Bill Gates tiene expectativas muy positivas sobre el impacto de la IA en el largo plazo para el ser humano, ya que espera que genere una abundancia que beneficiará a la mayoría, como ha reconocido en su participación en el podcast Decoder. No obstante, se ha mostrado preocupado por lo que sucederá en el periodo de transición hasta que la inteligencia artificial alcance sus capacidades, lo que puede generar una brecha en las próximas dos décadas y un periodo especialmente convulso.
Gates, que cofundó Microsoft en 1975 junto a su amigo de la infancia Paul Allen, dejó de ser el CEO de multinacional en el año 2000, pero sigue siendo una de las voces más influyentes del mundo de la tecnología, además de uno de los hombres más ricos del mundo y conocido por sus proyectos de filantropía. En los últimos tiempos, con el avance de la inteligencia artificial, ha hablado a menudo sobre los riesgos de esta tecnología sobre todo para el mercado laboral, pero también las enormes oportunidades que supone.
Este es un tema en el que ha ahondado ahora durante una conversación con Nilay Patel, editor jefe de The Verge, en el marco de su participación en el podcast Decoder, en el que ha dejado muchos titulares y declaraciones interesantes sobre (para bien, o para mal) la tecnología del momento.
«Una era de abundancia» gracias a la IA
Bill Gates cree que la inteligencia artificial será beneficiosa en el largo plazo y que «la humanidad entrará en una era de abundancia» dentro de 20 años si se sigue el ritmo de desarrollo actual de esta tecnología.
«Si no decidimos reducir drásticamente el ritmo o detenernos, tendremos robots capaces de construir casas, cultivar alimentos y realizar intervenciones quirúrgicas. Y ninguna de las cosas que el trabajo humano aporta a la economía será necesaria para la mayoría de los bienes y servicios», afirma Gates.
El multimillonario estadounidense hace referencia así a una de las corrientes más comunes entre quienes alertas sobre los riesgos de la IA: la petición de pausar el desarrollo de esta tecnología de forma temporal para garantizar su control y su seguridad. Algo que defienden perfiles tan diferentes como Bernie Sanders y Sam Altman.
La cuestión para el cofundador de Microsoft no es tanto si esta abundancia llegará, sino qué hacer con ella y cómo asegurar que se mantiene el control humano sobre la inteligencia artificial.
«La humanidad, en esa era de verdadera abundancia, tendrá que encontrar una forma de organizarse y de tener un propósito, y esperemos que siga teniendo el control», añade.
20 años de «periodo convulso»: Ganadores, perdedores y mucha disrupción
Con sus declaraciones, Gates se ha distanciado de las figuras públicas más críticas con la IA, que a menudo tienden a resultar especialmente catastrofistas en sus predicciones sobre el riesgo para el mercado laboral de que millones de empleos desaparezcan por la automatización e incluso de que esta tecnología destruya la humanidad si acabamos perdiendo el control sobre ella.
Sin embargo, ese al optimismo en el largo plazo, Gates es de las figuras más destacadas que alerta sobre los riesgos para el mercado laboral que supone la era de la inteligencia artificial, sobre todo en ese periodo de transición hasta la IA real, que calcula que durará dos décadas.
«Incluso en el mejor de los casos en cuanto a cómo gestionemos la IA, este va a ser un periodo tan convulso como cualquier otro que haya habido en la historia de la humanidad», destaca el tecnólogo y filántropo.
«Mi gran preocupación es este periodo de transición de 20 años, en el que habrá ganadores y perdedores y se producirán muchas disrupciones, y tenemos que superarlo para llegar a ese periodo de abundancia», apostilla Bill Gates.


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