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  • El Samsung Galaxy Z Flip 8 me parece un plegable compacto tan avanzado que ya solo compite consigo mismo

    El Samsung Galaxy Z Flip 8 me parece un plegable compacto tan avanzado que ya solo compite consigo mismo

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    La nueva generación de plegables de Samsung ha llegado este año con un modelo nuevo de plegable ancho, el Galaxy Z Fold 8, pero también con un modelo actualizado de plegable compacto, Flip 8, que tiene muchas novedades importantes y que ahora hemos analizado a fondo en Computer Hoy.

    Esta nueva generación de Samsung Galaxy Z Flip 8 da muchos pasos adelante para que los plegables tipo concha sigan convenciendo a muchos, no solo por su gran reconocimiento entre los consumidores, sino también por las mejoras en hardware y de su software.

    Y un año más se posiciona como el claro referente de quienes quieren un plegable compacto, frente a los Motorola Razr, su gran rival en un mercado que se está quedando tristemente poco competido en España.

    He pasado una semana con el Samsung Galaxy Z Flip 8, antes de que se ponga a la venta en España el 7 de agosto, y deja que te cuente todo lo que debes saber sobre él.

    Características del Samsung Galaxy Z Flip 8

    Es el tipo concha mejor diseñado y su pantalla sin arruga se adelanta al iPhone plegable

    En cuanto a diseño, Samsung se ha coronado con este Galaxy Z Flip 8, que me parece que no hay duda: es claramente el mejor plegable concha del momento.

    Con un grosor de 6,1 mm abierto y 13,1 mm cerrado, se nota mucho que es más delgado que el Flip 7 de hace un año, además de más ligero, con 180 gramos. Te puedo confirmar que en mano lo he notado, y sobre todo Samsung está lanzando los plegables de este tipo más compactos, muy por delante de los Motorola Razr 70, que le supera en 1 mm abierto y en 2 mm cerrado.

    El nuevo plegable tiene unos bordes metálicos que dan mucha sensación de resistencia pese a lo compacto que es, pero resulta muy cómodo de sujetar con una sola mano gracias a sus bordes redondeados, frente a los más rectangulares y afilados Fold 8.

    El Galaxy Z Flip 8 es un móvil que me parece bonito a mí y a todo al que se lo he enseñado. Además lo he probado en un llamativo tono rosa, aunque también se vende en otros 3 colores más discretos: menta, grafito (gris oscuro) y blanco.

    Y como no podía ser de otra manera en un plegable, sus grandes protagonistas son sus 2 pantallas, con una exterior y una interior que no se dejan atrás entre ellas.

    La pantalla interior AMOLED 2x de 6,9 pulgadas es prácticamente igual a la de cualquier móvil actual en formato y calidad, con la particularidad de que se dobla. Su brillo de 2.600 nits no mejora respecto al año pasado, pero es correcto en exteriores, y debes tener en cuenta que su formato flexible obliga a tener un marco de plástico.

    Pero lo bueno pesa mucho más. Samsung se ha adelantado al esperado iPhone Ultra plegable lo ha hecho especialmente bien aquí, ya que este Flip 8 es el plegable en que menos se nota el pliegue o arruga: casi nunca se ve, y solo se siente muy levemente pasando el dedo por encima.

    ¿Pero es invisible? Está cada vez más cerca, pero no.

    En su pantalla exterior, este Flip 8 demuestra que lo que históricamente había sido una debilidad, ahora Samsung lo ha convertido en fortaleza.

    Su panel AMOLED de 4,1 pulgadas es el mismo que el año pasado, pero es más usable que nunca, con bordes muy estrechos, calidad bien ajustada con la interior y las 2 lentes de cámara y el flash perforados.

    La conectividad tiene todo lo que esperas en un móvil de gama alta de más de 1.000 euros, aunque sea plegable. No falta Bluetooth 5.4 y WiFi 7 para que pueda durar años, como tampoco el 5G más avanzado, ranura SIM dual y soporte de eSIM.

    Cámara: más básica que la gama alta, pero sorprende para bien

    El sonido es un apartado correcto en que el Galaxy Z Flip 8 funciona mejor de lo que esperarías de su formato, pero sobre todo son las posibilidades de foto y vídeo lo que más intrigará a quienes quieran una cámara que no les haga perder con respecto a la gama alta.

    Estas son las cámaras que tiene:

    • Angular de 50 MP, f/1.8, OIS, zoom óptico 2x, digital 10x
    • Ultra gran angular de 12 MP, f/2.2
    • Cámara selfi de 10 MP, f/2.2

    Lo primero que debes saber es que su cámara deja entrar mucha luz y, a pesar de las limitaciones en hardware, como no tener teleobjetivo, permite obtener fotos muy buenas y de gran calidad en prácticamente cualquier situación. Con 50 megapíxeles, la cámara principal es la más recomendable por mucha diferencia.

    El ultra gran angular ayuda a conseguir tomas más amplias de una forma bastante correcta. Su calibración con el sensor principal es realmente buena, ya que los colores y la luz son realmente parecidos, y solo empeora la calidad de los detalles por sus 12 MP y aumenta la distorsión en los bordes y líneas.

    El formato plegable permite que te hagas selfis con la cámara trasera sin necesidad de accesorios, solo con usar la pantalla exterior. Es una buena idea porque deja entrar más luz y captura más detalle, aunque el modo retrato tiene cierta tendencia a saturar los fondos e imprecisión en el recorte del pelo.

    Lo recomiendo sobre todo para las fotos de grupo, donde el gran angular marca la diferencia con respecto a la cámara selfi normal.

    Aunque si prefieres usar la cámara selfi perforada en la pantalla interior, debo reconocer que el resultado es suficientemente bueno como para no dejar de hacerte fotos de esta manera. Sufre los mismos problemas de exceso de saturación y quema los cielos, pero la precisión del recorte y del bokeh son algo mejores.

    Con poca luz, el Flip 8 es un móvil que consigue resultados bastante buenos, aunque lejos de las gamas altas con grandes sensores. El modo noche ayuda a que toda la escena esté mejor en foco, y me gusta que reduce la tendencia a fotos amarillas que se produce con el modo normal, además de iluminar zonas oscuras con un mayor tiempo de obturación y buen procesamiento.

    La falta de teleobjetivo hace que no puedas esperar un gran zoom de este móvil, que solo llega a 10x digitales, pero debo reconocer que funciona bastante bien para lo que es. El zoom prácticamente no se nota de 2x a 4x en la mayoría de situaciones, e incluso se puede llegar a 10x con mejor resultados que muchos móviles actuales comparables con cámaras duales o el iPhone Air.

    En vídeo, el Flip 8 es un móvil que consigue una calidad realmente buena cuando usas su cámara principal. La OIS le permite una función de vídeo superestable que me ha encantado para grabar con cámara en mano, sin los problemas de enfoque típicos de otros móviles.

    No obstante, el modo de vídeo estable con bloqueo de horizonte me ha dado demasiados problemas como para recomendarlo, debido a una tendencia a inclinarse durante la grabación.

    Otros modos de vídeo demuestran también que el procesamiento interno de Samsung es realmente bueno, y me han gustado especialmente el modo retrato en vídeo y lo bien resueltos que están clásicos como la cámara lenta y el timelapse, como puedes ver en el ejemplo anterior.

    Su rendimiento es muy alto, aunque se calienta demasiado y su batería se ha estancado

    El Samsung Galaxy Z Flip 8 parte de los 1.299 euros, un precio por el que cualquier persona espera el máximo rendimiento, y te puedo confirmar que en ese sentido no decepciona, aunque con algún pero a tener en cuenta.

    En España, el Galaxy Z Flip 8 funciona con el chip propio Exynos 2600, el mismo que los Galaxy S26 y S26+, aunque en Estados Unidos se vende con el Snapdragon 8 Elite Gen 5, lo mejor de Qualcomm, que le supera en casi todo.

    Y como en sus hermanos insignia, es capaz de hacer que funcione como un cohete en el uso habitual aunque tengas decenas de apps abiertas. Sus 12 GB de RAM también me resultan suficientes en 2026 para una experiencia premium.

    Como punto a favor, la experiencia gráfica me ha parecido muy buena y he podido jugar a Pokémon Unite y Champions con fluidez muy buena, pero en contra, a veces se calienta muchísimo en la parte superior. No es preocupante, pero sí molesto en plena de calor, como me ha pasado a mí.

    La batería me parece el aspecto en el que Samsung está más estancada, ya que no logra que este tipo de plegables mejore lo suficiente para ponerse al día.

    Quizá debido a su mayor delgadez, su capacidad es la misma que el año pasado, con 4.300 mAh. Esto es ligeramente menos que un móvil tradicional, y en un formato de doble pantalla como este, se nota para mal en autonomía.

    En mis pruebas, el Galaxy Z Flip 8 dura un día de uso intenso, acabando entre el 20 y 30%. Pero se nota que baja rápido cuando se calienta por su cámara o gaming.

    Su carga de 25W me parece bastante justita en pleno 2026 y no entiendo que no haya mejorado respecto al Flip 7. De 0 a 100%, tarda aproximadamente 1 hora y 15 minutos, según mis pruebas.

    A nivel de software, funciona con One UI 9, la primera capa basada en el nuevo Android 17, y en ella se nota que Samsung va dando pasos en la buena dirección en el formato plegable. Su diseño es bueno y continuista, funciona muy rápido y tiene la inteligencia artificial más avanzada del momento con mucha diferencia.

    Lo que más me ha gustado del sistema del Flip 8 ha sido que por primera vez puedes acceder a todos los ajustes y añadir apps a la pantalla exterior sin tener que abrirlo, algo que hasta el año pasado era demasiado habitual.

    ¿Merece la pena el Samsung Galaxy Z Flip 8?

    Más allá del software y hardware del móvil, también hay que pensar en el bolsillo. El Flip 8 se vende por un precio de 1.299 euros con 256 GB y de 1.499 euros con 512 GB, así que si quieres solo gama alta y el formato plegable concha no te interesa mucho, su subida de precio respecto al año pasado hace que no sea la mejor opción.

    No obstante, si lo que quieres es un móvil lo más compacto posible y adentrarte o continuar el el mundo de los plegables, me parece uno de los mejores del momento, y el mejor en formato concha, muy por delante de los Motorola Razr en esta generación gracias a las mejoras en su diseño para que sea más delgado. Sus mejoras respecto al año pasado son convincentes, aunque el Flip 7 sigue siendo interesante hoy si se encuentra a buen precio.

    En el resto, si eres un usuario medio sin grandes pretensiones, te encantará su gran potencia, One UI 9, su pantalla sin arruga como la del iPhone Ultra y su cámara sorprendentemente completa, pero su autonomía limitada y el sobrecalientamiento aún le penaliza frente al formato tradicional.

     

  • Precio y especificaciones finales de todos los Pixel 11: menos RAM y más caros, a partir de 1.000 euros

    Precio y especificaciones finales de todos los Pixel 11: menos RAM y más caros, a partir de 1.000 euros

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    Google se ha convertido en la nueva Samsung, en lo que a filtraciones completas de sus móviles se refiere. El Google Pixel 11 se presenta el 12 de agosto, pero hoy se han desvelados las especificaciones completas y el precio en Europa de todos los modelos: Pixel 11, Pixel 11 Pro, Pixel 11 Pro XL, y Pixel 11 Pro Fold.

    El resumen es sencillo: leve mejora frente al Pixel 10, menos RAM de partida y más almacenamiento en algunos casos, y entre 100 y 200 euros más caros. El Pixel 11 parte de 999 euros, y el Pixel 11 Pro Fold más barato arranca en 1.999 euros. Una locura. La crisis de la RAM provocada por la IA, golpea duro.

    La filtración corre a cargo de @Onleaks y Android Headlines, que son fuentes fiables, así que parece que podemos estar ante las características definitivas de los Pixel 11. Vamos a verlas.

    Gama Google Pixel 11: características y precios

    Comenzamos con el módelo básico, si es que puede llamarse así a un móvil de 1.000 euros. El Pixel 11 contará con una pantalla Actua OLED de 6,3 pulgadas y una resolución de 2.424 x 1.080 píxeles, con frecuencia de actualización adaptativa (60-120 Hz) y un brillo de 3.000 nits. Protegida por Gorilla Glass Victus 2.

    Integra el nuevo chip Tensor G6 de Google, y el chip de seguridad Titan M3. Con 12 o 16 GB de RAM, y 256 o 512 GB de almacenamiento no ampliable. La batería alcanza los 4.985 mAh, con carga rápida a 30W, y carga inalámbrica Qi2.

    El el apartado de cámaras, cuenta con una cámara principal de 48 megapíxeles (apertura f/1,7), cámara ultra gran angular de 13 megapíxeles (apertura f/2,2), y un superzoom de hasta 30x. La cámara de selfies tiene unos discretos 10,5 megapíxeles. Otros datos relevados son el escáner de huellas integrado en la pantalla, y reconocimiento facial. Costará a partir de 999 euros en Europa.

    El Google Pixel 11 Pro tiene una pantalla ligeramente superior, pero el mismo tamaño: Super Actua OLED LTPO de 6,3 pulgadas, con resolución 2856 x 1280 píxeles, frecuencia adaptativa 1 a 120 Hz, y brillo de 3.600 nits.

    Tiene el mismo procesador, RAM y almacenamiento, y una batería ligeramente inferior, de 4.850 mAh. Menos RAM y más espacio de partida que el Pixel 10. Aunque es posible que cambie la velocidad de reloj o los núcleos de la CPU, eso no se ha filtrado. La diferencia estará en las cámaras, con una más: unidad principal de 50 megapíxeles, ultra gran angular de 48 megapíxeles y un teleobjetivo periscópico de 48 megapíxeles con zoom óptico de 5x, Pro Zoom de hasta 120x. La cámara frontal es muy superior al modelo básico: 42 megapíxeles con apertura f/2,2, campo de visión de 103 grados.

    Google Pixel 11 Pro tendrá un precio de inicio de 1.199 euros en Europa.

    El nuevo móvil plegable de Google

    Pasamos ya al Google Pixel 11 Pro XL. Como su nombre indica, tendrá una pantalla Super Actua OLED LTPO un poco más grande, de 6,8 pulgadas. La resolución sube a 2.992 x 1.344 píxeles. El resto de características son las mismas que el 11 Pro.

    Como los anteriores, mismo procesador Google Tensor G6 y misma RAM y almacenamiento, aunque aquí hay un tercer modelo con 1 TB de almacenamiento. La batería sube a 5.115 mAh, con carga de 45 W.

    Las cámaras son exactamente las mismas que el Pixel 11 Pro, así que parece que las diferencias están en una pantalla más grande, y más almacenamiento. Con precios a partir de 1.299 euros.

    Nos queda hablar del móvil plegable Google Pixel 11 Pro Fold. Aquí los datos son más escasos. Se confirma una pantalla principal OLED de 8 pulgadas (desplegada) con una tasa de refresco de 120 Hz, igual que la pantalla OLED de 6,4 pulgadas exterior.

    El procesador, la RAM y el almacenamiento son los mismos que el Pixel 11 Pro XL. Con una baterías de 4.806 mAh con carga a 30 W e inalámbrica con Qi2.

    Hay novedad en las cámaras. La principal alcanza los 48 Megapíxeles, con un sensor ultra gran angular (macro) de 10,5 megapíxeles y un teleobjetivo periscópico de 10,8 megapíxeles (zoom óptico de 5x, Super Zoom de 30x). Las dos pantallas tendrán su propia cámara sélfie, idéntica y algo básica: 10 megapíxeles con apertura f/2,2, y campo de visión de 87 grados. Con lector de huellas dactilares en el botón de encendido/bloqueo, y reconocimiento facial.

    Google Pixel 11 Pro Fold se venderá por 1.999 euros el modelo más barato.

    En resumen, pequeñas mejoras con respecto del año pasado, menos RAM de partida, y subidón de precio con la gama Pixel 11. La crisis de la RAM provocada por la IA vuela raso, y no quiere irse.

     

  • WhatsApp cambia para siempre cómo respondes a las fotos: ya puedes hacerlo sin salir de la imagen

    WhatsApp cambia para siempre cómo respondes a las fotos: ya puedes hacerlo sin salir de la imagen

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    WhatsApp está preparando uno de sus cambios más importantes en la forma de interactuar con fotos y vídeos dentro de la aplicación. La compañía ha comenzado a probar un nuevo diseño para el visor multimedia en Android que permitirá responder, reaccionar y enviar contenido sin tener que salir de la pantalla completa donde se está viendo una imagen o un vídeo.

    La principal novedad es la llegada de una nueva barra de respuesta situada en la parte inferior del visor. En lugar del antiguo botón de responder y los accesos rápidos limitados, WhatsApp quiere ofrecer una experiencia mucho más parecida a la que los usuarios tienen dentro de una conversación normal.

    Hasta ahora, cuando alguien abría una fotografía o un vídeo recibido en un chat, podía utilizar algunos accesos directos para reaccionar o responder. Sin embargo, estas opciones eran bastante básicas: solo aparecía un emoji rápido y, si el usuario quería escribir un mensaje completo, enviar un archivo o utilizar otra reacción, tenía que volver al chat.

    Con el nuevo diseño, WhatsApp elimina esas limitaciones. La nueva interfaz incorpora una bandeja de reacciones más completa con los seis emojis predeterminados disponibles directamente desde el visor multimedia. Además, los usuarios podrán pulsar el botón «+» para acceder al teclado completo de emojis y elegir cualquier reacción.

    Pero el cambio más importante llega con la nueva barra de respuesta. Esta sustituye al antiguo botón individual y funciona prácticamente igual que la caja de texto de cualquier conversación de WhatsApp. Desde ahí será posible escribir una respuesta, adjuntar una imagen o vídeo, grabar una nota de voz o enviar otro tipo de contenido sin abandonar la visualización en pantalla completa.

    La compañía ya había dado un primer paso en esta dirección en 2024, cuando introdujo accesos rápidos para responder y reaccionar a archivos multimedia sin volver al chat.

    Ahora WhatsApp apuesta por una renovación más profunda que busca hacer más rápida la comunicación cuando los usuarios comparten grandes cantidades de imágenes y vídeos.

    El nuevo diseño está llegando de forma progresiva a algunos usuarios de la versión beta de WhatsApp para Android, concretamente a quienes utilizan la actualización 2.26.30.3 disponible en Google Play.

    Si la prueba avanza correctamente, esta nueva interfaz podría convertirse en el próximo gran cambio visual de WhatsApp a la hora de responder contenido multimedia.

     

  • Microsoft unificará todas sus herramientas de IA de Copilot en una única «superapp»

    Microsoft unificará todas sus herramientas de IA de Copilot en una única «superapp»

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    Microsoft está preparando una importante transformación de su estrategia de inteligencia artificial. La compañía ha confirmado que reunirá todas las funciones de Copilot en una única aplicación, una «superapp» que integrará herramientas para conversación, programación, investigación y agentes autónomos, tanto para usuarios particulares como para empresas.

    El anuncio fue realizado por el director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, durante la presentación de los resultados financieros de la empresa. Según explicó, Copilot ha evolucionado rápidamente desde un simple asistente conversacional hasta incorporar nuevas capacidades como Cowork, orientado a la investigación y colaboración, y Autopilots, agentes capaces de ejecutar tareas de forma autónoma.

    La iniciativa responde a una tendencia cada vez más visible en la industria tecnológica. Grandes desarrolladores de inteligencia artificial buscan convertir sus asistentes en plataformas completas que concentren múltiples funciones en un solo lugar. De esta manera, los usuarios podrían acceder desde una única aplicación a herramientas para redactar documentos, programar, investigar información o automatizar procesos.

    Microsoft parte con una ventaja importante gracias a la integración de Copilot en servicios ampliamente utilizados como Windows, Microsoft 365, Outlook y Teams.

    No obstante, la estrategia también plantea algunos desafíos. En los últimos meses, Microsoft ha ampliado la presencia de Copilot en buena parte de sus productos, una decisión que ha generado críticas entre algunos usuarios, especialmente por la incorporación de nuevos elementos en la interfaz de Office. Concentrar todas las funciones en una sola aplicación podría simplificar la experiencia, aunque también existe el riesgo de crear una plataforma demasiado compleja.

    Con esta apuesta, la compañía busca simplificar el acceso a sus herramientas de inteligencia artificial.

     

  • Usos alternativos para esos pendrive USB viejos que tienes tirados en el fondo de un cajón

    Usos alternativos para esos pendrive USB viejos que tienes tirados en el fondo de un cajón

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    Durante años, los pendrives fueron imprescindibles, ya que servían para guardar documentos, películas, música, archivos o transferir físicamente trabajos de un ordenador a otro fácilmente.

    Después llegaron los servicios en la nube, así como los discos SSD baratos, y muchas de esas memorias terminaron olvidadas en un cajón. Sin embargo, aunque no lo creas, los USB antiguos siguen teniendo muchísimo valor.

    De hecho, algunos de sus usos más interesantes no tienen nada que ver con almacenar archivos, ya que hoy pueden convertirse en herramientas de rescate, sistemas operativos portátiles, llaves de seguridad o incluso consolas retro completas.

    La clave está en entender que un pendrive ya no necesita tener gran capacidad para ser útil, por lo que un USB viejo de 4 GB u 8 GB todavía puede resolver problemas importantes cuando el ordenador falla, necesitas privacidad o simplemente quieres llevar tus herramientas contigo.

    Una memoria USB de rescate para recuperar un ordenador que no arranca

    Uno de los usos más útiles consiste en transformar el pendrive en una unidad de rescate utilizando Rufus junto a una imagen ISO de Windows 11, Ubuntu o cualquier otra distribución Linux.

    Esta herramienta permite crear un USB booteable capaz de arrancar un ordenador aunque el sistema haya dejado de funcionar. Esto resulta especialmente importante cuando falla y parece imposible acceder al equipo.

    Es vital mencionar que, en muchos casos, el problema no está en el disco duro, sino únicamente en Windows. Eso significa que documentos, fotografías y archivos personales siguen intactos dentro del ordenador.

    Por ello, arrancando desde el pendrive, el usuario puede acceder al almacenamiento interno y copiar toda la información importante a otro dispositivo antes de reinstalar o reparar el sistema.

    Cabe señalar que por eso muchos expertos consideran que una memoria USB de rescate es una herramienta básica de supervivencia que todo usuario debe tener obligatoriamente.

    Reproducir música en el coche

    Aunque los servicios de streaming de música dominan gran parte del consumo musical, muchos coches todavía incluyen puertos USB compatibles con reproducción directa de archivos MP3 o FLAC.

    Aquí los pendrives antiguos siguen teniendo muchísimo sentido, ya que un USB de pocos gigas puede almacenar miles de canciones organizadas por carpetas sin depender de conexión móvil, cobertura o aplicaciones externas.

    Además, evita problemas habituales de Bluetooth, consumo de batería o interrupciones por llamadas y notificaciones. Para viajes largos o coches antiguos, sigue siendo una solución simple y extremadamente estable.

    Del mismo modo, es útil para quienes prefieren mantener una biblioteca musical offline sin depender constantemente de Spotify, YouTube Music, Apple Music o servicios similares.

    Guardar un sistema operativo portátil

    Otro uso interesante consiste en instalar un sistema operativo portátil dentro del USB. Con una memoria de al menos 8 GB es posible ejecutar Linux Mint directamente desde el pendrive y guardar configuraciones, documentos y apps como si fuera un ordenador personal completo.

    La ventaja es que puedes conectar el USB en distintos ordenadores y seguir utilizando el mismo entorno de trabajo, navegador, archivos y programas sin depender del sistema instalado en cada equipo.

    Al final, esto resulta útil para estudiantes, profesionales o personas que trabajan en ordenadores compartidos y quieren mantener sus herramientas siempre disponibles.

    Tener un sistema operativo “desechable” que no deja rastros

    Es importante mencionar que entre los usos más llamativos está Tails, el sistema operativo orientado a privacidad que utilizó Edward Snowden.

    Funciona completamente desde una memoria USB y está diseñado para no dejar ningún rastro en el ordenador una vez apagado. Todo el tráfico pasa automáticamente por la red Tor y la sesión desaparece al cerrar el sistema.

    La idea de «sistema operativo desechable» viene precisamente de ahí: puedes utilizar un ordenador, navegar, trabajar o acceder a información sensible y después desconectar el USB sin dejar historial, archivos temporales ni actividad registrada localmente.

    Aunque suele asociarse a periodistas o activistas, también resulta útil para usuarios preocupados por privacidad, vigilancia digital o seguridad online.

    Convertir el pendrive en una llave de seguridad básica

    Un USB viejo que tienes olvidado en el cajón también puede utilizarse como llave física de seguridad para proteger archivos o contraseñas.

    Herramientas como KeePass Portable o Rohos Mini Drive permiten almacenar bases de datos cifradas dentro del pendrive y utilizarlas únicamente cuando el dispositivo está conectado físicamente al ordenador.

    Esto añade una capa extra de protección frente a robo de contraseñas, acceso remoto o filtraciones online. Y aunque no sustituye sistemas profesionales de autenticación, sí ofrece una solución sencilla y efectiva para todos los usuarios.

    Usarlo como almacenamiento externo para televisores y centros multimedia

    Otro uso muy práctico consiste en utilizar el pendrive como ampliación de almacenamiento para televisores inteligentes. Muchas smart TV permiten conectar memorias USB para grabar emisiones, almacenar apps, reproducir películas o ampliar espacio multimedia.

    Aquí los USB pequeños siguen siendo útiles porque los televisores normalmente no requieren enormes capacidades para funciones básicas. Además, permiten mantener contenido offline accesible sin depender de internet, algo especialmente útil para películas, series o vídeos personales.

    Con plataformas como PortableApps.com, cualquier pendrive puede convertirse en un centro portátil de aplicaciones. Navegadores, editores de texto, reproductores multimedia o herramientas de mantenimiento pueden ejecutarse directamente desde el USB sin instalar nada en el ordenador.

    Es importante mencionar que muchos pendrives antiguos ya no sirven para almacenar colecciones enormes de archivos, pero eso no significa que hayan quedado obsoletos.

    Hoy su utilidad está en otro lugar: privacidad, rescate de sistemas, almacenamiento offline, seguridad y portabilidad. Precisamente porque son pequeños, baratos y desconectables, siguen siendo una de las herramientas más prácticas que mucha gente continúa subestimando.

    La copia de seguridad que no depende de la nube

    En plena era del almacenamiento online, muchos usuarios han vuelto a valorar las copias físicas desconectadas de internet. Un USB de 64 GB combinado con herramientas como FreeFileSync permite mantener una copia offline de documentos importantes, fotografías o proyectos personales.

    La gran ventaja es que esos archivos quedan aislados de ransomware, fallos cloud o problemas de sincronización automática, pero eso sí, conviene recordar que las memorias USB antiguas también tienen límites.

    Y es que la memoria flash se degrada con el tiempo y algunas unidades muy viejas pueden fallar sin previo aviso. Por eso no es recomendable utilizarlos como único lugar de almacenamiento para datos críticos.

    Aun así, el valor real de estos USB ya no depende de cuántos gigas tengan; lo importante es que todavía pueden convertirse en herramientas capaces de rescatar ordenadores, proteger información o resolver problemas justo cuando más se necesitan.

     

  • Adam Conway, experto en tecnología: «Todos los programadores que conozco usan la IA, pero casi ninguno se fía de su código»

    Adam Conway, experto en tecnología: «Todos los programadores que conozco usan la IA, pero casi ninguno se fía de su código»

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    Pese a que todavía hay ciertas dudas sobre la IA en la programación, la mayoría de los profesionales en la actualidad utilizan estos asistentes virtuales. Se está volviendo el día a día de muchos de ellos.

    Pero, a pesar de esta transición tecnológica, los desarrolladores siguen teniendo desconfiando de el código que genera GitHub Copilot y herramientas similares, por lo menos eso solo que afirma experto en tecnología, Adam Conway.

    El avance de los modelos de IA ha servido para ayudar a completar tareas básicas como todos los segmentos de código específicos, ayudar a corregir o encontrar soluciones y sugerir mejoras cuando es necesario.

    Todo esto se realiza con los prompts, pero no se debe tener en cuenta ciegamente lo que arrojan los chatbots y, he ahí la verdadera importancia del criterio humano en este sector laboral.

    La inteligencia artificial ya forma parte del trabajo diario de los programadores

    ¿El «vibe coding» es realmente confiable? Esa es la pregunta que se hace el experto Adam Conway, un especialista irlandés que cuenta con una licenciatura en Ciencias de la Computación y que forma parte del equipo de XDA-Developers.

    En su análisis, comparte que prácticamente todos los desarrolladores que conoce utilizan inteligencia artificial en sus proyectos. Aquí ha visto la manera en la que muchos trabajadores están empleando las técnicas con los asistentes virtuales para generar código.

    Estas herramientas son responsables de generar un cambio importante en el sector informático debido a que «realmente ayudan». Por ejemplo, se puede hacer una consulta interna de estructura, crear partes de código con prompts y trabajar con tareas básicas automatizadas.

    “Claude Code está en todas partes, Cursor también es común y los IDE agentes más nuevos como Kiro están comenzando a crecer.”

    También reconoce que él mismo las utiliza para investigación técnica y proyectos relacionados con microcontroladores. Cuando necesitas una interfaz inicial, una configuración básica o un punto de partida para una tarea mecánica, la IA puede reducir significativamente el tiempo invertido.

    Por eso mismo es que el desarrollo asistido por inteligencia artificial ha aumentado la velocidad de producción de una manera nunca antes vista y es solo el comienzo de muchas de las cosas que están por venir a lo largo de los próximos años.

    Aun así, Conway establece una diferencia fundamental entre utilidad y confianza. A pesar de que afirma que esta tecnología es muy importante, es necesario utilizarla con precaución.

    Stack Overflow Developer Survey 2025 compartió estadísticas donde el 51% de los desarrolladores profesionales afirma utilizar la IA diariamente, lo que demuestra la dependencia actual. De la misma manera, el informe compartido también ha revelado que hay desconfianza en la precisión de las respuestas de los asistentes virtuales.

    No se hay que fiarse ciegamente de lo que se genera porque puede haber errores o incongruencias en el resultado. Como consecuencia, está haciendo que los ingenieros tengan que aplicar una revisión exhaustiva antes de aprobar.

    De hecho, menciona que determinadas organizaciones han comenzado a reducir parte de su dependencia de estas herramientas debido a dudas relacionadas con la precisión del código.

    El código generado por IA acelera procesos, pero la responsabilidad sigue siendo humana

    El verdadero peligro de la inteligencia artificial en la programación no es que esté generando código «inútil», sino que hay una capacidad de crear «soluciones» que parecen correctas, pero que pueden terminar siendo un desastre al tener altas probabilidades de «ocultar errores críticos» de seguridad.

    Usar la inteligencia artificial es tentador porque los resultados para las tareas básicas y funciones permiten ahorrar tiempo, pero es posible que haya defectos que pongan en riesgo un trabajo entero.

    Un claro ejemplo de ello, un estudio de METR demostró que programadores experimentados tardaron un 19% más en completar tareas con IA debido al tiempo invertido en depurar y corregir los fallos generados.

    Evidentemente, esto no quiere decir que para resolverlo se tenga que abandonar por completo la IA, sino que hay que utilizarla con criterio e inteligencia.

    Saber cuándo, cómo y dónde implementar dicha tecnología es lo que diferencia un proyecto de estar en «peligro». Por eso, no solamente se trata de ejecutar un prompt y dejar que haga absolutamente todo, sino de supervisar y aplicar sus capacidades en puntos estratégicos.

     

  • ¿Qué pasará con los canales de la TDT cuando el 5 de noviembre aterrice DVB-T2 y las emisiones en UHD 4K?

    ¿Qué pasará con los canales de la TDT cuando el 5 de noviembre aterrice DVB-T2 y las emisiones en UHD 4K?

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    Se avecina un nuevo cambio en la TDT de España. El 5 de noviembre de 2026 se ha marcado en el calendario como la fecha para el despliegue del DVB-T2, el nuevo estándar tecnológico de transmisión que ya se utiliza en gran parte de Europa.

    Para aquellos que aún desconozcan en qué consiste, el DVB-T2 (siglas de Digital Video Broadcasting-Second Generation Terrestrial) es la tecnología de segunda generación que se utiliza para transmitir la Televisión Digital Terrestre (TDT).

    El motivo principal de este cambio se debe al espacio digital disponible. Imagina que las ondas de televisión son como una autopista por la que viajan los canales; el sistema DVB-T se ha quedado sin carriles suficientes para soportar el enorme peso que necesitan las retransmisiones de ahora.

    La segunda generación de esta tecnología llega aumentando el ancho de banda disponible en un generoso 30%, lo que permitirá mejorar la calidad de imagen y sonido de los televisores actuales, ofreciendo una experiencia parecida a las plataformas de streaming como Netflix o Max, sus grandes rivales a batir.

    Esta obligará a todas las grandes cadenas de televisión a reorganizar sus posiciones en las frecuencias de emisión durante las primeras horas de esa madrugada de noviembre. Eso sí, hay que comentar que las emisoras más importantes van a emitir de forma duplicada.

    Esto significa que los espectadores van a poder sintonizar los programas tanto en alta definición (HD) como en ultra alta definición (UHD 4K).

    ¿Qué va a pasar con la TDT el 5 de noviembre y qué canales de televisión cambian de frecuencia?

    A partir de esa fecha, grupos como RTVE, Atresmedia o Mediaset tendrán espacio suficiente para lanzar sus versiones en ultra alta definición sin tener que eliminar sus emisiones en HD.

    Para que a nadie le pille por sorpresa, y aunque los medios ya estamos informando de este cambio, a partir del próximo 8 de septiembre, las cadenas de televisión empezarán a emitir campañas y rótulos en la pantalla avisando de lo que se avecina.

    Por otro lado, y también para evitar que todo esto provoque problemas en todas aquellas televisiones no compatibles, la migración total de la parrilla televisiva española no se hará de la noche a la mañana, sino que seguirá un proceso controlado para no dejar a nadie atrás.

    La normativa especifica que el apagón definitivo de la tecnología antigua solo se llevará a cabo cuando el 95% de las viviendas cuenten con TV preparadas para el nuevo estándar y, como mínimo, el 90% de la población reciba con normalidad las señales en 4K.

    Para poder disfrutar de las ventajas del 4K, te va a tocar de forma obligatoria hacer una búsqueda automática de canales en el menú de configuración. Si no haces esto el mismo día 5 de noviembre, te vas a llevar una sorpresa al encender la televisión.

    Si quieres saber si tu TV es compatible con este nuevo formato, hay un truco que te permitirá salir de dudas muy rápido y sin necesidad de buscar los manuales de instrucciones de la TV. Para ello, debes coger el mando a distancia de tu televisión, entrar en el menú de configuración y hacer una búsqueda automática de canales para comprobar si en tu lista aparece la señal de La 1 UHD.

    El canal en ultra alta definición de Televisión Española funciona actualmente como el banco de pruebas perfecto. Si tras hacer esta sintonización eres capaz de ver y escuchar la programación de este canal sin ningún tipo de problema, puedes respirar tranquilo.

     

  • Antonio Cañavate, ingeniero experto en operadoras, revela un truco para mejorar tu cobertura con DIGI: «Si ves Digi.Mobil usas Movistar; si aparece DIGI ES, la nueva red. Solo cámbialas»

    Antonio Cañavate, ingeniero experto en operadoras, revela un truco para mejorar tu cobertura con DIGI: «Si ves Digi.Mobil usas Movistar; si aparece DIGI ES, la nueva red. Solo cámbialas»

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    Seguro que eres de esas miles de personas que se han cambiado a DIGI y que, probablemente, han notado que la cobertura de su móvil no funciona todo lo bien que esperabas. Te aparece una o dos rayas y esto puede resultar bastante molesto en el día a día.

    Antes de enfadarte o pensar que tu teléfono se ha roto, hay una explicación muy sencilla. El experto en telecomunicaciones Antonio Cañavate ha contado en TikTok un truco fácil que sirve para solucionar estos tirones de red en un par de clics (aunque, como en todo, puede que a ti no te funcione).

    La clave está en las letras que ves escritas en la parte de arriba de la pantalla de tu móvil, justo al lado de las rayas que indican la señal (puede que en tu caso no aparezca nada). Si en la barra de estado de tu móvil lees el texto Digi.Mobil, significa que tu tarjeta SIM se está conectando a las antenas que la operadora le alquila a Movistar para dar servicio en toda la península.

    En cambio, si cambia y muestra las siglas DIGI ES, tu smartphone se ha enganchado directamente a las antenas propias que la compañía está desplegando por su cuenta por toda España. En el caso de que no te aparezca nada, ahora te cuento cómo verlo de forma manual.

    Pero antes, para entender por qué pasa esto y por qué te afecta tanto al usar internet o hacer llamadas, hay que ver cómo funciona esta empresa en nuestro país.

    Durante muchos años, la compañía rumana dependía en su totalidad de la infraestructura y el cableado que le alquilaba a Telefónica. Sin embargo, tras la fusión entre Orange y MásMóvil para crear MasOrange, la marca aprovechó para comprar un paquete gigante de antenas y frecuencias de red. Desde ese momento, están instalando sus propios repetidores para no tener que pagar alquiler a nadie más.

    El gran problema es que tu móvil no siempre elige la mejor antena de forma inteligente. A veces, la tarjeta SIM se empeña en quedarse anclada a una antena lejana de Movistar aunque tengas una antena propia de la compañía justo encima de tu casa con muchísima más potencia.

    En otros casos pasa justo al revés: el móvil intenta usar la red nueva en zonas o interiores de edificios donde todavía no llega con suficiente fuerza y te deja sin datos a mitad de una llamada.

    ¿Cómo cambiar a mano la red de DIGI entre Movistar y sus antenas propias?

    Da igual que tengas un iPhone de Apple o un móvil con el sistema Android de Google, solo tienes que ir al menú de Ajustes, ir a Conexiones, Redes móviles y buscar la opción de Operadores de red para quitar la casilla de búsqueda automática.

    Al desactivar el modo automático, el teléfono se pone a escanear el aire durante unos segundos y te saca una lista con todas las señales que detecta a tu alrededor.

    En esa lista verás dos opciones que parecen casi idénticas. Si seleccionas a mano la que pone Digi.Mobil, obligas a tu móvil a usar la cobertura nacional de Telefónica. Esto es lo mejor si te vas de viaje por carretera, si vas a pasar unos días en un pueblo o en zonas del campo donde las antenas nuevas de la marca aún no han llegado.

    Por contra, si en ese menú marcas la opción que pone DIGI ES, fuerzas al smartphone a conectarse únicamente a la red propia que ha montado la compañía.

    Este ajuste funciona perfectamente si vives o trabajas en ciudades grandes como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla, donde sus antenas están menos saturadas que las de los grandes operadores de siempre.

    También puede ser que, en vez de encontrar estos nombres, encuentres los siguientes: 214. 07 (red de Telefónica) y 214.22 (red de DIGI). Es exactamente lo mismo.

    Lo mejor es que no vas a romper nada en tu móvil ni te van a cobrar un solo euro extra en tu factura mensual. Si ves que al probar una de las dos opciones la velocidad empeora o te quedas sin datos en algún sitio concreto, solo tienes que volver a entrar al mismo menú de ajustes, activar de nuevo la casilla de selección automática y tu móvil volverá a funcionar de forma normal.

     

  • Qué significa USB PD en un cargador y por qué puede ser la diferencia entre cargar en 20 minutos o en dos horas

    Qué significa USB PD en un cargador y por qué puede ser la diferencia entre cargar en 20 minutos o en dos horas

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    La carga rápida se ha convertido en una de las características más importantes al elegir un móvil, una tablet o incluso un portátil. Sin embargo, no todos los cargadores rápidos funcionan igual ni ofrecen el mismo rendimiento.

    Detrás de una carga eficiente existe una tecnología que permite que el dispositivo y el cargador “hablen” entre sí para administrar la energía de forma inteligente. Ahí es donde entra en juego USB PD, uno de los estándares más importantes de la actualidad.

    Si buscas un cargador USB-C, quieres entender por qué algunos teléfonos se cargan mucho más rápido que otros o te interesa aprovechar un único cargador para varios dispositivos, conocer qué es USB Power Delivery resulta fundamental.

    Además, este estándar está cada vez más presente en móviles Android, iPhone, auriculares inalámbricos, tablets y ordenadores portátiles. Comprender cómo funciona puede ayudarte a reducir tiempos de carga, evitar compras equivocadas y sacar el máximo partido a tus accesorios tecnológicos.

    ¿Qué es USB PD y cómo funciona en un cargador moderno?

    USB PD significa USB Power Delivery, una especificación desarrollada por el USB Implementers Forum (USB-IF) para gestionar la entrega de energía a través de conexiones USB-C. Su principal objetivo es permitir una carga más rápida, eficiente y segura en una amplia variedad de dispositivos.

    A diferencia de sistemas propietarios como VOOC de OPPO, SuperCharge de Huawei o HyperCharge de Xiaomi, USB PD no está limitado a una sola marca.

    Un mismo cargador compatible puede utilizarse con teléfonos, tablets, consolas portátiles e incluso ordenadores de diferentes fabricantes. Según el USB-IF, las versiones actuales del estándar permiten alcanzar hasta 240 W mediante la tecnología Extended Power Range (EPR).

    La clave de USB PD está en la comunicación constante entre el cargador y el dispositivo. Antes de comenzar la carga, ambos intercambian información para determinar cuánta energía es capaz de suministrar el cargador y cuánta puede recibir el equipo conectado. Esto evita excesos de potencia y optimiza la velocidad de carga.

    Por ejemplo, si conectas un móvil compatible con 25 W a un cargador de 65 W, el sistema no enviará automáticamente toda la potencia disponible. En su lugar, ajustará el suministro al nivel que el teléfono puede gestionar de forma segura. Gracias a este mecanismo, un mismo cargador puede alimentar desde unos auriculares inalámbricos hasta un portátil profesional.

    Otro elemento importante es PPS (Programmable Power Supply), una función integrada en las versiones modernas de USB Power Delivery. PPS permite modificar voltaje y corriente en pequeños incrementos según las necesidades del dispositivo en cada momento.

    Esto mejora la eficiencia energética y reduce la generación de calor durante la carga. En la práctica, significa que la batería puede recibir la energía adecuada en cada fase del proceso, consiguiendo velocidades más altas sin comprometer la seguridad ni la vida útil de los componentes. La documentación oficial de USB Power Delivery.

    ¿Por qué USB PD puede marcar la diferencia entre 20 minutos y dos horas de carga?

    La diferencia entre una carga de 20 minutos y una de dos horas suele depender de tres factores: la compatibilidad del dispositivo, la potencia del cargador y la calidad del cable utilizado.

    Aunque muchas personas se fijan únicamente en los vatios anunciados por el fabricante, la realidad es que la carga rápida requiere que todos los elementos del sistema sean compatibles con USB PD.

    Un teléfono capaz de aceptar 45 W no alcanzará esa velocidad si se conecta a un cargador básico de 10 W o a un cable que no soporte la potencia necesaria. Por ese motivo, utilizar componentes certificados es tan importante como disponer de un terminal compatible.

    Otra ventaja decisiva es la universalidad. Mientras que muchos estándares propietarios ofrecen su máxima velocidad únicamente dentro de un ecosistema concreto, USB PD busca la interoperabilidad.

    Esto permite reutilizar un cargador con dispositivos de diferentes marcas y reducir la necesidad de comprar accesorios específicos cada vez que cambias de móvil. También facilita la carga inversa entre equipos compatibles.

    Si olvidas el cargador del teléfono, por ejemplo, puedes conectarlo a un portátil con USB Power Delivery para recuperar batería. Esta capacidad bidireccional ha contribuido a que el estándar gane relevancia en toda la industria tecnológica. Además, la adopción del USB-C como conector común en Europa ha impulsado todavía más su expansión. Información oficial de la Comisión Europea:

    El crecimiento de USB PD también está relacionado con la evolución de los ordenadores portátiles. Durante años, muchos equipos dependían de conectores propietarios, pero el aumento del límite de potencia hasta 240 W ha permitido que cada vez más fabricantes adopten el estándar para la alimentación de sus dispositivos.

    Hoy es habitual encontrar portátiles profesionales, ultrabooks y numerosos modelos gaming compatibles con USB Power Delivery. En consecuencia, llevar un único cargador para el móvil, la tablet y el ordenador ya no es una excepción, sino una realidad cada vez más común.

    Si buscas rapidez, compatibilidad y una solución preparada para el futuro, USB PD es uno de los estándares más relevantes que puedes encontrar actualmente en un cargador USB-C.

     

  • ¿Qué es GPT-Red, el modelo superhacker secreto de OpenAI?

    ¿Qué es GPT-Red, el modelo superhacker secreto de OpenAI?

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    Una inteligencia artificial cuyo único objetivo sea intentar hackear a otras inteligencias artificiales. Suena un tanto extraño, pero eso es exactamente lo que ha creado OpenAI con GPT-Red, un modelo que, al menos en un principio, nunca llegará al público y que ha sido creado para encontrar fallos de seguridad antes de que lo hagan los ciberdelincuentes.

    A diferencia de ChatGPT o de otros modelos de la compañía, GPT-Red no responde preguntas ni ayuda a programar. Su trabajo consiste en actuar como un superhacker: intenta engañar a otros modelos de IA, saltarse sus restricciones y descubrir vulnerabilidades que podrían ser aprovechadas por un ciberdelincuente.

    Solo cuando consigue romper sus defensas, los ingenieros pueden corregir esos fallos antes de lanzar el modelo al público. Puede parecer una idea un tanto rara, pero ciertamente tiene todo el sentido del mundo.

    ¿Qué es GPT-Red?

    GPT-Red es un modelo de lenguaje especializado en red teaming, una técnica utilizada desde hace años en ciberseguridad que consiste en atacar un sistema para descubrir sus puntos débiles antes que un atacante real.

    Normalmente, este trabajo lo hacen expertos humanos que intentan romper las defensas de un programa buscando errores, vulnerabilidades o formas raras de hacerlo fallar. El problema es que este proceso requiere mucho tiempo y resulta casi imposible de escalar cuando los propios modelos de IA mejoran tan rápido y se usan para los ataques.

    Para resolver ese problema, OpenAI decidió crear un modelo capaz de hacer ese trabajo de forma automática. En lugar de responder preguntas como ChatGPT, GPT-Red tiene un único objetivo: encontrar la manera de engañar a otros modelos.

    Su especialidad son los llamados ataques de inyección de prompts (prompt injection). Consisten en dar instrucciones ocultas dentro de documentos, páginas web, correos electrónicos o cualquier otro contenido que una IA pueda leer para conseguir que se salte sus instrucciones y haga algo que nunca debería hacer, como dar información confidencial, modificar datos o realizar acciones que no debería.

    ¿Cómo aprende a convertirse en un «superhacker»?

    GPT-Red no fue entrenado con una lista de ataques escritos por personas. OpenAI utilizó una técnica llamada autojuego (self-play). En lugar de enfrentarlo a hackers humanos, lo puso a competir todo el tiempo contra otros modelos de inteligencia artificial.

    Como realmente funciona, recuerda mucho al entrenamiento de programas como AlphaGo o AlphaZero. Un modelo intenta atacar mientras el otro intenta defenderse.

    Cada vez que el atacante encuentra una nueva forma de romper las defensas, recibe una recompensa durante el entrenamiento. Al mismo tiempo, el modelo atacado aprende a protegerse frente a ese nuevo método.

    Después de miles y miles de enfrentamientos, ambos mejoran todo el tiempo. Además, según las pruebas, GPT-Red demostró ser muy persistente. Cada vez que encontraba un pequeño fallo, lo probaba una y otra vez de formas distintas hasta dar con la mejor forma de romper el sistema de su rival.

    Pero esto no es todo y, para realmente ver de qué era capaz, en OpenAI lo pusieron a prueba repitiendo un examen que varios expertos humanos hicieron en 2025 sobre una versión antigua de GPT-5.

    El resultado fue que GPT-Red encontró más fallos y más rápido que los profesionales humanos. En concreto, este modelo superhacker consiguió saltarse sus defensas el 90% de las veces.

    Sin embargo, al probar esos mismos ataques contra el nuevo GPT-5.6, la tasa de éxito bajó a menos del 23%, demostrando que esto no solo va de encontrar fallos sino de que los modelos también aprendan a protegerse.

    También lo probaron contra Vendy, una inteligencia artificial que gestiona máquinas expendedoras de refrescos, y logró hackearla para cambiar los precios de las bebidas y cancelar pedidos de clientes.

    ¿Podrás algún día utilizar GPT-Red?

    Parece que la respuesta es que no. Esta IA ha sido entrenada para algo que poco tiene que ver con el usuario de a pie. OpenAI ha confirmado que permanecerá como una herramienta solo para uso interno.

    En su lugar, lo que llegará al público serán los resultados de su trabajo: modelos más resistentes, con menos vulnerabilidades y mejor preparados para soportar intentos de manipulación.