Ya ha quedado bastante claro que en la guerra entre Ucrania y Rusia la imaginación, las nuevas formas de guerra y, sobre todo, la tecnología, están jugando un papel decisivo a la hora de tomar nuevas posiciones.
Precisamente en este contexto, Ucrania acaba de dar un ejemplo perfecto y han cogido un avión agrícola, que normalmente fumigan campos, y lo han transformado en un cazador de drones rusos armado con misiles.
El protagonista de esta historia es el Zlin Z-137 Agro Turbo, un avión de hélice nacido en la antigua Checoslovaquia para trabajar en el campo. Su trabajo original era pasar a baja altura sobre cultivos rociando pesticidas o fertilizantes. Su nueva misión es la de patrullar y, llegado el momento, abatir drones kamikazes rusos como los Shahed.
Y es que estos drones se han convertido en su peor pesadilla. Fabricados en Irán, llegan en enjambres, vuelan bajo y se cuelan por huecos en las defensas. Para combatirlos, el país ha usado de todo, desde ametralladoras montadas en camionetas, a sistemas portátiles, radares móviles y misiles de gran alcance.
Ahora este es su nuevo intento de derribarlo. Bajo cada ala lleva un misil R-73, el mismo que usan cazas como el MiG-29. Es rápido, muy maniobrable y con alcance de más de 18 kilómetros. Eso sí, el avión no tiene de sistemas de puntería avanzados, por lo que para que el misil localice al objetivo, el piloto tiene que apuntar muy bien.
Añadir a todo esto que detrás se esconde también una estrategia que Ucrania está poniendo en marcha y que se centra en no depender al 100% del armamento extranjero y poder producir en casa soluciones de una forma más rápida. A fin de cuentas, se está demostrando que no siempre gana el que más dinero tiene.
Rusia ya cuenta con drones kamikaze capaces de transportar una mina antitanque
Lo cierto es que todos estos movimientos por parte de Ucrania tiene todo el sentido del mundo teniendo en cuenta los grandes avances en tecnología para drones que Rusia está llevando a cabo. Sin ir más lejos, recientemente se pudo conocer que están poniendo en marcha sus nuevos drones Lancet, desarrollados por Zala Aero Group, subsidiaria de Kalashnikov.
Estos ya no solo atacan con una explosión directa, sino que ahora llevan ojivas modificadas capaces de desplegar minas antitanque.
Fuentes ucranianas confirman que el daño causado por estas nuevas versiones es mayor y más específico, con patrones de fragmentación milimétricos y una explosión diseñada para que la destrucción sea total.
Aquí la intervención es casi nula y contrarrestarlo es casi tarea imposible. Las minas TM-62 y PTM-3 que puede transportar tienen la capacidad comprobada de perforar blindajes al momento.
Por otro lado, hace una semana que Rusia comenzó también el desarrollo de lo que han denominado el primer sistema de guerra de drones totalmente automatizado del mundo, con el objetivo de crear un enjambre que opere por sí mismo, sin necesidad de intervención humana en la primera línea del frente.
Según anunció el medio ucraniano Defense Express, aludiendo a medios rusos como Izvestia, este sistema se ha bautizado como Diktion –del griego red– y está diseñado por la compañía AviaTechnoLab, con la capacidad de recargar estos a través de 100 kilómetros mediante los conocidos como nidos.






