artificial, cuya aplicación ya estaba disponible para Windows 11 y macOS, como recoge la página de soporte de la compañía.

    La experiencia de Claude es similar a la del resto de sistemas operativos, ya que pese a estar en beta en Linux, incluye las pestañas Chat, Cowork y Claude Code, esta última la más popular para escribir código informático a través del vibe coding, incluso para personas sin formación técnica en programación.

    Otras funciones que se encuentran disponible en la beta de Claude son las sesiones paralelas, la revisión de diferencias visuales, un terminal y editor integrados y la vista previa de la aplicación en vivo.

    Sin embargo, al tratarse de un software que aún no es definitivo, aún hay varias características que no pueden utilizarse o que no funcionan correctamente, como es habitual en estos casos.

    Por ejemplo, no esperes encontrar Computer Use, el modo que permite funcionar a la IA como un agente que controla otras aplicaciones de tu ordenador, ni tampoco el dictado por voz.

    Algunos medios especializados reportan también problemas en las notificaciones y la opción Quick Entry, aunque es probable que Anthropic los soluciones a medida que trabaja en el desarrollo.

    Requisitos para usar Claude en Linux

    Si quieres ser uno de los primeros en utilizar Claude Code y el resto de funciones de la inteligencia artificial de Anthropic para trabajar y programar a través de la aplicación en fase beta, la compañía estdounidense ha compartido una lista de requisitos mínimos que tu equipo debe cumplir.

    La primera es que la versión del sistema operativo esté actualizada al menos a Ubuntu 22.04 o posterior, o Debian 12 o posterior. En Debian la compatibilidad puede ser mayor, pero no se ha comprobado.

    Asimismo, la beta de Claude para Linux solo funciona en sistemas con arquitecturas x86_64 o ARM64, las más habituales de la actualidad.

     

  • Más de 200 economistas y expertos en IA, entre ellos 16 premios Nobel, firman una carta urgente: «La IA puede volverse más poderosa en los próximos 10 años»

    Más de 200 economistas y expertos en IA, entre ellos 16 premios Nobel, firman una carta urgente: «La IA puede volverse más poderosa en los próximos 10 años»

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    Desde luego que ya quedan bastante lejos esos años en los que se creía que el impacto de la IA iba a ser mínimo (nada más allá que un mero ayudante de texto) y la situación se empieza a poner seria. Un grupo de más de 200 economistas y científicos, entre los que hay 16 ganadores del Premio Nobel, ha firmado una carta abierta en la que solo se incluyen tres frases.

    De forma simple, estos buscan que la población mundial se dé cuenta de que la IA se va a volver más potente en los próximos diez años y va a poner en una situación delicada a la economía de todo el planeta.

    «La IA podría volverse radicalmente más poderosa en los próximos 10 años», se puede leer en la carta.

    «Esto podría impulsar una transformación sin precedentes de nuestra economía, mayor que la de la Revolución Industrial, pero que se desarrollaría en un plazo mucho más corto. Podría conllevar riesgos, como la pérdida masiva de empleos, así como oportunidades, como mejoras significativas en el nivel de vida», añaden.

    Esta carta ciertamente nos recuerda bastante a la de 2023, en la que grandes figuras como Elon Musk o Wozniak firmaron para dejar de desarrollar sistemas de inteligencia artificial. En concreto, pedían una pausa de 6 meses en la capacitación de sistemas de IA más potentes que el modelo GPT-4 de OpenAI.

    «Los sistemas de IA potentes deben desarrollarse solo una vez que estemos seguros de que sus efectos serán positivos y sus riesgos serán manejables», se podía leer en esa carta.

    Ahora, es el turno ya no tanto de frenar su desarrollo (que ya queda demostrado que es contraproducente para la propia evolución de la humanidad), sino de advertir de lo que muy probablemente va a suceder.

    Estas figuras del mundo de la economía, e incluso directivos que trabajan dentro de OpenAI, Google y Anthropic, saben perfectamente lo que está sucediendo en los laboratorios y tienen claro que el cambio que se avecina va a ser mucho más grande que la Revolución Industrial.

    Aunque reconocen que la IA puede traernos una vida más cómoda y productiva, también avisan de que el riesgo de que muchísima gente se quede sin trabajo de la noche a la mañana es real.

    Pero lo que más preocupa es que nos estamos quedando rezagados ante los cambios. El desarrollo de la tecnología va a toda velocidad, mientras que las leyes y los gobiernos están demasiados pasos por detrás. Si se sigue así, dentro de poco la humanidad se encontrará con herramientas capaces de hacer el trabajo de millones de personas sin que los países tengan un plan B.

    Uno de los que ha querido dar la cara y explicar todo esto es Yoshua Bengio, uno de los grandes pioneros de la IA moderna y profesor en la Universidad de Montreal.

    Bengio ha sido claro al afirmar que la trayectoria que lleva esta tecnología va a transformar nuestras vidas sí o sí. Por eso, insiste en que no se puede dejar que las empresas tecnológicas decidan solas el camino buscando únicamente ganar dinero.

    ¿Qué va a pasar con nuestro trabajo cuando la inteligencia artificial se vuelva más potente?

    Los economistas explican que la IA no es como las máquinas del siglo XX, que sustituían la fuerza física y tardaban años en llegar realmente a ser útiles en las fábricas.

    Esta tecnología aprende y lleva a cabo tareas lógicas e intelectuales casi al instante. El peligro real no es que la tecnología sea mala, sino que las empresas decidan usarla solo para recortar gastos y despedir a la mayor parte de los empleados, en lugar de utilizarla para que estos trabajen mejor y más rápido.

    Para evitar que esto acabe en un desastre con millones de personas en el paro, la carta exige que los líderes mundiales creen ya mismo «incentivos y cortafuegos».

    Esto significa, por ejemplo, dar ventajas fiscales a las empresas que usen la IA para ayudar a sus trabajadores a ser más productivos, en lugar de para echarlos a la calle.

    También se está pidiendo la creación de nuevas instituciones públicas que entiendan cómo funciona esta nueva economía que se avecina y que sean capaces de reaccionar rápido cuando un sector empiece a verse afectado por la automatización.

    Como ves, todas estas firmas no abogan por una destrucción de la IA. Lo que piden es que aquellos que realmente son los encargados de redactar leyes y controlar la economía despierten.

     

  • Los últimos auriculares abiertos de Huawei me han demostrado que llevar ‘pendientes musicales’ no es una moda pasajera

    Los últimos auriculares abiertos de Huawei me han demostrado que llevar ‘pendientes musicales’ no es una moda pasajera

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    He probado los auriculares open-ear más recientes de Huawei y creo que se los recomendaría a todo aquel que valore más el continente que el contenido, porque su estuche tiene un diseño muy particular, aunque no distan demasiado en calidad y forma con respecto a sus predecesores.

    Los primeros auriculares abiertos que analicé para Computer Hoy fueron los Huawei FreeClip2, un modelo que aún hoy me acompaña a todas partes y me recuerda que la cancelación activa de ruido (ANC) habitual de los auriculares intraaurales, a veces y solo a veces, está sobrevalorada.

    Cuando llegaron estos auriculares a mis manos, me sorprendió su comodidad, su portabilidad, el mínimo tamaño de su estuche y su textura, parecida a la de la tela vaquera. De hecho, siguen siendo los más fáciles de llevar en el bolsillo de los modelos que he probado hasta la fecha.

    Por eso, cuando llegó el momento de probar los Huawei FreeClip 2 S, tenía la ligera intuición de que serían muy similares. En efecto, lo son, en cuanto a funcionalidades y especificaciones, aunque claramente Huawei el gran cambio de esta versión se debe a su diseño.

    Características de los Huawei FreeClip 2 S

    Diseño no apto para puristas: ha llegado el momento del postureo

    Cuando compras unos auriculares, sueles buscar características muy concretas, como un diseño cómodo y una buena cancelación de ruido activa. En este caso, tratándose de un modelo open-ear de Huawei y con el precedente de los Huawei FreeClip 2, estaba claro que el primero de estos puntos iba a ser un claro sí para sus sucesores.

    No obstante, antes de entrar en detalles, conviene hablar de su diseño exterior, que es, precisamente, la principal innovación de los anteriores auriculares con respecto a esta nueva generación. El modelo que he probado ha sido el plateado, que recibe el nombre oficial de Space Silver y está inspirado en el brillo iridiscente del nácar plateado.

    La otra opción es Deepsea Blue, que viene en un intenso azul y, en ambos casos, llaman mucho la atención por su formato, redondeado a excepción de la parte inferior, que es plano por un motivo que comentaré en el apartado de batería y autonomía.

    Los dos modelos, en cualquier caso, son extremadamente cool y no pasan desapercibidos ni siquiera en tu bolso, porque más de una persona de mi entorno ha confundido su estuche con unas bolitas de bálsamo labial de formato metálico que son prácticamente iguales. Lástima que no tenga a mano una de ellas para mostrar sus pocas diferencias.

    La pena es que, aunque son estuches muy chic, originales y totalmente diferentes al de cualquier otro modelo de auriculares, no son tan cómodos de llevar en el bolsillo como sí podrían serlo otros con un perfil rectilíneo. Además, se llevan por delante tus huellas dactilares y, debido a que son como un espejo, también son difíciles de fotografiar.

    De todos modos eso no te va a suponer ningún problema en el día a día, teniendo en cuenta, además, que no parece un material demasiado susceptible de rayarse. Tampoco, el que Huawei ha utilizado para la Acoustic Ball, que es la que tiene el altavoz, o la Comfort Bean, que se coloca en la parte de atrás de la oreja.

    Aunque su diseño es prácticamente idéntico al de los Huawei FreeClip 2 —es más, pesan lo mismo, aproximadamente 5,1 gramos cada uno— los de la versión S se colocan uno junto al otro dentro del estuche, que también incorpora dentro el botón de emparejamiento, para dejar completamente libre la zona externa. De esa manera, lo único que rompe con la estética del estuche es el puerto de carga USB-C.

    Sobre las partes fundamentales de cada audífono, como es la Acoustic Ball o la Comfort Bean, comentar que vuelven a repetir su diseño y formato, así como utilidad, debido a que se pueden controlar con toques, como explicaré en el último apartado de esta review. Además, no están diseñados para cada oreja, sino que se pueden usar de manera indistinta.

    El puente que las une o Bridge-C también parece ser el mismo, pero me da la impresión de que son más rígidos y aprietan levemente la oreja, de modo que pasado un tiempo largo es posible que, al menos, notes que los llevas puestos. Además, tienen una textura un poco gelatinosa.

    Rendimiento sobresaliente y una autonomía muy poco vista

    Una de las características que más me llamó la atención de los Huawei FreeClip 2 y que en su momento pensé que debería mejorar era su alcance a los niveles de volumen más altos, debido a que, cuando se llegaba a ellos, el sonido cambiaba y pasaba a tener una menor nitidez.

    Quizá no era nada reseñable para otros usuarios, debido a que no es que se escuchara mal, pero sonaba diferente, y a mí, personalmente, me daba un poco de manía. sin embargo, por lo que he podido comprobar con sus últimos auriculares open-ear, la marca china ha tomado nota y ha acabado con ese inconveniente.

    Esto significa que, si llevas su volumen al máximo (lo que tampoco recomendaría siempre, para cuidar tus oídos por encima de todo), vas a escuchar ese incremento de manera gradual. Así, no hay grandes saltos entre un nivel y otro ni tampoco un extraño sonido a lata una vez pongas tu canción favorita a tope.

    Su autonomía es otra de sus grandes bazas, debido a que la batería apenas se ha inmutado en las semanas en las que lo he utilizado. Esto se debe a que puedes usarlos durante 9 horas seguidas de manera ininterrumpida y hasta 38 horas con el estuche.

    O, dicho de otra manera, puedes superar las dos semanas con ellos usándolos cada día al menos una hora diaria, que es poco probable que vayas a necesitar cargarlos… a no ser que les des más uso. De hecho, en lo que respecta a este apartado, tengo dos buenas noticias para ti.

    La primera es que realmente no necesita mucho tiempo enchufado, ya que en menos de una hora los tienes completamente cargados. La segunda, que puedes hacerlo tanto con un cable USB-C a USB-A como con un cargador inalámbrico, debido a que es compatible con el de sus relojes.

    Por eso, he utilizado el de mi reloj de confianza para las carreras, el Huawei Watch GT Runner 2, que es el mismo que el del Huawei Watch GT 6. En este caso, he de reconocer que se ha demorado un poco más en alcanzar el total de la capacidad de la batería.

    Buen manejo de los controles táctiles y una app muy competente

    Los Huawei FreeClip 2 S funcionan con controles táctiles, que recoge la parte que se coloca detrás de la oreja, oficialmente conocida como Comfort Bean, pero popularmente identificada como haba. Esta tiene un tamaño lo suficientemente grande como para que los auriculares recojan con claridad las indicaciones que le demos durante la escucha.

    Con esto quiero decir que rara vez ha confundido los comandos y ha interpretado tres pulsaciones como dos o un roce involuntario como acción necesaria para incrementar o decrecer el volumen de reproducción. Estos controles, además, vienen activados de manera predeterminada.

    Puedes eliminarlos o configurarlos de otra manera a través de la aplicación móvil con la que funcionan los wearables de la marca, Huawei Audio, que también se puede conectar a tu smartwatch y donde vienen reunidas todas las funcionalidades disponibles para los FreeClip 2 S.

    Si bien durante las pruebas no he tenido acceso a ella, supongo que será compatible con estos auriculares una vez se lancen al mercado de manera oficial y que brindará las características y configuraciones habituales ya presentes en otros modelos.

    Aunque dentro de cada opción hay muy pocas alternativas (por ejemplo, puedes configurar la pulsación de dos veces, de tres, deslizamiento y mantener pulsado, pero solo puedes activar el asistente de voz si habilitas esta última y no puedes ordenarle que pause una canción), tiene más que suficientes para no hacerte un lío con los gestos.

    Además, en este modelo se repiten los controles por gestos con la cabeza, para colgar y descolgar llamadas, que los identifica con mucha facilidad. Sobre éstas, aprovecho para comentar que no les falta nitidez y que al otro lado del móvil tampoco se me han quejado por ruido o lejanía durante mis conversaciones telefónicas.

    ¿Merece la pena comprar los Huawei FreeClip 2 S?

    Si te interesa un diseño totalmente particular, sí, porque rara vez vas a tener en tus manos un estuche de auriculares con tantísima personalidad. No obstante, como he comentado a lo largo de la review, aunque esta referencia es su principal virtud, no es la única.

    Su autonomía obtiene un sobresaliente y también su rendimiento, ya que se nota que la marca ha limado algunas de las asperezas que vimos en los auriculares anteriores, aunque siento que en algunos aspectos no ha mejorado tanto como debería. Es el caso de la elasticidad de los arcos, para favorecer una mayor comodidad durante largas sesiones de escucha.

    Otras de las características que incluye esta aplicación y que ya son un must en este tipo de herramientas son la opción que te permite buscarlos mediante pitidos cuando se te caen o los ajustes del dispositivo, para habilitar la siempre bienvenida conexión múltiple.

     

  • Huawei lanza los auriculares abiertos más cool: acabado brillante, volumen adaptativo mejorado y 9 horas de reproducción ininterrumpida

    Huawei lanza los auriculares abiertos más cool: acabado brillante, volumen adaptativo mejorado y 9 horas de reproducción ininterrumpida

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    Huawei ha presentado oficialmente los nuevos Huawei FreeClip 2 S, unos auriculares con formato abierto, que combinan diseño y comodidad y que distan de cualquier otro modelo por el formato de su estuche, redondeado, brillante y muy chic.

    La compañía tecnológica china ha puesto ya a la venta estos auriculares, que vienen en dos colores futuristas y que se pueden comprar por 229 euros, tanto en Deepsea Blue, un azul oscuro metalizado, como en Space Silver, que es plateado.

    Su estuche de carga es quizá el elemento más distintivo de los sucesores de los Huawei FreeClip 2, que se ha sometido a más de 100 pasos de fabricación de precisión para lograr su silueta redondeada y simétrica en unos tonos metálicos únicos.

    Asimismo, si interior se ha rediseñado para ampliar el espacio disponible en un 20%. Esto significa que puedes guardar pequeños complementos o pendientes en él, incluidos los charms de Les Néreides que son compatibles con estos auriculares y se enviarán a los 200 primeros compradores de este modelo.

    Casi 10 horas de escucha ininterrumpida con un peso de solo 5,1 gramos

    Al igual que sus predecesores, estos auriculares, que no tienen un oído predeterminado para que los puedas colocar en el que quieras de manera indistinta, solo pesan 5,1 gramos.

    Esto favorece una escucha cómoda durante las casi 10 horas que ofrece de autonomía y reproducción de contenidos de manera ininterrumpida. No obstante, los FreeClip 2 S de Huawei también proporcionan hasta 38 horas de autonomía total con el estuche.

    Otro detalle interesante es que admiten carga inalámbrica, lo que quiere decir que no es necesario enchufar un cable USB-C en su parte trasera para incrementar el porcentaje de su batería, sino que se puede colocar sobre el cargador del Huawei Watch GT 6 o el Huawei Watch GT Runner 2.

    También repiten el conocido puente Airy C-bridge, que une la bola de escucha con el haba que se coloca detrás de la oreja y que está fabricado con silicona líquida hipoalergénica. Esta, además, es un 25% más suave que la de los primeros auriculares open-ear de la compañía china.

    Otra característica interesante de este modelo es que funciona con un algoritmo de volumen adaptativo mejorado. Asimismo, cuentan con un chip de audio de tercera generación de desarrollo propio, así como un procesador NPU de inteligencia artificial.

    Este admite funcionalidades como la detección en tiempo real, para que comiencen a reproducir contenido una vez los has colocado en las orejas, así como los ajustes inteligentes de volumen y voz, tal y como ha señalado la firma tecnológica durante la presentación de los auriculares.

    También disponen de percepción bidireccional, gracias a lo cual pueden identificar el ruido ambiental y normalizar el volumen de la fuente de audio para adaptarse de manera intuitiva al volumen de escucha favorito de las personas.

    Asimismo, garantizan tres opciones de sensibilidad disponibles para adaptarse a las preferencias sensoriales de los usuarios y cuentan con un controlador de doble diafragma, que reproduce tanto las voces más delicadas como los golpes de batería más agresivos.

    Finalmente, entre las muchas alternativas que ofrecen estos auriculares, cabe destacar que son compatibles tanto con dispositivos iOS como con dispositivos Android y que llegan con conexión dual, para compartirlos con dos terminales a la vez y alternar entre ellos sin problemas.

     

  • China construye la mayor estación de trenes del mundo en 38 meses usando un ejército de trabajadores más grande que algunas ciudades

    China construye la mayor estación de trenes del mundo en 38 meses usando un ejército de trabajadores más grande que algunas ciudades

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    China es famosa por sus megaconstrucciones urbanísticas, pero también porque las termina en tiempo récord. Un buen ejemplo es la estación de trenes de Chongqin Este, que se ha convertido en la más grande del mundo. Tiene un tamaño de 1,22 millones de metros cuadrados, el doble que El Vaticano, como 170 campos de fútbol. Ha empezado a operar hace unos meses.

    Solo tardaron 38 meses en construirla. Puede parecer mucho, más de tres años. Pero estamos hablando de una estación ferroviaria siete veces más grande que la de Nueva York, seis veces más grande que la Tokio, y 15 veces más grande que la de Leipzig Haupbanhof, en Alemania, que es la más grande de Europa.

    Y lo más increíble: la estación de trenes de Chongqin Este está construida en lo más alto de una montaña, que tuvieron que cortar en lonchas, para aplanarla.

    La mayor estación de trenes del mundo

    No solo estamos ante una megaconstrucción colosal, también ante un hito de la ingeniería y el diseño. La estación consta de 28 andenes de ocho pisos y 400 metros de largo, con 15 vías. Puede acoger hasta 16.000 pasajeros a la hora, y gracias a las plataformas de diferentes alturas se puede llegar a cualquier vía en un máximo de cinco minutos.

    Los planos eran tan complejos, que un equipo de arquitectos tardó más de dos semanas en poder interpretarlos. Para su construcción se usaron casi dos millones de metros cúbicos de cemento, y 366.000 toneladas de acero.

    Como se ve en el vídeo, la estación posee unas enormes columnas que simulan un bosque de árboles. Solo el techo, curvo, tiene 16.500 toneladas de vigas de acero para sujetarlo.

    Este tipo de construcciones tan increíbles en tiempo récord, solo es posible con dos cosas: dinero, y un ejército de trabajadores.

    La estación de trenes de Chongqin Este ha costado unos 7.600 millones de euros, y han participado más de 40.000 trabajadores. Eso es toda la población de Soria o Rentería (Guipúzcoa).

    Inaugurada hace unos meses, ya opera al máximo de su capacidad. De momento hay más turistas y curiosos que viajeros. Dice la prensa local que mucha gente acude a la estación solo para resguardarse del calor, ya que al ser tan grande y estar cubierta, dentro se está más fresco. Y un detalle: el agua y el té es gratis para los pasajeros que esperan a que llegue su tren.

    Cuando era pequeño mi generación admiraba los rascacielos y las construcciones norteamericanas. Hoy en día los edificios más impresionantes del mundo están en Asia.

     

  • Mark Lanier, el abogado que venció a Meta y Google: «Todo es para que el dinero acabe en manos de un puñado de hombres ricos que quieren dirigir el mundo»

    Mark Lanier, el abogado que venció a Meta y Google: «Todo es para que el dinero acabe en manos de un puñado de hombres ricos que quieren dirigir el mundo»

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    Las redes sociales llevan años bajo la lupa por su posible impacto en la salud mental de niños y adolescentes. Sin embargo, demostrar ante un tribunal que plataformas como Instagram o YouTube fueron diseñadas para fomentar un uso adictivo parecía una tarea casi imposible, sobre todo cuando los demandados son dos de las empresas más poderosas del mundo.

    Esa percepción cambió con la victoria de Mark Lanier, un abogado estadounidense especializado en grandes litigios empresariales. Su equipo consiguió que un jurado declarara responsables a Meta y Google en un caso que podría marcar el futuro de miles de demandas similares contra las grandes tecnológicas.

    De acuerdo con The Guardian, tras el juicio, Lanier declaró: “Todo es para que el dinero acabe en manos de un puñado de hombres ricos que quieren dirigir el mundo”. Detrás de esa afirmación hay una crítica al modelo de negocio de las grandes plataformas digitales y a la forma en que utilizan la atención de los usuarios para generar beneficios.

    Cómo logró ganar el juicio contra Meta y Google

    El caso giraba en torno a una joven identificada como Kaley, conocida en los tribunales por las siglas KGM. La demanda sostenía que comenzó a utilizar YouTube con seis años e Instagram con nueve, desarrollando posteriormente ansiedad, depresión y dismorfia corporal como consecuencia del uso intensivo de estas plataformas.

    La estrategia de Lanier consistía en demostrar que el problema no residía en publicaciones concretas, sino en el propio diseño de Instagram y YouTube. Según defendió durante el juicio, ambas plataformas incorporan mecanismos destinados a mantener a los usuarios conectados durante el mayor tiempo posible.

    Para preparar el proceso, recurrió incluso a una IA personalizada que integraba modelos como ChatGPT, Gemini y Claude. La herramienta analizaba la información disponible sobre los miembros del jurado y simulaba posibles reacciones ante distintos argumentos, ayudando al equipo legal a ajustar su estrategia durante el juicio.

    El jurado terminó dando la razón a la demandante y concedió una indemnización de seis millones de dólares, de los que Meta asumirá el 70 % y Google el resto. Además, la sentencia puede servir de referencia para más de 2.000 demandas similares ya presentadas.

    Quién es Mark Lanier y por qué su nombre pesa tanto en los tribunales

    Mark Lanier lleva más de cuatro décadas ejerciendo como abogado y está considerado uno de los litigantes más influyentes de Estados Unidos. Tras comenzar su carrera en un gran despacho, decidió fundar su propia firma para centrarse en casos contra grandes corporaciones cuando considera que existe un interés social detrás de ellos.

    A lo largo de su trayectoria ha protagonizado algunos de los procesos judiciales más conocidos del país. Entre ellos figuran las demandas contra Johnson & Johnson por el talco para bebés y varios relacionados con la crisis de los opioides. Su experiencia le permitió afrontar con una estrategia definida el proceso contra Meta y Google.

    Según explica, las plataformas digitales compiten por captar el mayor tiempo posible la atención de los usuarios porque esa permanencia se traduce en más ingresos publicitarios y, por tanto, en mayores beneficios.

    Por ello, cuanto más eficaces son los algoritmos para mantener a una persona conectada, mayor es el rendimiento económico que obtienen las compañías. Lanier sostiene que ese sistema concentra cada vez más riqueza y poder en un reducido grupo de grandes empresas tecnológicas.

    También considera que los jurados populares, más que los responsables políticos, son quienes tienen capacidad para obligarlas a cambiar cuando existen pruebas de que sus productos han causado daños.

    Para Lanier, la sentencia demuestra que incluso las compañías más influyentes pueden responder ante la Justicia cuando el diseño de sus plataformas tiene consecuencias sobre las personas. Ese precedente podría abrir una nueva etapa en la forma de exigir responsabilidades a las grandes tecnológicas.

     

  • Construye una GPU en casa con 8.192 chips RISC-V: consumirá más de 2.000 W y su primera versión moverá gráficos a 320 × 200 píxeles

    Construye una GPU en casa con 8.192 chips RISC-V: consumirá más de 2.000 W y su primera versión moverá gráficos a 320 × 200 píxeles

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    Fabricar una tarjeta gráfica es una de las tareas más complejas de la industria tecnológica, ya que detrás de cada GPU hay años de desarrollo, miles de ingenieros y fábricas capaces de producir chips avanzados.

    Por eso resulta difícil imaginar que alguien pueda construir un sistema gráfico desde el garaje de su casa utilizando componentes relativamente sencillos y baratos. Sin embargo, eso es lo que está haciendo Matthias Balwierz, más conocido como Bitluni.

    Su objetivo es demostrar que es posible crear una arquitectura gráfica completamente funcional a partir de miles de pequeños microcontroladores basados en la arquitectura abierta RISC-V.

    No solo pretende construir una GPU formada por decenas de miles de chips, sino que además ha conseguido que esa misma estructura haga las veces de pantalla, convirtiendo el propio sistema de procesamiento en el lugar donde aparecen los gráficos.

    Una GPU construida con miles de microcontroladores

    La base del proyecto son 8.192 microcontroladores CH570, unos pequeños chips RISC-V que normalmente se utilizan en dispositivos electrónicos de bajo consumo y tareas sencillas de control.

    Bitluni decidió emplearlos porque son económicos, fáciles de conseguir y permiten experimentar con arquitecturas distribuidas sin recurrir a un procesador gráfico convencional.

    Al final pretende alcanzar alrededor de 64.000 microcontroladores, suficientes para generar una imagen con resolución 320 × 200 píxeles, una cifra muy modesta comparada con cualquier monitor actual, pero suficiente para demostrar que el concepto funciona. Lo interesante es que cada uno de esos chips no trabaja de forma aislada.

    Todos colaboran repartiendo las tareas de procesamiento gráfico y sincronizando la información necesaria para construir la imagen final, formando una enorme red de pequeños chips que actúan como si fueran una única GPU.

    Consigue combinar la GPU y la pantalla en un mismo sistema

    Uno de los aspectos más originales del proyecto es que la tarjeta gráfica y la pantalla forman parte del mismo conjunto. Y es que cada microcontrolador controla un LED RGB, que representa un píxel de la imagen.

    Cuando el chip calcula el color que debe mostrar, envía esa información directamente al LED que tiene asociado. En lugar de generar una señal de vídeo para un monitor externo, la propia GPU muestra el resultado de sus cálculos en tiempo real.

    Aunque la resolución es muy reducida, sirve para visualizar cómo trabajan miles de chips de manera coordinada y convierte el proyecto en una excelente herramienta para comprender el funcionamiento interno de una arquitectura gráfica.

    Cabe señalar que construir una máquina de estas características requiere bastante más que miles de microcontroladores. Bitluni ha utilizado un CH570 Dev Kit para desarrollar y probar el software de los chips antes de integrarlos en el sistema definitivo.

    La alimentación corre a cargo de una DP100 Mini PSU, apoyada por un cargador USB-C de 65 W y un cable USB-C de 100 W, que permiten suministrar energía durante las distintas fases de desarrollo y pruebas.

    Para el montaje de las placas emplea una estación de soldadura Aifen A9ED, junto con flux de limpieza, imprescindible para mejorar la calidad de las soldaduras, además de un libro de resistencias con 170 valores, utilizado para seleccionar los componentes electrónicos adecuados en cada circuito.

    También recurre a pinzas de titanio, que facilitan la manipulación de piezas muy pequeñas sin transmitir calor, una extensión AWG de calibre 12 para soportar corrientes elevadas y el Tang Primer 25K, usado durante parte del proceso de ensamblaje.

    Otro elemento destacado es Pixel Pump, la herramienta desarrollada para programar de forma masiva los microcontroladores. Su primera versión ya ha sido retirada, pero Bitluni trabaja en Pixel Pump 2, que simplificará aún más la carga del firmware en miles de chips.

    Un experimento que va mucho más allá del rendimiento

    Cuando el proyecto esté terminado contará con unos 64.000 microcontroladores y necesitará más de 2.000 vatios para funcionar, una cifra muy superior al consumo de una tarjeta gráfica.

    Sin embargo, el objetivo nunca ha sido crear una GPU rápida o eficiente, sino que la intención de Bitluni es demostrar hasta dónde puede llegar el hardware abierto basado en RISC-V y explorar nuevas formas de diseñar sistemas gráficos distribuidos.

    Así que su trabajo también pone de relieve el potencial del movimiento maker, donde la creatividad y la experimentación pueden dar lugar a ideas que difícilmente surgirían dentro del desarrollo comercial tradicional.

    Aunque esta GPU jamás sustituirá a las soluciones de los grandes fabricantes, sí demuestra que todavía quedan muchas formas diferentes de entender cómo se construye una máquina capaz de generar gráficos.

     

  • El patrimonio de Elon Musk en cifras: sus jets privados, la antigua casa de Gene Wilder, el Lotus Esprit submarino de James Bond, y el chasis del McLaren F1 con el que sufrió un accidente casi mortal

    El patrimonio de Elon Musk en cifras: sus jets privados, la antigua casa de Gene Wilder, el Lotus Esprit submarino de James Bond, y el chasis del McLaren F1 con el que sufrió un accidente casi mortal

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    La persona más rica del mundo, Elon Musk. El primer billonario de la historia. Con un millón de millones, una fortuna más grande que el Producto Interior Bruto (la riqueza) de 170 países, puede comprarse lo que quiera. Pero el CEO de Tesla, SpaceX y X ha demostrado no ser un materialista. Aún así tiene mansiones, jets, coches de lujo y algunos caprichos bastante curiosos, desde la casa del actor de Willy Wonka y la fábrica de chocolate, al coche submarino de James Bond. Estos son los bienes materiales de Elon Musk.

    La fortuna del fundador de SpaceX proviene de las acciones o los ingresos de sus empresas, como SpaceX, Tesla (no es el dueño), X, Bored Company y alguna otra. La salida a Bolsa de su compañía espacial le ha convertido en el ser humano más rico del planeta, una fortuna más grande que los tres siguientes juntos.

    En 2020 anunció que vendería todas sus posesiones físicas, para centrarse en sus empresas. Vendió sus casas y otros bienes por 100 millones de dólares, y se fue a vivir solo en una casa prefabricada de 40.000 euros y solo 37 metros cuadrados, Boxabl Casita, en Boca Chica, Texas. Allí vivió un par de años, pero no pudo cumplir su promesa. Aunque las razones son entendibles. Aún la usa a menudo cuando trabaja en la sede de SpaceX.

    Los bienes materiales de Elon Musk

    El dueño de X abandonó Boxabl Casita cuando comenzó a tener hijos como si fuese a repoblar el mundo él solo. Tiene 14 hijos reconocidos con al menos cuatro mujeres. Así que construyó un mansión en Austin (Texas), valorada en 35 millones de dólares, para que vivan los hijos que aún siguen con él. Como tienen madres diferentes, hay una villa de estilo toscano, y otra mansión de seis habitaciones para atender a todos.

    A título personal, seguramente porque es fan del fallecido actor Gene Wilder o de sus películas, compró la casa en donde vivía, en Bel-Air (Los Ángeles), para que no fuese demolida ni redecorada. Pagó por ella unos 7,6 millones de dólares.

    En donde se nota que Elon Musk es un multimillonario, es en su colección de jets privados. Su excusa, la misma que Bill Gates, es que los necesita para trabajar.

    Posee una flota de aviones registrados bajo la sociedad Falcon Landing LLC, valorada en 150 millones de dólares. Con ellos puede volar a cualquier lugar del planeta en horas. Está compuesta por un Gulfstream G700 y un G800, un Gulfstream G650ER, y dos Gulfstream G550. No solo los usa él, también directivos e ingenieros de SpaceX y Tesla.

    El más espectacular es el Gulfstream G800, que vuela a 1.142 Km/h y tiene una auonomía de 14.816 Km. Puede volar de Estados Unidos a China, Japón, Australia, Europa o Sudamérica sin repostar.

    Su posesión más excéntrica es el Lotus Esprit Submarino, apodado Wet Nellie, que apareció en la película La espía que me amó, de la saga James Bond. Le costó casi un millón de dólares, que hoy en día es calderilla para su fortuna. Podría comprar un millón de coches como este.

    Los coches que posee Elon Musk son bastante convencionales. Cómo no, en su garaje hay un Tesla Cybertruck (al que llama Cyberbeast) y un Tesla Model S Plaid. Son los que conduce habitualmente para desplazarse por carretera.

    El Tesla Roadster que SpaceX lanzó al espacio camino del Sol, también es suyo. Tiene además algunos vehículos clásicos como un Ford Model T y un Jaguar E-Type Roadster.

    Como buen friki de los videojuegos y la ciencia-ficción que es, entre las cosas más curiosas que atesora están su colección de guías de videojuegos, réplicas de revólveres antiguos, reales y ficticios, como el del juego Deus Ex, y réplicas físicas de criptomonedas como Dogecoin.

    Guarda también el chasis de su primer deportivo, un McLaren F1 con el que se gastó el primer millón de dólares que ganó, en 1999. Estuvo a punto de morir en un accidente en el que el coche voló por los aires, y quedó completamente destrozado.

    Aún guarda el chasis, quizá para recordar que lo podía haber perdido todo ese día. Para bien o para mal, un mundo sin Elon Musk hoy sería completamente diferente. La fortuna estuvo de su parte, ya que los expertos opinan que salvar la vida en ese accidente fue “un milagro”.

    Estos son los principales bienes de Elon Musk. Nada demasiado exagerado, demostrando que no está muy apegado a los bienes materiales, quitando algún capricho como la casa de Gene Wilder, el Lotus Esprit submarino, y los coches clásicos.

     

  • Samsung Galaxy Z Flip 8, Fold 8 y Fold 8 Ultra: precios, diseño, cámaras, pantalla y más

    Samsung Galaxy Z Flip 8, Fold 8 y Fold 8 Ultra: precios, diseño, cámaras, pantalla y más

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    Samsung presentará su nueva generación de dispositivos plegables el próximo 22 de julio de 2026 durante el evento Galaxy Unpacked que comenzará a las 15:00, hora peninsular española.

    La compañía apenas ha adelantado que sus próximos plegables incorporarán funciones de Galaxy AI más personalizadas, pero las filtraciones ya permiten anticipar una familia formada por tres modelos.

    Cabe señalar que la principal novedad estaría en la división de la gama grande. Tal y como dicen desde 20minutos, el Galaxy Z Fold 8 adoptaría un diseño distinto al utilizado hasta ahora, mientras que el Fold 8 Ultra conservaría el planteamiento tradicional como sucesor directo del Fold 7.

    El Galaxy Z Flip 8 mantendría el formato de concha y seguiría siendo la opción más asequible, aunque su precio lo situaría claramente dentro del segmento premium.

    Conviene recordar que Samsung todavía no ha confirmado sus especificaciones, por lo que los tamaños de pantalla, las cámaras y los precios proceden de información filtrada, por lo que podrían cambiar durante la presentación oficial.

    El Fold 8 quiere resolver el problema de usar un plegable cerrado

    Durante años, el principal inconveniente de los Galaxy Z Fold no ha estado en su pantalla interior, sino en la exterior. Su forma estrecha obliga a escribir en un teclado reducido y hace que muchas apps resulten incómodas cuando el dispositivo permanece plegado.

    El Galaxy Z Fold 8 trataría de corregir esa limitación con un cuerpo más corto y ancho. Tal y como dicen desde Android Headlines, la pantalla exterior tendría 5,5 pulgadas y una proporción 16:10.

    Este cambio haría que el móvil se pareciera más a un teléfono convencional cuando está cerrado, en lugar de sentirse como una solución secundaria para consultas rápidas.

    Al abrirlo aparecería un panel de 7,6 pulgadas con formato 4:3. La pantalla quedaría orientada horizontalmente desde el primer momento, una decisión que puede favorecer la lectura y el trabajo con dos aplicaciones al mismo tiempo.

    Todo el poder del hardware estaría potenciado por el Snapdragon 8 Elite Gen 5, con 12 GB de memoria RAM y versiones con 256 GB, 512 GB y 1 TB de almacenamiento.

    Las filtraciones sitúan su peso cerca de los 200 gramos, unos 15 menos que el Fold 7. También mediría 4,5 milímetros abierto y 9,7 milímetros al cerrarse. Son cifras relevantes porque acercan este tipo de móvil a la sensación de uso de un modelo tradicional.

    En cuanto a la batería, el equipo tendrá una de 4.800 mAh con carga de 25 W, y se espera que esté disponible en los colores crema, grafito y lavanda.

    Samsung reservaría el apellido Ultra para quien quiere el mejor hardware

    El Fold 8 estándar no estaría diseñado para ocupar el puesto más alto de la familia. Ese papel correspondería al Galaxy Z Fold 8 Ultra, que conservaría una silueta más cercana a la utilizada por Samsung hasta ahora.

    La diferencia entre ambos no se limitaría al tamaño, ya que el modelo convencional tendría dos cámaras traseras, mientras que el Ultra añadiría una tercera y utilizaría un sistema fotográfico más avanzado.

    Cabe señalar que la fuente no detalla la resolución de los sensores, por lo que todavía no puede saberse cuánto se acercará a la cámara de los Galaxy S Ultra.

    Del mismo modo, incorporaría una batería de mayor capacidad, por lo que Samsung estaría separando así dos necesidades que antes convivían en un único dispositivo.

    El Fold 8 priorizaría la comodidad, mientras que el Ultra buscaría ofrecer más posibilidades a quienes utilizan el móvil como herramienta de trabajo y cámara principal.

    El Galaxy Z Flip 8 seguirá jugando otra partida

    Cabe señalar que el Galaxy Z Flip 8 volverá a apostar por el formato tipo concha que Samsung ha ido perfeccionando durante los últimos años. La idea es ofrecer un equipo que ocupe poco espacio cuando está cerrado sin renunciar a una pantalla de gran tamaño al abrirlo.

    Las filtraciones apuntan a una evolución del diseño con marcos más reducidos y una pantalla exterior más útil, capaz de mostrar más información e interactuar con un mayor número de aplicaciones sin necesidad de desplegar el dispositivo.

    Del mismo modo, se esperan mejoras en el brillo y en la calidad del panel interior. Pero en el apartado fotográfico, Samsung introduciría sensores renovados para mejorar especialmente las fotografías nocturnas y el tratamiento de la imagen mediante inteligencia artificial.

    A ello se sumaría un procesador de última generación, nuevas funciones de Galaxy AI, una batería optimizada y un precio que se movería en una línea similar a la generación anterior.

    El pliegue central seguirá siendo una prueba decisiva

    La marca que atraviesa la pantalla flexible continúa siendo uno de los elementos que más separan a un plegable de un móvil. Puede apreciarse con determinados reflejos y también se nota al deslizar el dedo sobre la zona central.

    Cabe mencionar que la fuente no confirma una nueva bisagra ni una reducción del pliegue. Por tanto, no puede darse por hecho que Samsung haya resuelto este problema en los Galaxy Z de 2026.

    El asunto será especialmente importante en el Fold 8, ya que con un diseño más ancho puede mejorar la ergonomía, pero la pantalla interior seguirá siendo el centro de la experiencia.

    Por ello, si la marca surcoreana continúa siendo demasiado visible frente a la competencia, el nuevo formato no bastará para presentar el dispositivo como un avance completo.

    Los precios confirmarían que siguen siendo productos exclusivos

    En cuanto a los precios de los nuevos plegables de Samsung, el Galaxy Z Flip 8 costaría 1.299 euros con 256 GB y 1.499 euros con 512 GB. El Fold 8 partiría de 1.999 euros, subiría a 2.199 euros en su configuración intermedia y alcanzaría los 2.599 euros con 1 TB.

    Por encima quedaría el Fold 8 Ultra, con precios filtrados de 2.199 euros, 2.399 euros y 2.799 euros según el almacenamiento elegido. Sin embargo, ninguna de estas cantidades ha sido confirmada todavía por la compañía.

     

  • ¿Qué es Muse Image, el generador de imágenes con IA para Instagram que Meta ha tenido que desactivar?

    ¿Qué es Muse Image, el generador de imágenes con IA para Instagram que Meta ha tenido que desactivar?

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    Meta lleva meses acelerando la integración de funciones de inteligencia artificial en sus aplicaciones con el objetivo de que crear y editar contenido sea cada vez más sencillo.

    Instagram no ha sido una excepción, y una de las novedades más llamativas era Muse Image, una herramienta diseñada para generar imágenes a partir de fotos compartidas en la propia red social.

    Sin embargo, el recorrido de esta función ha sido mucho más corto de lo esperado. Y es que apenas unos días después de su lanzamiento oficial, la compañía anunció que dejaría de ofrecerla tras recibir numerosas críticas relacionadas con la privacidad de los usuarios y el uso que hacía de las imágenes públicas publicadas en Instagram.

    Cabe señalar que la decisión también ha puesto el foco sobre un asunto que cada vez cobra más importancia en Europa: hasta dónde pueden llegar las empresas al desarrollar herramientas de IA utilizando contenido generado por los propios usuarios.

    “Nuestra intención era ofrecer una herramienta creativa útil y dar a las personas control sobre si su contenido público podía utilizarse de esta manera. Hemos escuchado las críticas de que esta función no cumplía ese objetivo, por lo que ya no está disponible”, expresó Meta en un comunicado recogido por elDiario.

    Qué era Muse Image y cómo funcionaba

    Muse Image era una herramienta de inteligencia artificial generativa desarrollada por Meta para Instagram cuyo objetivo era permitir la creación de nuevas imágenes utilizando como referencia fotos públicas compartidas en la plataforma.

    De esta manera, prometía ofrecer resultados inspirados en personas, escenarios, objetos o estilos presentes en esas publicaciones.

    A diferencia de otros generadores de imágenes que trabajan únicamente a partir de una descripción escrita, Muse Image combinaba las instrucciones del usuario con material visual ya existente dentro de Instagram.

    De este modo, la IA analizaba elementos como la composición, la apariencia o determinados rasgos de las fotografías seleccionadas para producir una imagen completamente nueva.

    La función estaba pensada para ampliar las posibilidades creativas dentro de la aplicación, pero desde el primer momento surgieron dudas sobre el papel que desempeñaban las fotografías de terceros.

    Aunque las imágenes generadas no eran copias exactas de las originales, sí utilizaban ese contenido como punto de partida, lo que abrió un intenso debate sobre el consentimiento y el control que conservan los usuarios sobre lo que publican.

    El obstáculo legal que encontró en Europa

    Gran parte de las críticas se apoyaban en la legislación europea, donde el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) exige que el tratamiento de datos personales, entre ellos las imágenes que permiten identificar a una persona, cuente con una base jurídica válida.

    Además, debe respetar principios como la transparencia, la finalidad para la que fueron recopilados y la información clara al usuario.

    En el caso de Muse Image, numerosos expertos consideraron que utilizar fotografías públicas para alimentar una herramienta de IA podía entrar en conflicto con esos requisitos si el consentimiento no era suficientemente claro o específico.

    A ello se suma el nuevo Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, conocido como AI Act, que introduce obligaciones adicionales para los desarrolladores de sistemas de IA en materia de transparencia, evaluación de riesgos y protección de los derechos fundamentales.

    La retirada de Muse Image demuestra que el futuro de la IA no depende únicamente de los avances tecnológicos, sino que también estará condicionado por la capacidad de las empresas para desarrollar herramientas que respeten la privacidad.