Según gente como Sam Altman, la superinteligencia artificial supondrá una bendición para la humanidad. No solo hará más sencilla la vida a todo el mundo, sino que también resolverá problemas científicos e incluso logrará proezas como permitir la conquista espacial. No obstante, hay quien discrepa radicalmente con esta visión y exige exactamente lo contrario: prohibirla.
El debate está servido, hasta el punto de que ya ha surgido una iniciativa que tiene precisamente ese fin: evitar que la evolución de la IA se termine por convertir en un serio peligro para la humanidad. A algunos expertos que llevan tiempo advirtiendo de la amenaza, se han sumado ahora figuras tan mediáticas como el mismísimo príncipe Harry de Inglaterra.
Objetivo: detener la superinteligencia artificial antes de que sea tarde
En la historia de los grandes avances tecnológicos, no ha existido nada comparable a la superinteligencia artificial. Esta tecnología aún no existe y, según algunos expertos, nunca llegará a existir como tal. Otros, en cambio, creen que está en camino y que se convertirá en realidad alrededor del año 2030. Pero incluso así, ya genera miedo, debate y controversia a partes iguales.
Tanto es así, que un diverso grupo de personalidades ya ha decidido firmar una carta para exigir su prohibición. La iniciativa, coordinada por la organización Future of Life Institute, no está formada por unos cualquieras. Para empezar, la encabezan los especialistas en IA Geoffrey Hinton y Yoshua Bengio, que llevan años alertando sobre la IA, y están considerados «sus padres».
Sin sus avances científicos (que a Hinton le hicieron ganar el Nobel), la inteligencia artificial como hoy se conoce no existiría. Pero no son los únicos personajes relevantes que se han sumado a la causa. También lo han hecho el cofundador de Apple Steve Wozniak, o el exitoso empresario Richard Branson, entre otros. Ahora, además, se han unido el príncipe Harry de Inglaterra y su esposa Megan.
¿Y qué dicen exactamente en la carta? Pues que la IA, de volverse «súper», dejaría a mucha gente sin empleo, de forma masiva, pondría en serio peligro las libertades de la gente, crearía desigualdad o incluso podría llegar a convertirse en un riesgo para la humanidad. Son temores que llevan tiempo encima de la mesa, pero que parecen cobrar cada vez más fuerza entre muchos.
¿Hasta qué punto se quiere detener la evolución de la IA? ¿Será eso posible?
Lo cierto es que todos aquellos que forman parte de este movimiento son rotundos: su exigencia pasa por prohibir el desarrollo de una superinteligencia artificial, así de claro. ¿Para siempre? Bueno, quizá no. En su carta hablan de hacerlo hasta que «exista de forma segura y controlable». Claro, que es difícil saber cuándo podría darse eso… si es que se da alguna vez.
Lo único en lo que ahora mismo parece haber consenso sobre la IA es en que no existe ningún consenso. De hecho, ni siquiera faltan los expertos que tratan el tema con desdén y aseguran estar hartos de escuchar hablar de una superinteligencia artificial. Según estos últimos, nunca llegará a convertirse en realidad, digan lo que digan Sam Altman, Bill Gates, Elon Musk y compañía.


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