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  • NikorasuGzz, experto desarrollador: «Estos son los tres lenguajes de programación más fáciles de aprender y el primero también es el mejor pagado»

    NikorasuGzz, experto desarrollador: «Estos son los tres lenguajes de programación más fáciles de aprender y el primero también es el mejor pagado»

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    Cada vez hay más personas que quieren aprender a programar. Algunos buscan cambiar de trabajo, otros quieren crear sus propias aplicaciones y muchos simplemente sienten curiosidad por un sector que, en pleno 2026, y pese a los malos augurios de la IA, no deja de crecer. Pero la primera duda suele ser siempre la misma: ¿por dónde deberías empezar?

    Partiendo de la base de que no existe un lenguaje perfecto para todo el mundo, aquí la elección depende de lo que quieras hacer en el futuro, ya sea desarrollar páginas web, crear videojuegos, trabajar con inteligencia artificial o automatizar tareas.

    Para cada caso hay un lenguaje perfecto, pero, aun así, hay algunos que sobresalen si hablamos de aprender cómo funciona el sector desde cero.

    El desarrollador NikorasuGzz, que comparte contenido sobre programación en redes sociales, ha creado un ranking con los tres lenguajes que considera más fáciles para quienes empiezan sin base alguna.

    ¿Cuáles son los lenguajes de programación más fáciles de aprender si empiezas desde cero?

    Según explica NikorasuGzz, Python ocupa el primer lugar por una razón muy sencilla: su sintaxis es muy fácil de entender. El código es limpio, utiliza pocas líneas para realizar muchas tareas y permite centrarse en aprender la lógica de programación sin pelearse todo el tiempo con código y reglas complicadas.

    Por supuesto, esta facilidad no significa que sea un lenguaje mediocre. Todo lo contrario.

    Hoy en día, Python se utiliza en sectores como la inteligencia artificial, el aprendizaje automático, el análisis de datos, la automatización de procesos, la ciberseguridad o el desarrollo de aplicaciones. Además, cuenta con una de las comunidades de desarrolladores más grandes del mundo.

    El segundo puesto de la lista es para JavaScript. Aunque al principio puede parecer algo más complicado que Python, es obligatorio para cualquiera que quiera dedicarse al desarrollo web.

    Gracias a él puedes crear páginas interactivas o aplicaciones que funcionan directamente desde el navegador.

    En tercera posición aparece C#, un lenguaje creado por Microsoft que lleva muchos años ocupando los podios. Es especialmente conocido porque es la base de Unity, uno de los motores gráficos más utilizados para crear videojuegos, aunque también tiene su utilidad en aplicaciones, software de escritorio y servicios en la nube.

    ¿Por qué Python también es uno de los lenguajes mejor pagados?

    Que este lenguaje sea tan amado y popular también se debe a que vive uno de los momentos de mayor demanda y todo gracias a la inteligencia artificial.

    Bibliotecas como TensorFlow, PyTorch, Pandas o NumPy han convertido a Python en una herramienta vital para investigadores, científicos de datos y desarrolladores de IA. A eso hay que sumar que muchas compañías ya utilizaban este lenguaje antes del boom de esta tecnlogía.

    De ahí que este se haya convertido en un objeto de deseo a la hora de revisar los currículums de los desarrolladores. Hay otros lenguajes por los que se paga aún más, pero este, por volumen, está más solicitado.

    Estos son los lenguajes de programación más amados por los desarrolladores

    En este caso, y en cuanto a los lenguajes de programación más queridos y deseados, parece que Rust enamora a la mayoría de los desarrolladores.

    Rust sigue siendo el lenguaje más querido, con un 87 % de desarrolladores que afirman querer seguir utilizándolo. Este también empata con Python como la tecnología más deseada por los desarrolladores, con TypeScript en un cercano segundo lugar.

    Rust se creó para garantizar un alto rendimiento similar al que ofrecen C y C++, pero haciendo hincapié en la seguridad del código, cuya falta es el gran punto a mejorar de estos dos lenguajes. Sin embargo, Rust tiene de su parte algo más que esto.

    El secreto está en su sistema de propiedad y préstamos. Cada dato en Rust tiene un ‘dueño’ y solo puede ser usado o modificado de manera controlada.

    Por así decirlo, cada archivo en tu ordenador tiene una especie de guardián que supervisa que nadie lo toque mientras tú lo estás usando: eso es básicamente lo que Rust hace con la memoria. Gracias a esto, los errores que en otros lenguajes son inevitables se eliminan antes de que aparezcan.

    Además, cuenta con el respaldo de grandes compañías tecnológicas como Google, Meta, Microsoft, ARM, AWS y Huawei, que forman parte de la Rust Foundation y promueven su uso en proyectos serios y de alto rendimiento. De forma simple y lógica, esto facilita mucho que Rust se use en proyectos críticos.

    Por otro lado, su integración en sistemas como Linux es muy clave. Rust ha sido aprobado formalmente como uno de los lenguajes para desarrollar partes del núcleo del sistema operativo junto a C.

     

  • Después de Nintendo, Logitech también anuncia baterías reemplazables en sus ratones, pero solo en Europa

    Después de Nintendo, Logitech también anuncia baterías reemplazables en sus ratones, pero solo en Europa

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    En 2027, la Unión Europea obligará a que los dispositivos informáticos más importantes, desde móviles a portátiles, tablet, consolas o ratones, lleven baterías reemplazables. Nintendo y Logitech ya han pasado por el aro… Como cuando obligas al gato a darse un baño… A regañadientes, y haciendo todo lo posible para escapar. Cumplir con lo mínimo que pide la ley.

    La compañía suiza Logitech ha confirmado que, en los plazos legales (el año que viene), las baterías de iones de litio de sus ratones será reemplazables, pero solo en Europa. Su nuevo jefe de gaming, Robin Piispanen, ha hecho unas polémicas declaraciones al respecto, argumentando que para el comprador es mejor que la batería no se pueda reemplazar…

    Nintendo también va a hacer lo mínimo, hasta el punto de que prefiere que la Nintendo Switch muera en Europa, antes que fabricarla con batería reemplazable. Si lo hará con la Switch 2.

    Ratones de Logitech con batería intercambiable

    Un ratón es un periférico que consume muy poco, así que tampoco tiene mucho sentido ponerle una batería, cuando con una pila de toda la vida es suficiente. Así ha sido durante décadas. Sin embargo, los últimos modelos premium de Logitech, como el MX Master 3S, Logitech MX Anywhere 3S, Logitech MX Vertical, o Logitech G Pro X Superlight 2, llevan batería de litio.

    La marca de periféricos ha confirmado que esos modelos tendrán baterías reemplazables en 2027, pero solo en la Unión Europea.

    La batería es lo primero que se desgasta en un dispositivo informático. Cuando ocurre, te toca llevarla al Servicio Técnico para que te la cambien, y si no está en garantía, el gasto te sale más caro que comprar uno nuevo. Esta ley de la Unión Europea tiene como objetivo que el propio usuario pueda cambiar la batería, comprándola en una tienda. El producto durará más, así que habrá menos basura tecnológica. Robin Piispanen no lo ve así.

    El ejecutivo de Logitech ha concecido una entrevista a The Verge, explicando cómo ve el tema. Argumenta que usar baterias reemplazables es más caro, porque son peligrosas, y hay que protegerlas para que no se pinchen. También se añade complejidad al tener que colocar un mecanismo para que la baterías pueda conectarse y desconectarse.

    “¿Cuántas personas van a abrir su propio ratón, sacar la batería y poner una nueva porque la antigua se ha agotado? Las baterías reemplazables tienen más sentido para productos caros como los ordenadores portátiles o los teléfonos móviles, pero la gente suele sustituir los ratones, que cuestan entre 50 y 100 dólares, a medida que se van desgastando”.

    Sin duda suena como el argumento de un vendedor de ratones que sabe que, con este sistema, va a vender menos, porque la gente no tirará su ratón cuando la batería se gaste. Quizá haya usuarios que, entre pagar 50 euros por un ratón nuevo y 25 por una batería nueva, elijan lo primero. Pero ahora se podrá elegir, hasta ahora no: si la batería pierde rendimiento te toca tirarlo a la basura, aunque esté como nuevo, y comprar otro.

    Por otro lado, Logitech reconoce que los ratones se desgastan, pero se niega a vender piezas de recambio. La posición de Robin Piispanen es que los usuarios tienen más probabilidades de dañar los ratones de forma irreversible al intentar reparar los interruptores o las empuñaduras. Sin embargo, no abordó la opción de ofrecer las piezas a talleres profesionales, para que los reparen. Algo que ahora no se puede hacer.

    Queda claro que a las compañías tecnológicas no les gusta el tema de las baterías reemplazables, ni el derecho a reparar. Son menos ventas para ellos.

     

  • Los mejores móviles 5G de 2026 con más cobertura y velocidad: guía de compra con los modelos más potentes para no perder la señal

    Los mejores móviles 5G de 2026 con más cobertura y velocidad: guía de compra con los modelos más potentes para no perder la señal

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    Los móviles actuales son tan avanzados que muchas veces parece que nos olvidamos de que siguen siendo teléfonos con los que hacer llamadas, pero lo cierto es que aún hay grandes diferencias entre los smartphones 5G en 2026 y deberías conocerlas si vas a comprar uno.

    La cobertura que tienes en el móvil depende de muchos factores, empezando por qué compañía de telefonía eliges y, sobre todo, la propia red móvil desplegada por tu operador a través de torres de telefonía, la tecnología que utilizan (5G SA, 5G NSA, 4G o redes anteriores, por ejemplo) o la distancia a la que te encuentres de ellas, entre otros factores.

    No obstante, deberías saber que el móvil que eliges también tiene una gran importancia en la cobertura que tienes y la velocidad de la navegación, ya que no todos los modelos se comportan igual en las mismas circunstancias de operador y de estado de la red.

    En 2026, la tecnología más moderna es la 5G, entre 5 y 10 veces más rápida que el 4G, por lo que los móviles con estas redes suelen superar a sus predecesora en la mayoría de situaciones, pero incluso entre smartphones con 5G, no todos son iguales.

    Qué hace que unos móviles tengan mejor 5G que otros

    Lo primero que debes saber es que no hay un solo 5G, y que esta etiqueta que se refiere a las redes móviles de quinta generación tiene una letra pequeña bastante importante.

    Una parte importante del 5G en España aún es 5G NSA, o non standalone, el nombre que se le da a las redes con núcleo 4G pero con acceso de radio de nueva generación, lo que permite una velocidad de datos algo mayor, pero lejos de las redes nativas del quinta generación, lo que hace que el 5G haya decepcionado a muchos.

    Su contrapartida es el 5G SA, que sí es completamente independiente del 4G y que está capacitada a nivel técnico para las mayores velocidades (el máximo teórico es de 20 Gbps, aunque la que llega al usuario final de media está entre 150 y 400 Mbps) y los casos de uso más avanzados, como la industria 4.0.

    Si esto te parece lioso, prepárate, porque también hay que tener en cuenta las bandas del espectro radioeléctrico al que se pueden conectar los móviles. La banda de 700 MHz es la que logra mayor cobertura y supera mejor las paredes, mientras que la banda de 3,5 GHz es la más aconsejable por velocidad y ancho de banda, aunque requiere más densidad de antenas y se limita solo a ciudades.

    ¿Puede un móvil barato de menos de 200 euros tener mejor señal que uno caro?

    Lo más común es que los móviles de gama alta recientes tengan un mejor apartado de conectividad que los modelos más económicos, porque tienen procesadores más modernos y, sobre todo, módems más avanzados, ya que este es el componente que se encarga de la conectividad a redes móviles y WiFi.

    Sin embargo, esto es una regla que no se cumple siempre y que te puede llevar a error muchas veces si no miras más allá del precio.

    Hay móviles de gama media que no superan los 250 euros que tienen una cobertura y una velocidad de navegación mejores que terminales recientes más caros gracias a la elección de su procesador y del módem, aunque en la mayoría de casos nunca al nivel de la gama alta.

    Los smartphones 5G de 2026 por cobertura y velocidad de datos

    Entre los mejores móviles 5G en España en 2026, debes saber que una parte importante son los de gama alta, gracias a su mayor potencia y a sus módems más avanzados como parte de sus procesadores.

    Un ejemplo claro de ello es el mejor móvil de Samsung de este año, el Galaxy S26 Ultra. Este smartphone premium permite una de las experiencias de conectividad más rápidas gracias al chip Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, que funciona con el modem X85 5G, el más avanzado de Qualcomm. Le lleva la delantera al resto de Galaxy S26, que en España funcionan con los chips propios Exynos 2600.

    Los móviles de Apple de gama más alta también están entre lo mejor en conectividad del momento. Su buque insignia, el iPhone 17 Pro funciona con el procesador propio A19 Pro, de 3 nanómetros, pero su módem es una versión personalizada de Qualcomm.

    Apple fabrica otro de los móviles más avanzados en 5G en el momento, su primer ultraligero iPhone Air, que es su único gama alta con un módem propio, el C1X. Pese a su rendimiento rápido, destaca especialmente por su eficiencia energética, ya que es uno de los móviles 5G que menos batería gastan para conectarse a redes móviles.

    La mayoría de los buques insignia actuales funcionan con los mejores procesadores Snapdragon del momento, y un ejemplo de ello es el Xiaomi 17 Ultra. Este móvil centrado en la cámara tiene también el módem X85 de Qualcomm, lo más potente en cuanto a conectividad móvil, cobertura y velocidad.

    Una excepción es el móvil más avanzado de Google, el Pixel 10 Pro, que funciona con su procesador propio Tensor G5, el primero fabricado por TSMC, mientras que el componente que nos interesa aquí es el Exynos 5400. Este el modem más potente de Samsung, que es el mismo que en los Galaxy S26 básicos, aunque en esta generación se ha quedado bastante por detrás de sus rivales de gama alta.

    Otro de los buques insignia de Android, el Oppo Find X9 Ultra, también está entre lo mejor del año en cobertura y velocidad de 5G. El mejor móvil de Oppo funciona con el procesador Snapdragon 8 Gen 5 Elite y el modem X85 5G de Qualcomm, un habitual ya en esta lista.

    Móviles con mejor 5G y buena relación calidad precio

    Los móviles de gama media actuales ya son capaces de tener rendimientos muy fluidos comparables incluso a los modelos más caros, y eso afecta también al apartado de conectividad, ya que el 5G está casi generalizado en los móviles de más de 200 euros, tanto en las bandas de 3,5 GHz como en la de 700 MHz.

    Un ejemplo claro es el Samsung Galaxy A57, uno de los reyes de la gama media actual en nuestro país. Este terminal funciona con el procesador propio Exynos 1580, que logra una cobertura 5G y velocidad muy buenas de hasta 5,1 Gbps teóricos, con banda sub-6GHz, pese a su precio, desde 499 euros.

    Aunque técnicamente es un gama media, el POCO F8 Ultra se perfila como uno de los mejores móviles de menos de 1.000 euros en conectividad en España en estos momentos. Funciona con el mismo procesador Qualcomm, el Snapdragon 8 Elite Gen 5, y por tanto su modem X85 y su 5G rapidísimo, pero por un precio actual de 699,99 euros.

    Dentro de la gama media, otro de los modelos 5G más interesantes es el Nothing Phone (4a). Su procesador Snapdragon 7 Gen 4 aprovecha una de las últimas versiones de estas redes, 3GPP Release 17, lo que permite más ancho de banda y velocidad de uso, pese a que parte de 349 euros.

    Otro de los modelos destacados dentro de la gama media es el Honor Magic 8 Lite 5G, que funciona con el Snapdragon 6 Gen 4. Este chip, aunque está un escalón por debajo del de Nothing y del resto, tiene arquitectura de 4 nanónetros y módem que soporta mmWave y sub-6 GHz, todo ello por un precio que ya parte de 339 euros.

     

  • Si el anonimato en internet peligra, esta página web te crea una identidad para protegerte

    Si el anonimato en internet peligra, esta página web te crea una identidad para protegerte

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    Cada vez que te conectas a internet, revelas varios datos personales vitales para la privacidad y seguridad, como tu nombre y apellidos, documentos de identidad, número de teléfono, correo electrónico y todo lo que esté asociado a tu identidad digital.

    Las técnicas de cifrado y criptografía han permitido que el anonimato en Internet sea algo fundamental para la protección de los derechos fundamentales, como ya expresó en 1988 en el Manifiesto Criptoanarquista Timothy C. May, ingeniero electrónico estadounidense, autor de varios libros de política y científico sénior en Intel.

    Según esta filosofía, la criptografía no se concibió como una herramienta para cometer actividades delictivas, sino como derecho fundamental ante la vigilancia del Estado.

    Más adelante, en 1996, John Perry Barlow publicó su Declaración de independencia del ciberespacio, en la que argumentaba que este espacio carece de soberanía física, con lo cual las identidades de los usuarios en este ámbito tendrían que distribuirse de manera descentralizada, y no dependiendo de los controles físicos de los países, como pueden ser las fronteras.

    Desde entonces, el debate ha girado en torno a estos conceptos: por un lado, muchos gobiernos argumentan que para perseguir al crimen el anonimato ha de desaparecer, mientras que los usuarios más interesados en la privacidad como derecho fundamental creen que esto supondría una mayor vigilancia.

    Y, aunque ya hay Estados que mantienen una estricta vigilancia –por motivos económicos, políticos e ideológicos–, uno de los últimos ejemplos es el de la Unión Europea (UE).

    El avance de la UE hacia una distopía ya anticipada

    En el mundo de la filosofía, más recientemente, Byung-Chul Han ha acuñado el concepto «panóptico digital» para analizar la evolución de un término clásico que se refería a la vigilancia en las cárceles del siglo XVIII, con una torre central desde la cual los guardias vigilaban a los presos.

    En el Internet actual, los guardias han desaparecido y son los propios usuarios quienes ceden de forma voluntaria sus datos para dicha vigilancia, camuflando esta sensación bajo el paraguas de la libertad o, mejor dicho, de la expresión de cada usuario desde un espejismo de libertad.

    Concretamente, una de las grandes potencias que aspira a crear una identidad digital para sus ciudadanos es la UE, al haber modificado el Reglamento de 2014 hace pocos años, una aplicación para este mismo año que, según la norma, es «voluntaria», pero que esconde punto algo opacos, según las voces más críticas.

    La EUDI Wallet, como se conoce popularmente a esta normativa, implica que la identidad digital esté ligada directamente al móvil de cualquier ciudadano europeo, para permitir el intercambio de documentos y el almacenamiento en cualquier lugar de la UE.

    El texto legal asegura que esto tiene que cumplirse bajo «la privacidad desde el diseño» y que no se puede discriminar por no usar esta. Además, introduce el concepto de «divulgación selectiva», lo que significa que si una app te pide confirmar que eres mayor de edad, el sistema tiene que permitir acreditar esto sin conocer tu fecha de nacimiento exacta ni otros datos.

    Ahora bien, a diferencia de los ciudadanos de a pie, las grandes tecnológicas, como Google, Meta o Amazon, sí están obligadas a crear estas identidades digitales, además de que sectores estratégicos, como la banca, la energía o el transporte, también mantienen esta obligatoriedad.

    En la práctica, por tanto, los ciudadanos europeos están prácticamente obligados a asumir que su identidad digital, no solo va a quedar en manos de las grandes corporaciones, sino también de una UE que ha centralizado toda esta información.

    Cómo crea una identidad digital anónima separada de tus datos personales

    Hay que destacar que, por definición, el anonimato total en Internet es imposible de conseguir, ya que siempre habrá datos que te delaten, como el estilo de escritura o posibles errores. Sea como sea, se puede conseguir una identidad digital anónima bastante segura y privada.

    El paso más estricto consiste en utilizar sistemas como Tails, que enruta todo por Tor y elimina todo tras extraer el USB de tu ordenador, o Whonix, que permite que todas las aplicaciones utilicen Tor desde el diseño.

    Todo ello con algún navegador como Mullvad Browser, que elimina la huella digital por defecto y con el que no tendrás que utilizar la red Tor, por si necesitas que tu conexión sea más ligera y veloz. Asimismo, con una VPN bien configurada para enmascarar tu dirección.

    Aunque si no quieres complicarte y simplemente tener una identidad anónima que no puedan relacionar con tu dirección de correo electrónico principal o tu número de teléfono, la mejor opción es Firefox Relay –siempre con una configuración de huella digital algo estricta en el navegador que uses, en este caso, Firefox–.

    Está limitado geográficamente, pero está gestionado por Mozilla y es óptima para usuarios casuales que necesitan esconder rápido sus datos sin un coste elevado, aunque con limitaciones en la versión gratuita.

    Para quienes prefieran algo más avanzado, la mejor es Cloaked, ya que permite generar correos, teléfonos, tarjetas de pago y direcciones físicas de forma totalmente automática, además de eliminar de la ecuación a los intermediarios de datos.

    Gracias a esta herramienta, podrás gestionar totalmente tu identidad digital, además de fragmentar todas tus cuentas, con el objetivo de asegurar que no exista relación entre estas y garantizar una identidad privada real.

    En conclusión, lejos queda ese modelo carcelario que el filósofo Jeremy Bentham ya describió en el siglo XVIII y que Michel Foucault adaptó a los nuevos tiempos, aunque los nuevos pasos de la UE y otros modelos de Estado, que apuestan por la centralización, suponen el acercamiento hacia una peligrosa distopía cumplida.

     

  • El Samsung Galaxy Z Fold 8 me fascina por su tamaño pasaporte, aunque con un teleobjetivo rozaría la matrícula de honor

    El Samsung Galaxy Z Fold 8 me fascina por su tamaño pasaporte, aunque con un teleobjetivo rozaría la matrícula de honor

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    He probado el Samsung Galaxy Z Fold 8, un smartphone que tenía muchas ganas de tener entre manos precisamente por eso: es muy cómodo para el día a día y mantiene un diseño ya conocido, aunque parece ser un dispositivo más integrado en la productividad que los plegables ya conocidos de la marca.

    Ya está aquí el plegable tipo pasaporte de la marca surcoreana, que, nuevamente, se ha adelantado a Apple para poner a disposición de los entusiastas de las pantallas que se doblan un modelo muy llamativo y coqueto.

    Es el Samsung Galaxy Z Fold, un plegable tipo pasaporte, que adquiere el nombre de su ahora hermano mayor, el tipo libro. Este otro, sigue siendo el dispositivo más grande y más caro de la compañía, aunque este año viene con otro nombre: Samsung Galaxy Z Fold 8 Ultra.

    Tras unos días utilizando este dispositivo, tengo la impresión de que Samsung se ha marcado un tanto este año. No lo ha hecho a nivel estético, aunque su nueva bisagra, Flex Titanium, facilita una apertura y cierre más suaves.

    Tampoco ha introducido grandes novedades a nivel de software, como sí a veces sorprenden los modelos de la serie Galaxy S. Sin embargo, esta empresa tecnológica, que este año también ha avanzado sus gafas de inteligencia artificial, sí que ha sido la primera en atreverse con este formato en Europa.

    En vista de cómo está el mercado, con unos precios cada vez más inflados debido a la crisis de la memoria RAM que ha encarecido los dispositivos de todos los segmentos, tiene mucho mérito. De hecho, puede aprovechar esta doble ventaja, porque no solo no tiene competencia actualmente, sino que el móvil que ha fabricado es realmente interesante.

    Características del Samsung Galaxy Z Fold 8

    Diseño tipo pasaporte, una nueva necesidad creada

    Lo supe en cuanto lo vi: este móvil podría enamorarme. Así ha sido, porque es algo que sucede en cuanto lo tienes en tus manos. Será cosa de la nostalgia o de la unicidad de este dispositivo, pero hacía tiempo que no me gustaba tanto tener un smartphone en la mano.

    En realidad, parece una libretita, como las antiguas agendas electrónicas, con la particularidad de que no solo tiene una pantalla. La externa es de 5,5 pulgadas, un diseño perfecto para los que quieren un móvil con dimensiones amables para las manos. Hablo en plural, porque usarlo con a veces se puede complicar.

    La interna, por otra parte, llega a las 7,6 pulgadas, un tamaño que sigue siendo muy cómodo para visualizar otros contenidos, navegar o leer. De hecho, se da un aire a mi antiguo Kindle, motivo de más para llevarme este teléfono móvil a todas partes.

    Lo mejor en ambos casos es que, con independencia del tamaño, no hay grandes diferencias en la experiencia de uso cuando pasas de una pantalla a otra, porque ambas disponen de resolución QXGA+, una tasa de refresco de 1 a 120 Hz y la tecnología Vision Booster.

    Otro detalle que llama la atención de este dispositivo es su bisagra, porque parece que no ofrece demasiada resistencia al abrirlo y cerrarlo, lo que mejora la transición de la pantalla externa a la interna.

    El pliegue, por otra parte, no se nota tanto ni cuando estás utilizando la pantalla, ni cuando pasas un dedo sobre ella y tampoco cuando está apagada. En mi opinión, este es uno de los aspectos mejor trabajados en este dispositivo.

    También lo son sus bordes, que incluyen un altavoz arriba y abajo, micrófono, puerto USB-C, otra para la tarjeta SIM situada en la parte superior y solo dos botones: uno para encender y apagar, además de para consultar a Gemini; y otro para el volumen.

    En la mano son muy agradables, suaves y, por encima de todo, antihuellas, algo que también se traslada a la parte posterior del dispositivo, que es relativamente limpia y repelente a las manchas de grasa.

    No obstante, si prefieres mantener su higiene, lo recomendable es usar la funda semirrígida y de silicona a juego (¡y con soporte para carga inalámbrica incluido!), que se vende en el mismo color lavanda que el modelo que hemos probado. Las otras opciones son grafito, blanco y pistacho, aunque esta última solo se puede adquirir online.

    Batería ligeramente mejorada y software optimizado

    Uno de los apartados que habitualmente sacrifican los teléfonos plegables es el de la batería. Si bien es cierto que dos de los terminales de esta generación crecen en este aspecto con respecto a la anterior —el gran salto lo da el Ultra, que pasa de 4.300 mAh a 5.000 mAh—, no pueden colocarse a la altura de los móviles que no se doblan.

    En este caso, nos encontramos con una batería que ronda la capacidad de su hermano mayor, con 4.800 mAh. Con un uso medio de unas 9 horas, puedes acabar el día sin problema. Esto significa que, aunque no le puedes dar demasiada caña, se defiende bien hasta la noche.

    Para cargarlo, además, puedes usar cable, debido a que admite carga rápida de 45W, aunque también viene con carga inalámbrica de 20 W (para esto también está adaptada la carcasa de silicona), así como carga inalámbrica inversa PowerShare.

    Para ponerlo a prueba, lo he cargado con tres cargadores diferentes que tengo por casa. Uno con una capacidad de 30W, otro de 67W y un tercero de 100W, aunque, a decir verdad, todos me han dado el mismo resultado.

    Por ejemplo, he pasado de un 4% a un 23% en media hora con el cargador de 67W. Después, de ese 23% a un 42% con el de 100W y, finalmente, del 42% al 61% con el de 30W. De ese modo, en media hora puede alcanzar un 19% de carga por cable.

    Como viene siendo habitual, los momentos en los que se ha resentido más la batería han sido aquellos en los que he utilizado la pantalla interior, que consume más y brilla más. De hecho, alcanza los 3.000 nits, algo que se nota bastante cuando cierras el dispositivo y llevas el contenido a la externa.

    Como es habitual, el terminal se ha resentido un poco cuando he pasado los benchmarks, momento en el que también ha adquirido unos grados de más. Con sesiones de fotografía largas, en cambio, no se ha calentado mucho, aunque sí lo he notado en el consumo de batería.

    Con el uso que cualquiera le daría, repasando de vez en cuando notificaciones, redes sociales o navegando, no he encontrado ningún problema de fluidez, interrupciones o reacciones raras de la pantalla a lo que le estaba exigiendo.

    También ha sido rápido cuando he abierto decenas de pestañas en la ventana del navegador y jugando, donde sorprendentemente ha gastado menos batería de lo que esperaba, también se ha comportado muy bien.

    No obstante, si prefieres usar este móvil como si se tratara de una pequeña tablet, Samsung te proporciona todo lo que necesitas para no echar en falta un equipo de mayor tamaño. Hablo de herramientas como Now Brief, ya visto en anteriores móviles de la marca, que resume lo que necesitas tener a mano en el día a día.

    También, de Now Nudge, que usa la IA para ver lo que tienes en la pantalla y sugerir funciones que podrían venirte bien para lo que quieres hacer con el móvil. La pena en este caso, no obstante, es que carezca del Samsung DeX que sí venía incorporada en el malogrado Samsung Galaxy Z TriFold.

    En cualquier caso, si vienes de un móvil con el sistema operativo de Google te vas a sentir como en casa gracias a la capa de personalización One UI 9, basada en Android, estéticamente agradable, intuitiva y con animaciones fluidas.

    Cámaras que merecen una revisión (y, ya de paso, un teleobjetivo)

    Generalmente, los plegables no brillan por su apartado fotográfico y este smartphone no es una excepción. Sus cámaras son resultonas, sí, aunque también humildes y el gran problema es que le falta el teleobjetivo.

    No obstante, antes de entrar en detalle, conviene recordar la configuración de cámaras de este Samsung Galaxy Z Fold 8:

    • Angular de 50 MP, dual pixel AF, OIS, f/1.8, FOV 85º
    • ​Gran angular de 50 MP, dual pixel AF, f/1.9, FOV 120º
    • ​Frontal de la pantalla principal: 10 MP, f/2.2, FOV 85º
    • Frontal de la pantalla plegable: ​10 MP, f/2.2, FOV 100º

    Como suele ser habitual en las cámaras de la marca tecnológica surcoreana, da la impresión de que las fotografías que se obtienen con este Samsung Galaxy Z Fold 8 como resultado tienen un punto más de saturación.

    Esto puede ser muy perceptible para el ojo de los amantes de la fotografía, especialmente si buscan las tomas más fieles a lo que tienen ante sus ojos, pero a título personal diré que no me molestan los contrastes de color que ofrece.

    Esto lo he podido comprobar principalmente con los diversos grafitis que ocupan Brick Lane y las calles de alrededor, aunque también en escenarios menos pintorescos. Así lo puedes comprobar en la galería que aparece a continuación, donde el gran angular exagera un poco las esquinas, pero no se pierde la homogeneidad del cielo.

    La cámara selfie de la pantalla externa y de la interna son prácticamente idénticas y, aunque no son extremadamente detallistas, sí que recogen las áreas importantes de un autorretrato. Por ejemplo, el nacimiento del cabello, los pelos despeinados por una inoportuna brisa y los lunares.

    Ahora bien, si quieres más detalles (y llamar automáticamente a tu esteticién para que te arregle los puntos negros y otras imperfecciones), no vas a obtenerlos, ni con el modo normal ni con el retrato, que no tiene muchos valores modificables: solo es posible cambiar la intensidad del efecto o poner filtros, pero nada de aplicar un punto de belleza.

    Aunque se desenvuelve correctamente en diferentes escenarios, incluso en los más oscuros, no está muy fino en el momento de separar mechones de pelo del fondo y alguna vez se ha llevado parte de mi cuerpo al confundirlo con otro elemento no destacable de la autofotografía.

    La fotografía nocturna, por otra parte, me parece notable. Aunque no cuenta con un modo noche concreto, el smartphone sí que puede reconocer un escenario para activarlo de manera automática y es curioso que, cuanto más zoom le metas, más iluminado es el resultado. En todos los casos, en cambio, se mantienen los reflejos.

    Llegados a este punto, sí que aprovecharía para agradecer que Samsung no haya incluido decenas de modos de fotografía en la interfaz de su cámara. Si bien te abren muchas posibilidades para obtener la mejor captura, siempre siento que le sobran a quienes no tienen interés por andar curioseando entre sus opciones.

    Por eso, es muy sencillo moverse entre las diferentes opciones, para llegar al que suelo llamar cajón de sastre. Hablo del apartado Más, donde se añaden tanto opciones útiles, como el vídeo retrato y las cámaras rápidas o lentas, como más profesionales (Expert RAW, Pro, etc.)

    Sobre el vídeo, comentar que de la cámara selfie me ha sorprendido que sea bastante más estable de lo esperado, sin perder detalle del fondo ante movimientos bruscos del dispositivo. No obstante, ha registrado más viento del que parecía haber.

    Sobre la principal, que recoge bien lo que se esta grabando en cuanto a colores, iluminación y texturas, aunque sufre bastante cuando se lleva a aumentos exagerados y también incrementa un poco la exposición.

    ¿Merece la pena comprar el Samsung Galaxy Z Fold 8?

    Siempre que llego a este apartado, suelo tener muy clara la respuesta a esta pregunta, pero aquí tengo mis dudas. Sin duda lo recomendaría a quienes quisieran estrenarse con un móvil plegable y ya vayan con la idea de que un Flip se les va a quedar pequeño y un Fold, demasiado grande.

    Creo que este es el diseño idóneo y más cómodo para el día a día, salvo en alguna excepción, como a la hora de utilizar la cámara, donde te van a sobrar algunos milímetros para encontrar la postura más ergonómica.

    Esto puede resultar casi anecdótico, porque el que compra un terminal como éste no lo hace por su cámara, sino más bien por el uso que le va a dar a sus pantallas. Si esto te convence, solo tienes que aceptar su precio de salida, que solo es 100 euros menos que el Fold de la anterior generación.

     

  • Estados Unidos prohíbe los robots extranjeros, incluidos los robots aspirador

    Estados Unidos prohíbe los robots extranjeros, incluidos los robots aspirador

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    El gobierno de Donald Trump, a través de la Comision Federal de Comunicaciones (FCC), ha prohibido la entrada en Estados Unidos de todos los robots humanoides, cuadrúpedos, y robots aspirador extranjeros. Desde los avanzados robots chinos casi humanos de Unitree, a la Roomba.

    La excusa para este veto a los robots extranjeros son “motivos de seguridad”, que vale para todo. Muchos expertos creen que es un nuevo intento de frenar a las poderosas empresas tecnológicas chinas en una industria crítica en donde ya superan ampliamente a Estados Unidos, como ya ocurrió con la telefonía de Huawei, los routers o los modelos de IA chinos.

    El problema es que el veto afecta también a robots fabricados por países aliados, desde Alemania a Corea del sur.

    Qué robots están afectados por el veto de Estados Unidos

    En la documentación, la FCC veta explícitamente a “dispositivos robóticos avanzados fabricados en el extranjero”, porque “suponen un riesgo inaceptable para la seguridad nacional de EE. UU. o para la seguridad y protección de los ciudadanos estadounidenses”.

    Los robots prohibidos los define como “un dispositivo móvil mecánico de más de 2 kilos de peso, como los robots móviles autónomos, los robots humanoides y los cuadrúpedos que puede desplazarse por el suelo y funcionar de forma autónoma por sí mismo o de forma remota bajo el control de un ser humano”.

    Y continúa: “aquellos que cuentan con sensores capaces de percibir su entorno, conectividad de red, como Bluetooth o conexiones por satélite con velocidades superiores a 200 kbps en cualquier dirección, y software o modelos de inteligencia artificial que se ejecutan a bordo del robot o de forma remota desde servidores de computación en la nube”.

    Es curioso que, para tratarse de un problema de seguridad, tengan en cuenta el peso. Se pueden crear robots menores de 2 Kilos que son una máquina de espiar.

    El veto no afecta a los robots que ya están a la venta, que se van a seguir vendiendo sin problema. De nuevo, si es una cuestión de seguridad, ¿qué sentido tiene que los modelos actuales no se retiren? Ha ocurrido lo mismo con los routers. Se puede espiar igual con los viejos que con los nuevos.

    Algunos dispositivos robóticos se salvan de la prohibición: trenes, drones (menos los de DJI), vehículos submarinos y vehículos conectados, como los robotaxis. También robots médicos o quirúrgicos, prótesis de extremidades externas y sillas de ruedas. Y los robots estacionarios, desde brazos robóticos a robots que hacen exactamente lo mismo que los prohibidos, pero no se mueven.

    Un proteccionismo salvaje que no funcionará

    El objetivo de Donald Trump es que todas esas empresas abran fábricas en Estados Unidos… en un momento es el que las empresas tecnológicas están con el agua al cuello. Los aranceles y la guerra de Irán que Donald Trump iba a ganar en horas han encarecido todas las componentes, y el transporte. La crisis de la RAM y el almacenamiento provocada por la IA impide que sus productos, que llevan mucha cantidad de ambas cosas, puedan competir, porque valen tres o cuatro veces más que hace un año. En esa condiciones, no están las cosas para abrir costosas fábricas.

    Es también un problema para los ciudadanos estadounidenses. No existen marcas Made in USA que fabriquen robots aspirador tan versátiles y baratos como los de Roborock, Xiaomi y compañía. Cientos de empresas y centros científicos estadounidenses usan los baratos robots humanoides y cuadrúpedos chinos para desarrollar su propia tecnología, o avanzar en otras áreas. Y ahora no tienen alternativas. Siempre pueden comprar un robot Optimus de Tesla que cuesta diez veces más… y aún no existe.

    Es cierto que algunos de estos productos chinos tienen graves deficiencias de seguridad, como el robot cortacésped que permitía espiar 50.000 casas. Pero el sentido común dice que si una empresa es un riesgo de seguridad, se la multa y se la obliga a corregirlo. No tiene sentido que paguen justos por pecadores.

    También Google, Microsoft, Facebook y prácticamente todos los servicios y el software estadonidense han sufrido graves problemas de seguridad que han producido hackeos y robos de datos personales en Europa, y no se ha prohibido a esas compañías. Pero para Trump el monopolio estadounidense de Internet no cuenta, pese a que gracias a él Estados Unidos gana cientos de miles de millones al año en el extranjero.

    En los últimos 200 años, el proteccionismo salvaje siempre ha terminado en subidas de precio de los productos y, a medio plazo, en la destrucción de empleo, y en una grave crisis. Ahí están los libros de historia. Así terminará también esto. El problema es que afectará gravemente a la economía mundial, no solo a la estadounidense.

     

  • «Pensaba que tenía más privacidad»: construye un monitor DNS con una Raspberry Pi para descubrir todo lo que sabía su operador de él y el resultado le dejó sin palabras

    «Pensaba que tenía más privacidad»: construye un monitor DNS con una Raspberry Pi para descubrir todo lo que sabía su operador de él y el resultado le dejó sin palabras

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    En casa es fácil caer en la sensación de que la conexión es “más privada” que cualquier red pública. Mientras no compartas la clave del WiFi y uses páginas seguras, parece que tu operador solo ve tráfico cifrado sin demasiado contexto.

    Un colaborador de How-To Geek decidió comprobarlo por sí mismo y terminó descubriendo que su proveedor de Internet podía reconstruir buena parte de su vida digital solo observando las preguntas que hacía su red, sin tocar el contenido de las conexiones.

    El experimento: poner una Raspberry Pi entre su casa y el DNS del operador

    La idea fue sencilla: si el ISP ve todas las consultas DNS que salen del router, ¿por qué no montar en casa un sistema que vea exactamente lo mismo? Cada vez que un dispositivo de la red quiere acceder a un dominio, lanza una petición DNS preguntando qué dirección IP corresponde a ese nombre.

    Por defecto, esas peticiones van al servidor DNS del operador, que recibe un listado ordenado de todos los dominios visitados desde la línea. Y para replicar esa visión, el experto colocó una monoplaca Raspberry Pi como “intermediaria” en su red doméstica.

    Usó una placa Pi, una tarjeta microSD, alimentación, una IP fija en la red local y acceso remoto por SSH. Sobre ese hardware instaló Pi-hole, un software que actúa como resolvedor DNS y bloqueador de publicidad para toda la red.

    Todos los dispositivos de casa enviaban sus consultas DNS a la Raspberry Pi, que las resolvía o las bloqueaba y después las reenviaba hacia fuera. De este modo, la Pi veía y registraba las mismas peticiones que antes veía en solitario el ISP, pero ahora con un panel accesible para el experto.

    Qué datos recogía su monitor DNS

    Cabe señalar que Pi-hole registraba cada consulta con varios elementos clave, como hora exacta, IP local del dispositivo que preguntaba, dominio solicitado, tipo de registro y si la petición se bloqueaba o se dejaba pasar.

    Esa combinación bastaba para reconstruir, con bastante precisión, qué aparato se estaba comunicando con qué servicio y con qué frecuencia a lo largo del día. Además de registrar, Pi-hole permitía actuar sobre lo que veía.

    Añadiendo dominios a la lista de bloqueo, cualquier dispositivo que intentara resolverlos recibía una respuesta vacía y la conexión fallaba. Es una forma de cortar publicidad o telemetría de equipos conectados sin entrar a configurar cada aparato uno por uno.

    Pero cuando empezó a revisar los logs, lo que más le llamó la atención no fueron sus visitas conscientes a webs o servicios, sino el volumen de tráfico automático.

    El televisor inteligente y el robot aspirador aparecían como algunos de los dispositivos más datos compartían hacia fuera, con peticiones constantes a dominios de fabricantes y servicios de terceros.

    Cabe señalar que el móvil figuraba en los registros con consultas ligadas a apps que enviaban datos a plataformas de analítica y publicidad. Sin hacer nada de forma activa, sus aparatos estaban compartiendo información sobre su uso y su entorno con múltiples servicios externos.

    La prueba dejó claro que un operador, solo viendo las consultas DNS de una línea, puede inferir muchos detalles sobre los hábitos digitales de una casa: qué dispositivos hay, qué servicios se usan, a qué horas hay actividad y qué tipo de contenidos se consumen.

    Por qué crear un monitor DNS puede mejorar el control sobre la privacidad

    El propio experto matiza que el DNS es solo una pieza del puzzle de la privacidad. Aunque se use Pi-hole, DNS sobre HTTPS o servidores externos como los de Cloudflare, el operador sigue viendo las direcciones IP de destino de las conexiones y, con suficiente contexto, puede asociar muchas de ellas a dominios concretos.

    Si bien el monitor DNS con Raspberry Pi mejora la situación, da visibilidad y permite tomar decisiones (bloquear dominios, limitar telemetría), al final no borra por completo la huella digital.

    Para ocultar más información hace falta dar un paso adicional y usar un VPN fiable que encapsule todo el tráfico y haga que el ISP solo vea un túnel cifrado hacia el proveedor de VPN.

    Incluso entonces, la confianza se traslada del operador al servicio de VPN, por lo que la Raspberry Pi y Pi-hole no son una solución mágica, pero sí una herramienta poderosa para entender, con datos propios, cuánto cuenta tu red sobre ti sin que te des cuenta.

     

  • Shaheer Khan, experto en hardware: «Puedes reducir la temperatura de la GPU de tu PC en hasta 7 grados en cinco minutos sin tocar la pasta térmica»

    Shaheer Khan, experto en hardware: «Puedes reducir la temperatura de la GPU de tu PC en hasta 7 grados en cinco minutos sin tocar la pasta térmica»

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    Las tarjetas gráficas generan una gran cantidad de calor cuando ejecutan juegos, aplicaciones de edición, modelos de inteligencia artificial o tareas que requieren mucha potencia de cálculo.

    Y para mantener una temperatura adecuada, la GPU utiliza un sistema de refrigeración formado por disipadores, ventiladores y un compuesto térmico situado entre el chip gráfico y el bloque encargado de expulsar el calor.

    Con el paso del tiempo, la pasta térmica puede perder parte de sus propiedades y dejar de transferir el calor con la misma eficiencia. Por eso, una de las recomendaciones cuando la gráfica se calienta demasiado es sustituir dicha pasta.

    El problema es que este proceso no está al alcance de todos los usuarios. Ya que para hacerlo correctamente hay que desmontar la tarjeta gráfica, retirar componentes y manipular una pieza que puede costar cientos de euros.

    Por lo que un pequeño error durante el procedimiento puede provocar daños o dejar la tarjeta funcionando peor que antes. Por este motivo, muchos propietarios prefieren buscar primero soluciones que no impliquen abrir la GPU.

    El método para reducir varios grados la temperatura sin desmontar la gráfica

    Shaheer Khan, experto en hardware y colaborador de MakeUseOf, compartió un truco en el que consiguió reducir la temperatura de una tarjeta gráfica hasta 7 grados sin cambiar la pasta térmica.

    Su método parte de una idea sencilla: antes de modificar físicamente la tarjeta, conviene revisar cómo está funcionando y optimizar algunos parámetros que afectan directamente al calor generado.

    La temperatura de una GPU no depende únicamente del estado de la pasta térmica. También influyen factores como el consumo energético, la frecuencia de funcionamiento, la velocidad de los ventiladores y la forma en la que la tarjeta gestiona la carga de trabajo.

    Por ello, al ajustar estos elementos, es posible conseguir que la gráfica trabaje de una forma más eficiente y reduzca la cantidad de calor que necesita disipar.

    Ajustes de ventilación y consumo para conseguir una GPU más fría

    Uno de los puntos clave está en revisar la configuración de los ventiladores. Muchas tarjetas gráficas utilizan perfiles automáticos que buscan equilibrar temperatura y ruido, por lo que en determinadas situaciones pueden mantener velocidades conservadoras incluso cuando la GPU comienza a calentarse.

    Modificar la curva de ventiladores permite indicar al sistema cuándo debe aumentar la velocidad de refrigeración. De esta forma, el aire caliente puede salir antes y evitar que la temperatura siga subiendo.

    Otro aspecto importante es controlar el consumo de la tarjeta. Las GPU modernas ajustan constantemente su frecuencia y potencia según la carga, pero reducir ligeramente ciertos límites puede disminuir la energía utilizada y, por consecuencia, el calor generado.

    Una técnica habitual en estos casos es el undervolting, que consiste en reducir el voltaje que recibe la GPU manteniendo un rendimiento similar. Si se realiza correctamente, puede conseguir temperaturas más bajas y reducir el ruido de los ventiladores.

    ¿Cómo llevarlo a cabo? Para tarjetas AMD, el ajuste se hace desde AMD Adrenalin Edition, en la ruta Performance > Tuning > Manual Tuning > Fan Tuning.

    Una vez allí, se activa el control manual y se dibuja la curva punto por punto: a cada rango de temperatura se le asigna un porcentaje de velocidad de ventilador.

    Por otro lado, para tarjetas NVIDIA, la alternativa es MSI Afterburner, o Fan Control, una herramienta gratuita que ofrece un control aún más fino sobre cada ventilador del sistema.

    Pequeños ajustes que pueden marcar la diferencia

    El funcionamiento de una tarjeta gráfica es un equilibrio constante entre potencia, consumo y temperatura. Cuando una GPU trabaja al máximo, aumenta la frecuencia, consume más energía y genera más calor.

    No siempre existe un problema físico en el disipador o en la pasta térmica. En algunos casos, la tarjeta simplemente está utilizando más energía de la necesaria para conseguir un determinado nivel de rendimiento.

    Por ello, optimizar estos parámetros puede ayudar a reducir la temperatura sin sacrificar demasiado la experiencia de uso. Además, mantener una GPU más fresca puede beneficiar la estabilidad del sistema y reducir el desgaste de los componentes con el paso del tiempo.

    La pasta térmica sigue siendo importante, pero no siempre es necesaria

    El método de Shaheer Khan no significa que cambiar la pasta térmica sea inútil. Si una tarjeta gráfica tiene muchos años, presenta temperaturas elevadas o el contacto entre el chip y el disipador está deteriorado, sustituir este compuesto puede ser una solución adecuada.

    La diferencia es que no debería ser siempre el primer paso. Antes de desmontar una GPU, los usuarios pueden probar ajustes de software, revisar la ventilación del equipo y comprobar si la configuración actual está provocando un consumo innecesario.

     

  • Trabajadores de OpenAI, Google y Meta lanzan una advertencia: hay que ralentizar el avance de la IA antes de que sea demasiado tarde

    Trabajadores de OpenAI, Google y Meta lanzan una advertencia: hay que ralentizar el avance de la IA antes de que sea demasiado tarde

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    Más de 1.200 empleados de algunas de las compañías de inteligencia artificial más importantes del mundo, entre ellas OpenAI, Google, Anthropic y Meta, han firmado una declaración conjunta en la que piden preparar mecanismos para ralentizar el desarrollo de la IA si su evolución llega a superar la capacidad humana para comprenderla y controlarla.

    La iniciativa, denominada Pacing the Frontier, reúne a destacados investigadores y directivos del sector, incluidos el científico jefe de OpenAI, Jakub Pachocki; el director de investigación de la compañía, Mark Chen; el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei; el científico jefe de Anthropic, Jared Kaplan; el científico jefe de Meta AI, Shengjia Zhao; y varios investigadores sénior de Google.

    El documento no reclama detener inmediatamente la investigación en inteligencia artificial. En cambio, propone que los gobiernos, especialmente Estados Unidos, trabajen junto a la industria y la comunidad científica para desarrollar herramientas técnicas y marcos de gobernanza que permitan reducir deliberadamente el ritmo de los avances cuando sea necesario.

    Los firmantes consideran que la industria podría estar acercándose a un punto en el que los sistemas de IA sean capaces de automatizar parte de la investigación para crear modelos aún más potentes.

    Si esto ocurre, el desarrollo de nuevas generaciones de inteligencia artificial podría acelerarse de forma exponencial, haciendo mucho más difícil supervisar sus capacidades, evaluar sus riesgos o establecer medidas de seguridad antes de que lleguen al mercado.

    Además, advierten de un problema añadido: la enorme competencia entre empresas. Aunque una compañía quisiera dedicar más tiempo a reforzar la seguridad de sus modelos, la presión competitiva hace muy improbable que decida ralentizar el desarrollo por iniciativa propia, ya que podría quedarse atrás frente a sus rivales.

    Aunque el manifiesto fue impulsado por empleados que participaron a título personal, con el apoyo de las organizaciones independientes Guidelight AI Standards y Encode AI, OpenAI expresó públicamente su apoyo a la iniciativa.

    La empresa explicó que uno de los pilares de su misión es garantizar que las inteligencias artificiales cada vez más potentes beneficien a toda la sociedad. Según la compañía, es posible que llegue un momento en el que el ritmo de desarrollo de los modelos sea tan elevado que resulte necesario moderarlo.

    En ese escenario, OpenAI considera que será importante colaborar con el Gobierno de Estados Unidos, otros laboratorios de IA y la comunidad de código abierto para crear las herramientas y mecanismos que permitan controlar ese ritmo de forma coordinada cuando sea necesario.

    Aunque por ahora no se plantea una pausa inmediata en el desarrollo de la inteligencia artificial, el mensaje refleja una creciente preocupación dentro del propio sector: la carrera por crear modelos cada vez más avanzados podría acabar superando la capacidad de establecer las salvaguardas necesarias para garantizar un uso seguro y responsable.

     

  • Este mapa interactivo de los castillos, fortalezas y palacios del mundo esconde infinitas curiosidades

    Este mapa interactivo de los castillos, fortalezas y palacios del mundo esconde infinitas curiosidades

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    No se sabe cuántos castillos hay en el mundo. Solo en Alemania hay más de 25.000. Muchos son ruinas, o están en terrenos privados. Son imposibles de contar. La web Castle Map recoge casi 6.000 castillos, fortalezas, y palacios de todo el planeta. Se centra en su relevancia y popularidad. No están todos, pero sí los más importantes.

    Aquí vas a encontrar 2.657 castillos, 903 palacios y châteaux, 1.189 fortalezas y 1.044 ruinas, repartidos por 138 países. Más del 70% están en Europa.

    Francia lidera la lista con 351, seguida de Italia (350) y Alemania (349). Les siguen Japón (297) y España (230). El atlas cuenta por separado Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. En conjunto, el Reino Unido cuenta con 354, más que cualquier otro país.

    Los castillos y fortalezas más importantes del mundo

    Los siglos más activos en la construcción de castillos fueron los siglos XIII y XVI. El castillo más antiguo del mundo recogido en el mapa es el de Aniba, en Egipto, que tiene más de 5.000 años. En España, las ruinas de Carteia, en Cádiz, que datan de siglo VI antes de Cristo.

    La fortaleza más popular según las visitas a la Wikipedia, es la Gran Muralla China, seguida del Palacio de Versalles, y la Ciudad Prohibida, en China. En séptima posición está la Alhambra.

    En nuestro país, tras la joya granadina se sitúan, en términos de popularidad, El Escorial y el Palacio Real de Madrid. Les siguen los Reales Alcázares de Sevilla, el Alcázar de Segovia, y el Generlife, en Granada.

    Las fichas de los castillos son muy completas. Incluyen fotos, información histórica, las coordenadas exactas de latitud y longitud para localizarlo en cualquier mapa, castillos cercanos, y mucho más.

    Toda la información que contiene Castle Map es pública y de acceso libre. Incluso se puede descargar, para crear tu propia colección. Datos, coordenadas y fechas de fundación provienen de Wikidata. Las fotografías de Wikimedia Commons, los textos de Wikipedia, y el mapa base de OpenFreeMap y Natural Earth.

    Por desgracia, Castle Map está en inglés, alemán, japonés y otros idiomas, pero no en español. Puesto que es un mapa interactivo con fotos, tampoco es necesario dominar el inglés para entretenerse un rato. Puedes acceder desde este enlace.