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  • El polémico mensaje de Jensen Huang, CEO de Nvidia, sobre la IA: «Primero tendremos que contaminar más para salvar el planeta»

    El polémico mensaje de Jensen Huang, CEO de Nvidia, sobre la IA: «Primero tendremos que contaminar más para salvar el planeta»

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    Jensen Huang, CEO de Nvidia, ha puesto sobre la mesa un planteamiento que está generando muchas críticas y que viene a decir que, para que la IA pueda ayudar a la humanidad, ésta primero tiene que hacerle un poco de daño en cuestiones climáticas.

    El director ejecutivo de la tecnológica estadounidense va, como se suele decir, a su bola. Frente a otros líderes de la inteligencia artificial, que han indicado que esta tecnología podría acabar con la humanidad en cuestión de años, Huang cree que hay que darle un poco de margen para demostrar sus beneficios.

    Así lo ha indicado en diferentes declaraciones recientes y en una entrevista concedida a The Era Klein Show, un podcast en el que se le ha preguntado acerca de cómo percibe la IA, qué cree que está fallando y cuáles considera que deberían ser sus próximos pasos.

    Huang ve la IA como «una revolución industrial»

    El director ejecutivo de Nvidia ha explicado primeramente cuál es su visión general acerca de esta tecnología, que considera que es «una revolución industrial» en la que «existen modelos de leguaje de todo tipo».

    En este sistema de capas, lo importante es que todas ellas se complementen para crear una capa consistente «de aplicaciones» para servicios legales, de salud, manufactura, etc. Todos los sectores están involucrados», ha concretado en la entrevista, transcrita por New York Times.

    En este sentido, Huang ha sugerido que la inteligencia artificial nunca será capaz de sustituir a la mano de obra humana, debido a que, en cualquier trabajo «la labor de cada persona tiene un propósito y, a la vez, una tarea que se realiza como parte de éste».

    «Algunas narrativas sostienen que la IA destruirá empleos y eso es fundamentalmente erróneo», ha señalado el directivo, quien, aunque es consciente de que «muchas tareas se automatizarán», ha querido dejar claro que no todas pasarán por un proceso de automatización completo.

    «Si quieres dar un giro, apuesta por la IA»

    A lo largo de la entrevista, Huang se ha mostrado muy optimista en relación a la IA y ha explicado que es una tecnología que «empodera con mayor facilidad que cualquier otra en la historia de la humanidad».

    Con ello, ha reconocido que se trata de una tecnología «potente», que lo es también «de una manera muy fácil de usar» y que esto sucede, precisamente, porque el avance de su desarrollo también es muy rápido.

    «Debo utilizar esta tecnología lo antes posible para beneficiarme de esta transición, para que vosotros os beneficiéis de esta nueva industria y no solo os veáis afectados por ella», ha matizado.

    Junto con los beneficios que trae el uso de la IA, el directivo ha hecho referencia al consumo de energía que necesita esta tecnología para su desarrollo y ha reconocido que no se ha «planificado suficiente producción de energía».

    «De repente, ha surgido esta nueva industria y nos encontramos en una situación en la que no tenemos suficiente capacidad para generar energía y todo el país está en apuros», ha valorado, antes de concretar que desde Nvidia han hecho por comunicarse con las comunidades e «informarles de lo que se avecina».

    En este sentido, ha abogado por la energía sostenible, teniendo en cuando que «nunca antes en la historia» el mundo ha estado tan bien preparado para la transición a este formato.

    «Gracias a la IA, hoy en día se consume más energía sostenible que nunca», sugiriendo, por tanto, que antes de llegar a la energía sostenible, se tiene que pasar por el consumo de recursos y combustibles fósiles de los centros de datos.

     

  • Así es Boox Picco: el eReader que cabe en un bolsillo y quiere acabar con el scroll infinito del móvil

    Así es Boox Picco: el eReader que cabe en un bolsillo y quiere acabar con el scroll infinito del móvil

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    Leer un libro en cualquier momento del día no siempre resulta sencillo. Sacar un eReader de tamaño convencional del bolso o la mochila puede ser demasiado aparatoso para aprovechar unos pocos minutos de espera. Boox quiere solucionar este problema con Picco, un nuevo dispositivo de tinta electrónica que apuesta por un formato diminuto para llevar siempre encima.

    La compañía ha presentado Picco como el primer producto de Boox Tiles, una nueva categoría con la que pretende explorar formatos diferentes para esta tecnología. Su principal característica está clara desde el primer momento: tiene un tamaño similar al de una tarjeta de crédito y pesa solo 58 gramos.

    Cuenta una pantalla eInk monocromática de 3,97 pulgadas y 235 ppp, unas dimensiones pensadas para que el dispositivo pueda acompañar al usuario prácticamente en cualquier situación. Además, cuenta con luz frontal regulable, tanto en intensidad como en temperatura de color. De esta forma, el usuario puede adaptar la iluminación a diferentes entornos, desde una lectura durante el día hasta utilizar el dispositivo por la noche.

    Para facilitar todavía más su transporte, Boox ha diseñado una funda magnética que se acopla a la parte trasera del móvil, de forma que ambos dispositivos pueden llevarse juntos.

    Además de los controles táctiles, Boox ha incluido botones físicos para pasar página. El dispositivo incorpora también un sensor capaz de detectar la orientación y girar automáticamente la pantalla en cuatro direcciones, algo especialmente útil teniendo en cuenta su pequeño formato.

    Un eReader pequeño, pero con muchas opciones

    El tamaño de Picco no significa que Boox haya reducido sus posibilidades de personalización. La compañía ha desarrollado un firmware específicamente optimizado para aprovechar una pantalla tan pequeña y permite modificar elementos como tipografías, tamaño del texto, márgenes e interlineado.

    El almacenamiento también pretende evitar que el usuario tenga que preocuparse constantemente por el espacio. Picco incluye una tarjeta microSD de 16 GB, aunque el sistema permite ampliar la capacidad hasta 2 TB. Los libros pueden transferirse mediante la aplicación Boox Tiles, el navegador web o utilizando el puerto USB-C.

    Más que un simple lector de libros

    El dispositivo permite personalizar la pantalla de espera con fotografías, obras de arte o citas, aprovechando las características de la tinta electrónica para mostrar estos contenidos sin necesidad de mantener una pantalla convencional encendida.

    Además, el sistema operativo que integra permite instalar aplicaciones como Pomodoro, Todo o Countdown, convirtiendo el pequeño dispositivo en algo más parecido a un gadget multifunción que a un eReader tradicional.

    En cuanto a la conectividad, Boox Picco es compatible con WiFi y Bluetooth. Además, utiliza una batería de 920 mAh, por lo que se pude utilizar el dispositivo varios días.

    Su precio es de 109,99 euros en Europa y, aunque todavía se desconoce la fecha de lanzamiento en España, ya puedes reservarlo.

     

  • ¿Tu SSD va más lento de lo normal? Podría ser la primera señal de que está llegando al final de su vida

    ¿Tu SSD va más lento de lo normal? Podría ser la primera señal de que está llegando al final de su vida

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    Aunque los SSD suelen ser más resistentes a los golpes que los discos duros tradicionales, también tienen una vida útil limitada. Actualmente, la mejor opción en cuanto a velocidad y eficiencia, pero justo el proceso de degradación hace que muchos lo piensen.

    Los primeros síntomas pueden pasar desapercibidos durante semanas o incluso meses, pero pronto te das cuenta de que el sistema operativo tarda más en arrancar, los programas se congelan o hay funciones que no se ejecutan correctamente.

    Detectar estas señales a tiempo puede marcar la diferencia entre realizar una copia de seguridad con tranquilidad o enfrentarte a una recuperación complicada y costosa si el componente llega a dañarse.

    ¿No sabes si tu SSD está fallando? Entonces es momento de que lo aprendas para evitar situaciones desagradables en el futuro y por eso en este artículo vas a conocerlo.

    ¿Qué ocurre dentro de un SSD cuando se acerca al final de su vida útil?

    A diferencia de un disco duro mecánico o HDD, que almacena la información en platos giratorios y suele manifestar sus problemas mediante ruidos extraños o fallos mecánicos evidentes, un SSD utiliza memoria NAND Flash.

    Estas memorias están formadas por millones de celdas capaces de almacenar cargas eléctricas. El problema es que cada una de esas celdas soporta una cantidad limitada de ciclos de escritura y borrado antes de comenzar a deteriorarse.

    Con el paso del tiempo, la capa de óxido encargada de aislar los electrones dentro de las celdas se degrada físicamente. Cuando el desgaste alcanza ciertos niveles, la controladora del SSD, que actúa como el cerebro de la unidad, toma medidas para proteger la información almacenada.

    Una de las más conocidas es el bloqueo en modo de solo lectura. En ese escenario, puedes seguir accediendo a tus archivos y copiarlos a otro dispositivo, pero ya no podrás guardar datos nuevos ni instalar actualizaciones.

    También puede producirse una reducción progresiva de la capacidad disponible. Esto sucede porque la controladora reemplaza los bloques dañados utilizando una reserva interna oculta conocida como over-provisioning. Cuando dicha reserva empieza a agotarse, el margen de seguridad disminuye de forma considerable.

    No todo depende del desgaste de las memorias NAND. En algunos casos, la controladora puede fallar por causas externas como picos de tensión, temperaturas excesivas o defectos de fabricación.

    Cuando esto ocurre, la unidad puede quedar completamente inaccesible de un momento a otro. Por esa razón, aunque los SSD modernos están diseñados para minimizar el riesgo de pérdida repentina de datos, ninguna unidad de almacenamiento debería considerarse inmune a los fallos.

    Las señales que alertan de un SSD agotado y cómo comprobar su estado

    Uno de los síntomas más habituales de un SSD envejecido es la ralentización general del sistema. Aunque estas unidades son conocidas por ofrecer velocidades muy superiores a las de un HDD, una memoria degradada obliga a la controladora a realizar constantes tareas de corrección de errores.

    El resultado es que abrir archivos, iniciar aplicaciones o copiar datos puede tardar bastante más de lo normal. También pueden aparecer errores de lectura y escritura, archivos que no se guardan correctamente o mensajes del sistema indicando que determinadas operaciones no han podido completarse.

    Otra señal preocupante es la aparición de sectores defectuosos o bloques dañados. Cuando esto sucede, algunos documentos pueden resultar inaccesibles o tardar demasiado tiempo en abrirse.

    A ello se suman los bloqueos inesperados, reinicios aleatorios, congelamientos frecuentes e incluso las conocidas pantallas azules de Windows.

    En algunos casos, el propio sistema operativo cambia la unidad a modo de solo lectura como medida de protección para evitar un daño mayor en los datos almacenados.

    La mejor forma de adelantarte a estos problemas es monitorizar regularmente los atributos S.M.A.R.T. del SSD. Herramientas gratuitas como CrystalDiskInfo en Windows permiten consultar de manera sencilla el porcentaje de salud de la unidad.

    En Linux y macOS, una de las opciones más populares es Smartmontools. Además, fabricantes como Samsung, Crucial o SanDisk ofrecen aplicaciones propias, entre ellas Samsung Magician, Crucial Storage Executive y SanDisk Dashboard, que muestran información detallada sobre el estado del dispositivo y permiten instalar actualizaciones de firmware.

    Si alguno de estos valores empieza a acercarse a niveles críticos, lo más recomendable es realizar una copia de seguridad inmediata y planificar el reemplazo de la unidad antes de que falle por completo.

     

  • Para qué sirven los DNS públicos y cuáles son los que puedes elegir

    Para qué sirven los DNS públicos y cuáles son los que puedes elegir

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    Los Sistemas de Nombres de Dominios, más conocidos como DNS por sus siglas en inglés, son básicamente una especie de guía telefónica que permite que tú puedas escribir un domino en lenguaje natural y cualquier máquina lo transforme en una IP dirección numérica.

    Si esto falla, no vas a poder acceder a ninguna página web aunque tengas conexión a internet móvil o cableada, por lo que saber cómo funcionan estos es vital para que siempre puedas navegar por la web sin ningún tipo de problema. Aunque hay algunos privados y otros que, como siempre, puedes usar de forma pública.

    Afortunadamente, para cambiar la configuración del DNS no necesitas instalar absolutamente nada, aunque sí tendrás que buscar la configuración exacta, tanto si estás utilizando tu móvil como si prefieres hacerlo desde tu ordenador o router.

    Lo más recomendable es siempre optar por este último dispositivo, ya que al cambiarlo en el router todos los demás terminales conectados a este tendrán a su disposición el nuevo DNS que hayas configurado a nivel doméstico, con posibles mejoras en velocidad o privacidad, entre muchas otras cosas.

    A nivel más técnico, hay que comprender que el DNS opera sobre diferentes puertos; imagina estos últimos como una especie de conexiones físicas que usa una máquina para abrir o cerra comunicaciones, por lo que saber cuál está abierto es vital para diferentes cuestiones, también en el apartado de la ciberseguridad.

    Hay varios DNS públicos que puedes probar, según lo que estés buscando, y que van más allá de los ya más conocidos, como son el de Google o el de Cloudflare, a los que dejado fuera de esta lista por ser los más populares de la industria.

    AdGuard DNS

    Los DNS pueden ofrecer bloqueo de publicidad a nivel de red y, probablemente, este de AdGuard puede ser una de las mejores opciones gratuitas que puedes probar. Lleva ya 10 años operando y mantiene protocolos tradicionales de texto plano, además de conexiones DNS con cifrado.

    Es muy recomendable si te interesa bloquear servidores de anuncios, rastreadores publicitarios, además de estafas relacionadas con el phishing o malware, ya que funciona en todo tu sistema o red local, dependiendo de donde lo hayas configurado.

    No tendrás que pagar absolutamente nada, aunque tiene las limitaciones propias de estos DNS, como son huecos en blanco en las zonas en las que aparecerían los anuncios en pantalla, así como la imposibilidad de inspeccionar el contenido de conexiones cifradas HTTPS.

    Para configurarlo, tienes diferentes opciones: usar las IPs IPv4 94.140.14.14 y 94.140.15.15 con el hostnamen DT dns.adguard-dns.com. O utilizar un perfil de control parental, apto sobre todo si tienes niños en casa y quieres controlar el tráfico desde el inicio.

    CleanBrowsing

    Este DNS actúa muy bien como filtro para mantener un control parental en familias con menores de edad. Creado por Daniel B. Cid, un experto en ciberseguridad, ofrece una plataforma gratuita totalmente apta para que educadores y padres ofrezcan una navegación segura y más controlada para los más pequeños.

    Se basa en un núcleo de filtrado conocido como Categorify, que aprende de forma automática y clasifica millones de categorías en diferentes temáticas, con la actualización de su base de forma periódica cada 3 horas.

    Si necesitas un filtro para utilizar con tu familia, es una de las mejores opciones de DNS que puedes utilizar en la actualidad. Así no tendrás que configurar en cada dispositivo un control parental y ahorrarás tiempo con mayor seguridad para los más pequeños.

    ControlID

    Lo vas a encontrar también por Control D, pero es el mismo servicio de resolución DNS. Este está basado en un cifrado extremadamente potente y permite que todos los usuarios –también profesionales– puedan configurar prácticamente cualquier apartado del mismo.

    Quizá lo más representativo es que cuenta con proxies seguros ubicados en más de 100 ciudades en 60 países alrededor del mundo, por lo que también podrás enmascarar tu dirección IP sin tener que instalar ninguna VPN adicional.

    Aunque lo mejor son los 1.000 servicios individuales de internet que permite básicamente apagar o desconectar a nivel de resolución de DNS, desde TikTok a Instagram, así como la gestión de diferentes perfiles simultáneos por dispositivo o el control de horarios en cada uno de estos.

    En lo personal, es una de las mejores para mantener el control total del tráfico en tu casa, siempre y cuando te interese la privacidad, el bloqueo de aplicaciones concretas o quieras controlar de la mejor forma cómo navegan tus hijos por internet.

    Mullvad

    Mullvad es uno de mis servicios favoritos, sobre todo su navegador, uno de los que mejor sabe defender lo que en esencia es la privacidad y seguridad del usuario. Y, afortunadamente, también ofrece un servicio de resolución de DNS.

    Curiosamente, lleva esta idiosincrasia a su DNS, ya que su red global de servidores DNS bajo cifrado se ejecuta sobre la memoria RAM, por lo que no depende de discos físicos en los que se almacenan los datos –lo que se conoce en ciberseguridad como disk-less–.

    Es uno de los estándares más avanzados en privacidad y está pensado para que lo utilicen los usuarios que no tienen una VPN principal o, en su defecto, en dispositivos que no permitan acceder a esta.

    Aquí el resolvedor principal se configura mediante las IPs IPv4 192.242.2.2 –la IPv6 es 2a07:e340::2–, con un nivel básico de seguridad que te permitirá bloquear la publicidad, los rastreadores, además del malware. En este último caso, usa la IP 194.242.2.4.

    OpenDNS

    Este es un clásico de las plataformas de resolución DNS pública, adquirida en 2015 por la multinacional Cisco, lo que ofrece una mayor fiabilidad.

    Tiene varias ramas, siendo las más importantes la familiar y otra la de hogar, ambas optimizadas según su uso; lógicamente, la primera actúa como un control parental tradicional, mientras que la siguiente actúa de forma más general.

    No obstante, no mantiene la mejor actualización en la creación de perfiles ni recibe actualizaciones básicas desde el año en que la compró Cisco, por lo que es la última que dejaría en esta lista si quieres usar un DNS público.

    Quad9

    Como en cada lista, siempre hay alguna compañía ubicada en Suiza, quizá la cuna de la privacidad a nivel mundial. Fue fundada conjuntamente por IBM, Packet Clearing House y la Global Cyber Alliance, sometiéndose a las leyes de protección de datos suizas.

    Es básicamente una opción más en la meca del anonimato: ni almacena datos ni registra direcciones IP físicas que puedan relacionar estas con los usuarios reales, por lo que es una grandísima opción si buscas un nivel más avanzado.

    La forma predeterminada de Quad9 es con la introducción de la IPv4 9.9.9.9 y 149.112.112.112, aunque existen opciones más avanzadas si necesitas otro tipo de soportes y cifrados.

     

  • He probado el Poco F9 Ultra y, sin duda, se mete de lleno en la gama alta a un precio difícil de igualar

    He probado el Poco F9 Ultra y, sin duda, se mete de lleno en la gama alta a un precio difícil de igualar

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    Como ya nos tiene acostumbrados, cada nueva familia de esta serie de la familia Xiaomi viene con una ficha técnica espectacular y, como no podría ser de otra forma, el Poco F9 Ultra cumple un año más, y con creces, aunque esta vez es de sobresaliente.

    Pero hay algo más interesante que la propia lista de especificaciones: Poco ya no está intentando hacer solo un móvil potente con un precio más comedido que la media. El F9 Ultra quiere jugar directamente en la gama alta, con un precio oficial de 1.099,99 euros, y lo consigue (eso sí, lo puedes encontrar mucho más barato).

    Después de probarlo, tengo muy claro que sus dos grandes bazas son la pantalla y, sobre todo, la batería. Los 8.050 mAh cambian bastante la experiencia porque puedes utilizar el móvil durante días. Y cuando toca cargarlo, los 100 W entran en juego.

    El problema, por así decirlo, es que todo eso tiene un precio. Y cuando un Poco se acerca a los 1.100 euros, la historia cambia. Ya no basta con decir que es potente. Hay que ver si realmente merece la pena.

    Características del Poco F9 Ultra

    Diseño: es grande y pesado, pero se siente mucho más premium de lo que esperaba

    Desde luego, no estamos ante un móvil pequeño, fino y ligero. Sus 163,49 x 77,94 x 8,74 milímetros y sus 235 gramos se notan. No es de esos móviles que coges y parece que no llevas nada en la mano.

    Ahora bien, tampoco me ha parecido incómodo. Poco ha hecho un buen trabajo con la construcción y la forma redondeada del smartphone.

    El diseño, además, se aleja un poco de la imagen que muchos tenemos de Poco como una marca centrada casi exclusivamente en meter hardware potente dentro de un móvil barato.

    Aquí hay una pequeña subida de escalón. La trasera es realmente bonita, no deja esas horribles huellas; el acabado en color burdeos es precioso y la sensación general es de estar ante un móvil premium. Pero, sin duda, el gran protagonista es la pantalla.

    Tenemos un panel AMOLED de 6,9 pulgadas con resolución de 2.608 x 1.200 píxeles y una tasa de refresco de hasta 185 Hz.

    Y sí, esto puede parecer una barbaridad que nadie necesita, pero ya sabemos que esta familia suele estar destinada a un sector más gaming y, sin duda, aquí más siempre es mejor.

    También hay que hablar del sonido porque ese altavoz que incluye en la trasera es digno de mención.

    El F9 Ultra monta un sistema de audio 2.1 con dos altavoces estéreo y un subwoofer independiente, con sonido firmado por Bose. Y esto ya lo dice todo. El sonido es espectacular, especialmente en los graves.

    Rendimiento y autonomía: aquí la marca directamente se ha pasado el juego

    El Poco F9 Ultra lleva el Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm fabricado en 3 nanómetros. En las configuraciones disponibles tenemos 12 o 16 GB de RAM LPDDR5X y almacenamiento UFS 4.1 de 256 GB, 512 GB o 1 TB.

    Como ya te puedes imaginar, usarlo en el día a día es una maravilla en cuanto a rapidez y uso de aplicaciones.

    Por supuesto, para jugar, es una auténtica bestia (incluye un chip dedicado para el apartado gráfico). Eso sí, si lo usas durante bastante tiempo, vas a notar que se calienta demasiado.

    Pero, si antes hablábamos de la pantalla, otro de sus grandes reclamos es la batería. 8.050 mAh no es una cifra a la que estemos acostumbrados a ver ni en España ni en móviles de gama alta.

    Con un uso a tope, vas a acercarte a los dos días de autonomía y, con un uso más razonable, la sensación es que casi te puedes olvidar del cargador. He llegado incluso a usarlo durante todo un fin de semana con una sola carga.

    Y si finalmente necesitas cargarlo, tienes 100 W por cable (no te va a llevar más de una hora en cargarlo de 0 a 100) y 50 W de forma inalámbrica. La única pega es que el cargador no viene incluido en la caja, así que para aprovechar toda esa velocidad necesitas tener un adaptador compatible.

    Cámaras: Poco se toma en serio el zoom

    La cámara principal es de 200 megapíxeles, tiene apertura f/1.68 y estabilización óptica.

    Le acompaña un ultra gran angular de 50 megapíxeles y, sobre todo, un teleobjetivo periscópico de 50 megapíxeles con zoom óptico de 5 aumentos y OIS.

    Y para mí este teleobjetivo es una de las piezas más interesantes del conjunto. Precisamente, ese 5x cambia un poco el uso de la cámara y, en mi opinión, la versatilidad que añade al conjunto es bastante grande.

    Podemos decir que algo saturados los colores finales, quizá demasiado contraste, pero la calidad de las fotografías que puedes llegar a hacer con un simple clic es una barbaridad para un móvil que puedes encontrar por unos 800 euros.

    Además, existe un modo específico de 200 megapíxeles que añade un plus increíble. No vas a utilizarlo para todas las fotos, pero cuando quieres que tenga muchísimo detalle o tener margen para recortar después, es realmente útil.

    El ultra gran angular de 50 megapíxeles completa un conjunto que ahora sí es bastante equilibrado.

    No tenemos solo una cámara principal enorme acompañada de sensores secundarios que solo sirven para rellenar la ficha.

    También puedes grabar vídeo en 8K a 30 fps y 4K a 30 y 60 fps. El teleobjetivo también ofrece buenos resultados en vídeo, mientras que la cámara frontal es de 32 MP y permite grabar en 4K a 30 fps.

    ¿Merece la pena el Poco F9 Ultra?

    Después de probarlo, creo que el Poco F9 Ultra es un móvil bastante más completo de lo que esperaba. La potencia está fuera de toda duda, la pantalla es espectacular y la batería de 8.050 mAh juega en una liga que ni está inventada.

    Además, la cámara ha mejorado mucho, sobre todo por ese teleobjetivo de 50 megapíxeles con zoom óptico 5x. El sonido firmado por Bose también me ha parecido uno de esos extras que realmente aportan algo, y tener IP68, carga inalámbrica de 50 W y un diseño muy premium termina de completar el conjunto.

    La cuestión está en el precio. Oficialmente parte de 1.099,99 euros, aunque ya se está encontrando bastante más barato, incluso alrededor de los 800-900 euros según las ofertas que haya.

    Y ahí la historia cambia. Por unos 800 euros, es un móvil muy fácil de recomendar teniendo en cuenta todo lo que ofrece. A precio completo, en cambio, ya entra en una zona algo más gris donde la competencia puede ser más ajustada.

    También tienes que querer un móvil grande y pesado. Los 235 gramos están ahí y la pantalla de 6,9 pulgadas tampoco es precisamente para quien busque comodidad y tamaño compacto.

    Pero si lo que quieres es un smartphone con una pantalla enorme, muchísima batería, potencia de sobra para varios años y un sistema de cámaras más que completo que el de anteriores Poco, el F9 Ultra ha subido mucho el nivel.

     

  • Si ves dos señales de WiFi en tu móvil, enhorabuena: tienes activado el «baby WiFi» y eso es algo bueno

    Si ves dos señales de WiFi en tu móvil, enhorabuena: tienes activado el «baby WiFi» y eso es algo bueno

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    Muchos usuarios de Android se sorprenden al ver dos iconos de WiFi en la parte superior de la pantalla. Pero es importante mencionar que no se trata de un error ni un icono duplicado, sino una función poco conocida que mejora la conexión inalámbrica, se trata del llamado Baby WiFi.

    Esta tecnología, también conocida como WiFi dual, permite que el móvil se conecte al mismo tiempo a las dos bandas del router —la de 2,4 GHz y la de 5 GHz— para mantener una señal más rápida y estable. Es un sistema inteligente que combina lo mejor de ambas frecuencias para conseguir una navegación más fluida, sobre todo en zonas donde la cobertura es inestable.

    Aunque pasa desapercibido para la mayoría, este icono está presente en móviles Xiaomi, Realme, OnePlus, Oppo o Vivo, y viene activado por defecto en muchos de ellos. Si lo ves en tu barra de estado, significa que tu teléfono está aprovechando al máximo tu conexión inalámbrica.

    Qué es el Baby WiFi y por qué aparece en los móviles Android

    El Baby WiFi —o WiFi dual— funciona combinando las dos bandas del router para lograr una conexión más estable. El teléfono utiliza una de las redes como principal y la otra como apoyo, alternando los datos según la calidad o la potencia de la señal.

    Es una evolución del concepto de router de doble banda, pero aplicada directamente al dispositivo. Esto permite descargar archivos, ver vídeos o jugar online sin interrupciones. Su nombre proviene del pequeño icono adicional que aparece junto al símbolo de conexión, algo que muchos interpretan erróneamente como un error o una duplicación del WiFi.

    Sin embargo, en realidad, ese segundo icono es la confirmación de que tu móvil está funcionando en modo dual, lo que se traduce en una conexión más sólida, incluso si el router no está cerca.

    El principal beneficio del Baby WiFi es la mejora inmediata en la velocidad y la estabilidad. Cuando el dispositivo detecta una señal débil, usa la segunda banda para reforzar la conexión, reduciendo los cortes en videollamadas.

    Cabe señalar que esta función también optimiza la experiencia en zonas con interferencias o con varios dispositivos conectados, ya que distribuye mejor la carga de datos. Todo ocurre de forma automática, porque el sistema decide cuándo activar el modo dual según las condiciones de la red, sin que tengas que hacer nada.

    En la mayoría de los móviles, no se puede desactivar manualmente, puesto que viene activado por defecto. Es parte del diseño de los sistemas Android más recientes, pensados para mantener una conexión estable en todo momento.

    Lo que debes tener en cuenta

    Aunque la tecnología es útil, tiene ciertos matices, y es que no todos los teléfonos incluyen la función, y en algunos modelos más antiguos puede venir desactivada o limitada. Además, al mantener dos conexiones simultáneas, el consumo de batería puede aumentar ligeramente.

    Algunas aplicaciones tampoco están optimizadas para aprovechar el WiFi dual, por lo que la mejora puede no ser perceptible en todos los casos. Pese a ello, se trata de una herramienta práctica para quienes buscan una conexión estable sin recurrir a repetidores o amplificadores de señal.

    Puedes comprobarlo entrando en Ajustes > WiFi > Avanzado o en el apartado Aceleración de doble canal. Si ves la opción activa o disponible, tu dispositivo puede usar las dos bandas del router a la vez.

    Otra pista es el propio icono, si aparecen dos señales de WiFi en la barra superior, tu móvil está funcionando en modo dual. Puedes probarlo fácilmente reproduciendo vídeos en streaming o descargando archivos grandes, donde notarás una conexión más estable y con menos interrupciones.

    El Baby WiFi es una de esas funciones que pasan inadvertidas, pero que realmente marcan la diferencia. Aprovecha al máximo el potencial del router de doble banda para ofrecerte una conexión más rápida, estable y sin cortes.

    Así que si un día ves dos iconos de WiFi en la barra de estado de tu móvil, no te alarmes. No es un fallo del sistema, es una buena noticia, por el hecho de que tu dispositivo está haciendo su trabajo para mantener la mejor conexión posible.

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  • Antonio Cañavate, ingeniero telemático: «Elegir la mejor operadora de Internet y móvil no consiste únicamente en buscar la tarifa más barata»

    Antonio Cañavate, ingeniero telemático: «Elegir la mejor operadora de Internet y móvil no consiste únicamente en buscar la tarifa más barata»

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    Cambiar de operadora parece sencillo hasta que empiezas a comparar, donde una compañía ofrece más gigas, otra baja unos euros la cuota mensual, una tercera regala varios meses y otra promete más velocidad de fibra.

    Lo habitual es quedarse con el precio más bajo para cuidar el bolsillo, pero ese dato por sí solo dice bastante poco sobre si una tarifa va a funcionar realmente mejor en nuestro caso.

    Antonio Cañavate, ingeniero telemático especializado en redes y telecomunicaciones, plantea justo lo contrario. Afirma que primero hay que comprobar cobertura y necesidades reales y después mirar permanencia, roaming, fibra, líneas y precio.

    Los datos de la CNMC respaldan esa idea, ya que entre quienes hicieron una portabilidad móvil en 2025, el 54,7% quería ahorrar, pero un 24,2% citó la calidad del servicio, un 14,5% buscaba mejor cobertura o velocidad y un 11,5% señaló la atención al cliente.

    Tampoco conviene decidir con demasiada antelación, sobre todo porque O2 estrenó en agosto una tarifa de 15 GB por 5 euros y semanas después ya aparecieron respuestas en ese mismo tramo de precio.

    La cobertura debería ser el primer filtro

    Por ello, antes de comparar precios, hay que saber qué compañías llegan realmente al domicilio y qué red móvil funciona bien en los lugares donde pasamos más tiempo.

    De hecho, la CNMC recuerda que no todos los operadores prestan servicio en todas las direcciones y dispone de herramientas para consultar cobertura y calidad. A partir de ahí conviene pensar en el uso real.

    No necesita lo mismo alguien que teletrabaja, juega online y tiene cuatro líneas móviles que una persona que vive sola, utiliza principalmente WiFi y apenas consume datos.

    Del mismo modo, entran en juego tanto la velocidad de fibra óptica como la latencia, así como otros servicios como la televisión. Con las necesidades claras, toca mirar las condiciones.

    Cañavate insiste en comprobar si existe permanencia, cuánto tiempo queda y qué coste supondría marcharse antes. No sirve generalizar por compañía. O2, por ejemplo, no aplica con carácter general permanencia en sus paquetes de fibra y móvil, mientras otros operadores pueden vincularla a una instalación, promoción o dispositivo.

    Las promociones requieren la misma atención, donde una cuota de 30 euros durante tres meses puede parecer mejor que otra de 42 euros, pero dejar de serlo si después sube a 50.

    Es importante mencionar que la comparación útil no está en el precio destacado del anuncio, sino en cuánto pagaremos realmente durante el periodo que nos interesa.

    Los gigas y el roaming también cuentan

    Lo mismo ocurre con los datos móviles, ya que tener 200 GB no convierte automáticamente una tarifa en mejor que otra de 100 GB si cada mes apenas utilizamos una pequeña parte.

    Así que hay que comprobar también qué sucede al agotarlos y si aparecen reducciones de velocidad, bonos adicionales o costes extra. Además, el roaming es especialmente importante para quien viaja.

    Cañavate recomienda realizar la comparación definitiva aproximadamente una semana antes de cambiar o, como máximo, con un mes de margen. Es su recomendación profesional, no una regla universal, pero el mercado cambia lo bastante rápido como para que tenga sentido.

    Antes de una portabilidad conviene comprobar cobertura, revisar el consumo y el número de líneas, mirar la permanencia, definir los servicios necesarios, calcular el precio después de las promociones, revisar roaming y calidad y repetir la comparación justo antes de contratar.

    Eso resume bien la idea de Cañavate: la mejor operadora no es necesariamente la que anuncia la cuota más baja, sino la que encaja mejor con nuestra zona y necesidades justo cuando vamos a cambiar.

     

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    Ya es oficial | Puedes jugar juegos de PlayStation 3 en tu móvil Android

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    Buenas nuevas para los jugadores que echen de menos los títulos de PlayStation 3 y quieran jugar con total comodidad desde su móvil Android. Gracias a ARMSX3, que está basado en RPCS3, el emulador de esta consola referente en PC, ahora se puede acceder a los juegos de esta popular consola de Sony en un móvil o tablet con sistema operativo Android.

    La emulación de la PlayStation no ha sido nunca nada fácil, ya que esta consola lanzada originalmente en 2006 contaba con una arquitectura del procesador Cell Boradband Engine, una estructura realmente difícil de programar y, en consecuencia, de trasladar a otro tipo de procesador.

    Pero ARMSX3 basa precisamente su emulación sobre la arquitectura ARM con la que llegan los principales procesadores actualmente para móviles, con lo cual las instrucciones llegan de forma nativa.

    El proyecto ARMSX3, que está disponible directamente en su repositorio de GitHub, aprovecha gran parte del código fuente de RPCS3, pero en un formato mucho más pequeño y al alcance de prácticamente todo el mundo, aunque hay que tener unos requisitos mínimos en el móvil o tablet.

    Hay que tener en cuenta que la emulación de la PS3 lleva inevitablemente asociados cálculos gráficos que no todos los móviles pueden soportar. A nivel técnico, según los requisitos, sería posible con un procesador de gama media como el MediaTek Helio G99, aunque muchas pruebas ya muestran que lo mejor es apostar por chips como el Qualcomm Snapdragon 8 Gen 2 y superiores para una experiencia óptima.

    Además, en cuanto a memoria RAM, el requisito mínimo indispensable es de 8 gigabytes, mientras que la configuración óptima es la de 12 gigabytes para evitar que la memoria se sature y se produzcan cierres inesperados.

    En cuanto a la refrigeración, también prepara un móvil que cuente con buenos ventiladores o incluso refrigeración líquida, ya que el consumo de GPU es muy elevado y esto lleva inevitablemente a que la temperatura durante largos tiempos de uso aumente considerablemente. Por eso mismo, se aconsejan también complementos externos como disipadores o ventiladores para móviles.

    Según las pruebas realizadas por Dipan Saha, de Make Us Of, la lista de títulos a los que se puede jugar con un buen rendimiento es bastante larga, aunque cabe destacar videojuegos como God of War III, Grand Theft Auto V y The Last of Us.

    En el caso del primero, la saga del dios más querido por los jugadores puede correr a 60 FPS estables en los menús y en la secuencia de introducción; ahora bien al entrar en combate, el rendimiento se resiente y cae a 10 FPS, además de que hay fallos visuales ligeros.

    En cuanto a The Last of Us, el emulador de la PS3 para Android ni siquiera muestra la pantalla y aparece todo en negro; esto mismo ocurre con el GTA V, que consigue renderizar el mundo abierto, pero hay problemas gráficos que impiden jugar, además de una tasa de variación increíble en los FPS.

    Por eso mismo, se recomienda mejor acceder a los títulos que estén en 2D o que no tengan la carga gráfica que sí tienen todos los anteriores, ya que en este caso el emulador funciona de maravilla.

    Si tu móvil cumple con los requisitos y deseas acceder a ARMSX3, lo más recomendable es que elijas de forma obligatoria la API Vulkan como el renderizador predeterminado para que puedas exprimir al máximo la aceleración por hardware.

    Además, si cuenta con una GPU Adreno, la de Snapdragon, es recomendable que instales controladores alternativos como Turnip para mejorar el rendimiento y reducir los fallos de renderizado.

    Sea como sea, aunque exista la posibilidad de jugar a tus juegos de PS3 en tu móvil Android, recuerda que es una herramienta aún en desarrollo y que, seguramente, encontrarás muchos fallos. Pero algo es algo.

     

  • La IA está matando a los ordenadores de placa única como Raspberry Pi que ha perdido toda su esencia y que posiblemente no regresará jamás

    La IA está matando a los ordenadores de placa única como Raspberry Pi que ha perdido toda su esencia y que posiblemente no regresará jamás

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    La industria definitivamente no es la misma de antes y es que en los últimos años ha ido cambiando poco a poco debido al avance de muchos sectores, principalmente por el almacenamiento en la nube y la inteligencia artificial.

    No solamente eso, sino que la misma demanda de componentes ante esta tecnología está generando escasez de varias piezas esenciales para la computación avanzada y doméstica.

    Aunque no lo parezca, no es algo que esté afectando únicamente a los PC Gaming, consolas u otros dispositivos debido a la crisis de memoria RAM y SSD.

    El problema es tan grande que la IA afecta también a los dispositivos como los Raspberry Pi porque están perdiendo su esencia por el simple hecho de no adaptarse tan rápido a las exigencias de la ejecución de modelos de OpenAI, Meta, Microsoft o Google.

    La fiebre de la IA está absorbiendo el hardware que antes llegaba a los usuarios

    Cuando Raspberry Pi comenzó su trayectoria, la propuesta consistía principalmente en ofrecer una opción económica para aquellos que necesitan aprender informática o desarrollar proyectos concretos desde un «mini PC».

    Este tipo de ordenador de placa única (Single Board Computer o SBC) ofrece ventajas como bajo precio, funciones prácticas y portabilidad debido a que es un dispositivo muy pequeño.

    Por esto mismo es que sirve para iniciativas educativas, empresariales y personales, por lo que sigue sirviendo para generar proyectos interesantes con recursos mínimos.

    Es evidente que una Raspberry Pi o una Banana Pi no son tan potentes como un PC gaming o una PS5, y es que tiene sentido porque son equipos destinados a otros tipos de funcionamiento. Sin embargo, he ahí el mismo problema que probablemente haga que desaparezcan con el tiempo.

    ¿Por qué? Porque actualmente hay un factor que no había antes y es la inteligencia artificial. Ahora, muchas de las tareas y funcionalidades que necesitan aplicar los usuarios que se vinculan con modelos de IA.

    La propia carrera tecnológica que está consumiendo cantidades enormes de hardware, componentes que no pueden llevar dispositivos tan pequeños como los mencionados.

    Las empresas buscan cualquier producto capaz de ofrecer potencia computacional para ejecutar IA, incluso si originalmente no fue diseñado para ese fin.

    Un ejemplo especialmente llamativo llega desde NVIDIA. Diversas compañías están comprando unidades de la GeForce RTX 5090 en cantidades masivas para integrarlas en servidores de inteligencia artificial.

    Esta situación ha contribuido a disparar los precios de una tarjeta que debutó con un precio oficial de 2.000 euros y que ha llegado a superar los 5.000 euros en algunos mercados.

    Lo mismo sucede con respecto a la crisis de memoria RAM y SSD. Todo está subiendo porque los centros de datos exigen cada vez más y más. Al mismo tiempo, la ejecución de IA local o el uso constante de asistentes como Copilot, Gemini, ChatGPT y otros, es algo que definitivamente

    Lo más interesante es que esta situación recuerda enormemente a la etapa de la minería de criptomonedas. En aquel momento, los mineros adquirían tarjetas gráficas en masa, provocando escasez y fuertes subidas de precio.

    Hoy el fenómeno se repite, pero el protagonista ya no es Bitcoin o Ethereum. Ahora es la inteligencia artificial la que está absorbiendo recursos a un nivel sin precedentes.

    Aunque Raspberry Pi no compite directamente con una RTX 5090, ambos casos reflejan una tendencia común ante la mencionada tecnología y esto deja claro nuevamente que hay una nueva era en la industria.

    Raspberry Pi sigue viva, pero ya no representa la revolución que fue

    Está claro que la Raspberry Pi sigue siendo una herramienta muy útil para realizar varias acciones con respecto a trabajo o experimentos de desarrollo, pero ese impulso de hardware económico es lo que hace que se frene cada vez más.

    Llegará un punto en el que la propia comunidad de este tipo de productos exija que haya una mayor capacidad para que se adapte a esas funciones y sí, es posible que se logre, pero no tan pronto como se quisiera.

     

  • Rahul Naskar, experto en tecnología :»Dejé de utilizar el Amazon Fire TV para siempre después de conectar un viejo móvil Android a mi televisor»

    Rahul Naskar, experto en tecnología :»Dejé de utilizar el Amazon Fire TV para siempre después de conectar un viejo móvil Android a mi televisor»

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    Convertir un televisor convencional en una Smart TV sigue siendo una de las búsquedas más frecuentes entre quienes quieren acceder a aplicaciones de streaming, juegos móviles y herramientas de productividad sin gastar dinero en nuevos dispositivos.

    En este escenario, soluciones como Amazon Fire TV Stick, Google TV o Android TV suelen dominar la conversación, pero existe una alternativa que cada vez llama más la atención: reutilizar un Android antiguo como centro multimedia para el televisor.

    La idea encaja perfectamente con tendencias actuales relacionadas con el reciclaje tecnológico, el aprovechamiento de dispositivos en desuso y la creación de sistemas domésticos inteligentes de bajo coste.

    Precisamente esa fue la experiencia compartida por Rahul Naskar, experto en tecnología, quien decidió experimentar con un viejo smartphone Android y terminó abandonando por completo su Amazon Fire TV Stick.

    Un viejo móvil Android ofreció más posibilidades que el ecosistema Fire TV

    El experto Rahul Naskar de Android Police llevaba tiempo buscando una forma práctica de sacar partido a un teléfono de repuesto que permanecía guardado sin uso.

    Tras investigar distintas ideas y proyectos tecnológicos, encontró una solución sencilla: conectar el móvil directamente al televisor para convertirlo en una auténtica plataforma multimedia.

    Según explica, el resultado superó ampliamente sus expectativas. Aunque inicialmente buscaba un sustituto para su Fire TV Stick, terminó descubriendo que el teléfono Android podía hacer muchas más cosas que el dispositivo de Amazon. La principal razón está en las diferencias entre ambos ecosistemas.

    Fire TV utiliza Fire OS, un sistema operativo basado en Android Open Source Project (AOSP). Sin embargo, Amazon emplea su propia tienda de aplicaciones, Amazon Appstore, en lugar de Google Play Store.

    Esto limita el acceso directo a numerosas aplicaciones y servicios que sí están disponibles oficialmente en Android. Como consecuencia, utilizar algunas herramientas del ecosistema Google en Fire TV puede requerir configuraciones adicionales o métodos alternativos.

    Con el smartphone conectado al televisor, Naskar obtuvo acceso completo a prácticamente cualquier aplicación compatible con Android.

    Esto incluye servicios como Google Maps, Gmail, navegadores web, plataformas de productividad, videojuegos móviles y miles de aplicaciones disponibles en Google Play Store.

    En lugar de depender de que una aplicación tenga versión específica para Fire TV, simplemente utiliza la misma experiencia que ya conoce desde su teléfono.

    Para el experto, este cambio eliminó una de las mayores frustraciones de los dispositivos de streaming tradicionales: comprobar constantemente si una aplicación concreta es compatible con la plataforma.

    Al convertir el televisor en una extensión directa del móvil, la compatibilidad deja de ser una preocupación en la mayoría de los casos. Otro aspecto que reforzó su decisión fue la incertidumbre sobre el futuro del ecosistema de Amazon.

    Naskar señala que la evolución de las plataformas de la compañía lo llevó a valorar aún más la familiaridad y versatilidad del entorno Android, un sistema que ya domina y que continúa ofreciendo una amplia oferta de aplicaciones y servicios.

    ¿Cómo convertir un teléfono Android en una alternativa a Fire TV?

    La configuración requirió algunos ajustes iniciales, pero el proceso resultó relativamente sencillo. En el caso de Rahul Naskar, utilizó un teléfono Samsung Galaxy y probó primero una conexión inalámbrica mediante Smart View.

    Sin embargo, terminó optando por una conexión física porque ofrecía menor latencia y una experiencia más parecida a la de un dispositivo de entretenimiento dedicado.

    El elemento clave fue un cable USB-C a HDMI compatible con salida de vídeo. Una vez conectado al televisor, el móvil pudo proyectar directamente su pantalla en una resolución adecuada para el uso diario.

    A esta configuración añadió un teclado inalámbrico antiguo con panel táctil integrado, lo que facilitó la navegación por aplicaciones y menús desde el sofá.

    Para quienes buscan una experiencia todavía mejor, recomienda utilizar un mando para videojuegos compatible con el sistema de Google. Esto permite controlar aplicaciones, juegos y plataformas de streaming de manera más cómoda sin necesidad de adquirir un reproductor multimedia independiente.

    También instaló una aplicación de control de orientación de pantalla para forzar la visualización horizontal en aquellas aplicaciones que normalmente funcionan en formato vertical.

    Este pequeño ajuste mejora considerablemente la experiencia cuando se utiliza una pantalla grande. El sonido tampoco representó un problema.

    Los cables HDMI transmiten audio y vídeo simultáneamente, por lo que los altavoces del televisor reproducen automáticamente el contenido sin configuraciones complejas adicionales.

    Tras completar todo el proceso, Naskar asegura que nunca volvió a echar de menos su Fire TV Stick. Aunque reconoce que un teléfono Android no fue diseñado específicamente para sustituir un dispositivo de streaming, considera que la flexibilidad del SO permite cubrir gran parte de las mismas funciones e incluso añadir capacidades adicionales.

    La conclusión de su experiencia es clara: un móvil Android antiguo puede convertirse en una herramienta sorprendentemente útil para transformar cualquier televisor convencional en una Smart TV funcional.

    Más allá del ahorro económico, la propuesta destaca por ofrecer acceso a un catálogo de aplicaciones mucho más amplio, aprovechar hardware que ya existe en casa y extender la vida útil de dispositivos que de otro modo permanecerían olvidados en un cajón.