La posible venta de Vodafone España vuelve a estar sobre la mesa. Desde hace meses se habla de que Telefónica podría estar interesada en comprar la compañía a Zegona e incluso de que esto se podría hacer efectivo durante los primeros meses de 2027.
Pero los expertos tienen bastantes dudas de que esto sea realmente posible. Telefónica no lo tendría fácil para comprar Vodafone entera, sobre todo por el tamaño que tendría después la compañía.
Según un análisis del banco de inversión Berenberg, Telefónica y Vodafone juntas controlarían alrededor del 46-47% de los clientes de móvil y banda ancha en España. Es decir, prácticamente uno de cada dos clientes estaría dentro del mismo grupo.
Y ahí aparece una tercera empresa que podría cambiarlo todo: DIGI. Berenberg cree que Telefónica podría necesitarla para que una operación de este tamaño tuviera alguna posibilidad de salir adelante. La idea sería que ambas comprasen Vodafone y después se repartieran parte del negocio.
¿Por qué Telefónica tendría problemas para comprar Vodafone?
Como se acaba de comentar, el problema es el tamaño resultante. Si Telefónica compra Vodafone, habría menos grandes operadores compitiendo entre ellos y Telefónica pasaría a tener una posición enorme.
Por eso la Comisión Europea tendría que estudiar si la operación perjudica a los consumidores, por ejemplo, con menos competencia y más capacidad para subir precios. La cuestión es que esto ya se ha llegado a vivir.
Por ejemplo, en 2024, Orange y MásMóvil se fusionaron y crearon MasOrange. La nueva compañía pasó a tener alrededor del 41-42 % de los clientes de móvil y banda ancha en España.
La Comisión Europea permitió aquella operación, pero puso condiciones para evitar que el mercado quedara monopolizado. Una de las más importantes fue reforzar a DIGI.
DIGI recibió 60 MHz de espectro y también consiguió condiciones para usar algunas redes y competir más fuerte frente al resto de operadores. En el caso de Telefónica y Vodafone hablamos incluso de un porcentaje mayor.
Y aquí llega DIGI para cambiarlo todo
Berenberg cree que una posible solución sería que Telefónica y DIGI comprasen Vodafone España juntas, en lugar de que Telefónica se quedase con todo.
Después podrían repartirse distintos activos, clientes o partes del negocio. De esta forma, Telefónica crecería, pero al mismo tiempo DIGI también ganaría. Y eso es precisamente lo que podría necesitar el regulador para aceptar una operación de este tamaño.
El banco plantea, por ejemplo, que Telefónica podría quedarse con clientes de banda ancha y una parte de los clientes móviles, mientras DIGI recibiría otra parte del negocio. Eso sí, nadie ha confirmado que Telefónica y DIGI estén preparando una oferta.
¿Podría Telefónica comprar solo una parte de Vodafone?
Esta es otra de las posibilidades que hay sobre la mesa. Berenberg cree que una alternativa podría ser dividir Vodafone España entre Telefónica y DIGI. No sería una compra en la que desaparece Vodafone y todo pasa a un único dueño.
En lugar de que Telefónica compre Vodafone entera y se quede con todos sus clientes, su red y el resto del negocio, cada compañía podría quedarse con una parte. Por ejemplo, Telefónica podría tener una parte de los clientes y de la red, mientras DIGI recibiría otros activos.
De esta forma, Vodafone dejaría de funcionar como empresa independiente, pero su negocio no acabaría entero en manos de Telefónica. Y eso podría gustar más al regulador porque DIGI mejoraría su posición y habría un competidor importante más fuerte frente a Movistar y MasOrange.
Además, Telefónica y Vodafone ya tienen relación en el negocio de la fibra. Las dos participan en FiberPass, una empresa que gestiona una gran red de fibra en España.


Deja una respuesta