Los acuarios son relajantes y hermosos. Pero tienen un lado oscuro. Hay que limpiarlos, hay que alimentar a los peces y controlar que no sufran enfermedades, y siempre queda la cuestión ética de tener seres vivos en un espacio tan pequeño. Hay una solución: cambiar los peces por minisubmarinos eléctricos.
El canal de YouTube CPSdrone está especializado en crear a mano todo tipo de drones. Pero volar y bucear, son dos conceptos muy diferentes. Crear submarinos eléctricos para sustituir a los peces de un acuario, tiene una serie de dificultades.
Hay que solucionar el problema de la recarga dentro del agua, cómo se mueven, cómo se ven unos a otros y al propio acuario, la protección contra el agua, la comunicación bajo el agua, y el hecho de que, al ser tan pequeños, hay muchas componentes que no pueden usar.
El pez payaso eléctrico
El primer problema fue encontrar motores de un tamaño de milímetros. Para cada submarino, instalaron tres: uno para avanzar y retroceder, otro para subir y bajar, y otro para girar.
Instalar un sistema de IA en cada submarino del tamaño de un pez, para obtener visión artificial y no chocarse con otros peces o con el cristal del acuario, es complicado con una pequeña placa Arduino, el “cerebro” de cada sumergible.
En su lugar, optaron por una webcam controlada por una Raspberry Pi 5. La webcam vigila a los minisubmarinos desde fuera del acuario y, si ve que van a chocar con otro, o contra el cristal, les dice que cambien de dirección. Los identifica gracias a una especie de código QR que llevan en su lomo, tal como se ve en la foto de portada de la noticia.
En siguente paso fue solucionar el problema de la comunicación. Enviar ondas de radio a través del agua no es sencillo. Por suerte encontraron una antena de radio capaz de captar ondas de baja frecuencia, a través del agua.
Todo el entramado técnico de estos peces eléctricos estaba listo. Ahora quedaba aislar del agua los cables y las placas, porque la carcasa impresa en 3D, dejaba entrar líquido. Lo intentaron cubriendo la placa con resina, pero el peso hacía que el sumergible se quedase en el fondo del acuario.
Este problema les llevó a aparcar el proyecto unos meses, hasta que compraron una impresora 3D de más calidad, que admitía una resina que sí era impermeable. Así imprimieron las carcasas a prueba de agua.
Construyendo un minisubmarino doméstico
Con todo montado, incluida la batería, el minisubmarino era tan ligero que flotaba, así que, como en un submarino real, tuvieron que añadir pequeños pesos para que se quedase semihundido cuando está parado.
El último gran obstáculo era cómo recargar los minisumergibles bajo el agua. Al estilo de la carga MagSafe de Apple, usaron imanes para que la nave se mantuviese sujeta a la base de recarga. Mediante electromagnetismo, los imagen se activan o desactivan, según pase la corriente.
Ha sido un proyecto complicado, pero el resultado merece la pena: minisubmarinos eléctricos que sustituyen a los peces. Se recargan solos, no hay que alimentarlos ni limpiar el acuario, y ofrecen un extra: puedes jugar con ellos controlándolos en una carrera dentro del acuario, e incluso jugar al fútbol submarino. ¡Una gran idea!


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