La Armada Española pone a flote su nuevo submarino de ataque S-82 Narciso Monturiol: «Es discreto y letal»

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El segundo submarino de la clase S-80 ya está en manos de la Armada de España. El S-82 Narciso Monturiol se puso a flote el pasado 3 de octubre en los astilleros de Navantia, en Cartagena.

El submarino S-82 Narciso Monturiol es un buque de tipo SSK-AIP, es decir un submarino de ataque o submarino asesino-cazador diseñado con el propósito de atacar y hundir otros submarinos, buques de superficie, buques mercantes y objetivos en tierra.

Su construcción se inició en 2007, y aunque su entrega estaba prevista para 2017, se ha retrasado hasta 2025 por diversos problemas técnicos, incluido el fallo de sobrepeso de su predecesor, el S-81 Isaac Peral, que ya han sido solucionados.

“El submarino es el elemento disuasorio por excelencia: discreto y letal. Su sola presencia contribuye al control del mar y a negar al oponente su libertad de maniobra. El arma submarina es una capacidad que la Armada ha mantenido durante más de cien años, y que ahora potencia de forma exponencial con los submarinos S-80”, señaló en la botadura el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada.

 

Un submarino de ataque para modernizar la Armada

El S-82 lleva el nombre de Narciso Monturiol Estarriol, ingeniero, intelectual, político, pintor e inventor español, nacido en Figueres (Girona) en 1819. Es reconocido, junto a Cosme García Sáez e Isaac Peral, como uno de los pioneros de la navegación submarina mundial.

Es un submarino no nuclear (diesel-eléctrico) que mide 81 metros de eslora, con 7,3 metros de manga y 6 metros de calado. Puede navegar a 12 nudos y su capacidad de inmersión supera los 20 nudos.

Uno de sus puntos fuertes es su autonomía: de 50 a 60 días en superficie, 20 a 30 días en inmersión a 4 nudos, y 8.000 km a 3 nudos en superficie.

En cuanto al armamento, dispone de seis tubos lanzatorpedos con torpedos DM2A4, misiles antibuque y de ataque a tierra, y minas MINFAS.

Según la nota de prensa del Ministerio de Defensa: «el S-80 tiene capacidades únicas entre los submarinos no nucleares de la OTAN».

Entre sus aportaciones tecnológicas destaca un sistema de propulsión independiente de la atmósfera, que permitirá obtener energía eléctrica a cualquier profundidad y permanecer semanas sin salir a superficie. Navantia ha desarrollado este sistema revolucionario, denominado BEST-AIP, que aporta gran sigilo en inmersión.

Un proyecto militar de 4.000 millones de euros

La tripulación consta de tres oficiales, cuatro suboficiales, 25 marineros, y ocho soldados de Fuerzas Especiales.

El proyecto de los submarinos S-80 construirá cuatro sumergibles, y supone un esfuerzo inversor importantísimo del Estado español, estimado en 4.000 millones de euros entre 2018 y 2032. A cambio, genera empleo directo, indirecto e inducido para más de 6.000 personas. En él participan un centenar de empresas colaboradoras.

Tras el Isaac Peral y el Narciso Monturiol, llegarán otros dos sumergibles, bautizados con nombres de pioneros de la navegación submarina mundial: el S-83 Cosme García y el S-84 Mateo García de los Reyes.

 

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