Autor: admin

  • Reducir punto blanco: la función escondida del iPhone para ver la pantalla a pleno sol sin tener que subir el brillo

    Reducir punto blanco: la función escondida del iPhone para ver la pantalla a pleno sol sin tener que subir el brillo

    ​​

    La mayoría de usuarios recurre al mismo gesto cuando tiene dificultades para ver la pantalla del iPhone bajo el sol: aumentar el brillo. Cabe señalar que es una reacción lógica de cualquier persona, pero no siempre es la única solución disponible.

    Dentro de los ajustes de accesibilidad de iOS existe una función poco conocida llamada Reducir punto blanco, que modifica la forma en que la pantalla muestra las zonas más luminosas y permite adaptar la experiencia visual a las necesidades de cada persona.

    Se trata de una herramienta de accesibilidad diseñada por Apple para ayudar a quienes encuentran demasiado intensos determinados niveles de luminosidad, pero con el tiempo, muchos han descubierto que también puede resultar útil en situaciones cotidianas.

    ¿Qué es la función Reducir punto blanco, para qué sirve y cómo funciona?

    Reducir punto blanco es una herramienta integrada en iOS que disminuye la intensidad de los colores más brillantes que aparecen en pantalla. Su objetivo es suavizar el impacto visual de los blancos y de otros elementos muy luminosos sin alterar el funcionamiento general del dispositivo.

    A diferencia de lo que muchos creen, esta función no aumenta la potencia del panel ni desbloquea un brillo adicional oculto. Lo que hace es modificar la forma en que se perciben las zonas más brillantes de la imagen.

    Por eso forma parte de las opciones de accesibilidad visual desarrolladas por Apple y no de los ajustes tradicionales de brillo. Así que su utilidad principal es reducir el cansancio visual que pueden provocar determinadas imágenes especialmente luminosas.

    Es importante mencionar que, al disminuir la intensidad de los blancos, la pantalla del dispositivo puede resultar más cómoda para algunas personas en determinadas condiciones de uso.

    Y es que el sistema funciona mediante un control deslizante que permite elegir el nivel de reducción, por lo que cuanto mayor sea el porcentaje seleccionado, menor será la intensidad de los elementos más brillantes.

    Sí modifica la intensidad de los blancos, reduce el impacto visual de ciertas zonas de la pantalla y permite personalizar la experiencia de visualización. No aumenta el brillo máximo, no mejora la capacidad de la pantalla para competir con la luz solar y tampoco sustituye al brillo automático del iPhone.

    Cómo activar Reducir punto blanco paso a paso

    Cabe mencionar que Apple mantiene esta función dentro del menú de accesibilidad, por lo que muchos usuarios nunca llegan a descubrirla. Sin embargo, para activarla hay que seguir estos pasos:

    1. Abrir la aplicación Ajustes.

    2. Entrar en Accesibilidad.

    3. Pulsar sobre Pantalla y tamaño de texto.

    4. Desplazarse hasta encontrar la opción Reducir punto blanco.

    5. Activar el interruptor correspondiente.

    6. Ajustar el porcentaje mediante el control deslizante según las preferencias personales.

    El efecto se aplica de forma inmediata, por lo que es posible comprobar en tiempo real cómo cambia la apariencia de la pantalla. Así que es un ajuste oculto que puede activarse en segundos.

    La función también puede configurarse para utilizarse de forma mucho más rápida, sobre todo porque iOS permite añadir accesos directos desde las opciones de accesibilidad para activarla o desactivarla sin necesidad de navegar por varios menús.

    Esta posibilidad resulta especialmente útil para quienes alternan entre distintos entornos de iluminación a lo largo del día y quieren adaptar rápidamente la visualización del dispositivo.

    La existencia de herramientas como Reducir punto blanco demuestra que algunas de las funciones más interesantes del iPhone permanecen ocultas en apartados que muchos usuarios rara vez visitan.

    Cabe mencionar que esta función no es un truco para aumentar el brillo ni una tecnología secreta de la pantalla, pero sí una herramienta eficaz para personalizar cómo vemos el contenido y mejorar la comodidad visual en determinadas situaciones.

     

  • Faraz Mehdi (Anker): «Seguiremos desarrollando internamente nuestros próximos chips de IA»

    Faraz Mehdi (Anker): «Seguiremos desarrollando internamente nuestros próximos chips de IA»

    ​​

    Solo las marcas de tecnología más grandes crean sus propios procesadores, pero Anker sorprendió hace poco con el lanzamiento de su serie de auriculares Soundcore Liberty 5 Pro, con un chip diseñado de forma interna por primera vez. Ahora, acaba de confirmar que planea diseñar nuevas generaciones de estos componentes.

    Con sede en China, el grupo Anker Innovations está integrado por 3 marcas diferentes: la de cargadores Anker, la de auriculares Soundcore y la de dispositivos inteligentes para el hogar Eufy. La empresa vivió a finales de mayo uno de los días más importantes de su historia reciente con la celebración de su Anker Day.

    Este evento no fue una presentación de producto más, sino que en la serie de auriculares que lideran los auriculares con pantalla en el estuche y modo grabadora Soundcore Liberty 5 Pro Max, llamó especialmente la atención con el anuncio de THUS, un chip de inteligencia artificial que permite una mejor cancelación de ruido y llamadas más nítidas, entre otras cosas.

    En este marco, Faraz Mehdi, el managing director de Anker Innovations en Reino Unido, Irlanda, España, Italia y Portugal, ha hablado con Computer Hoy sobre la estrategia general de la compañía, y se ha referido en particular a sus procesadores propios.

    «En cuanto al chipset de IA que hemos desarrollado, la primera generación es tecnología propia nuestra, y para la segunda y la tercera generación seguiremos desarrollándolo internamente«, como asegura Mehdi.

    El uso de este procesador dedicado, presente en el estuche de los auriculares inalámbricos, permite que sea el propio dispositivo el que puede ejecutar la IA de forma local, sin depender de la nube ni del teléfono móvil, como pasa actualmente por ejemplo con los chatbots como ChatGPT.

    Algo que tiene ventajas evidentes, como son «una mayor eficiencia y velocidad», ya que los datos no tienen que viajar a servidores a través del cloud, y que el chip THUS «está diseñado para que el modelo de IA pueda ejecutarse eficientemente en un dispositivo pequeño mediante computación en memoria, lo que ahorra energía».

    Además de la cancelación de ruido y mejorar las llamadas y el sonido, en los Soundcore Liberty 5 Pro Max este chip se usa también para la función de traducción en tiempo real o de notas con IA. Esta última característica permite usar el estuche como grabadora de entrevistas o reuniones, con identificación de hablantes y transcripción automática que se envía a la app de Soundcore, aunque después es posible usar chatbots externos, como los de ChatGPT, para interactuar con el texto.

    «La IA en el dispositivo será la estrategia del futuro», se atreve a pronosticar el máximo ejecutivo de Anker Innovations en España y en otros 4 grandes mercados europeos.

    Estrategia de marcas con Anker, Soundcore y Eufy

    El grupo Anker Innovations controla 3 marcas diferentes (Anker, Soundcore y Eufy) que están experimentando un importante crecimiento en el mercado europeo en los últimos tiempo, con un 43% de aumento de ingresos durante el pasado 2025.

    Con el tiempo, la corporación china espera reforzar los lazos que unen a sus 3 marcas a través de la gran tecnología del momento como nexo: la inteligencia artificial.

    «Anker quiere impulsar la innovación y las sinergias entre sus 3 marcas principales, al mismo tiempo que escalamos la IA integrada en el dispositivo», asevera Mehdi.

    Aparte de Soundcore y modelos como los Liberty 5 Pro, la compañía tiene un interés especial en llevar sus tecnología de IA avanzadas también al ecosistema de productos conectados para el hogar de Eufy, marca conocida por productos tan variopintos como robots aspiradores, cámaras de exteriores o sacaleches inteligentes.

    «Con el ecosistema Eufy queremos reunir la tecnología más inteligente bajo un mismo paraguas, ya sean dispositivos de seguridad, limpieza inteligente o industria materno-infantil. Los productos de Eufy también permiten que la mayor parte de la IA esté en el dispositivo, sea más rápida, más segura y más intuitiva», concreta el director general de la geografía de Anker en la que se encuentra España.

    La apuesta por construir un ecosistema de productos del hogar a través de la IA que están llevando a cabo Anker y Eufy tiene una diferencia principal con la de la mayoría de vendedores de este tipo de dispositivos: que no tiene suscripciones mensuales, especialmente comunes en productos como las cámaras de seguridad de exterior.

    «Parte de mejorar la experiencia de los usuarios es ofrecerles los mejores productos de una manera que no les suponga una carga adicional [económica], que es lo que creemos que ocurriría si se continuara por el camino de las suscripciones», apostilla Faraz Mehdi, managing director de Anker en España, Reino Unido, Irlanda, Italia y Portugal.

     

  • El loco invento japonés para combatir el calor, barato y de bajo consumo

    El loco invento japonés para combatir el calor, barato y de bajo consumo

    ​​

    Los veranos en Japón son cada vez más calurosos, así que la popular marca Thanko,ha inventado un nuevo dispositivo enfriador llamado Ventilador USB de hielo con viento frío, que consume la quinta parte que un ventilador estándar, pero es capaz de enfriar una zona específica hasta 5 ºC.

    Thanko es una marca muy querida en Japón por sus inventos extravagantes. Desde el extensor de pulgar para los que tienen móviles grandes y manos pequeñas, a los auriculares que calientan las orejas, el sujetacabezas para adictos al móvil, o el lavaplatos portátil.

    Para este verano estrena este ventilador de tubo que no solo mueve el aire, también lo enfría. Y consumiendo cinco veces menos que un ventilador de aspa. El secreto está en su interior.

    Un chorro de aire frío directo a la cara

    En Japón muy pocas casas tienen aire acondicionado centralizado. Hay que instalar un aparato en cada habitación, y eso es muy caro. Así que la mayoría de las familias acaban poniendo aire acondicionado en la cocina, el salón, y alguna habitación. Zonas como los baños y salas poco frecuentadas, no lo tienen. Por eso Thanko ha diseñado este dispositivo que enfría zonas específicas.

    El Ventilador USB de hielo con viento frío parece una botella gigante con un tubo telescópico que puede dirigirse en cualquier dirección.

    Un pequeño ventilador situado en la base absorbe el aire caliente del exterior, lo refrigera, y lo expulsa por el tubo, en forma de chorro de aire frío.

    La clave está en un líquido refrigerante que hay en su interior. Al echar un poco de agua, este líquido la convierte en hielo en pocos minutos, y la mantiene fresca unas cuatro horas. Este líquido es reutilizable, ya que está aislado.

    El aire caliente entrante se enfría unos segundos en el interior del ventilador, y al ser expulsado por un tubo, sale con más fuerza.

    Lo mejor de todo es que este sistema reduce la temperatura hasta cinco grados, consumiendo cinco veces menos que un ventilador de aspas. Además se alimenta por USB Tipo C, así que le puedes poner una batería recargable de móvil y usarlo en cualquier lugar, sin necesidad de enchufes.

    Es una idea realmente brillante, como solo se le puede ocurrir a los japoneses. El Ventilador USB de hielo con viento frío ya esta a la venta en la tienda de Thanko por tan solo 7.980 yenes, unos 43 euros. ¡Regalado!

     

  • La teoría de Internet muerto deja de parecer una locura: los bots ya superan a los humanos en la red

    La teoría de Internet muerto deja de parecer una locura: los bots ya superan a los humanos en la red

    ​​

    Internet ha cambiado, y se veía venir. Según nuevas estimaciones de Cloudflare, el tráfico automatizado en Internet ha superado por primera vez al tráfico humano. El propio CEO de la compañía, Matthew Prince, ha señalado que la expansión de los llamados agentes de inteligencia artificial ha acelerado este cambio mucho más rápido de lo previsto, adelantando un escenario que inicialmente se esperaba para finales de 2027.

    Los datos más recientes indican que los bots representan aproximadamente el 56% de todo el tráfico web, con picos que en algunos periodos han alcanzado el 60% o incluso más. Este crecimiento no se debe únicamente a los bots maliciosos tradicionales, sino a la llegada de nuevas herramientas de IA capaces de navegar, consultar y recopilar información en nombre de los usuarios.

    El cambio más importante no está solo en la cantidad de bots, sino en su naturaleza. A diferencia de los antiguos rastreadores o sistemas de spam, los nuevos agentes de IA pueden comportarse de forma similar a un usuario real: visitan páginas, comparan productos, resumen contenidos o realizan tareas complejas en cuestión de segundos.

    Este tipo de automatización multiplica el número de solicitudes a la red. Una sola petición humana puede generar miles de interacciones automáticas, lo que incrementa el tráfico de forma exponencial sin que necesariamente haya más personas conectadas.

    Los datos también muestran grandes diferencias según la región. En algunos territorios, como Gibraltar, el tráfico automatizado supera incluso el 90% de las solicitudes HTTP. Otros países como Singapur o Irán también registran porcentajes muy elevados.

    Sin embargo, esto no significa que estas zonas estén “dominadas por bots” en sentido literal, sino que factores como infraestructuras de alojamiento, VPN o enrutamiento pueden influir en cómo se clasifica el tráfico.

    No todos los bots son negativos. Muchos cumplen funciones legítimas, como indexar páginas, alimentar asistentes digitales o mejorar servicios online. Sin embargo, incluso estos agentes generan una carga importante en servidores y alteran métricas que tradicionalmente dependían del comportamiento humano.

    Aunque los datos de tráfico muestran un cambio evidente, esto no significa que los humanos hayan desaparecido de la red. Las personas siguen concentrando la mayor parte del tiempo de uso en redes sociales, vídeos, compras o comunicación.

    Sin embargo, sí parece claro que el equilibrio está cambiando. Internet ya no es únicamente un espacio de interacción humana, sino un ecosistema mixto donde los bots no solo participan, sino que en muchos casos superan en volumen a los usuarios reales.

     

  • El truco de la aguja: cómo arreglar el enchufe de carga de tu móvil en casa y sin gastar un euro

    El truco de la aguja: cómo arreglar el enchufe de carga de tu móvil en casa y sin gastar un euro

    ​​

    Muchos móviles que aparentemente tienen problemas de batería o no cargan como deberían en realidad sufren algo mucho más simple, que es la suciedad acumulada dentro del puerto USB.

    Se nota cuando el cable deja de encajar bien, el equipo carga solo en determinadas posiciones o la conexión se corta constantemente. Y aunque mucha gente piensa inmediatamente en una avería, el problema muchas veces está oculto dentro del propio conector.

    Los puertos de carga son pequeños, estrechos y pasan gran parte del tiempo expuestos a polvo, pelusa y partículas que se acumulan en bolsillos, mochilas o bolsos.

    Con el uso diario, toda esa suciedad termina compactándose en el fondo del puerto hasta impedir que el cable haga contacto correctamente, y aquí es donde comienzan los problemas de carga.

    La razón por la que un puerto USB-C sucio afecta a la carga del móvil

    Cabe mencionar que los conectores USB-C, así como Lightning, funcionan mediante contactos muy precisos. Por lo que basta una pequeña capa de residuos para que el cable no entre completamente o pierda estabilidad al moverse ligeramente.

    Ahí aparecen los problemas típicos: carga lenta, desconexiones, accesorios que dejan de reconocerse o necesidad de mover el cable continuamente para encontrar la posición correcta.

    Muchos usuarios incluso terminan comprando cargadores nuevos sin darse cuenta de que el verdadero problema sigue dentro del teléfono. Ahora bien, ¿qué le pasa al móvil si nunca limpias el puerto?

    Es importante mencionar que la suciedad no solo afecta la comodidad al cargar, sino que también puede provocar desgaste del conector con el paso del tiempo.

    Así que cuando el cable no entra completamente, muchas personas empiezan a forzarlo, por lo que esa presión termina dañando los contactos internos del puerto y puede convertir un problema sencillo en una avería real y costosa.

    Cómo limpiar correctamente el puerto de carga

    1. Apaga completamente el móvil antes de manipular el puerto.

    2. Utiliza una lámpara para mirar dentro del conector y comprobar si existe pelusa o suciedad.

    3. Usa una herramienta fina y preferiblemente no metálica, como un palillo plástico o utensilios diseñados para limpieza electrónica.

    4. Retira la suciedad lentamente y con movimientos suaves, evitando presionar los contactos internos.

    5. Nunca introduzcas líquidos ni productos de limpieza dentro del puerto.

    6. Si utilizas aire comprimido, hazlo a corta distancia y sin exceso de presión.

    7. Cuando termines, conecta nuevamente el cable y comprueba si encaja completamente y carga con normalidad.

    Por qué el «truco de la aguja» puede ser peligroso

    Aunque mucha gente utiliza agujas metálicas para limpiar el puerto, hacerlo sin cuidado puede doblar o rayar los conectores internos, y esos componentes son extremadamente delicados.

    Por eso el objetivo no debe ser raspar con demasiada fuerza el puerto USB-C del teléfono, sino retirar suavemente la suciedad acumulada.

    Cabe mencionar que los móviles modernos dependen cada vez más de conexiones precisas debido a la carga rápida y a los conectores compactos actuales; eso hace que cualquier pequeña partícula dañe internamente el equipo.

    Y precisamente por eso, un mantenimiento tan simple como limpiar ocasionalmente el puerto de carga puede evitar muchos fallos que parecen averías graves, pero que en realidad solo necesitan unos minutos de limpieza cuidadosa.

     

  • Por qué los puertos USB-C no tienen código de color y cuál es la forma más fácil de diferenciarlos

    Por qué los puertos USB-C no tienen código de color y cuál es la forma más fácil de diferenciarlos

    ​​

    Durante años, identificar un puerto USB era relativamente sencillo, ya que bastaba con fijarse en el color del conector para hacerse una idea aproximada de sus capacidades.

    Los puertos negros solían asociarse a USB 2.0, mientras que los azules indicaban versiones más rápidas. No era un sistema perfecto, pero ofrecía una referencia visual inmediata.

    Con la llegada de USB-C cambió por completo esa lógica, por lo que hoy es habitual encontrar varios puertos idénticos en un mismo portátil y descubrir que cada uno ofrece funciones diferentes.

    Algunos permiten conectar monitores externos, otros admiten carga rápida y otros alcanzan velocidades de transferencia muy superiores. La pregunta es: si antes existían códigos de color, ¿por qué desaparecieron?

    El gran error: pensar que USB-C es una tecnología concreta

    La confusión comienza con una idea equivocada muy extendida, sobre todo porque USB-C no define la velocidad de transferencia, la potencia de carga ni las funciones disponibles. En realidad, solo describe la forma física del conector.

    Eso significa que dos puertos USB-C visualmente idénticos pueden ser completamente distintos por dentro. Precisamente aquí está la razón por la que los colores dejaron de tener sentido.

    Uno puede admitir transferencia de datos básica, mientras que otro puede brindar carga rápida, salida de vídeo para monitores externos, conexión de dispositivos de alto rendimiento o compatibilidad con estándares avanzados como USB 4 o Thunderbolt.

    USB-C puede hacer demasiadas cosas para identificarse con un color

    Es importante mencionar que los antiguos puertos USB-A tenían funciones mucho más limitadas y predecibles, ya que un color podía servir como pista razonable sobre su generación o velocidad.

    Pero con USB-C ocurre algo diferente. Un mismo puerto puede combinar simultáneamente alimentación eléctrica, transferencia de datos, vídeo, audio y compatibilidad con varios protocolos avanzados.

    Intentar representar todas esas combinaciones mediante colores sería prácticamente imposible. Un puerto podría necesitar varios colores a la vez para reflejar todas sus capacidades.

    Por ese motivo, la industria optó por abandonar los códigos cromáticos y recurrir a un sistema más flexible basado en símbolos y certificaciones.

    La forma más fácil de diferenciarlos

    Cabe señalar que la mejor forma de saber qué puede hacer un puerto USB-C no consiste en observar el conector, sino los símbolos que aparecen junto a él. Un icono de rayo suele indicar compatibilidad con Thunderbolt o funciones de alta velocidad.

    Un símbolo de batería puede señalar capacidades de carga, mientras que algunos fabricantes añaden referencias directas a velocidades específicas o logotipos relacionados con tecnologías concretas.

    Sin embargo, incluso esos símbolos tienen limitaciones, sobre todo porque algunos fabricantes apenas incluyen información visual o utilizan marcados diferentes según la gama del producto.

    Por eso la forma más fiable de identificar un puerto USB-C sigue siendo consultar las especificaciones técnicas del dispositivo. De esta manera, sabrás realmente las capacidades del puerto.

    Thunderbolt y USB4 lo han hecho más complicado

    Es importante mencionar que la situación se ha vuelto aún más compleja con tecnologías modernas como Thunderbolt y USB 4, que están presentes en muchos ordenadores tanto de sobremesa como portátiles.

    Dos puertos USB-C que pueden parecer exactamente iguales y, sin embargo, ofrecer velocidades radicalmente distintas, admitir resoluciones de vídeo diferentes o permitir conectar un número mayor de dispositivos externos.

    Esto explica por qué muchos usuarios descubren que un monitor funciona en un puerto pero no en otro idéntico. Y es que USB-C consiguió unificar el diseño físico de los conectores y simplificar la experiencia de uso.

    Sin embargo, esa simplificación vino acompañada de una realidad menos visible: ya no basta con mirar el puerto para saber lo que puede hacer. Hoy, los símbolos y las especificaciones técnicas se han convertido en la única guía realmente fiable.

     

  • Mustafa Suleyman, jefe de la IA de Microsoft: «Si caminas una hora recorres una distancia; si caminas dos, doblas distancia. Esa intuición fue útil, pero fracasa con la IA»

    Mustafa Suleyman, jefe de la IA de Microsoft: «Si caminas una hora recorres una distancia; si caminas dos, doblas distancia. Esa intuición fue útil, pero fracasa con la IA»

    ​​

    «Si caminas una hora, recorres una distancia; si caminas dos, doblas la distancia. Esa intuición sirvió en la sabana, pero fracasa frente a la IA”, afirma Mustafa Suleyman en un artículo para el MIT Technology Review. De esta forma tan directa deja bastante claro que, si hablamos de inteligencia artificial, no valen las reglas de la evolución. Esta avanza de forma exponencial.

    Tal y como él mismo reconoce, desde que empezó a trabajar en IA en 2010, el cambio ha sido enorme. El cómputo usado en los modelos punteros ha crecido en torno a un trillón de veces. «De 10¹⁴ FLOPS en los primeros sistemas a más de 10²⁶ FLOPS en los modelos más grandes de hoy. Esto no es un crecimiento: es una explosión», comenta.

    Para entender todo este boom, Suleyman compara el entrenamiento de IA con «una sala llena de gente haciendo cálculos con calculadoras». Hasta hace poco, añadir potencia de IA significaba solo meter más gente con calculadoras. Pero mucha de esa gente se quedaba esperando, con el tiempo muerto, mientras los datos llegaban tarde.

    «Hoy la revolución no es solo tener calculadoras más rápidas. Es conseguir que todas esas calculadoras siempre estén trabajando, y que funcionen como una sola mente gigante», explica. Ese cambio se ha hecho realidad gracias a tres avances que convergen a la vez:

    Primero, las propias ‘calculadoras’ son mucho más rápidas. Los chips de Nvidia han pasado de unos 312 teraflops en 2020 a 2.250 teraflops hoy, y el chip de Microsoft, el Maia 200, cuenta con un 30% más de rendimiento por cada euro que otros chips de la misma categoría.

    Segundo, los datos llegan mucho más rápido gracias a la memoria HBM (High Bandwidth Memory), que apila chips como pequeños edificios. La versión más nueva, HBM3, triplica el ancho de banda de la anterior, manteniendo las GPU siempre alimentadas y sin tiempos muertos.

    Tercero, la sala de calculadoras se ha vuelto casi como una ciudad. Tecnologías como NVLink e InfiniBand conectan cientos de miles de GPU en superordenadores del tamaño de naves industriales, que funcionan como una sola pieza de procesamiento.

    Como resultado de todo, tenemos una auténtica bestia: lo que en 2020 llevaba 167 minutos en ocho GPU hoy se hace en menos de cuatro minutos con hardware actual, una mejora de 50 veces, muy por encima de las 5 veces que habría previsto solo la Ley de Moore.

    Teniendo en cuenta este crecimiento exponencial, las previsiones son monstruosas. Afirma que los grandes laboratorios están creciendo su capacidad de cómputo a un ritmo de casi 4x anual. Entre 2020 y hoy, el cómputo ha aumentado 5x cada año. Y se espera que hacia 2027 el cómputo global de IA alcance el equivalente de 100 millones de chips H100, es decir, un salto de 10 veces en solo tres años.

    Microsoft, Nvidia y la carrera de la superinteligencia artificial o ASI

    En medio de toda esta locura casi inconcebible para la mayoría de mortales, nombres como Microsoft y Nvidia están en el centro de todo este boom.

    Suleyman, que ahora está al frente de la división de IA en Microsoft, deja claro que ya no hablamos de prototipos, sino de infraestructuras reales gigantescas: clusters de 100.000 GPU, racks del tamaño de una nevera que consumen 120 kilovatios y centros de datos que se alimentan de energía equivalente a la del Reino Unido, Francia, Alemania e Italia juntas en su pico de consumo anual.

    «Los 100.000 millones de dólares en clústeres de IA, los 10 gigavatios de consumo, los superordenadores de nave… ya no son ciencia ficción. Ya están en obras en EEUU y en el mundo», afirma. Y todo esto tiene un objetivo a un plazo todavía desconocido: la superinteligencia.

    Después de la era de los chatbots, según Suleyman, viene la de los «agentes de IA casi humanos»: sistemas semiautónomos que pueden escribir código durante días, llevar proyectos de semanas o meses, hacer llamadas, negociar contratos y gestionar logística.

    Sin embargo, todo tiene una cara B y en este caso es precisamente la energía. Un solo rack de IA puede consumir 120 kilovatios, el equivalente a 100 casas.

    Pero aquí entra en juego otro aspecto que también está creciendo de forma exponencial: la caída de precios de las energías renovables. «Los costes de la energía solar han caído casi 100 veces en 50 años; los de las baterías, un 97% en tres décadas», afirma Suleyman.

    Con todo esto sobre la mesa y lo que aún está por llegar, el propio Suleyman afirma que «seguirán sorprendiéndose. El ‘boom’ de cómputo es la historia tecnológica de nuestro tiempo, y todavía está empezando».

     

  • Llevo meses haciendo el truco del «volver a empezar» una vez por semana en mi móvil y debo admitir que funciona, la batería parece nueva

    Llevo meses haciendo el truco del «volver a empezar» una vez por semana en mi móvil y debo admitir que funciona, la batería parece nueva

    ​​

    Probablemente ya has buscado cómo ahorrar batería, alargar la vida útil de tu smartphone o incluso trucos como activar el modo ahorro y evitar aplicaciones en segundo plano, pero sigue sin ser suficiente para ahorrar energía.

    Es posible que se deba a que estás omitiendo uno de los pasos más importantes de todos y es que, aunque es fácil de realizar, también es muy sencillo olvidarse de él.

    ¡Ya no más! Ese mensaje de que «el teléfono está a punto de apagarse» o avisos similares deja de ser un problema para ti cuando empleas la solución recomendada por los expertos del FBI.

    Algunos lo conocen como el truco de “empezar de cero” y aplicarlo semanalmente seguro que va a ser la clave para conseguir una buena velocidad y eficiencia energética en tu Android o iPhone.

    El reinicio semanal: el hábito que limpia y recalibra tu móvil

    ¿Alguna vez has escuchado sobre los beneficios del reinicio en los móviles? Quizás lo has hecho cuando el dispositivo presenta algún error o cuando está lento, pero deberías utilizarlo más seguido para que también sea bueno para la vida útil.

    Principalmente, este método de «empezar de cero» consiste en reiniciar el teléfono al menos una vez a la semana para aumentar el rendimiento y la capacidad de energía.

    Aplicarlo durante varios meses es algo que definitivamente impacta en la longevidad de la batería para bien. ¿Por qué esta táctica es tan efectiva? Una simple acción como esta sirve para que se eliminen las fugas de memoria y reinicien los procesos en segundo plano.

    En pocas palabras, el sistema operativo hace una «limpieza» para que, cuando vuelva a iniciar, esté más «libre» en cuanto a consumo de recursos innecesarios, tareas acumuladas y memoria caché temporal.

    A su vez, esto corrige posibles errores y recalibra la batería para que no llegue a haber confusiones con la carga del móvil. Considerando todo esto, también se evita el sobrecalentamiento que degrada las baterías de litio, algo fundamental para la vida útil del componente.

    Cómo aplicar correctamente el truco y evitar otros errores comunes

    Lo ideal es que apagues por completo el dispositivo durante unos 2 minutos y después vuelvas a encenderlo para un uso normal. Este tiempo de espera es necesario para que se descarguen los condensadores y la memoria RAM se limpie al 100%.

    En los dispositivos Android es un truco muy conocido y Apple recomienda reiniciar el iPhone si experimentas lentitud o problemas. Cabe destacar que se requieren otros hábitos para que sea una buena ejecución.

    Eso sí, de nada sirve si no se tienen en cuenta cosas como que no cierres las apps manualmente de manera frecuente porque provoca picos de consumo y esto hace que abrirlas constantemente de nuevo aumente la exigencia de la memoria.

    El sistema operativo está diseñado para gestionar estas tareas de forma eficiente, por lo que es mejor aplicar el reinicio que forzar cierres a cada rato.

    Entonces, deberías evitar cosas como utilizar fundas gruesas, el contacto directo con la luz solar u otras cosas que generen un sobrecalentamiento. Otra recomendación es mantener la batería entre el 20% y el 80%, porque ayuda a disminuir los ciclos y así a mejorar la duración a largo plazo.

     

  • Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para comprar este ventilador personal de sobremesa por menos de 15 euros

    Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para comprar este ventilador personal de sobremesa por menos de 15 euros

    ​​

    El calor aprieta en verano, y no todo el mundo tiene el dinero, o el espacio, para instala aire acondicionado. El miniventilador de torre Tronic es una de las ofertas del lunes del popular supermercado Lidl. Pequeño y transportable con un asa, puede sacarte de más de apuro a un precio chollo de 14,99 euros.

    Con tres velocidades, oscilación opcional, y patas antideslizantes, este ventilador de torre sin aspas se puede colocar en una mesa y refrescará varios metros a su alrededor.

    Usar aire acondicionado o un ventilador de pie para enfriar una sala entera, es bastante caro. Hay situaciones en las que solo hay una persona y está en un sitio fijo de la habitación. En esos casos, es mucho más barato e igual de efectivo, usar un ventilador personal como este. Por ejemplo, si estás trabajando, estudiando, jugando en el ordenador, o viendo la tele.

    La oferta del lunes de Lidl: un miniventilador de torre

    El miniventiador de torre Tronic está hoy a precio chollo en el popular supermercado alemán. Mide 35 centímetros de alto y tiene un asa para transportarlo cómodamente a cualquier sala, y usarlo donde se necesite. Pesa poco más de un kilo.

    Con su cable de tres metros de largo, siempre encontrarás un enchufe para ponerlo en cualquier mesa. Sus patas antideslizantes impiden que lo muevas, si lo empujas un poco sin querer.

    Tiene una potencia de 30 W, suficiente para refrescar el ambiente a un metro de distancia, consumiendo como un par de bombillas de bajo consumo.

    Posee tres velocidades de expulsión de aire, para adaptarse a todas las necesidades, y a distintos tipos de personas. Un botón permite que oscile hacia los lados, con movimiento de 70 grados, para cubrir toda la mesa.

    Este miniventilador de torre Tronic a precio chollo en Lidl te puede sacar de más de un apuro si necesitas refrescar un lugar concreto, con un bajo consumo. Poco más se puede pedir por 14,99 euros.

    Está disponible en colores blanco o negro, para adaptarse a cualquier decoración y pasar desapercibido.

    Otra opción a precio chollo en Lidl: ventilador de techo con luz

    Como alternativa o complemento, en Lidl también tienen en oferta esta semana el Ventilador de techo con luz Livarno, por solo 29,99 euros. Los ventiladores de techo son mucho más eficientes para refrescar una sala, que los de pie.

    Este ventilador sustituye a la lámpara de la sala, por eso incorpora su propia luz, para que no pierdas la iluminación. Tiene un giro lento y silencioso, una potencia de 50 W, y tres velocidades. Es ideal para ponerlo encima de la cama o de la silla del ordenador o la consola.

    Los veranos son cada vez más duros, por suerte podemos sobrellevarlos un poco mejor sin tener que gastarnos mucho dinero, ni en dispositivos de ventilación, ni en la factura de la luz.

     

  • ¿Qué es el ‘Job Apocalypse’ de la IA y por qué algunos expertos afirman que te va a quitar el trabajo?

    ¿Qué es el ‘Job Apocalypse’ de la IA y por qué algunos expertos afirman que te va a quitar el trabajo?

    ​​

    En los últimos meses seguro que has visto que las conversaciones sobre el futuro laboral han tomado un tono un tanto oscuro. Ya no se habla de la inteligencia artificial como esa herramienta que viene a hacernos la vida un poco más cómoda. De repente, la sensación al leer las noticias o charlar con los compañeros de profesión es de incertidumbre.

    El debate ya no gira en torno a si esta tecnología va a sustituir a un pequeño sector, sino a cómo sistemas capaces de razonar podrían hacerse por completo con el trabajo de diseñadores, programadores, redactores, analistas de datos y gestores financieros.

    Llevamos meses bombardeados con la idea del apocalipsis laboral o Job Apocalypse, es decir, esa narrativa que afirma que la inteligencia artificial va a dejar a medio mundo sin trabajo mientras que la IA suple todos esos puestos.

    ¿Qué es el ‘Job Apocalypse’?

    La palabra Job Apocalypse nace de juntar dos términos en inglés: job (trabajo) y apocalypse (apocalipsis). Se usa para definir la desaparición masiva de empleos de oficina debido a la llegada de la inteligencia artificial y los sistemas automáticos.

    A diferencia de otros cambios que han sucedido en la historia, esto no está pasando despacio ni dando tiempo a la gente para aprender otra profesión, sino que está llegando de repente, y lo peor es que está afectando a trabajos que antes considerábamos complejos.

    De forma simple, esto no significa que un robot físico se vaya a sentar en tu silla de la oficina. Lo que sucede es que los programas informáticos que usan las empresas son ahora tan inteligentes y eficientes que un solo empleado, ayudado por una IA, puede hacer el trabajo que antes necesitaba de un equipo de diez personas.

    No es que todas las empresas vayan a despedir a todo el mundo mañana, sino que el mercado se está haciendo más pequeño y los puestos para empezar a trabajar están desapareciendo.

    Todo esto sucede por un factor en concreto: la velocidad. En el pasado, cuando llegó internet o los ordenadores, la gente tuvo décadas para adaptarse y se crearon millones de empleos nuevos.

    El Job Apocalypse es diferente porque la tecnología aprende de forma exponencial. Lo que a una persona le cuesta veinte años aprender y dominar, un programa informático puede imitarlo en pocas semanas de entrenamiento. Y esto quiere decir que, para las grandes empresas, el coste humano deja de ser competitivo.

    «La IA va a desplazar alrededor del 40% de los trabajos en el mundo»

    Esta y otras tantas frases del estilo se están volviendo el día a día. Lo peor es que provienen de grandes figuras del sector tecnológico.

    Por ejemplo, Kai-Fu Lee, inversor y empresario taiwanés, ya lo advirtió en una entrevista para el programa 60 minutos de la CBS News en 2019: «La IA va a desplazar alrededor del 40% de los trabajos en el mundo».

    A pesar de que ya ha pasado tiempo desde aquella entrevista, la automatización de la IA parece generar mucho temor, no solo por su capacidad de aprender tareas rutinarias, sino también por su habilidad para ejecutarlas sin errores ni descanso, desplazando así el trabajo humano.

    Actualmente, ya hay empleos que se encuentra en un punto de inflexión, como los programadores o los profesores, así como los camareros, teleoperadores o cajeros, según indicaba el experto en la entrevista, siendo una larga lista de empleos que peligran por la inteligencia artificial, y que no deja de crecer a día de hoy.

    Kai-Fu Lee, exejecutivo de empresas como Google y Microsoft, explicaba que algunas profesiones en un plazo de 15 a 25 años podrían transformarse para ser reemplazadas por la inteligencia artificial.

    «Muchas cosas se automatizarán, tendremos tiendas automatizadas, restaurantes automatizados, y todo junto en 15 años«, apuntaba el experto en la entrevista.

    Sam Altman, CEO de OpenAI, por otro lado, comentó hace unos meses que, una vez alcanzada la inteligencia artificial general, el ser humano debe aprender a ser útil en una sociedad en la que quizás tenga que encontrar nuevas formas de trabajar, dado que la mayoría de los empleos actuales estarían realizados por inteligencias artificiales.

    “Pero el futuro se nos presentará de una manera que será imposible ignorar, y los cambios a largo plazo en nuestra sociedad y economía serán enormes. Encontraremos nuevas cosas que hacer, nuevas formas de ser útiles a los demás y nuevas formas de competir, pero es posible que no se parezcan mucho a los trabajos de hoy”, afirmaba.

    Todo tiene una cara B: puro marketing disfrazado de advertencia apocalíptica

    Más allá de los intereses empresariales de los que luego hablaremos, hay otras voces que afirman que, lejos de reducir el número de empleos, todo apunta a que muchos sectores, como por ejemplo la programación, están creciendo y que la demanda de profesionales en este sector no solo se mantiene, sino que aumenta en muchos casos.

    En universidades como la de Washington, expertos en informática han querido calmar a los estudiantes. Su mensaje es que la IA no está eliminando el trabajo de los programadores, sino cambiando la forma en la que trabajan.

    Tal y como comentan, cuando la tecnología permite hacer más cosas en menos tiempo, las empresas no reducen equipos, sino que producen más. Y eso, al final, necesita todavía más manos para gestionarlo. El problema viene cuando la carga de trabajo se hace ya insostenible. Eso es otro punto a comentar.

    Trabajos «inmunes» a la IA para sobrevivir al apocalipsis

    En medio de todas estas dudas, empieza a surgir una idea que va ganando fuerza en el mercado laboral. Según recoge el medio CNBC, hay una categoría de profesiones que parece resistir mejor el impacto de la automatización.

    Se trata de aquellos trabajos que implican utilizar herramientas, manipular objetos o resolver problemas físicos, que, por ahora, siguen siendo mucho más difíciles de sustituir por algoritmos.

    Y es que, mientras algunos trabajos digitales se enfrentan a un proceso de automatización, los oficios manuales o físicos muestran resistencia frente a este fenómeno.

    Electricistas, fontaneros, técnicos de climatización o soldadores son algunos de los ejemplos más citados por los expertos. Estos trabajos comparten varias características que difícilmente serán reemplazadas por la IA.

    En primer lugar, requieren presencia física en el lugar donde se produce el problema. Reparar una instalación eléctrica o una tubería rota implica interactuar con objetos reales en espacios que cambian constantemente.

    Además, cada situación puede ser distinta. Diagnosticar una avería en una vivienda o en un edificio exige experiencia práctica y capacidad para adaptarse a circunstancias inesperadas.

    Esa combinación de conocimiento y habilidad manual resulta muy difícil de automatizar con la tecnología actual. Por eso, muchos de estos oficios siguen teniendo una alta demanda en numerosos países.

    Andrew Ng, experto, desmonta a las empresas que usan la IA como excusa para despedir empleados

    Andrew Ng, una de las grandes mentes en el campo de la IA, ha querido dejar las cosas bastante claras con respecto a ese supuesto fin de los empleos. En una de sus newsletters quiso revelar la cara oculta de los recortes de personal y cómo esta tecnología se ha convertido en la excusa perfecta.

    Para él, todo este miedo no solo es exagerado, sino que está siendo alimentado por las propias empresas que buscan una excusa perfecta para deshacerse de sus plantillas.

    La realidad, según Ng, es mucho más básica y tiene poco que ver con el boom de la inteligencia artificial. Durante la pandemia, cuando el dinero fluía fácil gracias a los tipos de interés bajos y todo el mundo estaba encerrado en casa consumiendo internet, las grandes tecnológicas contrataron gente de forma desmesurada.

    Ahora, que las cosas han cambiado y las economías han vuelto a la normalidad, afirmar haberse equivocado contratando a demasiada gente suena a una muy mala gestión.

    En cambio, decir que están remodelando su estructura de empresa para acoger la IA y usarla como motor empresarial suena mejor. Es, tal y como afirma, el mejor marketing para llevar a cabo un despido masivo.

    Con esto, las compañías, por un lado, justifican los recortes sin admitir errores cometidos hace unos años. Por otro, ayuda a las compañías de software a subir sus precios.

    Ng afirma que, si una herramienta de IA promete sustituir a un empleado que cobra 100.000 euros al año, la empresa que vende esa IA puede permitirse cobrar 10.000 euros por su licencia sin que parezca un robo.

    El experto deja claro que, a pesar de los titulares catastrofistas, la tasa de desempleo en potencias como EEUU sigue siendo muy normal (en torno al 4,3%) y que la demanda de ingenieros de software, el sector supuestamente más amenazado por la IA, sigue siendo altísima.

    Deja bien claro que la humanidad no está ante una destrucción de empleo, sino ante una transformación. Al igual que ocurrió con la llegada de la informática o de internet, la tecnología destruye algunas tareas, pero crea puestos nuevos que antes nadie imaginaba. La IA, según sus palabras, no viene a quitarte el trabajo, viene a cambiar tus herramientas de trabajo.