He resucitado mi colección de discos gracias al nuevo reproductor de FiiO: esta ha sido mi experiencia

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El reproductor de CDS FiiO DM15 R2R es una vuelta al pasado, a la escucha de música en el formato físico, con otras opciones de conectividad y reproducción que le permiten demostrar que es un dispositivo a la vanguardia.

Mucho ha llovido desde que guardé en el fondo del cajón mi discman, ese pequeño círculo aplanado con el que descubrí que el mejor género musical del mundo es el hard rock y que las canciones han de escucharse en orden incluso cuando no las pones en vinilo.

A pesar de que hoy son las plataformas de streaming las que han impuesto la manera más fácil de escuchar música, a veces rehúyo de todo lo digital y, hasta la fecha, puedo decir que me ha salido bien. Especialmente, desde que descubrí el FiiO DM15 R2R.

Este lector de discos es cómodo de usar, tiene una estética reconocible e integra funciones modernas pensadas para que la transición a lo físico sea más divertida y accesible para los que están habituados a Spotify o Apple Music.

En base a todo eso, te cuento cuál ha sido mi experiencia de uso tras unas semanas utilizándolo con algunos de mis discos favoritos.

Características del FiiO DM15 R2R

Tiene diseño de discman, pero funciones más completas

Los discman marcaron la vida de toda una generación. Los atesorábamos como nuestro bien más preciado, los llenábamos de pegatinas y los llevábamos a cualquier lugar. Fue ahí cuando verdaderamente nació el concepto de música portátil, con el permiso de los radiocasettes o los walkman, claro.

Al tener entre manos el FiiO DM15 R2R, tuve la sensación de volver al pasado, pero con un punto más de sofisticación frente a mi viejo discman, ya que este tiene un diseño más pesado, que casi alcanza el medio kilo.

Eso no lo hace necesariamente más incómodo de transportar —de hecho, reduce su tamaño con respecto a la anterior generación, el FiiO DM13— pero sí le da cierta notoriedad y consistencia cuando lo sostienes.

Esto no es lo único que lo distingue de la generación anterior, que llegó a fabricarse tanto con un formato opaco, que no permitía ver el disco (el modelo estándar), como con una tapa transparente (la versión BT), que se repite en este FiiO DM15 R2R, pero con algún que otro cambio.

Hablo, por ejemplo, de la parte correspondiente al cristal, que en esta versión más reciente es más amplia. En cierto modo, este cambio le rejuvenece y le da un toque aún más vanguardista, para lo cual también se llevan todos los botones a la parte delantera del reproductor.

Esto significa que, mientras que el FiiO DM13 BT, con tapa transparente, disponía de botones en la parte superior de la tapa, el FiiO DM15 R2R, coloca todas las opciones en la pantalla, aunque en lugar de usar exclusivamente botones, los combina también con interruptores.

El único elemento destacable de esta parte del reproductor, además, es la perilla del control del volumen, que podría ser un poco más suave. Viene en el color plateado del propio dispositivo y también hace las veces de botón, debido a que se puede utilizar para modificar el modo de reproducción.

Facilita la escucha aunque se te caiga o lo golpees involuntariamente

Los primeros quedan reservados para los controles habituales (Play, Puse, EQ para el ecualizador, On/Off, Stop, etc.), mientras que los segundos tienen funciones relacionadas con el sonido y la entrada o salida de música.

Uno que me ha gustado especialmente y que me parece de gran utilidad recibe el nombre de Magic Bass y permite incrementar los bajos, darles menos protagonismo en tus canciones o bien directamente desactivarlos.

Este reproductor, que permite colocar y quitar el CD fácilmente, sin tocar la parte del lector gracias a una hendidura que se sitúa en el lateral inferior derecho; viene con otras dos pestañas situadas al lado de su compacta pantalla.

Por un lado, el que permite al reproductor identificar la fuente de reproducción, ya sea el CD o si se desea transmitir por USB, así como otro para escoger el modo de salida de audio, según el receptor que estés usando, como un amplificador con entrada digital.

Asimismo, en la parte trasera se colocan el puerto USB-C para cargarlo, otro destinado a grabar canciones y pasarlas a formato digital a otro dispositivo o el Desktop Mode o Modo Escritorio, pensado para evitar el desgaste de la batería cuando se conecta a la corriente mediante USB.

Un apartado que conviene destacar de esta trasera del reproductor viene la protección electrónica contra golpes o ESP, que garantiza que el disco se siga reproduciendo aunque sacudas el reproductor o lo golpees de manera involuntaria.

Asimismo, junto a este botón, se colocan otras dos clavijas, que son la entrada coaxial y la destinada al cable óptico, que han de elegirse según la compatibilidad del dispositivo en el que se quiera recibir la señal para escuchar la música.

Batería aceptable, aunque se toma su tiempo para cargarse

El FiiO DM16 R2R cuenta con una batería de 4700 mAh, que es más que suficiente para escuchar alrededor de 8 a 10 discos con una decena de temas de media de seguido, aunque el motor del CD consume más energía que si se utiliza con USB.

Tiene un indicador de batería en la parte superior derecha de la pantalla, donde no solo aparece lo que le queda de manera simbólica, sino también con el porcentaje correspondiente. De esa manera, puedes hacerte una idea de cuándo te toca ponerlo a cargar.

Tarda alrededor de dos horas en completar hasta el 100% de su capacidad, lo cual puede ser mucho si se compara con un smartphone, aunque no tanto si lo hacemos con un altavoz portátil o, incluso, un eBook.

No obstante, si tienes cargadores con diferentes potencias en casa, como es mi caso, has de saber que se da más brío con las potencias más bajas. De ese modo, ha pasado de un 4% a un 31% en 30 minutos con un cargador de 67W, mientras que ha pasado de ese 31% a un 59% en ese mismo tiempo con uno de 100W.

Se carga como cualquier otro dispositivo electrónico, con un cable USB-C, que se introduce por la parte posterior del reproductor. Es importante, no obstante, no confundirlo con la otra entrada habilitada, que viene indicada como USB IN/REC. De todos modos, al enchufar el cable, se ilumina en color rojo el indicador que viene colocado al lado del puerto.

No está de más comentar que, cuando la batería llega al 17%, te avisa para que lo conectes a una fuente de alimentación si no quieres dejar el cedé a medias, aunque tarda bastante en llegar al 0%.

Asimismo, he notado un mayor consumo de energía una vez baja al 20%, hasta el punto de que no se ha cortado demasiado en ir reduciendo su capacidad en un 1% con cada canción reproducida, con una duración media. Si hablásemos de un tema de Pink Floyd, probablemente esta disminución sería algo más acusada.

Finalmente, sobre la potencia de sonido, aprovecho para comentar que en ningún momento le falta y que, de hecho, aunque llegues a un volumen muy alto, como es un nivel 70, puedes seguir incrementando un poco más.

Esto, a pesar de que en la pantalla ya te indica que quizá te deberías replantear eso de girar la rueda hacia la derecha y seguir subiendo el volumen… por tu salud auditiva, entre otras cosas.

¿Merece la pena comprar el FiiO DM15 R2R?

El FiiO DM15 R2R representa un sofisticado viaje a la nostalgia, una vuelta al pasado que se complementa con las funcionalidades que hoy esperaría cualquiera de un aparato del que sale música y no únicamente por cable.

Esto significa que, si vas a aprovecharlo para escuchar tus canciones favoritas, puedes hacerlo bien de la manera tradicional, enchufando unos auriculares, o bien en un altavoz o unos inalámbricos, vía Bluetooth.

Dicho de otra manera: si eres fan de lo retro o, incluso, si te interesa pasar música en formato físico al digital, es tu producto ideal, pero si no le vas a sacar el máximo partido, es mejor que le quites el polvo a tu viejo discman.

 

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