La Unión Europea se ha atrevido hacer lo que la justicia americana no se atrevió hace solo unos días: sancionar a Google con una fuerte multa por monopolio publicitario, y amenazarla con vender parte de su negocio en Europa, si no corrige sus prácticas. Donald Trump está que se sube por las paredes.
La multa de 2.950 millones de euros a Google por crear un monopolio publicitario es la segunda más grande de la historia, tras los 4.100 millones… también a Google, por actividades monopolísticas con Android, que aún no ha pagado. La tercera también fue para la compañía de Sundar Pichai, 2.400 millones por favorecer su plataforma de productos en su buscador.
Se da la circunstancia de que Google también está siendo investigada en Estados Unidos por el mismo tema, y esta sentencia podría influir en su propio país.
Trump estalla por la sanción de la UE a Google
El gigante norteamericano ha sido sancionado en Europa por el uso de prácticas monopolísticas, como dirigir su servicio de venta de publicidad a su propio servicio de distribución de publicidad, e impedir la competencia al menos desde 2014.
Es importante saber que esta investigación data de 2021, no tiene que ver con los cambios políticos que se han sucedido estos últimos meses en Estados Unidos.
«La decisión de hoy demuestra que Google abusó de su posición dominante en el sector de la tecnología publicitaria, perjudicando a editores, anunciantes y consumidores», ha dicho Teresa Ribera, Vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva.
La sanción podría ir más allá de la multa: «Este comportamiento es ilegal según las normas antimonopolio de la UE. Ahora Google debe presentar una solución seria para resolverlo y, si no lo hace, impondremos medidas correctivas estrictas».
La compañía de Mountain View tiene 60 días para presentar las medidas que va a tomar para dejar de ser un monopolio. Si no lo hace, la UE podría obligarla a vender parte de su negocio publicitario en Europa.
Como era de esperar, Google recurrirá: «La decisión impone una multa injustificada y exige cambios que perjudicarán a miles de empresas europeas, ya que les resultará más difícil obtener beneficios», ha dicho Lee-Anne Mulholland, directora de asuntos regulatorios de Google.
Estados Unidos amenaza con más aranceles
Donald Trump también se ha enfadado mucho, y ha amenazado con su arma no-tan-secreta: más aranceles. «¡Es una injusticia que el contribuyente estadounidense no tolerará! Como ya he dicho, mi Administración no permitirá que estas acciones discriminatorias se mantengan”.
Y ahí va la amenaza: «No podemos dejar que esto le ocurra al ingenio estadounidense brillante y sin precedentes. Si llega a ocurrir, me veré obligado a iniciar un procedimiento de la sección 301 para anular las injustas sanciones impuestas a estas empresas estadounidenses contribuyentes”.
Curiosamente, para el extravagante cálculo de sus aranceles, Donald Trump no incluyó a las empresas estadounidenses que ofrecen servicios digitales, como Google, Meta, Microsoft, etc., que mantienen el monopolio tecnológico e ingresan billones de dólares de beneficios provenientes de la Unión Europea, y el resto de países del mundo.
Solo en el segundo cuarto de 2025, Google ingresó 100.000 millones de dólares, y obtuvo un beneficio de 28.000 millones. La multa de 2.950 millones la paga con los beneficios de tres días.
En todo caso, la sanción llega en un momento delicado, porque Trump ha impuesto altos aranceles a la Unión Europea, pero se consiguió rebajar el porcentaje a «solo» el 15% en los coches. Trump aceptó, pero aún no ha firmado, y este acuerdo podría está en el aire. Trump no es de los que da por válida su palabra, si no hacen lo que él quiere.


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