Las fundas y carcasas hacen que tu móvil se sobrecaliente: estos son los materiales que menos lo calientan y aquellos que debes evitar a toda costa

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Qué mal sería que te compres un móvil nuevo y de repente se te caiga y se rompa. Para reducir el daño, lo normal es ponerle un vidrio templado a la pantalla y una funda.

Cuando se trata de las carcasas para smartphones, no solo lo proteges frente a caídas y arañazos, sino que también mejoras su estética y su agarre. Sin embargo, por muy eficientes o llamativos que sean, a veces puede ser contraproducente utilizarlos.

¿Por qué? Pues ciertos materiales aumentan las probabilidades de sobrecalentamiento en el teléfono y, como consecuencia, impacta negativamente en el rendimiento y la salud de la batería.

Elegir una funda aparentemente inocente puede influir en cómo el dispositivo disipa el calor porque no todas afectan por igual y por eso es que es necesario que sepas los materiales que realmente marcan una diferencia para que no ocurran problemas térmicos.

Materiales que hacen que tu móvil retenga más calor

Antes que nada, es importante que sepas que no todas las fundas son malas y tampoco tienes que dejar de utilizarlas por completo. La cuestión está en la manera en la que gestionan las temperaturas elevadas porque la conductividad térmica es influenciada por el material.

Por eso, cuando vayas a comprar una carcasa, asegúrate de que los elementos que la componen son adecuados para el uso. En este caso, habría que tener cuidado con la silicona, el TPU (poliuretano termoplástico) o el cuero.

Estos materiales son buenas opciones por la flexibilidad y la absorción de impactos. El problema es que tienen un rango de temperatura aceptable, aproximadamente entre 0,15 y 0,3 W/m·K.

No es algo grave, pero el calor generado por el procesador o la batería se queda “atrapado” durante más tiempo. Exponencialmente, incrementa y puede llegar a ser un inconveniente preocupante.

De hecho, Apple lo advierte en su página oficial, donde advierte que es posible que estos dispositivos superen los 35 °C, suficientes para reducir drásticamente la vida útil de la batería y ser una barrera para el rendimiento de los iPhone.

Por otra parte, está el factor del grosor, pues hay una categoría de fundas conocidas como “rugged” o ultrarresistentes que ofrecen mayor protección, pero también una capa de aislamiento térmico.

En diseños demasiado pesados o grandes, el calor cuesta para disiparse, sobre todo cuando es sometido a apps pesadas o juegos de gráficos exigentes.

Elementos que disipan mejor el calor y cuáles deberías priorizar

Que no se convierta en un miedo desmedido. Así como hay materiales que no son tan buenos para la temperatura del móvil. Es algo que puedes mantener bajo control facilitando la disipación con plásticos rígidos como el policarbonato (PC) o el ABS.

No son los conductores perfectos, pero sí que hacen una diferencia en la eficacia, protección y gestión térmica. Al mismo tiempo, están los materiales metálicos como el aluminio y similares, que sirven para regular y es algo que se encuentra en el material de la composición del dispositivo.

Sin embargo, también están las fundas de aluminio que sirven para transferir el calor hacia el exterior con más rapidez, aunque hay que tener en cuenta que la superficie puede calentarse al tacto y no son tan potentes como los ultraresistentes.

Las de fibra de carbono o aramida (Kevlar) son otras alternativas, aunque menos efectivas. Lo bueno es que algunas fundas incorporan rejillas, aberturas o zonas expuestas para mejorar la ventilación.

Al final, lo más importante es que tengas en cuenta los elementos metálicos, el grosor y la estructura. No olvides que la exposición directa a la luz solar, la carga inalámbrica, los accesorios de baja calidad y otros factores influyen.

 

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