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  • Si usas ChatGPT para alguna de estas 10 cosas, déjalo ahora mismo, te estás poniendo en serio peligro

    Si usas ChatGPT para alguna de estas 10 cosas, déjalo ahora mismo, te estás poniendo en serio peligro

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    Es evidente que la IA es una de las tecnologías que más ha evolucionado durante los últimos años y por esa misma razón es que se está utilizando cada vez más, no solo en áreas de trabajo, sino también en estudios y la vida cotidiana de las personas.

    La dependencia sobre los asistentes virtuales aumenta, sobre todo cuando tienes opciones como ChatGPT que ofrecen grandes avances y funciones que facilitan muchas cosas. Desde crear imágenes y videos con texto, hasta generar contenido con prompts estratégicos, cualquier cosa es posible.

    En efecto, hay personas que utilizan más este chatbot de OpenAI que el mismísimo buscador de Google por cuestiones de comodidad. Sin embargo, todo tiene un límite y compartir información o algunas preguntas solo te pondrían en riesgo.

    Lo peligroso de esto es que probablemente ya lo haces, pero no sabes las repercusiones que tiene sobre tu salud, ciberseguridad, derechos de autor y otros temas que se tratan a diario. Aquí tienes la lista de todo lo que deberías evitar en la IA de Sam Altman.

    Hacer arte con prompts

     

    Generar imágenes de varios estilos artísticos es una de las ventajas que te otorga ChatGPT y ya hemos podido ver el impacto que puede tener en las redes sociales el hecho de transformar fotos en diseños particulares como los de Ghibli o basándose en otras obras.

    Es genial y divertido, pero hay un par de cosas que debes considerar. Primero, está el tema de los datos personales, donde tienes que considerar que todos lo que compartes, hasta tu rostro y los de tus familiares, se pueden estar utilizando para entrenar a los modelos de IA GPT, a menos que cambies algunos parámetros de ciberseguridad y privacidad en la inteligencia artificial.

    Lo otro es que puede haber alucinaciones y por muy avanzada que sea, en algunos casos se nota bastante cuando se trata de que son imágenes creadas por asistentes virtuales. Cabe destacar que el hecho de que hayas enviado un prompt profesional y obtenido un arte digital por medio de esta tecnología, no te hace dueño de la obra y cualquier otra persona podría utilizarla.

    La IA no da diagnóstico de salud física

     

    ¿Te preocupan algunos síntomas? Es posible que estés padeciendo ciertos problemas que te alertan de una enfermedad y si, al preguntarle al chatbot, te dará la información que necesitas al respecto, pero también te avisará que no hace diagnósticos.

    Puedes hablarle de cómo te sientes y posibles causas o problemas de salud que se generan a raíz de eso. No obstante, son mayormente respuestas generales y para saber con exactitud lo que tienes, debes dirigirte a un profesional.

    ChatGPT no es un doctor ni ha sido creada para atender pacientes, solo otorga detalles al respecto. Ningún tratamiento y nada de automedicarse sin saber específicamente qué es lo que tienes o podría ser muy peligroso.

    No puede cuidar tu salud mental del todo

     

    Estos sistemas cognitivos simulan muy bien el lenguaje natural gracias a su red neuronal y el entrenamiento avanzado que reciben para reaccionar ante las preguntas y respuestas.

    Últimamente, se ha reportado que muchos usuarios la utilizan como una terapia de psicólogo, contando los problemas que tienen para sentirse mejor. Tal vez bueno en algunos casos, pero en cuestiones críticas de ansiedad, depresión y otras enfermedades mentales, hay que tener mucho cuidado.

    No cuenta con empatía, acciones validadas por organizaciones legales, capacidad de entender tu tono o interpretar tu lenguaje corporal, pero lo peor de todo es que todavía existen alucinaciones. De hecho, ha habido un caso en el que motivó a un usuario lanzarse de edificios, así que siempre es mejor un profesional.

    Pedirle ayuda para tomar decisiones es un problema de pensamiento crítico

     

    Sí, este asistente virtual de OpenAI te da la capacidad de organizarte rápidamente para fijar objetivos de cualquier tipo, incluso podrías pedirle una tabla de Excel para tener todo listo y tomar buenas decisiones a largo plazo.

    Hasta ahí todo bien, el problema de que te ayude a decidir por cosas urgentes o que sea tu primera opción al estar pasando por una emergencia, es un inconveniente que debes evitar. El pensamiento crítico ante estas circunstancias debe ser ejercido por ti para reaccionar de manera adecuada.

    Organizarte para cuestiones de dinero o financiación

     

    El tema con los ingresos y la financiación es complicado porque hay que abarcar varios factores. ChatGPT no sabe con exactitud cuánto gastas al mes, cuánto ganas y tus objetivos, a menos que se los des.

    Sin embargo, es muy tedioso hacer adecuadamente este proceso y en muchas ocasiones puede que te ayude de diversas maneras, pero cuando hay que considerar el estado civil, deducciones y sanciones IRS, olvídate de eso. En sí, es ideal si es para ti de forma personal, pero no para confiar en ella si se trata de un negocio o proyecto a largo plazo.

    Compartir datos personales es peligroso

     

    Hay personas que consideran a la IA como una amiga o compañero al que se le puede contar todo para el desahogo, resolver problemas o simplemente responder preguntas que tengan que ver con la vida personal.

    Está bien que le pidas ciertas respuestas a la inteligencia artificial, pero es importante que pongas una barrera entre los datos confidenciales y el chatbot. Recuerda que si compartes nombre, apellido, número telefónico, ubicación u otra información similar, se va a almacenar para el entrenamiento de modelos y si quieres mantener tu privacidad, es mejor evitarlo.

    Temas ilegales o de piratería

     

    La herramienta de OpenAI puede darte resúmenes de obras literarias, series o películas, pero no compartirte contenido exclusivo de plataformas de forma directa. Algunos hackers intentan engañar con prompts especiales a la IA para conseguir este objetivo y eso es ilegal.

    Para hacer trampa en tareas o informes de relevancia

     

    Actualmente, los alumnos de los colegios están usando cada vez más los asistentes virtuales para completar sus tareas. Con una petición se puede obtener todo lo que se necesita para crear un informe, documento o cualquier cosa que requiera texto. 

    No solo eso, también se está utilizando del Modo Visión por cámara o la función de adjuntar fotos para analizar matemáticas, física, lógica y química. Así es como puede ver para otorgar una solución para los ejercicios de una manera rápida y simple.

    Esto no solo causa problemas de pensamiento crítico, sino que también evita que termines de aprender o que sufras por las alucinaciones y esté haciendo algo completamente distinto a lo que requieres para el trabajo.

    Solicitarle información o noticias actuales

     

    Aunque se posiciona como un buen reemplazo para Google en el futuro, hay veces que la información que otorga sobre los acontecimientos actuales no son tan precisos y eso puede afectar a una investigación seria.

    Esto se debe a que probablemente no hay actualizaciones continuas, sino a que hay que ser demasiado específico en los prompts para tener un resultado adecuado a la fecha. De lo contrario, con una pregunta general como “lo que pasa hoy con el clima” podría generar confusiones.

    Generar contratos, testamentos o documentos vinculantes

     

    Documentos en donde se ponga en juego el nombre de otra persona o que se utilice para falsificar firma o crear un contrato estratégico malicioso, son acciones ilegales que deben evitarse a toda costa.

    Similar a la piratería, ya aquí se entra en un tema legal y si se trata de informes o testamentos que deben cumplir con ciertas normativas, es fundamental contratar a un abogado experto para tener todo más claro. Primero, no cometes errores de esta forma y, segundo, te ahorras el peligro de romper leyes sin darte cuenta.

    Todas estas cosas deben ser ignoradas para mantener tu privacidad y seguridad a la hora de usar ChatGPT. Las consecuencias de seguir utilizando esta tecnología así son graves y por eso hay que detenerlas.

     

  • Una chica denuncia los peligros de las gafas inteligentes Ray-Ban de Meta: «Fui a un spa y me quedé en shock»

    Una chica denuncia los peligros de las gafas inteligentes Ray-Ban de Meta: «Fui a un spa y me quedé en shock»

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    Cada vez que la tecnología avanza, surgen voces contrarias que alertan de los peligros que esta trae consigo. Un buen ejemplo de ello es la inteligencia artificial, foco de todos los debates últimamente. Pero no es lo único que parece preocupar a algunos expertos. Las gafas inteligentes, de hecho, llevan un tiempo en el punto de mira, y no faltan quienes las consideran peligrosas.

    Al menos, desde el punto de vista de la privacidad. ¿Está la sociedad preparada para gadgets tan «indiscretos», al menos según algunos, como los que fabrica Meta? Tal vez sí o tal vez no, pero lo que está claro es que los episodios incómodos serán cada vez más frecuentes. Algunos tan sorprendentes como el que dice haber experimentado una chica a través de su perfil de TikTok. 

    Las gafas inteligentes de Meta, ¿un problema para la privacidad?

    Puesto que las gafas inteligentes llevan tiempo despertando inquietudes, no es de extrañar que el vídeo publicado por Aniessa Navarro no haya tardado en volverse viral. Esta neoyorquina ha hablado de una peculiar situación que tuvo que vivir recientemente. Todo sucedió cuando se dirigió a un salón de belleza europeo. tipo spa, que al parecer se ubica en el corazón de Manhattan. 

    Al principio la historia no tiene nada de excepcional. La joven se preparó para llevar a cabo una depilación de su cuerpo, pensando en las vacaciones. Sin embargo, en ese momento notó algo extraño: la mujer que le atendía llevaba puestas unas gafas inteligentes. Un modelo Ray-Ban de los que desarrolla Meta. Un artículo que ronda los 350 dólares de precio. 

    No es algo que pase lo que se dice inadvertido, así que Aniessa reparó en ello. Hay que tener en cuenta que esas gafas inteligentes cuentan con distintas características, como tener Bluetooth, permitir realizar llamadas o dar órdenes simplemente con la voz. Pero dada la situación íntima en la que se encontraba la tiktoker, lo realmente preocupante era otra cosa: son capaces de grabar con manos libres.

    Aunque este tipo de gafas inteligentes suelen contar con una luz que indica cuándo están funcionando (es decir, grabando, para ser más concretos), no es difícil camuflarlo. Al menos, como la chica señala, hay muchos tutoriales en Internet para trucar los modelos de Ray-Ban y que así no den pistas de si realmente están guardando un vídeo del momento o algo por el estilo. 

    Un asunto que terminó con abogados de por medio

    Cuando Aniessa comentó el asunto a la esteticista, este le quitó importancia diciendo que simplemente se trataba de unas gafas homologadas, y que las necesitaba para hacerle la depilación correctamente. Sin embargo, siempre puede quedar la duda, ¿no? La tiktoker terminó por ponerse en contacto con abogados, por consejo de sus seguidores, aunque finalmente renunció. 

    La cuestión, en cualquier caso, pasa por la privacidad y el riesgo para la misma que suponen las gafas inteligentes. Por supuesto, son especialmente delicadas en situaciones como esta, cuando una chica va a hacerse la depilación de una parte íntima. Sin embargo, también pueden amenazar muchos otros momentos cotidianos. ¿Dónde termina tu libertad y empieza la del otro? 

     

  • El Samsung Galaxy Watch8 roza la perfección, pero tiene 3 puntos clave que me han enamorado

    El Samsung Galaxy Watch8 roza la perfección, pero tiene 3 puntos clave que me han enamorado

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    Desde que Samsung lanzó su nuevo Galaxy Watch8, hizo especial hincapié en la gran variedad de herramientas de monitorización a las que permite acceder y, tras varias semanas con él, solo puedo afirmar que es uno de los relojes más completos del mercado.

    A pesar de que eso afecta notablemente al gasto de batería y es uno de los puntos que menos me convenció, como ya comenté en el análisis en detalle, creo que sus ventajas brillan más que este inconveniente.

    Así, hay 3 puntos clave que a mí me ha atrapado desde el primer momento y, con el paso del tiempo, mejora aún más, ya que el Watch8 es capaz de reconocer tus hábitos y aprender con los resultados de monitorización para comprender mejor las métricas.

    Aunque en la interfaz directa del smartwatch no encontrarás información muy detallada, sino más bien un resumen, es un punto que se soluciona fácilmente al complementarse con el ecosistema de Samsung, concretamente con la aplicación Health.

    Además, llega con Wear OS, con lo cual el Samsung Galaxy Watch8 se puede aprovechar con cualquier móvil Android que cumpla con los requisitos de versión mínima para el dispositivo.

    Características del Samsung Galaxy Watch8

     

    Tiene un sensor para medir el índice de antioxidantes

     

    Una de las características principales del Galaxy Watch8 es que llega con sensores de todo tipo que, probablemente, no encontrarás ni siquiera en relojes con el mismo rango de precios. Incluso con uno denominado BioActive, que mide el índice de antioxidantes.

    La medición se realiza quitándose el reloj y sosteniendo firmemente el pulgar en el sensor que va pegado a la muñeca; en solo 5 segundos tendrás los resultados de los carotenoides de la piel. Estos son los antioxidantes que miden la ingesta de frutas y verduras.

    Tras el análisis, obtendrás una puntuación de 0 a 100 que te indicará si deberías realizar cambios en tu dieta, además de relacionar la nota final con otros valores, como la exposición solar, el alcohol y el estrés, los cuales afectan a los valores de antioxidantes.

    El Galaxy Watch8 tampoco descansa de noche

     

    Hay muchos usuarios que prefieren quitarse el reloj para dormir, aunque lo más recomendable es que te dejes siempre puesto este de Samsung: no solo es cómodo, sino que podrás controlar de forma sorprendente tus hábitos de sueño.

    La medición se basa en el ritmo circadiano y en la presión del sueño durante 3 días. A partir de esta franja de tiempo, su algoritmo interpreta los datos para decirte cuál es la mejor hora para dormir y despertar.

    Además de esto, analiza la carga vascular al dormir mediante señales ópticas de fotopletismografía (PPG), relacionadas con el flujo sanguíneo; o lo que es lo mismo, mide el volumen de sangre y la rigidez vascular para mejorar cuestiones como la dieta o el descanso.

    Prevención para los problemas del corazón

     

    El Samsung Galaxy Watch8 también ha incorporado un electrocardiograma (ECG) mejorado capaz de identificar con mucha precisión los conocidos como latidos ectópicos, los que no suelen estar relacionados con ningún síntoma visible.

    Aunque el fabricante avisa de que ningún método sustituye la visita a un profesional, el reloj sí puede ayudar a prevenir diferentes condiciones, como el riesgo de infarto o la insuficiencia cardíaca, al conocer en detalle los resultados del ECG.

    En definitiva, este reloj de Samsung es uno de los más completos del mercado en sensores y puede ser de gran ayuda a la hora de mantener un estilo de vida saludable y comprobar si hay algo que podría llegar a dar problemas en el futuro.

     

  • El Pixel 10 cada vez es más Pro y creo que es el top de la familia porque logra el equilibrio por su precio y versatilidad

    El Pixel 10 cada vez es más Pro y creo que es el top de la familia porque logra el equilibrio por su precio y versatilidad

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    Google se ha marcado una interesante renovación del modelo base de Pixel, al que ha añadido un nuevo sensor para fotografía de larga distancia, más batería y un poco más de brillo, mejorando la experiencia de usuario sin olvidar el diseño que caracteriza a esta familia, Pixel 10.

    Las marcas se han dado cuenta de que tocando algunos de los componentes de los dispositivos, como los materiales, el tamaño de la pantalla o su procesador, pueden ofrecer varias alternativas a los usuarios y atraer incluso a los que no se convencen por alguno de sus detalles. Principalmente, el precio.

    Al igual que Apple, con el modelo estándar, el Plus (que, previsiblemente, dejará de existir), el Pro y el Pro Max, Google juega sus cartas con tres categorías. Cuatro, si llevamos la vista fuera de España, donde también aterrizará el modelo plegable Pixel 10 Pro Fold. Por el momento, aquí tenemos el Pixel 10, el Pixel 10 Pro y el Pixel 10 Pro XL.

    A la vista está que los 3 son prácticamente idénticos, con la excepción del modelo XL, que hace honor a su nombre. Ahora bien, lo interesante está en sus tripas, ya que cambian ligeramente algunas de sus características. No es casualidad que el mayor tenga un precio ligeramente más alto que el Pro. Y no, no lo es solo por su tamaño.

    ¿Merece la pena comprar el Pixel 10? 

    Bajo mi punto de vista, esta vez el modelo base de Pixel ha dejado de ser precisamente eso, la excusa para seguir con la marca o estrenarse con ella sin gastarse los 1.099 euros del formato Pro y los 1.299 euros del Pro XL. 

    Cierto es que lo ha hecho por el teleobjetivo, que lo aproxima más al Pixel 9 Pro que a la versión inmediatamente anterior, Pixel 9, pero también por otros detalles que redondean la propuesta. Por ejemplo, que pesa menos, su pantalla es ligeramente más brillante y la batería te permite estar todo el día despreocupado. 

    También es interesante que, a pesar de estos detalles, el modelo base, con 128 GB de almacenamiento interno, se venda por 899 euros, como la anterior generación, a pesar de ser objetivamente mejor. Y se añade otra posibilidad, la de tener más almacenamiento, hasta 256 GB, por 999 euros.

    Pixel 10, análisis y opinión:

    Características del Pixel 10

     

    Diseño y pantalla: más de lo mismo, pero ¡qué bueno es!

     

    Durante unos días he llevado en el bolso dos teléfonos completamente diferentes, pero que comparten una característica que con la que, en mi opinión, ganan en atractivo: su tamaño. Y es que, por mucho que hayan evolucionado los smartphones en materia de inteligencia artificial, rendimiento o batería, para mí lo importante es que sean pequeños.

    Lo cierto es que apenas hay unos milímetros de diferencia entre mi móvil personal y éste, así que en más de una ocasión he cogido uno creyendo que se trataba del otro y viceversa, debido a que si en hechuras son prácticamente iguales, también lo son al tacto, con matices.

    En este caso, me encuentro ante un dispositivo de aluminio con un peso de 204 gramos y un grosor de 8,66 milímetros que atrapa las huellas como si se le fuera la vida en ello. Es de vidrio pulido, brillante, precioso y sobradamente resistente, pero sigo sin entender cómo Pixel lo prefiere frente al acabado mate que sí viene en los modelos más avanzados.

    Los bordes, redondeados y brillantes, sí lo tienen, así que ni el polvo ni las marcas de los dedos van a recaer en esta zona ni tampoco en el módulo de cámara, sobresaliente y prácticamente idéntico al de la anterior generación, sobre todo al Pixel 9 Pro. Tanto es así que pones uno al lado del otro y apenas notarás la diferencia, aunque el formato de sus cámaras cambia un poco.

     

    En este caso, lo bueno es que tiene forma de píldora y se coloca en horizontal, ocupando casi el ancho de la trasera, de manera que sobre una superficie plana tiene más estabilidad y no se mueve tanto como el Samsung Galaxy Fold 7 o el ZTE Nubia Focus 2, que son un poco insufribles en este sentido.

    De no ser porque el color azul índigo que me ha tocado probar se estrena con esta nueva familia, que también lo vende en blanco glaciar, verde lima y gris obsidiana, apenas habría notado la diferencia entre uno y otro a simple vista. 

    En eso Google no se ha comido mucho la cabeza, todo hay que decirlo: todo es idéntico a la anterior familia, incluidos los botones, a la derecha, con el mismo grosor y la misma disposición, aunque me ha gustado un detalle relacionado con la simetría que, a priori, pasa desapercibido: esta vez, ha incluido una ranura para el micrófono y otra para el altavoz en la parte inferior.

    La pantalla también es del mismo tamaño, OLED de 6,3 pulgadas, que tiene una resolución de 2.424 x 1.080 píxeles y una tasa de refresco adaptativa, que se mueve entre los 60 y los 120 Hz y, aunque le pone en desventaja frente a los modelos Pro y Pro XL (que alcanzan una frecuencia de hasta 1 Hz), como se suele decir, va a responder a lo que le eches. 

    Los marcos, para mi gusto, siguen siendo demasiado gruesos y es inevitable fijar los ojos en ellos (además de en el que rodea el objetivo frontal, que podría ser algo más sutil), debido a que su pantalla es súper brillante, que se amplía ligeramente, de los 2.700 de pico de brillo máximo a los 3.000 nits. 

    ¿Qué resultado tiene esto? No vas a tener que preocuparte de ver bien el panel cuando haya mucha exposición solar, una mejora que se agradece especialmente ahora, que he estado probando este dispositivo al cierre del verano. No escora a la alta gama, que sí alcanza valores más altos, pero tampoco lo pretende.

    No está de más destacar en este apartado lo bien que trabaja Google la colocación de la huella dactilar. Es uno de los factores biométricos que más se utilizan y lo suyo es que piense bien dónde colocarla y, en efecto, lo hace, unos centímetros por encima del borde inferior, lo que facilita el desbloqueo sin tener que adoptar gestos raros. 

    De cara a la conectividad, comentar que se estrena con soporte para WiFi 6e (frente a las otras dos versiones de esta generación, que vienen con WiFi 7) y también con Bluetooth 6.0, así como eSIM, pero solo con espacio para una tarjeta SIM, colocada esta vez en la parte superior izquierda del terminal.

    Rendimiento: superas el día sin el cargador, pero no se nota mucho su progreso

     

    El Pixel 10 viene con 12 GB de memoria RAM y doble configuración de almacenamiento interno, de 128 y 256 GB. Esto segundo es nuevo, ya que el Pixel 9 solo tenía 128 GB de almacenamiento, algo que tiene que ver con lo que pesan las fotografías que se hacen con estos dispositivos.

    Sí, tenemos muy buena calidad en este apartado, como veremos a continuación; pero esos 128 GB se quedaban algo cortos y era necesario echar mano de un plan de pago de Google Fotos o bien borrarlas del dispositivo. Esta ampliación evitará ambas alternativas si se quieren almacenar de manera local.

    Su chip de desarrollo propio, Tensor G5, también le otorga la fluidez necesaria para tarea habituales, aunque los resultados de algunos de sus benchmarks me dicen que no va a estar a la altura de quien quiera apretarle un poco más, para videojuegos o para otras actividades que exijan mucha potencia. 

    Esto me ha pasado principalmente con AnTuTu, cuyos resultados se quedan un poco bajos en comparación con versiones de Pixel anteriores. Por eso, creo que no es buen síntoma que Google ni siquiera se supere a sí misma en este apartado, a pesar de que en la presentación aseguró traer sus chips más potentes.

    Pixel 10 Pixel 9 Pixel 9 Pro iPhone 16e
    Procesador | RAM Google Tensor G5 | 12 GB Google Tensor G4 | 12 GB Google Tensor G4 | 16 GB Apple A18 | 8 GB
    Geekbench 6 Single 2.260 puntos 1.684 puntos 1.374 puntos 3.360 puntos
    Geekbench 6 Multi 5.688 puntos 4.539 puntos 3.838 puntos 8.181 puntos
    AnTuTu 1.019.267 puntos 1.198.953 puntos 1.114.704 puntos 1.416.564 puntos
    3D Mark Wild Life Extreme N.D. 2.579 puntos | 15,45 fps 2.506 puntos | 15,01 fps 2.729 puntos | 16,3 fps

     

    Google, en cambio, sí parece haber mejorado la calidad de su batería y no es algo exclusivo del Pixel 10 Pro XL, sino que también lleva a su modelo base. La marca dice que con un cargador de 30W o superior, alcanza el 55% de autonomía en media hora. Algo no me cuadra, porque, según mis pruebas, con un cargador de 67 W llega casi al 70% si lo tengo enchufado durante una hora.

    De todos modos, si lo que interesa es lo que dura y no tanto lo que tarda en cargar, se cumplen las expectativas con una batería que pasa de los 4.700 mAh de la anterior generación a 4.970 mAh. En cifra no parece demasiado, estoy de acuerdo, pero sí que demuestra que puede terminar el día con un 30% si se le ha dado un uso de unas 5 horas diarias.

    También hubiera sido una buena oportunidad para probar la gran novedad de la familia en lo que se refiere a la carga, el conocido como Pixelsnap, una suerte de MagSafe también con soporte para Qi2 con el que Google ha logrado ponerse al nivel de Apple para la carga inalámbrica. Pero, si lo habitual es que el cargador no venga en la caja, no podíamos esperar que sí lo hiciera este nuevo instrumento.

    Esta generación de Pixel también es la primera que estrena el sistema operativo Android 16, en el que se basa Material 3 Expressive, que propone menús demasiado homogéneos para mi gusto (¡todos los iconos me parecen iguales, con los mismos colores, la misma fachada!), pero que, a diferencia de muchos otros, no tiene nada de bloatware.

    Otro detalle a comentar es su formato de búsqueda. Puede ser que esté acostumbrada a la más sencilla pero, para mi gusto, la más interesante, que es la de la lupa para buscar aplicaciones en el dispositivo y el buscador para hacer otras consultas. Que Google unifique todo no me encanta, pero no es exclusivo de ella, ya que me sucedió lo mismo con el Motorola Edge 60.

    Cámaras con un teleobjetivo que le da personalidad (y se la quita al Pro)

     

    La principal novedad del modelo base de la serie es que viene con una configuración de triple cámara, ya que hasta ahora se fabricaba con dos cámaras, la principal y el gran angular. Si bien es cierto que estas dos reducen sus megapíxeles, con una lente principal de 48 megapíxeles en lugar de los 50 del Pixel 9, apenas hay grandes diferencias si se comparan, hasta que se utiliza el teleobjetivo.

    Y este es un aspecto en el que la compañía ha insistido mucho, la incorporación del teleobjetivo en todos los modelos de la familia, lo que hace que sea muy difícil diferencial éste del Pixel 10 Pro. O dicho de otro modo, adquiere una personalidad que le roba a su hermano mayor.

    El Pixel 10 cuenta con la siguiente configuración de cámaras:

    • Principal de 48 MP, con enfoque amcro, valor de apertura de f/1.7 y sistema de estabilización (OIS).
    • Ultra gran angular Quad PD de 13 MP, con valor de apertura de f/2.2 y campo de visión de 120º.
    • Telefoto de 10,8 MP, con valor de apertura f/3.1, zoom óptico de cinco aumentos (5x) y OIS.

    La cámara de los Pixel es una de las mejores de Android y la recomendaría a cualquiera que quisiera iniciarse en la fotografía con smartphone, no solo por los resultados, sino por los valores que vienen predeterminados y las indicaciones que muestra el propio móvil una vez se abre la aplicación de cámara.

    Así, te dice cómo hacer la foto (y prepara instrucciones para hacerlo paso a paso según lo que se quiera fotografiar y la luz de la que se dispone en ese momento), el ángulo idóneo, si debes alejarte o acercarte para obtener la mejor toma… En definitiva, es como tener a tu lado a un profesor de fotografía y, lo mejor, es totalmente opcional.

     

    También lo haría por todas las características de edición que incorpora y la forma en que presenta las opciones de cámara, tanto para fotografía como para vídeo, ya que abandona el habitual cajón de sastre de Android para ir cambiando una a una en la misma interfaz.

    Lo primero que hice con este móvil fue probar su teleobjetivo y aquí he descubierto que es más estable y definida la imagen que proporciona cuando la luz del entorno es natural que cuando es artificial, ya que en estos casos siento que hay más ruido.

    Con el modo retrato me he dado un disgusto, pero solo en el momento de hacer la fotografía, ya que por un momento, el difuminado se ha comido una parte de mi pelo que se distinguía claramente que formaba parte de lo que debía retratar. 

     

    Ahora bien, ha sido capturar la imagen y el resultado ha mejorado mucho, respetando todo aquello que borró en un principio. Algo de pelo sí que ha eliminado, pero lo ha hecho de manera tan natural que ha pasado desapercibido, lo que evidencia que tiene un procesamiento de imagen sobresaliente.

    Como es habitual, el modo retrato suaviza el color de la piel, hace que sea más homogéneo y me da la sensación de que afina más el rostro, pero mantiene lo que debería (ojeras, mancha y otras imperfecciones), a no ser que queramos eliminarlo de nuestra foto, que, para eso, Google ya cuenta con las herramientas adecuadas para ello.

    El objetivo gran angular, de 13 megapíxeles, que tiene un rango de visión de 120º, recoge todo lo que desees fotografiar sin que tengas que colocarte en un lugar imposible para registrar la mejor captura y que ofrece una interesante sensación de amplitud del escenario.

     

    Por ejemplo, si quieres hacer una foto de una habitación pequeña, vas a recoger buena parte del suelo y lo que tengas delante sentada en la silla, sin tener que levantarte o alejarte para ampliar el ángulo. Todo ello, además, respetando muy bien los colores y sin redondear demasiado las esquinas de la fotografía.

    El Modo noche no es precisamente lo mejor de este móvil, pero no porque la fotografía sea mala, sino porque apenas se diferencia lo que Google denomina visión nocturna del normal, así que no tiene mucho sentido que la marca lo siga incluyendo en su menú de opciones de cámara, bajo mi punto de vista.

    El vídeo, en cambio, no me ha entusiasmado demasiado en exteriores. He notado muchos tembleques y en ocasiones ha distorsionado demasiado la imagen sin ningún motivo aparente, como cambios bruscos de luz o de aumento. 

     

    Esto me ha pasado sobre todo a la hora de reducir el zoom. Es lógico que, de primeras, pasar de un 11x al modo normal le vuelva un poco loco al móvil, pero no tanto cuando lo he dejado en un 7x, cuando sí ha sabido respetar mejor la resolución. 

    En cualquier caso, no he encontrado grandes diferencias cuando he pasado de la lente principal al teleobjetivo. Esto sobre todo, en interiores, donde me da la sensación de que ha sabido respetar mejor los colores y los cambios de temperatura de la luz. Además de que no ha tardado nada en enfocar a contraluz.

     

  • Expertos ya hablan de la IA como si fuese una nueva religión: «Es como si pensaran que están creando a Dios»

    Expertos ya hablan de la IA como si fuese una nueva religión: «Es como si pensaran que están creando a Dios»

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    Resulta obvio que la inteligencia artificial no es una tecnología más. Solo hace falta echar un vistazo a todo lo que expertos dicen de ella: que permitirá colonizar el espacio, marcará un antes o un después en la medicina o convertirá a la gente en genios. Discursos que, desde hace ya un tiempo, empiezan a sonar en ocasiones incluso relativamente proféticos, religiosos. 

    Porque a día de hoy, y esto es una certeza, nadie sabe a ciencia cierta hasta dónde podrá llegar la IA. O lo que es lo mismo, lo que muchos auguran sobre ella tiene más que ver con creer que con el pensar. Gente como Sam Altman o Geoffrey Hinton ya se han referido a ella en estor términos. Eso sí, lo han hecho con connotaciones muy diferentes: tanto divinas como apocalípticas. 

    La IA, ¿una religión para la era digital?

    Desde hace tiempo no son pocos quienes ven que la ciencia, así en general, es prácticamente una religión. Incluso para ser más precisos, señalan que ha sustituido a las religiones tradicionales, al menos en buena parte de Occidente. Curiosamente, la popularidad de ChatGPT y otras herramientas de inteligencia artificial va por el mismo camino, según algunos expertos y medios especializados

    ¿En qué se basan para sostenerlo? Pues, más allá de las promesas incluso de inmortalidad que algunos vinculan con la IA (¿qué puede haber más religioso que la promesa de inmortalidad?), están las propias palabras. Todo el mundo opina sobre la inteligencia artificial, es cierto, pero algunos van más allá e incluso empiezan a querer compararla con «algo superior».

    El caso más mediático es el de Sam Altman. Aunque el CEO de OpenAI dice muchas cosas, y todo el tiempo, ha llegado a venirse arriba hasta tal punto como para describir sus creaciones como una «inteligencia mágica en el cielo». Lo ha hecho para prever que las máquinas superarán la comprensión humana convencional. Es decir, que serán algo de carácter sobrehumano. 

    Otros casos han sido incluso más sorprendentes. El ejemplo más conocido es Way of the Future (WOTF), fundado por Anthony Levandowski en 2017. Esta organización buscaba desarrollar y promover la realización de una deidad basada en la inteligencia artificial, nada más y nada menos. Aunque el movimiento fue disuelto, algunos han seguido también sus pasos. 

    La inteligencia artificial como símbolo del Anticristo

    Lo cierto es que no todas las analogías bíblicas relacionadas con la inteligencia artificial han sido siempre tan positivas (si es que se pueden denominar así, claro). Geoffrey Hinton, conocido como el «padre de la IA», ha advertido que la inteligencia artificial tiene un poder comparable al de un dios. 

    Tras su salida de Google, de hecho, Hinton ha repetido que sin regulaciones adecuadas, la IA podría convertirse en un riesgo existencial para la humanidad, usando expresiones que evocan lo divino y lo apocalíptico. Incluso Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir, ha argumentado que la IA podría ayudar a traer al Anticristo, insistiendo en la idea de la tecnología casi como forma de fe. 

     

  • Inquietante estudio sobre la IA: así reacciona tu cerebro si dejas que ChatGPT piense por ti

    Inquietante estudio sobre la IA: así reacciona tu cerebro si dejas que ChatGPT piense por ti

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    Cada vez son más las voces que se posicionan sobre la inteligencia artificial. La mayoría de expertos suelen coincidir en los beneficios que tiene emplear herramientas como ChatGPT, por mucho que también alerten sobre una más que probable pérdida de empleos. Sin embargo, hay otro asunto que preocupa, de manera generalizada, a los especialistas: las repercusiones a largo plazo. 

    No es la primera vez que alguien da la voz de alarma y augura que depender en exceso de la IA puede tener consecuencias en el propio cerebro humano. Algo así como que este termine por adormecerse a lo largo del tiempo. De hecho, también se habla de que el espíritu crítico será fundamental en los tiempos de ChatGPT. Un estudio parece corroborarlo, y las reacciones no se han hecho esperar.

    Abusar de la IA, algo perjudicial para el cerebro

    A estas alturas, nadie duda que el cerebro es como un músculo: cuanto más lo ejercitas, más fuerte se vuelve. Prueba de ello es la propia percepción del paso del tiempo: si entras en rutina, este órgano se «acomoda» y todo parece acontece más deprisa que si lo enfrentas a nuevos desafíos diarios. Desde el punto de vista de la IA, algo similar parece suceder con el empleo de ChatGPT.

    Sobre todo, cuando su utilización se convierte en costumbre. Según el propio MIT norteamericano, es algo que se pudo apreciar en estudiantes. Como señalan diferentes medios internacionales, aquellos jóvenes que se ayudaron de ChatGPT para llevar a cabo sus tareas académicas más comunes experimentaron una caída en la actividad cerebral de entre el 45 y el 55%. 

    La investigación, que no ha tardado en dar la vuelta al mundo, también ofrece otro dato cuanto menos preocupante. El 83,3% de las personas que tiraron de ChatGPT para redactar textos, no eran capaces luego de recordar absolutamente nada sobre los mismos. Algo que los expertos no dejan de repetir: la IA puede, simplemente «apagar» el cerebro, debilitarlo poco a poco. 

    Parece demostrado, sobre todo, que ChatGPT, aunque útil en según qué usos, es un enemigo declarado de dos actividades imprescindibles del cerebro: la memoria y la creatividad. Por no hablar de otra amenaza: terminar por crear una gran dependencia en torno a esta herramienta. Algo que, curiosamente, no sucede (o sucedía) con otras alternativas tecnológicas ya más clásicas. 

    Google, la alternativa «cerebral» a ChatGPT

    A raíz de las conclusiones llevadas a cabo por el MIT, mucha gente ha podido preguntarse: bueno, ¿no se trata de eso, de que la tecnología nos haga la vida más cómoda? O dicho de otra forma: ¿no ha podido suceder siempre así, desde un punto de vista cognitivo? En realidad, son los propios expertos quienes han respondido, y tienen claro que no. 

    Un ejemplo claro: Google. Aunque el buscador convencional puede usarse de forma similar a ChatGPT, los estudios llevados a cabo demuestran que con él la actividad cerebral se mantiene más alta. Su explicación es sencilla: aunque práctico, requiere seleccionar, buscar, filtrar… Es decir, esfuerzos que la IA, incluso a día de hoy, ya deja en un segundo plano opcional. 

     

  • China desarrolla el primer 6G global: «Hasta 5.000 veces más rápido, podría llevar por fin la ultra banda ancha a cualquier rincón del planeta»

    China desarrolla el primer 6G global: «Hasta 5.000 veces más rápido, podría llevar por fin la ultra banda ancha a cualquier rincón del planeta»

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    China sigue a años luz de Europa en conectividad. Mientras que algunos países como España, incluso Estados Unidos, siguen adaptando su infraestructura y dispositivos al 5G, el gigante asiático sueña con alcanzar el 6G muy pronto.

    El 4G sigue siendo un estándar muy extendido en Europa, que ha empezado a quedarse atrás en la carrera por dominar en 5G. La sexta generación con la que sueña Japón con prototipos podría estar más cerca de la mano de China con el primer chip 6G universal.

    Chip 6G capaz de comunicarse en todas las frecuencias

    La Universidad de Pekín y la City University de Hong Kong ha diseñado el procesador más versátil hasta el momento. El chip alcanza velocidades de más de 100 gigabits por segundo en toda la banda inalámbrica, desde 0,5 GHz hasta 115 GHz.

    El chip 6G es tan potente que podría compartir una película en 8K de 50 GB en apenas unos segundos. Este podría ser un enorme avance en educación, medicina y entretenimiento, incluso se podrían beneficiar las zonas rurales donde la conectividad apenas ronda los 20 megabits por segundo. 

    “La demanda de dispositivos conectados crece rápidamente y las redes de nueva generación deben aprovechar las ventajas de todas las bandas”, según ha explicado el profesor Wang Xingjun. La clave de este primer chip 6G está en una fusión “fotonico-electrónica”:

    El chip en el que trabaja China convierte las señales de radio en impulsos ópticos para aprovechar el ancho de banda de la luz. El dispositivo puede cambiar entre distintas frecuencias, desde un microondas hasta terahercios.

     

    Conexión estable y libre de interferencias con la red 6G

    China podría estar más cerca de conseguir un internet estable sin cortes en la conexión. “Nuestro sistema puede generar rápidamente señales en cualquier frecuencia entre 0,5 y 115 GHz”, según ha comentado uno de los autores del estudio al medio local South China Morning Post

    El sistema permite cambiar de canal en tan solo 180 microsegundos, cientos de veces más rápido que el parpadeo del ojo humano. La calidad de conexión no se reduce cuando se conectan una multitud de dispositivos en conciertos o estadios, la señal se mantiene intacta con miles de personas en un mismo espacio. 

    El chip apenas mide 11 x 1,7 milímetros, pero incluye una función de navegación por frecuencia que evita las bandas saturadas y se adapta en tiempo real a las interferencias. Es tan pequeño que se puede instalar en móviles, dispositivos IoT, drones de corta autonomía y equipos industriales.

    Un solo chip puede sustituir lo que antes requería múltiples dispositivos separados, los creadores empiezan a referirse a este invento como el “chip 6G universal”. Este pequeño aparato permitirá crear las redes inteligentes “nativas de IA”. 

    Estas redes se podrán configurar con algoritmos que se adaptarán a las condiciones cambiantes del entorno electromagnético. ¿El siguiente paso? China espera producir este chip 6G en masa en móviles, routers, coches autónomos y sensores industriales, pero primero debe convencer a los fabricantes de tecnología y conseguir que su fabricación sea lo suficientemente eficiente.

     

  • La IA de Meta despierta las alarmas de los expertos y tienen clara la solución: «Limitar su aplicación en contextos especialmente sensibles»

    La IA de Meta despierta las alarmas de los expertos y tienen clara la solución: «Limitar su aplicación en contextos especialmente sensibles»

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    Meta ha encontrado a la gallina de los huevos de oro en la inteligencia artificial, aunque los expertos en seguridad advierten del gran peligro que conlleva esto para la privacidad de los usuarios.

    Según compartió Bloomberg, las acciones de la compañía liderada por Mark Zuckerberg aumentaron su valor notablemente tras el anuncio de Meta de una inversión de 72.000 millones de dólares en este terreno a lo largo del año.

    A esto hay que añadir que el propio Zuckerberg está reuniendo a un equipo puntero del sector de la IA, lo que ha incrementado también la confianza de los inversores, culminando este proceso a mitad del verano.

    No obstante, en el mundo de los mortales y lejos de las cifras multimillonarias de inversiones, expertos en seguridad de CheckPoint Software han avisado de que, entre los riesgos de impulsar la IA, podría aparecer el de poner en peligro la privacidad de los usuarios.

    «Meta no solo está desarrollando modelos de texto o asistentes virtuales; está creando experiencias inmersivas mediante IA generativa, avatares inteligentes y contenidos automatizados que pueden alterar la percepción del usuario y poner en riesgo su privacidad», comenta Rafael López, ingeniero de seguridad especializado en protección de correo electrónico de Check Point Software.

    Uno de los grandes peligros, alerta el experto en seguridad, es que los modelos de Meta son entrenados mediante los datos obtenidos de aplicaciones tan habituales como Instagram, Facebook, WhatsApp o, directamente, con las gafas inteligentes Ray-Ban.

    Los riesgos que implica la IA de Meta

    El asistente de Meta AI se está desplegando paulatinamente en todas las aplicaciones de la compañía, algo que no ha convencido a los usuarios, debido a que se ha implementado de forma automática, y sin posibilidad de configurar su utilización.

    En una entrevista con el medio ActuIA, Adrianus Warmenhoven, experto en ciberseguridad de NordVPN, avisó de que esta decisión se convertía en una «adopción forzada» que cuestionaba la transparencia de Meta.

    «El uso de Meta desde su diseño plantea preocupaciones sobre la ética del despliegue de la IA», comentó el experto en la entrevista. «Al integrar la IA en las interacciones regulares de las aplicaciones sin indicios visuales claros ni advertencias, los usuarios pueden participar en interacciones que no habían previsto, a menudo sin darse cuenta».

     

    Check Point Software ha identificado, de la misma forma, varios riesgos en este sentido, como la recopilación masiva de datos sin consentimiento explícito, especialmente en aplicaciones móviles en las que las configuraciones predeterminadas ceden información por omisión.

    Aunque quizá el más grave es la correlación de datos entre múltiples plataformas –WhatsApp, Instagram o Facebook, por ejemplo–, ya que esto agrava considerablemente el impacto de una posible filtración de datos sensibles, como ubicación, patrones de uso, voz, rostro e incluso emociones.

    Precisamente, NordVPN identificó a WhatsApp y Facebook como las más severas en lo relacionado con la protección de la privacidad, ya que no permiten rechazar expresamente las herramientas de IA, a la par que recolectan de forma pasiva datos conductuales y se integran en la interfaz.

    Una realidad que parece no cuadrar mucho con la legislación europea, como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), cuyo corpus señala que las compañías están obligadas a pedir un consentimiento explícito de los usuarios antes de recopilar o utilizar sus datos personales.

    Auditorías, transparencia y limitación de la IA

    Para el experto de Check Point Software, la solución es clara: «No basta con desplegar la IA: hay que auditar su funcionamiento, asegurar la transparencia con los usuarios y limitar su aplicación en contextos especialmente sensibles, como la atención médica o psicológica».

    Ahora bien, existen bastantes diferencias entre opiniones, a pesar de que el EU Artificial Intelligence ACT, o Reglamento de la IA para Europa, entrará en vigor el próximo 2 de agosto de 2026. En su artículo 113, establece los parámetros de una IA transparente.

    En este, se puede leer claramente que las personas físicas afectadas –los usuarios– tendrán que ser informadas si están interactuando con un sistema de IA, «salvo que ello resulte obvio desde el punto de vista de una persona física razonablemente bien informada, observadora y perspicaz».

    A ello se añaden las etiquetas obligatorias para los implantadores de un sistema de IA sobre contenido generado mediante esta tecnología en audio, imagen o vídeo, a lo que suma un apartado concreto sobre el texto generado mediante IA.

    A pesar de que Meta tendrá que cumplir con este reglamento, la compañía de Zuckerberg ya anunció públicamente que no apoyaría el Código de Buenas Prácticas para los modelos de IA de propósito general –GPAI, por sus siglas en inglés–, elaborado por la Comisión Europea.

    Un código que, cabe subrayar, podría ofrecer transparencia al uso que Meta hace de su IA, ya que no solo implica una imagen generada con IA que pueda ser sutil en plataformas como Facebook, sino también comentarios en publicaciones redactados por bots para manipular la opinión pública.

    Desde Check Point Software, son bastante claros al respecto para proteger a usuarios y compañías: adoptar soluciones avanzadas de detección de amenazas basadas en IA, impulsar la concienciación y establecer marcos éticos sólido para su desarrollo y aplicación.

     

  • He probado los JBL Tour One M3 y que se prepare Sony porque estos auriculares vienen pisando fuerte

    He probado los JBL Tour One M3 y que se prepare Sony porque estos auriculares vienen pisando fuerte

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    Los auriculares inalámbricos de diadema están de moda. Seguro que los ves cada vez más por la calle. Y es que ese plus de comodidad y sonido que aportan empieza a expandirse como un virus en los usuarios a los que les gusta disfrutar de buena música o videojuegos y series. Prepárate porque JBL este año viene pisando fuerte

    No cabe duda de que en el mercado actual hay muchas opciones que prometen maravillas, pero pocas llegan a ofrecer todo lo que necesitas como es la comodidad, sonido potente, tecnología top y esa magia que te hace olvidarte de que los llevas puestos. Lo cierto es que tras haber probado los JBL Tour One M3 no me han decepcionado en nada.

    Y sí, claro, en este rango siempre aparecen nombres como Sony WH-1000XM6, Bose QuietComfort Ultra, Dyson OnTrac o Sonos Ace, aunque estos dos últimos se suben bastante de precio.

    Todos son increíbles, pero ninguno juega con esa baza del Smart TX, que te permite conectarte a prácticamente cualquier cosa, desde tu tele vieja con jack hasta el sistema de entretenimiento de un avión… y todo sin perder calidad ni tener latencia molesta. En eso JBL ha sabido ir por un camino diferente.

    ¿Merecen la pena los JBL Tour One M3? Después de usarlos durante semanas, tengo claro que son unos auriculares para quienes buscan un extra bien premium sin entrar en gamas ultra caras. Ofrecen un sonido potente que va a dejar conforme tanto a melómanos como a los que simplemente quieren algo que 100% va a durarles años sin quedarse obsoletos.

    Eso sí, el precio ronda los 350 euros sin el transmisor, y unos 400 con él, que no es barato, pero la calidad en todos sus aspectos que ofrecen justifican la inversión si priorizas estas características.

    Características de los JBL One Tour M3

     

    Diseño y batería: comodidad premium que aguanta lo que le eches

     

    De entrada, los JBL Tour One M3 ya sorprenden con su diseño ergonómico y materiales especialmente cuidados que hacen que llevarlos puestos durante horas sea un gusto, no una tortura

    Pesan 287 gramos, lo que no es lo más liviano del mundo, pero te prometo que la distribución del peso y sus almohadillas ultrasuaves— aunque tengo dudas de cuánto durarán sin pelarse— se traducen en pura comodidad, aunque cuidado con los sudores del verano. Si bien es cierto que se trata de materiales premium como el cuero sintético, los meses de julio y agosto han sido un poco incómodos si los llevaba durante largas horas.

     

    Por otro lado, la diadema es ajustable y está muy bien acolchada por dentro, por lo que también ten por seguro que no te va a apretar y, al menos a mí, tampoco me ha generado puntos de presión. 

    Además, el diseño cerrado que tienen la verdad es que ayuda a aislar el ruido de fondo desde el momento en el que te los pones, antes incluso de encender la cancelación activa, y eso se nota mucho en determinados ambientes.

     

    A modo de resumen, el diseño está muy bien pensado para quien busca algo elegante pero sin querer llamar mucho la atención. No son unos auriculares chillones, ni con logos gigantes o colores demasiado estridentes. La mezcla de cuero con detalles metálicos les da un aire muy cuidado, con clase, y que hace que se vean robustos y duraderos, sin parecer pesados o toscos.

    Otro de los grandes puntos a destacar y que tantos usuarios quieren conocer es el tema de la batería. Con hasta 40 horas de autonomía real usando la cancelación activa, casi puedes olvidarte de recargar. En mi experiencia, que los he ido usando en determinados momentos del día y he pasado un máximo de tres horas con ellos puestos, realmente me ha fascinado su aguante. 

     

    Sin problema alguno ten por seguro que van a aguantar una semana entera si, como yo, los usas de forma intermitente. Pero lo mejor de todo está en la carga. En unos pocos minutos conseguirás bastantes horas de reproducción, perfecto para los más olvidadizos antes de salir de casa.

    En cuanto a los controles táctiles, que a veces pasan desapercibidos, son un absoluto 10 que huye de los botones que debes mantener pulsados y funciona con simples clics como si de un interruptor se tratase. Además, viene acompañado de una voz, que puedes poner en el idioma que quieras, que te asegura si están encendidos, apagados o emparejados.

    Sonido y conectividad: la magia del Smart TX y un audio que engancha

     

    Aquí llegamos a la estrella de este dispositivo: el transmisor Smart TX. JBL ha querido innovar al crear este dispositivo inalámbrico que no está integrado en los auriculares y que incrementa el precio final del producto unos 50 euros, pero que es un complemento muy interesante para los Tour One M3. 

    Este pequeño transmisor, que puedes conectar a cualquier dispositivo con entrada USB-C o jack de 3,5 mm —desde un televisor sin Bluetooth, el sistema de entretenimiento de un avión, tu consola ya algo antigua hasta equipos más modernos— transmite el sonido de forma inalámbrica a los auriculares con una estabilidad y latencia mínima muy buenos.

     

    ¿Lo mejor? No dependes de que tu fuente de audio tenga Bluetooth o que el emparejamiento sea complicado, ni tienes que andar reconectando auriculares a cada dispositivo. 

    Además, el Smart TX tiene su propia pantalla táctil que te permite controlar volumen, ecualización, modos de cancelación de ruido y hasta compartir audio al momento gracias a la integración de la tecnología Auracast, que permite a varios auriculares compatibles escuchar juntos la misma fuente sin cables.

     

    Es un plus que se presenta como una opción que ya queda para ti si quieres o no comprarlo. En mi opinión, es cierto que prefiero prescindir de este pequeño dispositivo y no le he encontrado demasiado uso en mi día a día. 

    Dejando el Smart TX  a un lado, y en cuanto a calidad de sonido de los auriculares, los Tour One M3 no decepcionan: equipados con drivers dinámicos de 40 mm, cuentan con un audio potente donde los graves están muy presentes, pero bien controlados, los medios son claros y los agudos perfectos. No se le puede pedir más si eres algo sibarita del sonido. 

     

    Pero hay más, porque el sistema de cancelación de ruido activa True Adaptive Noise Cancelling 2.0 es otro de sus puntos fuertes. Mediante 8 micrófonos y algoritmos inteligentes, se adapta a donde estés para aislarte de ruidos, ya sea en la calle, oficina o avión, mientras que modos como Ambient Aware y TalkThru te dejan elegir si quieres seguir atento al exterior cuando tú lo consideres necesario.

    Por último, también cuentan con Bluetooth 5.3 y soporte para códecs SBC, AAC, LC3 y LDAC, y, un detalle importante: el transmisor Smart TX usa el códec LC3, un estándar más eficiente energéticamente pero de menor calidad de audio comparado con LDAC que sí soportan los auriculares en conexión Bluetooth tradicional. 

    Esto significa que, aunque se pierde algo de calidad cuando se usa el transmisor, esta desventaja no afecta para usos normales como escuchar películas en vuelos, películas en Netflix o juegos en Play Station, donde la latencia y estabilidad importan más.

     

  • Trucos de expertos: códigos secretos para Android y iPhone que debes probar en tu móvil

    Trucos de expertos: códigos secretos para Android y iPhone que debes probar en tu móvil

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    Tu móvil tiene ciertas funciones que no verás en los menús habituales, están ocultos, y solo se activan con una serie de códigos secretos. Con ellos puedes hacer cosas tan sencillas como consultar tu saldo o tan delicadas como borrar todo el dispositivo de golpe. 

    Existen tanto en Android como iOS, aunque no todos son universales, y cada sistema tiene los suyos. Son accesos usados durante años por técnicos y desarrolladores, pero que también tienen su utilidad en el día a día si sabes cuáles marcar.

    Qué son los códigos secretos y cómo funcionan

    Se trata de combinaciones que incluyen símbolos como * o # y que se introducen directamente en el teclado del teléfono, igual que si fueras a realizar una llamada. Algunos están vinculados al operador de red, lo que significa que cambian según tu compañía, mientras que otros forman parte del propio sistema, ya sea Android o iOS.

    En la práctica actúan como atajos, donde en lugar de entrar en ajustes o navegar por menús basta con marcar el código y el móvil te muestra la información en pantalla o activa la función correspondiente. Por eso se han mantenido vigentes, ya que ahorran tiempo, permiten comprobar configuraciones de un vistazo y, en algunos casos, ofrecen datos que no verías de otra forma.

    Hay códigos pensados para el usuario común, perfectos si quieres tener el control sin depender de la aplicación de tu operador. Puedes marcar una combinación rápida y ver en segundos cuánto saldo te queda, cuántos datos has gastado o si tienes activa la llamada en espera

    También existen los que te permiten gestionar el desvío de llamadas, activándolo hacia otro número o simplemente comprobando si lo tienes configurado.

    Otro grupo práctico son los que sirven para pagar facturas directamente desde el marcador, sin necesidad de acceder a apps de la compañía o webs externas. Son especialmente útiles si viajas, si usas varios teléfonos o si prefieres soluciones directas sin intermediarios.

    Más allá de lo práctico, están los que abren paneles diseñados para técnicos. En el iPhone, el más conocido es el Field Test Mode, un modo de prueba que sustituye las barras de cobertura por un valor numérico en dBm, mucho más preciso para medir la intensidad real de la señal

    Los códigos que debes usar con precaución

     

    También muestra las torres cercanas, las bandas de red y otros detalles que solo los ingenieros suelen manejar. En Android, el equivalente es un menú de pruebas que recopila información sobre el estado del teléfono, estadísticas de batería, uso de red 4G y 5G o datos sobre la conexión WiFi. 

    Cabe señalar que no es información imprescindible para el día a día, pero resulta reveladora si te interesa entender cómo funciona tu dispositivo por dentro. Es importante mencionar que no todos los códigos son inocuos, existen algunos que conviene evitar, salvo que sepas exactamente lo que haces. 

    El más peligroso es el que restablece de fábrica un dispositivo Android y borra todos los datos sin mostrar ningún aviso previo. Es útil si quieres vender tu móvil o empezar de cero, pero marcarlo por error puede dejarte sin fotos, contactos ni documentos en segundos.

    También hay combinaciones que modifican configuraciones de red, por lo que siempre es recomendable comprobar en fuentes fiables su función antes de introducirlos. Usarlos a la ligera puede alterar parámetros críticos o desactivar servicios que necesitas en el día a día.

    Lista de códigos secretos

    • *#06#: Muestra el número IMEI del dispositivo. Funciona tanto en iOS como en Android.
    • *3001#12345#*: Activa el Field Test Mode en iPhone, con detalles de señal y redes.
    • *#*#4636#*#*: Abre el menú de pruebas en Android con datos de batería, WiFi y 4G/5G.
    • *#67# y *#21#: Permiten comprobar si tienes configurado el desvío de llamadas (en ambos sistemas, aunque depende del operador).
    • *#43#: Verifica si tienes activada la llamada en espera (iOS y Android).
    • *21[número]#: Activa el desvío de todas las llamadas a otro número (iOS y Android, según operador).
    • #225 o *225#: Consulta el saldo de tu factura en algunos operadores (iOS y Android).
    • #3282 o *3282#: Muestra tu uso de datos móviles (códigos específicos según compañía).
    • #768 o *729: Permite pagar tu factura directamente desde el marcador (en determinados operadores).
    • *5005*25371#: Comprueba si tu iPhone tiene activadas las alertas de prueba de emergencias.
    • *#07#: Accede a la información legal y de seguridad de tu teléfono (iOS y Android).
    • *67 (o *31# fuera de EEUU): Oculta tu número al hacer una llamada. Funciona en ambos sistemas.
    • 511: En Estados Unidos conecta con el servicio de información de tráfico.
    • *2767*3855#: Restaura un Android a su estado de fábrica de forma inmediata (extrema precaución).

    Por qué debes conocer estos códigos secretos de iOS y Android

    Conocerlos es tener acceso a herramientas que pueden ahorrarte tiempo y darte información rápida sin depender de terceros. También es una forma de entender mejor cómo funciona tu teléfono, descubriendo capas que normalmente solo exploran los técnicos.

    Hay un componente de seguridad, que es saber qué hacen estos códigos, evita que alguien los use en tu dispositivo sin tu consentimiento. No se trata de aprenderlos todos, sino de identificar los que de verdad pueden ayudarte en tu uso cotidiano y tener presente cuáles requieren precaución.