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  • Unas gafas que enfocan según la distancia desde la que mires: esta es la loca idea de la startup finlandesa IXI Eyewear

    Unas gafas que enfocan según la distancia desde la que mires: esta es la loca idea de la startup finlandesa IXI Eyewear

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    Una empresa emergente finlandesa ha creado unas gafas inteligentes que pesan solo 22 gramos y no necesitan graduación, porque pueden enfocar con previsión allá donde desees gracias a que rastrea los movimientos oculares y ajusta el enfoque de manera simultánea.

    Las gafas inteligentes con inteligencia artificial ya son una realidad y, reconozcámoslo, da un poco de miedo, ya que prometen liberarte del móvil para llevar toda la tecnología a tu cara. Así lo han puesto en evidencia compañías como Meta o Apple, con modelos de diferente éxito.

    Debido a que es un producto que parece marcar el futuro de la tecnología de consumo, con modelos cada vez más completos y competitivos, muchas empresas de menor tamaño al de estos gigantes tecnológicos han puesto el foco en él.

    Es el caso de IXI Eyewear, una startup con sede en Finlandia, que ha recaudado más de 40 millones de dólares de inversores (entre los que se encuentra Amazon) para construir gafas con unas lentes muy particulares. Lo son porque pueden enfocar automáticamente de forma dinámica según hacia dónde mire la persona que las utiliza.

    Rastrea el movimiento ocular e identifica dónde estás mirando

    Hace solo unas semanas, la compañía ha anunciado el desarrollo de un prototipo de gafas que incorpora sensores integrados que se enfocan en los ojos del usuario y lentes de cristal líquido que responden según se realicen estos movimientos.

    El autoenfoque está «impulsado por una tecnología oculta en la montura, que rastrea los movimientos oculares y ajusta el enfoque al instante, ya sea que se mire de cerca o de lejos», ha concretado la compañía en declaraciones recogidas por CNET.

    Al contrario que otras marcas, como Meta y Google, que han optado por trabajar en cámaras que observan el mundo que rodea al usuario y en funciones basadas en IA (reconocimiento facial, traducción simultánea, etc.), XIX Eyewear ha ido un paso más allá con unas lentes que se espera que lleguen el próximo año.

    Por el momento, la compañía no ha concretado mucha más información sobre este producto, aunque se sabe que ya tiene una lista de espera en su página web. Por el momento, se desconoce en qué regiones estarán disponibles.

    Desafío para crear unas gafas para un segmento «sofisticado»

    La startup es muy consciente de que, aunque la idea que ha propuesto es muy buena, aún tienen mucho trabajo por delante para conseguir sus objetivos a nivel de hardware, en un dispositivo que se deberá cargar como cualquier otro.

    «La parte central es la zona nítida y luego está el borde donde termina el cristal líquido, que no es muy agradable a la vista, pero el área central es lo suficientemente grande como para leer», ha concretado Niko Eiden, que es el director ejecutivo de la compañía, a CNN.

    El directivo también ha explicado que, al usar lentes dinámicas, IXI elimina las áreas de aumento fijas. «Las lentes varifocales modernas tienen un canal de visión estrecho, porque combinan básicamente tres lentes diferentes», ha añadido en la comentada entrevista.

    Asimismo, desde la compañía reconocen que se requieren más pruebas para hacer que las gafas sean seguras en ciertas situaciones. Por ejemplo, para la conducción, aunque este producto dispone de un modo a prueba de fallos que apaga el aumento y ofrece la visión normal, sin crear ninguna perturbación visual.

    También se sabe que las gafas de IXI Eyewear no serán baratas, y así lo ha sugerido Eiden, al afirmar que estarán «en el segmento de gafas más sofisticado». Al comentar esto, también habría dejado caer que contarán con una certificación IP alta contra el polvo y el agua, aunque no ha concretado cuál.

     

  • La memoria RAM se convierte en el nuevo «oro tecnológico»: no deja de subir y no parece tener techo

    La memoria RAM se convierte en el nuevo «oro tecnológico»: no deja de subir y no parece tener techo

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    Lo que hace un tiempo eran las criptomonedas o incluso el oro, ahora lo es la memoria RAM. Se ha convertido en la gran protagonista de finales de 2025 y en la gran estrella de este 2026. Si antes nadie miraba su precio, se ha convertido en la pieza más codiciada del mercado.

    Si a mediados de 2025 actualizar tu PC por algo más potente era simplemente una pequeña inversión, ha dejado de ser asumible para muchos.

    Los datos muestran subidas incesantes desde hace varios meses, sobre todo en módulos DDR4, que siguen siendo los más usados en millones de equipos. Es por eso que algunos ya la llaman el nuevo oro tecnológico

    A esto hay que sumarle que la demanda de memoria de alta velocidad, tanto HBM como DRAM, está disparada. Este año, se estima que los equipos para fabricar NAND crecerán un 45 %, mientras que los de DRAM lo harán un 15 %.

    Todo esto suma a la subida de precios general, y va a afectar a cualquier persona que quiera comprar memoria nueva, montar un PC potente o incluso renovar su móvil.

    SEMI, la asociación internacional del sector, comenta que la inversión en equipos para IA ha sido mucho mayor de lo previsto, así que han subido la previsión de crecimiento de todo el mercado. Y aunque la mayor parte de la producción está en Asia, nadie se va a salvar.

    La fiebre de la RAM se equipara con el oro: todos la quieren, pocos la consiguen

    Donde también se va a notar más la subida será en las memorias de gran capacidad. Memorias de 32 y 64 GB, que ya se han convertido en algo casi básico si quieres tener lo más potente del mercado para edición de vídeo o programación, se han encarecido tanto que ya pesan más en el presupuesto que otros componentes.

    La DDR5, que debía ser la nueva generación más asequible con el tiempo, tampoco se libra.

    Pero el verdadero motivo de esta subida no está en los PC para usuarios, sino en los grandes centros de datos. Fabricantes como Samsung, Micron o SK Hynix están dedicando gran parte de su producción a alimentar la infraestructura de inteligencia artificial. Servidores, nubes, superordenadores… todo necesita enormes cantidades de memoria.

    Por otro lado, la estrategia de estos fabricantes es clara y no quieren repetir errores del pasado. Antes, cuando la sobreproducción hizo caer los precios, muchos sufrieron pérdidas. Ahora, ajustan la oferta, priorizan clientes corporativos y dejan al usuario doméstico esperando al final de la cola.

    Como resultado, tenemos menos RAM disponible para ordenadores personales y móviles, y unos precios al alza.

    La inteligencia artificial se lleva casi toda la memoria

    Aquí entra en juego, como antes se comentaba, la inteligencia artificial. Los grandes modelos de IA necesitan una enorme cantidad de RAM y almacenamiento para operar. La inteligencia artificial termina absorbiendo la producción que antes se destinaba al mercado tradicional.

    Los analistas hablan de un claro desajuste entre lo que se necesita y lo que se puede fabricar. La IA genera cantidades gigantescas de datos, y todo eso hay que procesarlo y guardarlo en algún sitio.

    Empresas como Micron o Samsung ya están recogiendo los frutos. Han batido récords de ingresos gracias a esta escasez, y sus beneficios se han disparado.

    En cuanto a como todo esto te va a afectar, ya se ha comentado antes. Comprar un ordenador nuevo o mejorar el que tienes es hoy más caro, aunque no busques lo último del mercado.

    Pero cuidado que esto no solo va a afectar a los PC y, según un informe de Counterpoint Research, los precios de los smartphones probablemente subirán en 2026, mientras que su valor real podría disminuir. El informe señala que los envíos globales de móviles podrían caer un 2,1 % en 2026, principalmente por el encarecimiento de la memoria RAM.

    Esta situación ya está provocando un aumento importante en los costes de producción: alrededor de un 25 % en los modelos económicos, un 15 % en la gama media y cerca de un 10 % en los dispositivos premium. A esto se suma que, según el mismo informe, los precios medios de venta podrían aumentar hasta un 6,9 % respecto a este año, casi el doble de lo previsto inicialmente.

    Con todo esto, no cabe duda de que 2026 va a ser el año de la practicidad. Toca estirar un poco los dispositivos que ya tienes, esperar y casi rezar para que esto se estabilice. Este mercado se caracteriza por ser bastante salvaje en lo que a subidas y bajadas se refiere, por lo que no resultaría raro ver un cambio de 180 grados en mitad de año o comienzos de 2027.

     

  • El Honor Magic 8 Pro roza la excelencia, pero no la consigue por su pantalla curva

    El Honor Magic 8 Pro roza la excelencia, pero no la consigue por su pantalla curva

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    El móvil de gama alta de Honor tiene todo lo que se espera de él: gran capacidad de gestión de archivos, alto rendimiento, una batería soberbia y una pantalla que le va a gustar a todos. O a casi todos, porque viene con unas curvas que, a mi juicio, no terminan de casar con el resto del smartphone.

    El 2025 fue un año muy bueno para Honor a nivel de smartphones. Así lo hemos podido comprobar en Computer Hoy, donde hemos tenido la oportunidad de probar todos sus modelos. Entre ellos, los Honor 400 y Honor 400 Lite, que obtuvieron calificaciones altas por su diseño y sus cámaras, entre otros de sus apartados.

    El buque insignia más reciente de la compañía no podía ser menos, un móvil con el que estrena este 2026 con muy buen pie. Su pantalla, aunque con un poco de curva, sigue siendo extraordinaria y también su batería, mientras que sus cámaras relevan a las del Honor Magic 7 Pro en las mejores condiciones. En definitiva, este móvil no tiene muchas pegas, porque decir ninguna quizá sea una exageración…

    ¿Merece la pena comprar el Honor Magic 8 Pro?

    Puede que sus 1.299 euros euros asusten de primeras, pero, ¿qué smartphone de alta gama no llega hasta esta cifra? Si miramos a la competencia, cuyos precios se mueven entre 100 euros arriba y abajo, podemos decir que ninguno y todos ellos son tan recomendables como este.

    El Honor Magic 8 Pro tiene unas cámaras de alto nivel, funciones de inteligencia artificial realmente útiles si se busca destacar en el apartado de cámara y una batería a la altura de lo que puedes esperar teniendo en cuenta su rango.

    Escoger este y no otro ya es cuestión de gustos, porque a nivel exterior es realmente distinto a las versiones de Realme, Oppo y Vivo. Aquí se abandona la pantalla plana y hay algo de curva, pero está tan bien planteada que casi ni se nota.

    Si realmente te cuadra su precio, no deberías dejar escapar la oportunidad de comprarlo ahora, ya que, con motivo de su lanzamiento, desde el 12 de enero hasta el 28 de febrero, se incluye un Gift Pack muy completo (incluye la Honor Pad 10, un cargador de 66W y un Honor Watch 5, entre otros artículos). De todos modos, esto es solo un atractivo añadido que no le resta calidad al dispositivo, que por sí solo la tiene… y mucha.

    Características del Honor Magic 8 Pro

    Diseño: cuidado con confundirlo con el anterior

    Honor ha adelantado el lanzamiento de su buque insignia un par de meses, un acelerón que no es sinónimo de carencias en este smartphone, porque, de hecho, es un muy buen predecesor del Honor Magic 7 Pro por muchos motivos.

    Lo primero, por su diseño, que se mantiene prácticamente idéntico al anterior. Es cierto que el flash de la cámara trasera se coloca abajo en lugar de en la parte superior, se puede leer la inscripción AiImage en lugar de MatrixCamera, pero su módulo redondo, dentro de un cuadrado con las esquinas redondeadas, es casi igual. Eso sí, algo más sobresaliente.

    La marca también ha repetido el material para la trasera, que no absorbe huellas aunque, esta vez sí, viene con un formato brillante cuyas sombras dependen de dónde se sitúe la fuente de luz. Esto pasa, al menos, en el modelo que he probado, Sunrise Gold, ya que se puede comprar en Sky Cyan y en negro. Los bordes, también redondeados, estrenan un titanio mate que le sienta realmente bien y lo distancia de su predecesor.

    Lo que sí presenta por primera vez en la serie es un botón de acción que, a diferencia de otros modelos del mismo rango, como el Vivo X300 Pro o el Oppo Find X9 Pro, no lo coloca en el lado izquierdo, sino que lo sitúa en el derecho, a una distancia bastante prudencial de los otros (encendido/apagado y el del volumen).

    Este botón, que se estrenó con el Honor 400 Lite incorpora más opciones esta vez, para que ofrezca acceso directo a la Cámara, Google Lens, la función de Recuerdos con IA, agente de ajustes de IA u Honor AI. Además, se pueden escoger hasta tres acciones.

    Así, con una pulsación corta puedes ver las sugerencias de pantalla con IA, con doble pulsación puedes acceder a la herramienta de reconocimiento visual de Google y con una pulsación larga puedes editar fotos con inteligencia artificial rápidamente.

    Esto me recuerda a los controles táctiles de algunos auriculares (lo más normal en la mayoría es que si dejas el dedo puesto, se active automáticamente el modo de cancelación de ruido activa), pero, hasta ahora no había visto nada similar en un smartphone.

    La pantalla es uno de los apartados que más me han gustado. Tiene unas pequeñas curvas que van en consonancia con el resto del dispositivo, donde nada es recto como tal (ni siquiera los bordes, que son muy cómodos en el agarre). Aunque no sea especial amiga de este formato, he de decir que en un uso diario no molesta nada.

    Cada vez que pienso en curvas en smartphones me viene a la cabeza el Motorola Edge 60, un smartphone que me gustó probar a pesar de que su panel parecía hacerlo más estrecho y a largado. En mi caso, prefiero móviles que pueda abarcar con una mano pero que tengan un ancho consistente.

    Al contrario que este otro, que las tenía muy pronunciadas aunque sorprendentemente útiles —hasta el punto de que si colocabas la yema del dedo en los laterales podías hacer scroll—, este Honor las reduce a los propios bordes de la pantalla, de modo que parecen más estrechos de lo que realmente son.

    A este detalle se suman otras virtudes como que soporta la tecnología HDR Vivid, para ofrecer la mejor calidad posible en una pantalla que también dispone de una tasa de refresco adaptativa de 1-120 Hz, una densidad de imagen de 458 PPI y un pico de brillo máximo de 6000 nits.

    A nivel de software, pero que guarda toda relación con el panel, han habido dos detalles que me han gustado especialmente. El primero, que puedes configurar el dispositivo para que muestre en formato eBook, esto es, en blanco y negro, que es perfecto para disfrutar de una buena lectura.

    Por otra parte, también pensando en la comodidad del usuario, Honor ha desarrollado un chip enfocado a la protección ocular, gracias al cual se puede personalizar el color de la interfaz del dispositivo según las necesidades de los usuarios. A ello se suma la certificación TÜV Rheinland.

    Finalmente, a nivel de conectividad, comentar que dispone de puerto USB-C 3.2 para la carga y que este, además, está incluido en la caja. También tiene soporte para WiFi 7, 6GHz y Bluetooth BT 6.0. Ah, y también tiene una ranura para NanoSIM.

    Software y rendimiento: este chip hace maravillas

    A un móvil de 1.299 euros no le puedes pedir menos que el mejor chip de Qualcomm, así que no me he llevado una gran sorpresa con el Snapdragon Elite 5 que integra, que permite que utilices tu móvil para todo sin que se resienta en los momentos más exigentes.

    Sí es verdad que se calienta, como todas las plataformas dentro de este rango, pero solo en ciertas situaciones. Por ejemplo, cuando le pasas los benchmarks o cuando le das un poco de caña con algún videojuego, pero si vas a hacer sesiones de fotos o navegar durante más de una hora por internet, no vas a notar un gran incremento de su temperatura.

    Por último, conviene comentar que este móvil funciona con la capa de personalización más reciente de Honor, MagicOS 10, basada en Android 16, de manera que dispone del software más actual desarrollado por Google. Las transparencias de este SO, por cierto, le sientan realmente bien.

    Una vez más viene con una carpeta que alberga las principales herramientas impulsadas por IA o que disponen de esta tecnología en alguno de sus apartados, así como otra para las herramientas que considera Esenciales.

    Una tercera carpeta se refiere a las Herramientas, que, aunque no lleven el sello de Honor como, por ejemplo, sí disponen las aplicaciones Honor Salud o Documentos de Honor. Es un poco confuso que algunas como Honor AI y Honor AI Space estén fuera de uno de estos dos apartados. Su explicación tendrá, supongo…

    Lo que sí se agradece es que buena parte de las aplicaciones que vienen preinstaladas, también vengan recogidas en una carpeta, en lugar de desperdigadas por la interfaz, un punto a favor al que se suma un bloatware bastante discreto (¿celebramos que, al fin, los fabricantes pasan de lanzar sus móviles sin cientos de videojuegos?).

    Cabe comentar, por otra parte, que la batería, de silicio y carbono, supera el día sin problema (incluso el día y medio), aunque podría mejorar los tiempos de carga que, en mi opinión, van un poco justos. Tiene una capacidad de 6270 mAh y, a no ser que no sueltes el móvil, no te obliga a buscarte una power bank.

    Admite carga de 100W y también tiene soporte para inalámbrica, con un valor de 80W. En mi caso, lo he probado con dos cargadores (porque, evidentemente, no viene con el enchufe, únicamente el cable, USB-C a USB-C), uno de 67W y otro de 30W.

    Con el primero, he necesitado media hora para pasar del 0% a un 19%, de modo que a la hora de estar enchufado ha registrado un 39%. Cuando he pasado al cargador de 30W para comprobar cómo se comprueba con él, su autonomía ha crecido hasta el 63% en media hora, de modo que con este otro modelo se ha cargado hasta un 24% en 30 minutos.

    Cámaras: ¡estos retratos te dejan preciosa!

    Las cámaras del Honor Magic 8 Pro han vuelto a brillar por varios motivos, aunque a mi me han maravillado especialmente en dos aspectos. El primero, su zoom (un x10 nunca había dado tanto de sí) y, con él, por los retratos, principalmente humanos, aunque a mis gatos les ha sacado especialmente favorecidos.

    Aunque la de agrandar los ojos o empequeñecer la nariz no son funciones que utilice especialmente a diario, me parece muy buena idea que puedas ir modificando conforme vas haciendo la fotografía, en lugar de dejarlo para la edición posterior.

    Antes de nada, conviene recordar cuál es la configuración de cámaras del Honor Magic 8 Pro:

    • Cámara principal Ultra Night de 50 megapíxeles, con sensor ultra-large de 1/1,3″ y valor de apertura f/1.6.
    • Telefoto Ultra Noche de 200 megapíxeles, con estabilización CIPA 5.5, valor de apertura f/2.6 y 1/1.4″.
    • Gran angular de 50 megapíxeles, con 122º para el ultra gran angular y valor de apertura f/2.0.
    • ​Cámara selfie de 50 megapíxeles, con AI antidistorsión, 90º Smart FOV y valor de apertura f/2.0.

    Uno de los aspectos que mejor defiende este smartphone es el zoom, ya sea el 1x, el 2x, el 3,7x o el 10x. En algunas ocasiones puede parecer que estás haciendo la peor foto del mundo, pero el renderizado posterior te da como resultado fotografías realmente bonitas, con colores muy saturados.

    El aumento máximo, de hecho, no distorsiona para nada la imagen y puedes sacarle partido si lo que buscas fotografiar está lejos de ti. Ahora bien, si quieres abarcar un edificio, un monumento o un paisaje con el gran angular, vas a tener problemas con los bordes de la imagen, ya que brindan unas curvas que no me convencen mucho.

    El modo noche, además, responde a lo que conocemos como tal y se activa automáticamente cuando vas a hacer una foto con poca luz. Se puede desactivar sin problema o bien darle al botón que corresponda para que no se ponga de forma automática.

    Esto significa que las imágenes que tomes con él van a ser diferentes que las que hagas con la cámara en bruto y eso hace que este formato sí tenga sentido en este móvil. Ahora bien, si no admiras demasiado la fotografía nocturna demasiado iluminada, no te va a gustar lo que hace este móvil: en algunos casos, los cielos son literalmente blancos.

    El modo retrato me ha gustado mucho. No tanto porque tenga millones de opciones para sacar lo mejor de quien se ponga delante del objetivo, sino porque puedes ir modificando partes del rostro a medida que vayas a hacer la fotografía, lo que evita que las edites después.

    Entre algunas de las opciones disponibles del filtro belleza se encuentran las de afinar los rasgos, principalmente la mandíbula, suavizar, iluminar, reducir el tamaño de la nariz o expandir el de los ojos. Esta es un poco exagerada, porque deforma completamente la cara, pero si encuentras el punto perfecto puedes darle un extra a tu mirada. En cualquier caso, las tomas son naturales, siempre que no te pases con el bokeh, que también se puede regular; con gran nivel de detalle.

    Este Honor Magic 8 Pro también se sale en el apartado de vídeo, donde vuelve a ofrecer valores reales. ¿Para qué ibas a querer un 20x si no lo vas a usar jamás porque la imagen va a salir granulada? Pues eso, que lo máximo que te permite es un 10x, suficiente para obtener un vídeo sin demasiado ruido.

    La pena es que noto un pequeño salto cuando paso del zoom óptico (3,7x) al digital, pero tampoco esperaba algo demasiado gradual. Ahora bien, lo que me ha sorprendido es su sistema de estabilización óptico (OIS), que se nota mucho cuando está ausente, aunque viene establecido de manera predeterminada.

    Puedes grabar en calidad 4K a 60 fotogramas por segundo (fps), pero con el valor que viene una vez abres la aplicación de la cámara, que es de 1080 x 30 fps vas a hacer vídeos igualmente buenos.

    Los resultados, además, puedes editarlos directamente desde la galería, y no me refiero a solo ponerles filtros, sino que te puedes despedir de apps como Edits o CapCut, porque el software de Honor ya lo tiene todo.

    Como es habitual, se porta mejor con luz natural. La noche aún le cuesta y, de hecho, en más de una ocasión ha perdido el foco cuando le he obligado a un 10x en exteriores nocturnos. Aunque no tarda nada en enfocar, con solo pulsar la pantalla, podría mejorar.

    Y luego está la inteligencia artificial, apartado en el que Honor se ha lucido, en mi opinión. No tanto en certeza, porque aún le queda mucho por mejorar, sino a nivel de opciones disponibles, que no son precisamente pocas.

    Aquí tenemos que hacer una división entre la edición de fotografía con IA y el asistente de fotografía con IA. Ambos, no obstante, exigen que tengas datos o que te hayas conectado a una red WiFi.

    Como es habitual, se porta mejor con luz natural. La noche aún le cuesta y, de hecho, en más de una ocasión ha perdido el foco cuando le he obligado a un 10x en exteriores nocturnos. Aunque no tarda nada en enfocar, con solo pulsar la pantalla, podría mejorar.

    Y luego está la inteligencia artificial, apartado en el que Honor se ha lucido, en mi opinión. No tanto en certeza o realismo, porque aún le queda mucho por mejorar, sino a nivel de opciones disponibles, que no son precisamente pocas.

    Aquí tenemos que hacer una división entre la edición de fotografía con IA y el asistente de fotografía con IA. Ambos, no obstante, exigen que tengas datos o que te hayas conectado a una red WiFi.

    El primero no tiene mucho misterio, porque te permite borrar transeúntes de tus fotografías, difuminar el fondo y, ojo, acabar con las arrugas de tu ropa. Es un enfoque novedoso, pero merece una vuelta para obtener el sobresaliente, porque le cuesta alisar algunos tejidos.

    El asistente de fotografía sí que le da otro aire al apartado de la cámara. Ojo que no hay que confundirlo con el Camera Coach que vimos en el Pixel 10, porque no tiene nada que ver. Simplemente, Honor AI tiene un apartado para editar fotografías que se hayan hecho en movimiento.

    Para eso, primero hay que activar la opción de Live en la Cámara y, después, acceder a la Galería del smartphone para acceder a las cuatro opciones disponibles, con un botón de IA que aparece en estas fotografías, situado arriba a la derecha.

    Es entonces cuando puedes escoger entre Cámara lenta (que no merece mucho la pena, porque los primeros milisegundos muestran la velocidad de captura original), Rastro y movimiento y Clon de movimiento.

    Lo mejor de todo esto, aparte de que la IA no tarda nada en hacerlo, es que puedes visualizar el efecto que hayas elegido antes y, si te ha convencido el resultado, lo puedes guardar como un vídeo nuevo, para no perder la imagen original.

    Cualquiera de ellos es curioso de probar aunque, quizá, el más extraño sea el último que he mencionado, al menos en las pruebas que he hecho con mis gatos. Se nota mucho que es inteligencia artificial y queda un poco raro, porque parece que la cara de mi gata sobresale de su propio cuerpo en el resultado final.

     

  • El iPhone Fold podría llegar sin pliegue visible en pantalla

    El iPhone Fold podría llegar sin pliegue visible en pantalla

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    Poco le ha durado el protagonismo a Samsung al hablar de los móviles plegables. Al menos, así lo ha demostrado Apple que, como es habitual, compite con la surcoreana por ofrecer el mejor smartphone y, aunque no se ha estrenado aún en el formato plegable, parece que lo hará como no se ha visto antes: con una pantalla que no tendrá arruga.

    Son muy pocas las marcas que no se han atrevido a trabajar en dispositivos plegables. La mayoría, en formato concha, como la comentada Samsung y también Motorola, aunque Huawei, Oppo y Honor no se han quedado atrás con sus modelos plegables de tipo libro.

    También lo ha hecho Google, con el Pixel Fold (el Pixel 10 Pro Fold sí llegó a España), realme y vivo, con el vivo X Fold5, el plegable de tipo libro que la marca presentó hace solo unos meses en China.

    En vista de todos estos lanzamientos, podría parecer que Apple se estaba quedando atrás, pero parece que la compañía está ejecutando su estrategia habitual: esperar el momento perfecto para lanzar su tecnología y, mientras tanto, ir perfeccionándola para que sea imprescindible.

    Hace solo unos días, Samsung mostraba en CES el Samsung Galaxy Z TriFold, el móvil con dos pliegues del que tanto se ha hablado y que, por el momento, se desconoce si se lanzará en Europa. Mientras tanto, la firma no se ha cortado un pelo en ponernos los dientes largos y así lo pude comprobar durante los minutos que lo pude probar.

    Samsung muestra «accidentalmente» la tecnología del iPhone Fold

    Hace unos meses se comentó que Apple estaba trabajando codo con codo con la división de pantallas de Samsung, Samsung Display, para que fuera esta la que le suministrara paneles para un proyecto de iPhone e iPad plegables. El lanzamiento de ambos estaba previsto para 2026.

    Ya hemos llegado al año clave, por lo que muchos se preguntan en qué punto se encuentra este trabajo y los que han estado en la feria tecnológica CES Las Vegas 2026 ya han podido verlo en persona, tal y como sugieren medios como 9to5Mac.

    Según esta cabecera. es posible que Samsung haya mostrado «accidentalmente» la tecnología de la que dispondrá el iPhone Fold, con una versión de la tecnología OLED antiarrugas que dista mucho de la actualmente presente en sus dispositivos.

    Y en Computer Hoy ya hemos comentado que el pliegue de los Samsung Galaxy Z Flip y Fold 7 apenas se nota, como tampoco lo hace la de su hermano mayor, el TriFold. Sin embargo, la compañía habría elaborado un nuevo formato sin ningún tipo de arruga, lo que mejoraría aún más la experiencia de usuario.

    Por el momento, Apple no ha soltado prenda sobre el que será su primer plegable y es muy posible que no lo haga hasta su presentación, prevista, como cada año, para las primeras semanas de septiembre. No obstante, puede que comente algo sobre él en la conocida como Conferencia para Desarrolladores de Apple (WWDC).

     

  • Ni SSD ni HDD, el mejor almacenamiento es el ADN y dura miles de años

    Ni SSD ni HDD, el mejor almacenamiento es el ADN y dura miles de años

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    Las civilizaciones antiguas ya supieron que la transmisión de información entre generaciones era vital, y así dejaron papiros, tablillas e inscripciones en cerámica para no perder el conocimiento adquirido.

    Gracias a los materiales usados, además de su conservación natural, la historia quedó congelada en diferentes símbolos atados a un medio, algo que con los actuales medios de almacenamiento sería complicado.

    La invención de la imprenta en el siglo XV ayudó a conservar la historia y cultura de diferentes civilizaciones, aunque los libros también tienen una vida limitada, ya que el paso del tiempo hace mella en ellos, a no ser que se conserven como una reliquia bajo vitrina.

    Con el avance imparable de la tecnología en las últimas décadas, cada usuario puede guardar –a un precio muy razonable– toda su historia en un dispositivo del tamaño de un bolsillo, como son las unidades de estado sólido (SSD) y los discos duros mecánicos (HDD).

    No obstante, como ocurre con cualquier tecnología, este tipo de dispositivos de almacenamiento tienen un problema que, en el futuro, podría dar lugar a la pérdida de información, como es su vida útil de aproximadamente unos 10 años.

    Afortunadamente, el ser humano ha sido capaz de crear el disco duro del futuro, con lo que se conoce como el almacenamiento en ADN, una tecnología planteada ya hace muchos años, pero que aún tiene mucho camino por recorrer.

    El almacenamiento en ADN, un futuro que nunca termina de llegar

    En la actualidad, la configuración del almacenamiento no es lo más eficiente, ya que más allá de las unidades externas, se necesitan servidores y estructuras muy costosas para todo lo relacionado con la nube.

    Aunque pueda resultar extraño, el almacenamiento en ADN es capaz de solventar todas estas limitaciones, sin necesidades de centros de datos y, por supuesto, con una vida útil que podría llegar a 1.000 años.

    Para lograr que esto se haga realidad, este tipo de almacenamiento utiliza la misma estructura que una secuencia de ADN, dividida en 4 bases: adenina, timina, citosina y guanina (ATCG).

    Ahora bien, las máquinas no entienden un lenguaje compuesto por 4 estructuras diferentes, sino que sy comprensión se organiza con lo que se conoce como código binario, es decir, cadenas de 0 y 1 interpretables para poder funcionar.

    En este sentido, el almacenamiento en ADN divide la estructura ATCG en 2 pares, para conseguir que cada cadena represente un 0 o 1, de la misma forma que se puede ver en el ADN de los seres humanos.

    Mark Bathe, miembro asociado del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) y de la Universidad de Harvard, explicó en un comunicado de prensa del MIT todas las ventajas de este tipo de almacenamiento de la siguiente forma:

    «El ADN es 1.000 veces más denso que la memoria flash, y otra propiedad que es interesante es que una vez que haces el polímero de ADN, no consume energía», aseguró. «Puedes escribir el ADN y luego almacenarlo para siempre».

    De momento, existen algunas compañías especializadas en la computación con ADN, incluso con la publicación de libros con este tipo de almacenamiento, una antología de Asimov Press, mediante el lanzamiento de 1.000 cápsulas de ADN.

    Las limitaciones de almacenar datos en ADN

    A pesar de que teóricamente este tipo de almacenamiento ya se planteó a principios del milenio, los costes de escalar el almacenamiento en ADN es extremadamente elevado.

    Según los cálculos de los investigadores, supera considerablemente al coste de las unidades mecánicas, con un precio de 1 billón de dólares por cada millón de gigabytes, el primer obstáculo a corto plazo.

    Otro de los inconvenientes, tras haber encapsulado los datos, consiste en poder extraerlo, algo que no es tan sencillo; Bathe y su equipo intentaron solucionar esto mediante etiquetas con códigos de barras en mini cápsulas de sílice.

    Por ello, de momento los expertos aseguran que el almacenamiento en ADN, aunque es una realidad, serviría más bien para guardar los llamados datos «fríos», aquellos que no se utilizan habitualmente, ya que las velocidades apenas llegan a 1 kilobyte por segundo.

    En tal caso, las próximas décadas, con la mejora del ADN para guardar archivos, podría llevar a un escenario en que los SSD se complementen con esta tecnología, lo que supondría tener una copia de seguridad fiable y milenaria.

     

  • No siempre desconectar dispositivos te hace ahorrar en la factura de la luz: hacerlo con estos tres electrodomésticos hace que pagues más y aumentar el riesgo de estropearlos

    No siempre desconectar dispositivos te hace ahorrar en la factura de la luz: hacerlo con estos tres electrodomésticos hace que pagues más y aumentar el riesgo de estropearlos

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    Ahorrar en la factura de la luz se ha convertido en un objetivo común de muchas personas. Por ello, en redes sociales aparecen trucos, rutinas y recomendaciones que prometen recortar unos cuantos euros del recibo.

    Uno de los más repetidos es el de desenchufar los electrodomésticos a diario. Se presenta como una solución sencilla y efectiva, pero cuando analizas qué ocurre realmente, descubres que esta práctica no siempre funciona y que, en algunos casos, puede ser incluso perjudicial.

    Muchos piensan que si un aparato no está conectado, no gasta. El problema es que no todos los electrodomésticos consumen energía en espera, y mucho menos al mismo nivel. Además, manipular los enchufes constantemente deteriora los contactos, genera calor y aumenta el riesgo de chispas.

    El ahorro real no depende de una rutina agresiva de «quita y pon», sino de comprender qué dispositivos mantienen un consumo residual y cuáles no. Esa es la diferencia entre ahorrar unos céntimos o provocar un fallo eléctrico innecesario.

    Por qué no todo lo que desenchufas ahorra energía

    El malentendido nace del consumo en espera, también conocido como standby. Este consumo afecta sobre todo a dispositivos con placas electrónicas, sensores, relojes internos, funciones remotas o luces LED que permanecen encendidas incluso cuando el aparato está «apagado».

    Televisores, routers, barras de sonido, equipos de audio o decodificadores son ejemplos clásicos. Estos aparatos mantienen una corriente residual que, sumada durante meses, sí puede representar un coste relevante.

    Sin embargo, no todos los electrodomésticos funcionan así. Los dispositivos que operan con interruptores mecánicos —lámparas, tostadoras, pequeños electrodomésticos de cocina— no consumen nada cuando están apagados.

    Por ello, desenchufarlos a diario no reduce el gasto, porque su consumo real ya es cero. En estos casos, la rutina de desconectar no aporta ningún beneficio económico. A esto se añade un factor que muchos pasan por alto: la seguridad eléctrica. Cada vez que enchufas y desenchufas un aparato, sometes a presión los contactos metálicos de la toma.

    Con el uso repetido, esas piezas se aflojan, pierden firmeza, pero sobre todo, comienzan a trabajar con mal contacto, el cual genera calor, chispas y, en circunstancias extremas, riesgo de incendio.

    Técnicos, electricistas y servicios de mantenimiento coinciden en que es un hábito que desgasta las instalaciones y que puede salir caro a largo plazo. Lo que se presenta como un truco de ahorro puede convertirse en un problema mayor.

    Electrodomésticos que no deberías desconectar jamás

    Algunos aparatos requieren continuidad eléctrica para funcionar correctamente, es por esta razón que desenchufarlos no solo no ahorra, sino que aumenta el consumo o compromete su rendimiento.

    Frigorífico: Si los desconectas, el compresor vuelve a arrancar desde cero, lo que consume más energía. Además, repetir el proceso castiga el motor y acorta la vida útil del electrodoméstico. Es el ejemplo más claro de cómo un supuesto truco de ahorro genera exactamente lo contrario.

    Routers y dispositivos de red: Los reinicios constantes generan inestabilidad, pérdida de conexión e incluso fallos en la configuración, sin mencionar que el consumo de un router en reposo es muy bajo. En resumen, no se consigue ningún ahorro real y sí se compromete la estabilidad del hogar.

    Equipos que necesitan funcionamiento continuo: Dispositivos inteligentes, cámaras de vigilancia, termostatos con reloj interno o equipos conectados a la nube requieren estar enchufados para mantener sus funciones. Cortar su energía cada día no tiene sentido, y además puede provocar errores o resetear configuraciones.

    Por otro lado, si buscas ahorrar sin poner en riesgo tu instalación eléctrica, las soluciones pasan por hábitos más racionales, como por ejemplo, usar regletas con interruptor.

    Estas permiten cortar la energía de varios dispositivos sin manipular enchufes. Es una forma segura de eliminar el consumo en espera sin deteriorar las tomas. Además, facilita desconectar todo lo innecesario durante ausencias prolongadas.

    Instalaciones eficientes es otro buen método, ya que un electrodoméstico de bajo consumo reduce más la factura que cualquier truco manual. Sustituir equipos antiguos por modelos eficientes, revisar la etiqueta energética o ajustar el termostato del frigorífico produce un impacto real y sostenido.

    Todos queremos reducir la factura de la luz, pero no cualquier método es válido. Desenchufar todo sin criterio no ahorra siempre y, en muchos casos, puede ser contraproducente.

    El comportamiento real de cada aparato marca la diferencia, donde unos mantienen consumo en espera, otros no gastan nada apagados y algunos deben permanecer encendidos para evitar problemas técnicos.

    La eficiencia no está en repetir trucos sin análisis, sino en conocer qué consume de verdad, cuándo puedes desconectar sin riesgo y qué prácticas ponen en peligro la instalación eléctrica en casa.

     

  • «Criticar a la IA no ayuda a la sociedad» dice Jensen Huang, el CEO de Nvidia que ha ganado billones con la IA

    «Criticar a la IA no ayuda a la sociedad» dice Jensen Huang, el CEO de Nvidia que ha ganado billones con la IA

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    Jensen Huang, la octava persona más rica del mundo en 2026, CEO de Nvidia, la compañía más rica del planeta, está dolido porque la gente critica su juguete. Si se va al paro, tiene dinero para vivir miles de vidas. Los millones de curritos que se quedarán sin trabajo por la inteligencia artificial, que ya están perdiendo sus empleos, no tendrán tanta suerte.

    En 2021, cuando se inició la revolución de la IA generativa, Nvidia tenía una valoración en Bolsa de 544.000 millones de dólares. Ya había subido mucho los dos años anteriores, gracias a la pandemia y las criptomonedas, que dejaron sin stock el mercado de tarjetas gráficas.

    Apenas cuatro años después, Nvidia vale 4,5 billones de dólares, nueve veces más que en 2021, gracias a la IA. Y su CEO Jensen Huang acumula una fortuna de 162.400 millones de dólares en 2026. No es extraño que le tenga tanta estima a la inteligencia artificial.

    Nvidia carga contra la visión apocalíptica de la IA

    Hay que dejar claro que Jensen Huang es un genio de la tecnología que prácticamente inventó las tarjetas gráficas modernas. También un visionario extraordinario: solo él supo anticiparse a la demanda de las criptomonedas, y de la IA. Y por eso Nvidia es la compañía más rica del mundo, con todo merecimiento.

    Pero los ataques del CEO de Nvidia a los que critican la IA, solo refuerza la posición de los que pensamos que hay que atar a la IA en corto, antes de que se nos vaya de las manos.

    Huang ha participado en el pódcast No priors, en donde ha hablado de “la narrativa” de los que defienden la IA, frente a los que la atacan. Y cree que los escenarios apocalípticos hacen mucho daño a la imagen de la inteligencia artificial. Curiosamente, echa la culpa a la influencia de la ciencia-ficción:

    “Creo que personas muy respetadas han causado un gran daño, pintando un panorama apocalíptico, un panorama del fin del mundo, un panorama de ciencia ficción”, asegura Huang.

    “Aprecio que muchos de nosotros hayamos crecido y disfrutado de la ciencia ficción, pero no es útil. No es útil para las personas. No es útil para la industria. No es útil para la sociedad. No es útil para los gobiernos”.

    EL CEO de Nvidia volvió a atacar veladamente al CEO de Anthropic, Dario Amodei, compañía creadora de la IA Claude, principal defensora de una IA ética: “Ninguna compañía de IA debería pedir una regulación”, ha dicho Jensen Huang. Es justo lo que Dario Amodei ha pedido.

    La conciencia de la IA

    “Cuando el 90 % de los mensajes tratan sobre el fin del mundo y el pesimismo, creo que estamos asustando a la gente y disuadiéndola de invertir en IA, que la hace más segura, más funcional, más productiva y más útil para la sociedad”.

    El CEO de Nvidia defiende su negocio, pero ese negocio tiene la capacidad de destruir cientos de millones de puestos de trabajo a medio plazo, y a la propia humanidad a largo plazo. Y esto es una posible realidad.

    No significa que vaya a ocurrir, si se ponen las medidas adecuadas, que es lo que pide el CEO de Anthorpic. El problema es que ninguna compañía de IA transmite el más mínimo signo de que vayan a implementar esas medidas de seguridad.

    Al contrario, lo que transmiten ahora es la imagen de una industria depredadora que ya destruye empleo, que comienza a enganchar a la gente con las mismas tácticas adictivas que las redes sociales. Que se lanza a construir centros de datos de forma desmedida sin existir energía para alimentarlos. Que se queda con toda la memoria RAM de los próximos años sin pensar en nadie más.

    Y mientras, los supuestos beneficios de la IA están por ver, porque aún no se hay resultados prácticos de gran alcance.

    Huang habla del beneficio de la humanidad, pero por ahora lo único que vemos es una carrera alocada por tomar posiciones, y ver quién se queda con la mayor parte del pastel, arrasando todo a su paso.

    La seguridad y las implicaciones negativas de la IA no está entre las prioridades de las compañías de IA. Solo miran por su propio negocio, por eso los críticos son más necesarios que nunca. En los medios, en los usuarios. La IA necesita una conciencia responsable que ahora no tiene. Y las compañías de IA, por sí solas, no se la van a dar.

     

  • Un mismo cargador para todos tus dispositivos suena bien, pero estás poniendo en riesgo tu batería sin saberlo

    Un mismo cargador para todos tus dispositivos suena bien, pero estás poniendo en riesgo tu batería sin saberlo

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    Existe la creencia de que si el cable USB-C encaja en el puerto del teléfono, es seguro utilizarlo. Sin embargo, pensar que todos los cargadores sirven igual es un fallo muy común que acaba pasando factura a largo plazo.

    Es importante mencionar que la compatibilidad física del conector no garantiza en absoluto que la corriente eléctrica sea la adecuada para tu dispositivo. Si utilizas accesorios antiguos o de mala calidad sin comprobar si son compatibles, estás desgastando la batería mucho más rápido de lo normal y arriesgándote a averías.

    Lo que parece una solución cómoda para salir del paso se convierte en el origen de muchos problemas que solemos achacar a que el móvil ya no sirve como antes, cuando en realidad son consecuencia de una mala alimentación eléctrica.

    Cada móvil tiene su propio «ADN» energético

    Hay que tener muy claro que la batería de tu móvil no funciona como una pila que se puede cargar de cualquier manera. Cada modelo sale de fábrica con un diseño de ingeniería específico y unos requisitos exactos de voltaje y amperaje.

    Por ello, cuando conectas un adaptador que no cumple con esos parámetros, estás forzando todo el sistema de gestión de energía. El proceso de carga es una negociación constante entre el cargador y el procesador del móvil.

    Si usas un cargador genérico o de otro fabricante que no sigue los mismos protocolos, esa comunicación falla. Puede que el adaptador envíe menos potencia de la necesaria, lo que provoca que la carga sea eterna, ineficiente y genere un estrés innecesario en los componentes.

    O peor aún, puede enviar una corriente inestable con pequeñas subidas de tensión que el móvil no es capaz de filtrar correctamente. Esto altera el equilibrio químico de la batería, haciendo que pierda su capacidad de retención de energía mucho antes de lo que marca su vida útil.

    ¿Por qué mueren las baterías?

    Para comprender la gravedad de usar un mal cargador, es útil entender qué ocurre dentro del teléfono. Las baterías actuales de iones de litio funcionan mediante el movimiento de iones entre dos electrodos (cátodo y ánodo) a través de una solución electrolítica.

    Con el paso del tiempo y el uso, este sistema se degrada de forma natural: el electrolito se va descomponiendo y se forman estructuras sólidas que dificultan el paso de la energía. Esto es lo que llamamos envejecimiento.

    Sin embargo, el uso de cargadores inadecuados acelera este proceso de forma drástica. Cuando la corriente no es limpia o el voltaje no es el exacto, se fuerza la reacción química, lo que puede provocar la cristalización de los materiales internos.

    Esto explica por qué, de repente, un móvil que tiene apenas un año empieza a comportarse de forma extraña. Por ejemplo, se apaga cuando aún marca un 15 % de batería o el porcentaje baja en picado nada más desconectarlo.

    Cabe señalar que no es mala suerte, es que la estructura interna de la batería se ha dañado físicamente debido a una alimentación eléctrica de mala calidad, reduciendo su capacidad real de almacenamiento.

    El calor es la señal definitiva

    La señal más evidente de que el cargador o el cable no son los adecuados es la temperatura. Si notas que el smartphone está inusualmente caliente al tocarlo mientras carga, o incluso cuando lo tienes encima de la mesa sin usarlo, tienes un problema serio.

    Y es que el calor es el mayor enemigo de la electrónica, y especialmente de las baterías de litio. Un cargador que no gestiona bien la potencia disipa la energía sobrante en forma de calor.

    Si sometes al móvil a altas temperaturas de forma constante, los componentes químicos internos se degradan a una velocidad vertiginosa. Además, el calor excesivo aumenta la presión interna de la celda.

    Esto puede llevar a situaciones peligrosas, como que la batería se hinche, deformando la tapa trasera del móvil o levantando la pantalla, lo cual es un riesgo de seguridad inmediato que requiere una sustitución urgente.

    El riesgo está en el conector de carga

    Un punto importante a señalar es que el problema no es solo eléctrico o químico, también es puramente mecánico. Los cables baratos, genéricos o reutilizados de dispositivos antiguos muchas veces no tienen la precisión de fabricación necesaria.

    Aunque parezca que entran bien, pueden tener variaciones de décimas de milímetro en el conector. Si notas que tienes que apretar un poco más de la cuenta o que tienes que buscarle la postura para que haga contacto, estás creando holguras en el puerto de carga del teléfono.

    Cada vez que fuerzas esa conexión, desgastas los pines internos (los pequeños contactos dorados que transmiten la electricidad). Al final, el puerto de carga del móvil se acaba rompiendo por fatiga mecánica.

    Reparar esta pieza suele ser costoso y complejo, ya que en muchos modelos actuales va soldada a la placa base, y todo esto se podría haber evitado usando un cable de calidad que ajuste a la perfección.

    Intentar ahorrar dinero reutilizando un cargador que tienes por casa o comprando el más barato de la tienda es, casi siempre, una mala decisión. Lo que te ahorras en el accesorio te lo acabarás gastando multiplicado en cambiar la batería prematuramente o en reparar un conector de carga dañado.

    La compatibilidad de los accesorios no es un capricho de las marcas para vender más, sino un requisito de seguridad. Usar el cargador diseñado para tu modelo, es la forma de asegurarte de que tu equipo dure años funcionando a pleno rendimiento.

     

  • Estas pilas AA y AAA biodegradables están hechas con plantas: Amazon y Logitech ya han hecho pedidos

    Estas pilas AA y AAA biodegradables están hechas con plantas: Amazon y Logitech ya han hecho pedidos

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    Imagina unas pilas con el mismo factor de forma y la misma duración y potencia que las convencionales, pero que no contaminan, no se incendian, son biodegradables, y además contribuyen a eliminar las malas hierbas y las especies de plantas invasoras. No son un concepto: las pilas Flint saldrán a la venta a final de año, y Amazon y Logitech ya han hecho pedidos.

    Flint, una compañía afincada en Singapur, presentó sus pilas biodegradables hechas con plantas en el anterior CES, pero solo eran un concepto. En CES 2026 ya están listas para comercializarse en el formato clásico AA y AAA.

    Este ha sido siempre el gran objetivo de su CEO, Carlo Charles, según cuenta en CNET: “Desarrollar pilas ecológicas y seguras, con el mismo factor de forma, duración y voltaje que las pilas convencionales”. Al parecer, lo ha conseguido.

    Cómo funcionan las pilas de Flint hechas con plantas

    Las pilas y baterías convencionales emplean productos químicos contaminantes y corrosivos: litio, níquel, zinc, cobre, etc. Además de contaminar cuando se desechan, estas pilas pueden incendiarse, explotar, o soltar ácido corrosivo capaz de fundir objetos o causar lesiones en la piel.

    Las pilas Flint son exactamente iguales por fuera a las que todos tenemos en casa, pero todo cambia por dentro. Están hechas con la celulosa proveniente de las plantas. Todos los componentes básicos, desde el ánodo al cátodo, el electrolito y el separador, están fabricados con celulosa procedente de plantas.

    El resultado es revolucionario: una batería que no contamina, bioreciclable, que no se quema si aunque la eches al fuego, no explota y no expulsa ácidos. ¿Cómo funciona?

    La reacción química que genera energía emplea electrolitos a base de agua mezclados con minerales aptos para el consumo alimentario, como el zinc y el manganeso.

    Sus creadores aseguran que la duración y el voltaje de estas pilas ecológicas son los mismos que las pilas convencionales, algo esencial para que tengan éxito.

    Flint tiene pensado abrir plantas de fabricación locales en distintos países para utilizar la celulosa proveniente de las malas hierbas, o especies invasoras que hay que erradicar. La primera ya está en producción en Singapur.

    Compañías del renombre de Amazon, Logitech o Nimber, fabricante de periféricos de Apple, ya han hecho pedidos, lo que significa que han quedado satisfechos con las pruebas.

    Aún queda por saber la gran incógnita del precio, pero teniendo en cuenta que sus materiales básicos (agua, celulosa vegetal, zinc y manganeso) son baratos, lo lógico es que tengan un precio similar a las pilas convencionales. Saldrán a la venta a finales de año.

     

  • WhatsApp estrena etiquetas y stickers de texto para hacer los grupos más divertidos

    WhatsApp estrena etiquetas y stickers de texto para hacer los grupos más divertidos

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    Con la llegada del nuevo año, WhatsApp presenta mejoras diseñadas para hacer que la comunicación en los chats en grupo sea más fluida, organizada y, sobre todo, divertida.

    Los grupos de WhatsApp nos permiten conectarnos con familiares, amigos o compañeros de trabajo, independientemente del dispositivo que utilicen. Ahora, compartir planes o coordinar actividades será mucho más sencillo y visual gracias a estas novedades.

    Una de las principales mejoras son las etiquetas de miembros, pensadas para dar contexto al rol de cada usuario dentro de un grupo. Cada persona puede personalizar su etiqueta según el chat, de manera que, por ejemplo, en un grupo familiar pueda identificarse de una forma y en un grupo de trabajo bajo otra etiqueta distinta.

    Otra novedad son los stickers de texto, que permiten convertir cualquier palabra en un sticker para destacar mensajes importantes o añadir un toque creativo a la conversación. Basta con escribir el texto deseado en la búsqueda de stickers y añadirlo directamente a los paquetes personalizados, sin necesidad de enviarlo primero en un chat.

    WhatsApp también ha introducido recordatorios de eventos, ideales para organizar reuniones, fiestas o llamadas importantes. Al crear un evento en un chat grupal, se pueden configurar alertas personalizadas para los invitados, asegurando que todos recuerden la fecha y la hora del compromiso.

    Estas mejoras se suman a otras funciones que ya facilitan la colaboración, como el envío de archivos de hasta 2 GB, las pantallas compartidas y los chats de audio.

    Con estas novedades, WhatsApp no solo mejora la experiencia de los chats, sino que también fomenta la colaboración, la organización y la diversión dentro de los grupos.