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  • El error que millones de usuarios de iPhone cometen cada día y que está matando la batería

    El error que millones de usuarios de iPhone cometen cada día y que está matando la batería

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    Según cómo uses tu teléfono móvil, podrías estar consumiendo más o menos batería, algo que podría marcar la diferencia entre tener que cargar tu dispositivo una o dos veces al día.

    Y en lo que respecta al iPhone, es mucho más importante saber cómo gestionar el tema de la autonomía de la batería, y parece que hay un error común que están cometiendo los usuarios del smartphone de Apple, y que estaría reduciendo significativamente la duración de la batería.

    De hecho, hay una creencia generalizada que dice que cerrar las aplicaciones manualmente ayuda a conservar la energía, y es por ello que miles de usuarios deslizan las aplicaciones hacia arriba para cerrarlas, pensando que así evitan que consuman recursos en segundo plano.

    Sin embargo, la propia Apple desmiente este mito: “Solo debes cerrar una aplicación si no responde”. Añaden que “normalmente no hay ninguna razón para cerrar una aplicación; cerrarla no ahorra batería, por ejemplo”.

     

    Para que lo entendamos, cuando el usuario cambia de aplicación, la anterior pasa a un estado denominado “suspendido”.

    Este modo no está en uso activo, “no permanece abierta ni consume recursos del sistema”, según aclara Apple. Por el contrario, forzar el cierre de una aplicación implica que, al volver a abrirla, la aplicación debe reiniciarse desde cero, gastando más batería.

    Así que, si quieres ahorrar batería de verdad en un iPhone, en lugar de cerrar aplicaciones constantemente, los de Cupertino recomiendan comprobar qué funciones o aplicaciones consumen más energía.

    Por ello, recomiendan que vayamos a Ajustes y después a Batería, y consultemos el estado de uso.

    Si detectas algunas aplicaciones de alto consumo de batería que no son esenciales, es mejor que las borres directamente.

    También puedes desactivar ciertas funciones de cada una de las aplicaciones, como la actualización en segundo plano. 

    Otra medida importante es revisar la salud de la batería, ya que con el tiempo estas baterías de ion litio pierden capacidad.

    Para revisar la salud de la batería, vete a Ajustes, después Batería y finalmente Salud de la batería.

    Desde los de Cupertino indican que, después de unos 500 ciclos de carga, lo normal es que la batería retenga alrededor del 80 % de su capacidad original.

    Así que ya sabes lo que debes hacer para ahorrar batería en tu iPhone.

     

  • EEUU tiene el ejército más poderoso del mundo aunque con un enorme punto débil: los drones

    EEUU tiene el ejército más poderoso del mundo aunque con un enorme punto débil: los drones

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    Estados Unidos presume de tener uno de los ejércitos más poderosos del mundo, y de eso no hay ninguna duda. Sin embargo, es evidente que arrastra una debilidad que se ha vuelto demasiado evidente como lo son los drones

    Mientras Ucrania, Rusia e incluso potencias regionales en Oriente Medio han demostrado que estas aeronaves no tripuladas se han convertido en el arma central de las guerras, el Pentágono sigue avanzando con lentitud. 

    La burocracia interna, así como la prioridad por programas tradicionales, como portaaviones o cazas de última generación, absorben buena parte del presupuesto e impiden que la producción de drones alcance la escala necesaria.

    Los drones, los «IED» del presente

    El general James Mingus, número dos del Ejército estadounidense, lo resumió con una frase contundente: los drones son «los IED de hoy». Y es que hace dos décadas, los artefactos explosivos improvisados pusieron en jaque a las tropas de Washington en Irak y Afganistán. 

    Eran baratos, fáciles de fabricar y minaban la superioridad de la maquinaria militar más avanzada. Hoy la amenaza tiene otra forma, como lo son cuadricópteros que cargan explosivos, drones kamikazes o municiones merodeadoras capaces de alcanzar blindados y artillería con una precisión impensable para un arma de bajo coste.

    La lógica es la misma, un adversario con menos recursos puede compensar su inferioridad recurriendo a tecnología accesible, mientras la gran potencia tarda demasiado en reaccionar. El Pentágono reconoce el problema, pero su respuesta está siendo demasiado lenta.

    Los procesos de compra son lentos, donde buena parte de los componentes de los drones siguen dependiendo de la industria china y las prioridades presupuestarias continúan ligadas a proyectos de gran prestigio, como los cazas F-35 o los misiles Sentinel. 

    Iniciativas como el programa Replicator o la estrategia Military Drone Dominance están en marcha, pero los resultados siguen siendo modestos frente a los millones de drones baratos que China o Rusia fabrica cada año o los que Ucrania lanza a diario en el campo de batalla.

    Ucrania, Rusia y China marcan el ritmo

     

    Ucrania ha convertido a los drones en un multiplicador de fuerza, desde pequeños cuadricópteros FPV armados con granadas hasta enjambres diseñados para golpear blindados o incluso barcos rusos en el mar Negro, la creatividad ha marcado un antes y un después. 

    Rusia, aunque con menos innovación, ha desplegado modelos como el Lancet, capaces de hostigar posiciones defensivas, pero sobre todo debilitar el material bélico enemigo. China, por su parte, juega en otra liga, ya que produce en masa tanto drones civiles como militares, lo que le otorga una ventaja industrial incuestionable. 

    Esa capacidad de fabricar rápido, barato y en grandes cantidades es lo que coloca a Pekín en una posición estratégica frente a cualquier adversario. Frente a este panorama, Estados Unidos sigue actuando a pequeña escala, comprando lotes limitados y sin un plan industrial claro que le permita escalar producción.

    El problema no es la falta de tecnología, puesto que el país norteamericano dispone de modelos avanzados, pero la clave de esta nueva guerra no está en crear el dron más sofisticado, sino en inundar el campo de batalla con enjambres desechables, baratos y efectivos. 

    En este caso, la innovación ya no se mide en potencia bruta, sino en rapidez de adaptación, algo que la guerra Ucrania-Rusia ha demostrado con creces y que EEUU aún no replica. Esto, en el futuro, le costará muy caro, sobre todo en el tema de adaptabilidad.

    Un punto débil en el ejército más poderoso 

    Que Estados Unidos sea la primera potencia militar no está en discusión. Ningún otro país combina la capacidad naval, aérea y tecnológica que despliega su ejército. El problema es que esas herramientas no bastan en una guerra donde un dron de 400 euros puede destruir un blindado de millones. 

    La desventaja no es absoluta, pero sí inquietante, porque el país con el mayor presupuesto militar del mundo se está quedando atrás en el terreno más dinámico de la defensa. El rezago no solo afecta a la capacidad ofensiva, también a la defensiva. 

    Las operaciones en Ucrania han demostrado que los drones pueden esquivar defensas aéreas convencionales y atacar incluso bombarderos estratégicos en tierra. El Pentágono, mientras tanto, sigue gastando la mayor parte de sus recursos en mantener y modernizar portaaviones, cazas y misiles, mientras apenas dedica una fracción mínima a sistemas baratos de defensa antidrón.

    El riesgo es evidente, sin una adaptación rápida, cualquier adversario con capacidad de producir miles de drones baratos, pero con gran poder destructivo, puede erosionar la ventaja estadounidense en minutos. 

    Se ha demostrado que la innovación constante es más determinante que la superioridad militar. Y China, con su capacidad industrial, representa un desafío aún mayor si el equilibrio geopolítico se tensiona en el Pacífico.

     

  • Ucrania prueba en el campo de batalla el dron alemán Virtus y consigue alcanzar un objetivo ruso en su primer ataque

    Ucrania prueba en el campo de batalla el dron alemán Virtus y consigue alcanzar un objetivo ruso en su primer ataque

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    Ucrania ha utilizado por primera vez en combate el dron alemán Virtus, y lo ha hecho con éxito. En Zaporizhzhia, una unidad de las Fuerzas Armadas de dicho país, alcanzó un objetivo ruso, marcando el debut de esta nueva aeronave kamikaze.

    El ataque no fue improvisado, sino fruto de una operación conjunta con el dron de reconocimiento Vector, también de fabricación alemana, que identificó la posición y transmitió coordenadas precisas del objetivo. 

    Con ese apoyo, el Virtus ejecutó su primera acción real tras meses de pruebas y validó su eficacia como una de las armas más prometedoras que Ucrania incorpora a su arsenal militar, mismo que utilizará como sistema de defensa. 

    Qué es el dron Virtus y por qué es el más avanzado hasta ahora

    Cabe señalar que el Virtus no es un dron convencional, diseñado por la empresa alemana Stark Defence, se trata de una munición de merodeo capaz de recorrer hasta 100 kilómetros y transportar una ojiva de cinco kilos

    Su velocidad de crucero es de 120 km/h, pero puede acelerar hasta los 250 km/h cuando se lanza en inmersión sobre el objetivo. Estas prestaciones lo convierten en un arma táctica flexible, pero lo que realmente marca la diferencia es su capacidad de despegue vertical, una innovación que elimina la necesidad de catapultas o sistemas de lanzamiento adicionales.

    El diseño combina un fuselaje ligero alimentado por baterías recargables con una autonomía de hasta una hora, pero la clave está en la inteligencia artificial integrada. El Virtus no solo sigue objetivos fijos, también puede rastrear blancos móviles y adaptarse a condiciones cambiantes del combate en tiempo real. 

     

    Es importante mencionar que este nivel de autonomía lo separa de otros sistemas en uso, incluido el Lancet ruso, que ha castigado severamente posiciones ucranianas, pero que carece de la misma capacidad de despegue vertical y flexibilidad de vuelo.

    Para los analistas, Virtus ofrece a las unidades ucranianas un recurso ágil y adaptable, capaz de operar sin grandes infraestructuras de apoyo. Alemania, al entregar esta tecnología, refuerza su papel como proveedor de armamento avanzado a Kiev y lanza un mensaje sobre cómo la innovación europea también juega un papel vital del campo de batalla.

    Los drones son la nueva arma de las guerras

    El estreno del Virtus encaja en una tendencia que está transformando los conflictos modernos, donde los drones armados y las municiones de merodeo están ganando protagonismo como alternativa a los misiles clásicos. 

    Su combinación de precisión, menor coste, así como la posibilidad de operar en enjambres, los convierte en herramientas ideales para desgastar al enemigo, golpear objetivos concretos o bloquear líneas de suministro sin necesidad de recurrir a grandes despliegues.

    En Ucrania, esta evolución se ve con claridad, puesto que tanto este país como Rusia han recurrido a drones de distinto tipo, desde modelos improvisados para lanzar pequeñas cargas hasta sistemas más avanzados como el Shahed iraní o el Lancet ruso. 

    En este contexto, el Virtus se suma al arsenal ucraniano como un paso más en esa carrera, ofreciendo mayor autonomía, rapidez y adaptabilidad. Lo que hace apenas una década parecía un experimento, hoy es un pilar en la estrategia militar de las grandes potencias mundiales

    Los drones se han convertido en un arma indispensable porque aportan autonomía, alcance y precisión a un coste mucho menor que el de los sistemas tradicionales. Las mejoras en inteligencia artificial han potenciado aún más sus capacidades.

    Estados Unidos, China, Turquía o Israel han invertido grandes sumas en desarrollar sus propios modelos, conscientes de que los próximos conflictos dependerán de enjambres de drones capaces de actuar de forma coordinada. 

    Ucrania, por su parte, se ha convertido en el terreno donde se prueban estas tecnologías en combate real, convirtiendo cada operación en una lección práctica para ingenieros y ejércitos de todo el mundo.

    Para Kiev, recibir drones como el Virtus no es solo sumar poder de fuego, es acceder a una plataforma de innovación militar que multiplica su capacidad de respuesta. Para Alemania, supone mostrar que sus desarrollos pueden competir con los de potencias rivales y consolidarse como referente tecnológico en defensa.

    El primer ataque del Virtus en Ucrania marca un antes y un después, ya que confirma que los drones de nueva generación están cambiando las reglas del combate. La clave ya no es solo la velocidad o el alcance, sino la capacidad de convertir cualquier unidad en una plataforma capaz de lanzar ataques precisos y autónomos.

     

  • Kairan Quazi (ingeniero prodigio de 16 años) deja tirado a Elon Musk: «Tras dos años en SpaceX, me sentí…»

    Kairan Quazi (ingeniero prodigio de 16 años) deja tirado a Elon Musk: «Tras dos años en SpaceX, me sentí…»

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    Kairan Quazi aspiraba a convertirse en uno de los pesos pesados de SpaceX, incluso muchos aseguraban que podría ser la mano derecha de Elon Musk en unos años. El joven prodigio de solo 16 años acaba de cambiar de opinión.

    El ingeniero llegó a la compañía aeroespacial de Musk con tan solo 14 años. Quazi llegó a convertirse en uno de los desarrolladores cuantitativos más importantes de SpaceX, su labor era diseñar aplicaciones de software y sistemas críticos para Starlink.

    Kairan Quazi abandona SpaceX con solo 16 años

    El niño prodigio que apuntaba alto con SpaceX ha decidido dar un giro de 180 grados. Kairan Quazi está invirtiendo en ingeniería espacial en Wall Street, dejando la compañía de Musk para unirse a Citadel Securities, del multimillonario Ken Griffin.

    Quazi no cambia de profesión, será el nuevo desarrollador cuantitativo de Citadel Securities con tan solo 16 años. El niño prodigio de la ingeniería se convirtió en el empleado más joven de SpaceX, también es uno de los jóvenes más influyentes de Silicon Valley.

    «Tras dos años en SpaceX, me sentí listo para asumir nuevos retos y ampliar mis habilidades en un entorno diferente de alto rendimiento», ha expresado Kairan Quazi en una entrevista para Business Insider. «Citadel Securities ofrecía una cultura igualmente ambiciosa, pero también un ámbito completamente nuevo, lo cual me entusiasma mucho», añade.

    El joven se ha trasladado a la oficina de Citadel Securities en Nueva York, donde trabajará en infraestructura comercial global en el departamento de ingeniería y resolución de problemas cuantitativos.

     

    De la educación primaria directamente a la universidad con 9 años

    Kairan Quazi ha recibido ofertas de laboratorios de inteligencia artificial y gigantes tecnológicos dentro de las finanzas cuantitativas. «Ofrecen una combinación excepcional: la complejidad y el desafío intelectual que también ofrece la investigación en IA, pero a un ritmo mucho más rápido», explicó el ingeniero.

    Este movimiento podría cambiar Silicon Valley para siempre. Citadel Securities, una importante compañía de trading, podría competir con empresas de IA como OpenAI (detrás de ChatGPT), Anthropic y xAI, también de Elon Musk.

    Kairan Quazi ha tenido un crecimiento espectacular en su corta trayectoria académica y profesional. El joven saltó de la educación primaria a la universidad a los 9 años. A los 10 estaba haciendo prácticas en Intel Labs, poco después se graduó en la Universidad de Santa Clara (California, Estados Unidos), convirtiéndose en su graduado más joven en 172 años con tan solo 11 años.

    SpaceX contrató a Quazi para trabajar en sistemas satelitales con 14 años. El joven se convirtió en una pieza fundamental de Starlink, donde diseñó el software que determinaba la orientación de los satélites que ofrecen red para millones de clientes.

     

  • Expertos hablan del peligro de la IA: «La gente usa esta tecnología a diario, pero sin darse cuenta»

    Expertos hablan del peligro de la IA: «La gente usa esta tecnología a diario, pero sin darse cuenta»

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    Todo parece indicar que la inteligencia artificial cambiará el mundo. De hecho, cada vez son más los expertos que determinan que ya lo está haciendo. A pesar de las advertencias de quienes ven en ella una amenaza, tanto para el trabajo como para la juventud o, si se apura un poco, para la humanidad en general. Lo único cierto es que nadie se pone de acuerdo sobre ella.

    Lo que tampoco parece albergar demasiadas dudas es que la IA se ha ido introduciendo en la vida cotidiana de la gente. Cada vez más gente emplea ChatGPT para trabajar, pedir consejo o incluso como terapeuta o médico. Pero los expertos son contundentes al respecto: incluso sin ser conscientes de ello, muchos otros usuarios también la utilizan, de formas que ni imaginan. 

    La IA, una revolución que ya está en marcha

    Muchos gurús tecnológicos tienen ya su propia visión de la IA. Y la realidad es que la mayoría de ellos coinciden en un punto: más vale familiarizarse con ella, porque será la única forma de funcionar en el futuro. Gente como Bill Gates o Jensen Huang, el CEO de NVIDIA, insisten en ello una y otra vez. También Sam Altman, que incluso considera que hará de la gente genios. 

    Una reciente encuesta llevada a cabo por Fox News, en cambio, no parece tan entusiasta. Según los resultados de la misma, solo el 11% de los usuarios que participaron admitieron emplear ChatGPT o alternativas similares a diario. Pero, como advierten los expertos, una cosa es saber que la usan y otra muy distinta hacerlo, aunque ni siquiera se den cuenta de ello. 

    La inteligencia artificial está en todas partes, en ocasiones de manera poco visible. Sin ir más lejos, cada vez que alguien entra en una red social, se pone de manifiesto. Es la IA quien selecciona en la mayoría de los casos el contenido que aparece a la vista. También la que analiza el tráfico en tiempo real en las aplicaciones de navegación, o la que regula la temperatura en los termostatos. 

    “Los datos indican que la demanda es real”, asegura Joseph Domínguez, máximo responsable de la compañía Constellation. Y eso, asegura, tendrá consecuencias que ya se dejan ver cada día. «A largo plazo, si esta sigue creciendo, no nos deja otra alternativa que ampliar nuestra capacidad para contar con máquinas 24/7, ya sean nucleares o de otro tipo”, pronostica. 

    Un problema de crecimiento

    Teniendo en cuenta la tendencia actual, no obstante, los expertos ven un problema. Cada vez hay más contenido subido a Internet que está generado con la propia inteligencia artificial. Más allá de sus alucinaciones o su falta de fiabilidad general, esto representa un contratiempo: que la IA se entrene con lo que ella misma crea, provocando poco más o menos que un círculo vicioso. 

    Para que la IA se entrenase de manera viable, en la misma progresión que lo ha hecho hasta ahora, dicen los especialistas, Internet tendría que ser cien veces más grande de lo que lo es ahora. Y realmente lo que parece estar sucediendo es todo lo contrario: la IA lo está haciendo cada vez más pequeñito. Un problema para ella, pero también para todos los usuarios en general

     

  • No todo es culpa de la IA: un estudio revela que la tecnología lleva desplazando trabajadores veinte años

    No todo es culpa de la IA: un estudio revela que la tecnología lleva desplazando trabajadores veinte años

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    El auge de la inteligencia artificial ha provocado que, ya sea de una forma o de otra, mucha gente tema por su puesto de trabajo. No es para menos. Raro es el día en el que no aparece un experto explicando que la IA se ocupará de muchas labores que hasta la fecha han llevado a cabo personas, en especial empleados jóvenes con menos experiencia que sus compañeros. 

    De hecho, aunque algunas compañías no lo admitan abiertamente, no faltan expertos que vinculan actuales despidos con una automatización mayor, provocada por el uso de herramientas de moda como ChatGPT, Claude y demás. Sin embargo, un reciente y cuanto menos curioso estudio señala lo contrario: no toda la culpa es de la IA. Se trataba de algo que ya sucedía antes. 

    ¿Es la tecnología la enemiga del trabajo, y no solo la IA? 

    Fue Bill Gates quien comenzó diciendo que todos los trabajadores que no abrazaran y aprendieran a utilizar la inteligencia artificial tenían los días contados. Que con ella sucedería algo similar que con la revolución informática de los años 90. Alguien que no sepa manejar ChatGPT y ese tipo de chatbots será como quien no tiene ni idea de encender un ordenador: complicado. 

    Muchos otros han profundizado en esta misma idea, e incluso han ido más lejos. Un antiguo trabajador de Google señaló hace poco que la IA va a generar una década y media en la que la gente va a tener muy, muy difícil encontrar trabajo. E incluso celebridades como Sam Altman o Elon Musk han imaginado sociedades ociosas, en la que la gente se puede dar a sus aficiones. 

    No obstante, las cosas no siempre son lo que parecen ser. Al menos, una investigación llevada a cabo por Socio-Economic Review parece sugerir algo muy distinto. Según ellos, la tecnología lleva destruyendo puestos de trabajo de manera progresiva desde el año 2000. Es decir, que se trata de una tendencia con décadas de antigüedad, y que no se reduce exclusivamente a ahora y la IA. 

    En opinión del doctor Nick O’Donovan, profesor titular de Economía Política y Políticas Públicas en la Escuela de Negocios de la Universidad de Keele, la “revolución” comenzó cuando las empresas empezaron a utilizar los servicios de la nube y a “invertir fuertemente en infraestructura digital”. Sin ir más lejos, manejando cada vez más distintas plataformas digitales.

    No es una cuestión solo de educación

    Por si fuese poco, el estudio también señala que, a pesar del aumento en la demanda de educación superior y capacitación, muchos trabajadores cualificados no han visto un incremento proporcional en sus ingresos. O lo que es lo mismo que, al contrario de lo que algunos vaticinan, una mayor preparación académica no va a ser ahora tampoco sinónimo de más oportunidades laborales.

    Con todo, O’Donovan tampoco quita importancia al asunto de la IA, ni niega que esto vaya a poner todavía las cosas más complicadas a los trabajadores, sobre todo a los que forman para de la generación Z. Simplemente, dice, es otro episodio más de una historia que, a juzgar por su criterio, viene ya de lejos.

     

  • Tras el suicido de un adolescente «apoyado» por ChatGPT, OpenAI añadirá control parental y un botón de emergencia, entre otras medidas

    Tras el suicido de un adolescente «apoyado» por ChatGPT, OpenAI añadirá control parental y un botón de emergencia, entre otras medidas

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    Como suele ser habitual, hay que esperar a que ocurra la tragedia para poner medidas. Pero a los muertos no los resucita nadie. OpenAI ha reconocido su «culpa» en el suicidio de un adolescente, animado por ChatGPT, y anuncia el control parental, botón de emergencia y otros guardarraíles… porque los que tenía reconoce que no funcionan.

    Un adolescente de 16 años llamado Adam Raine se quitó la vida hace unos meses, tras pasar semanas usando ChatGPT como su confidente.

    Las supuestas medidas de seguridad del chatbot de OpenAI no funcionaron. No saltó ninguna alarma cuando el menor confesó sus ideas de suicidio a ChatGPT. Al contrario, la IA le apoyó en su idea de quitarse la vida.

    Medidas de protección de menores que llegan tarde a ChatGPT

    Según el historial de las conversaciones, ChatGPT llegó a ayudar al adolescente a redactar la nota de despedida. En la última conversación, cuando Adam subió una foto de una de soga, el bot respondió con muestras de apoyo. El joven se quitó la vida justo después.

    «Estaría aquí si no fuera por ChatGPT. Lo creo al 100%», ha dicho su padre a NBC News. La familia ha denunciado a OpenAI.

    La compañía de Sam Altman asegura que tienen salvaguardas que ofrecen teléfonos de ayuda cuando la inteligencia artificial detecta pensamientos suicidas, pero reconoce que en conversaciones largas, como este caso, no funcionan bien del todo, y están trabajando para mejorarlas.

    OpenAI ha publicado hoy un comunicado, en donde explican las medidas que van a adoptar, para que esto no vuelva a ocurrir.

    En futuras actualizaciones, ChatGPT va a incluir un control parental, aunque no especifica cómo va a funcionar. Existen muchas formas de saltarse un control parental en un servicio disponible en tantos dispositivos diferentes.

    OpenAI también va a añadir un botón de emergencias de un único clic, para llamar a un asistente o un psicólogo. Incluso quiere crear una red de especialistas con los que se pueda conectar directamente a través de ChatGPT, cuando la IA detecte una situación de alarma.

    Control parental y botón de emergencias para proteger a los menores

    Finalmente, va a añadir un contacto de confianza en las cuentas de menores de edad, para avisarle cuando detecte un comportamiento depresivo o suicida.

    Son medidas bienvenidas, pero uno se pregunta por qué siempre se habilitan a posteriori, cuando ya hay muertos enterrados en una tumba. ¿No debería ser la protección de las menores la máxima prioridad? En Internet, raras veces lo es.

    Hay que tener muy claro que las compañías de IA utilizan las mismas tácticas psicológicas que las redes sociales para enganchar a los usuarios, especialmente a los jóvenes.

    Las redes usan los «Me gusta», el scroll infinito, las notificaciones continuas, para crear adicción. Los chatbots de IA optan por la empatía y la falsa amistad. Están entrenados para darte la razón, ponerse de tu lado y decirte lo que quieres oír. Y eso es muy peligroso, especialmente con los adolescentes.

    El control parental, el botón de emergencia y otras barreras para menores van a llegar a ChatGPT. Ha tenido que morir Adam Raine para que se adopten. Veremos si son suficientes.

     

  • Avistado en Ucrania un nuevo dron militar ruso capaz de navegar por las redes de telefonía convencionales

    Avistado en Ucrania un nuevo dron militar ruso capaz de navegar por las redes de telefonía convencionales

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    Si quieres acelerar el desarrollado de la tecnología, lo más eficaz es organizar una guerra, o una misión espacial. Por desgracia, Rusia ha optado por lo primero, para desgracia de Ucrania y del resto de Europa. Los drones militares rusos abandonan el GPS, y ya pueden usar las redes de telefonía convencionales.

    Medios ucranianos informan de que en la ciudad de Sumy se ha avistado un dron ruso equipado con una cámara y dos módems 4G LTE, que transmite vídeo a través de antenas de telefonía comerciales.

    Esto supone un vuelco a cómo funcionan los drones militares autónomos o de control remoto, que usan el GPS para orientarse. En las zonas de guerra el GPS se ciega, interfiriendo la señal, por eso el uso de redes terrestres como el 4G, podría cambiarlo todo.

    Drones kamikazes que emplean las antenas de los móviles para atacar

    Según los servicios de inteligencia ucranianos, vía Aeroin, este nuevo y desconocido dron ruso puede enviar vídeo en tiempo real a través de 4G, así como comunicarse con el piloto, que puede dirigirlo a través de la cámara.

    De momento solo se ha avistado en misiones de reconocimiento, pero por su configuración nada impide usarlo como un dron kamikaze, para destruir objetivos. O emplearlo como señuelo para distraer a las defensas ucranianas.

    Apenas unas horas después de este avistamiento, el Instituto de Aviación de Moscú (MAI) emitió un comunicado el 18 de agosto, hablando de un nuevo sistema de control remoto de drones, que sospechosamente se parece mucho a este dron avistado en la ciudad de Sumy.

    Maxim Kalyagin, diseñador jefe del Centro de Vehículos Aéreos No Tripulados del MAI, describe «un sistema de control remoto para vehículos aéreos no tripulados (drones) que utiliza redes 4G/LTE. Esta tecnología proporciona a los operadores video en tiempo real y telemetría en vivo, lo que permite el control y la guía totales del vehículo aéreo no tripulado a distancias de hasta 50 kilómetros».

    Y continúa: «Nuestro diseño aumenta la eficacia de los sistemas aéreos no tripulados al garantizar operaciones seguras y ampliar las áreas operativas, gracias a la transmisión fiable de datos y vídeo en tiempo real a los centros de control remoto».

    Todo el sistema de control, incluidos los dos módems 4G, se aloja en un compartimiento compacto que apenas pesa 360 gramos.

    Los drones del futuro podría cambiar el GPS por las redes terrestres

    El uso de dos módems 4G permite cambiar de canal rápidamente, para asegurar una conexión fiable en función de la fuerza de la señal 4G, o de la orientación de dron. El hecho de que el alcance sea de 50 Kilómetros parece indicar que esa conexión 4G no puede cambiar de antena, ni de operadora.

    La distancia es compatible con el dron avistado en Sumy, que está a 30 Kilómetros de la frontera rusa.

    Este dron militar ruso que se comunica por 4G es una mala noticia para Ucrania, porque la conexión 4G no se puede cortar como el GPS, y además permite desplegar drones prácticamente desde cualquier punto.

     

  • Bret Taylor (creador de Google Maps): «La IA no acabará con los programadores, pero si con muchos de sus jefes»

    Bret Taylor (creador de Google Maps): «La IA no acabará con los programadores, pero si con muchos de sus jefes»

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    Los expertos en IA están divididos con el impacto que va a tener esta tecnología en la sociedad en los próximos años. Bill Gates ha advertido de la desaparición de millones de puestos de trabajo, mientras que Elon Musk o el propio Sam Altman aseguran que podría ser la causa del fin del mundo.

    Bret Taylor, presidente de OpenAI y uno de los pilares fundamentales de ChatGPT junto con Sam Altman, tiene una visión algo más optimista sobre el futuro de la IA y la humanidad y asegura que solo se producirán unos grandes cambios.

    La inteligencia artificial transformará la industria

    El creador de Google Maps ha destacado el enorme impacto que está teniendo la IA en la productividad. ChatGPT y otros chatbots permiten automatizar tareas para las que los trabajadores antes dedicaban cientos de horas.

    Bret Taylor tiene una visión muy similar a Bill Gates: los programadores van a ser uno de los empleos más golpeados con la llegada de los agentes que crean código, pero asegura que la IA es como un «traje de Iron Man» para los trabajadores.

    La inteligencia artificial va a suponer una verdadera revolución para millones de trabajadores, y las consecuencias empiezan a notarse. Los programadores, y otros profesionales cuyos puestos corren peligro, tendrán que adaptarse a una transición difícil.

     

    La IA acabará hasta con los CEO de las grandes empresas

    Bret Taylor ha ido más allá con sus previsiones para los próximos años. No solo las profesiones fáciles de automatizar están en peligro, también los propios jefes podrían perder su trabajo.

    Los CEO no se libran de la llegada de la IA, más aún cuando se alcance la superinteligencia artificial (AGI) y sea capaz de tomar decisiones. Taylor ha comentado en una entrevista para el podcast Acquired que prefiere identificarse como programador, a pesar de las implicaciones que eso tiene.

    Además de OpenAI fue codirector ejecutivo de Salesforce y director de tecnología de Facebook (ahora Meta). Con este impresionante curriculum, considera que los programadores tendrán más futuro laboral que muchos CEO.

    “Lo que me identifica como programador es sentirme superado por esta tecnología. Así que creo que la razón por la que estas herramientas se están adoptando tan rápidamente es que realmente son como un traje de Iron Man para todos nosotros”, comenta en el podcast.

    La IA no va a acabar con la profesión tal y como se conoce, pero cambiará para siempre llevando la productividad al máximo. “Vas a tener un período de transición en el que dirás: ‘Mi forma de identificar mi propio valor, ya sea como persona o como empleado, se ha visto alterada’. Eso es muy incómodo. Y esa transición no siempre es fácil”, ha explicado.

     

  • Matt Garman (CEO de AWS), sobre cambiar a las personas por IA: «Es la cosa más tonta que he escuchado»

    Matt Garman (CEO de AWS), sobre cambiar a las personas por IA: «Es la cosa más tonta que he escuchado»

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    Muchas son las empresas que, de una forma u otra, se están subiendo al carro de la inteligencia artificial. Ya sea para aligerar volumen de trabajo o, por qué no decirlo, para ahorrarse sueldos. Es algo que, según denuncian muchos especialistas, está perjudicando a los trabajadores más jóvenes, cuyas principales labores corren el riesgo de automatizarse cada vez más. 

    Sin embargo, hay quienes no están de acuerdo con esa idea, hasta el punto de considerarla absurda. Así lo ha manifestado Matt Garman, el director ejecutivo de Amazon Web Services. Desde su punto de vista, sustituir la mano de obra humana por ChatGPT o cualquiera herramienta similar terminaría siendo perjudicial para las empresas. Incluso admitiendo su utilidad. 

    Matt Garman confía en los jóvenes por encima de la IA

    Tal y como dejan muy claro recientes informes, la generación Z tiene un problema con la inteligencia artificial. Básicamente, porque les está cerrando las puertas a empleos que antes eran para ellos. Puestos que no tienen una gran responsabilidad, por así decirlo, y que más bien tenían que ver con labores repetitivas o simples, de las que ahora se puede encargar la IA. 

    Pero para el responsable de Amazon Matt Garman, esto es como pegarse un tiro en el pie. Así lo ha declarado recientemente en una entrevista. En su forma de ver las cosas, los empleados más jóvenes son esenciales en cualquier organización. No solo por tener un coste por lo general más bajo, sino porque suelen estar más abiertos y ser más hábiles a la hora de aprender cualquier cosa nueva.

    También, admite Garman, la IA. Para él, esta tiene que ser un complemento (un poco como en su día sugirió Bill Gates), pero solo eso. Eliminar, por lo tanto, a los perfiles junior es un error estratégico. Sus palabras dejan poco lugar a la duda cuando le consultan sobre el tema en cuestión: «Es una de las cosas más tontas que he escuchado», dice de forma categórica. 

    Sin la gente joven, razona Garman, las compañías están condenadas a estancarse, a no evolucionar. Hay que tener presente que son ellos los que están llamados a ocupar puestos relevantes en el futuro, y a aportar energía y ocurrencias que de otra forma son imposibles de implementar. Algunos experimentos llevados a cabo hasta ahora, además, parecen darle la razón al cien por cien. 

    Una visión práctica, no un escéptico

    Pese a todo Matt Garman no se considera un escéptico en relación a la inteligencia artificial. De hecho, en AWS ya más del 80% de los desarrolladores utilizan herramientas de inteligencia artificial en sus tareas diarias, desde la generación de documentación hasta la escritura de pruebas de software o el desarrollo de código.

    Sin embargo, para Garman la IA debe entenderse como un complemento, no como un reemplazo del talento humano. «La IA puede hacerte más productivo, ayudarte a resolver problemas más rápido y a escribir código más eficiente, pero no debe sustituir la capacidad de aprender a pensar y a crear soluciones desde cero», determina.