Hoy en día, una de las principales preocupaciones tecnológicas es la conservación de datos a largo plazo, un reto que todavía no se ha resuelto por completo, pero que podría estar más cerca de solucionarse gracias a un nuevo avance.
Este progreso llega de la mano del desarrollo de una tecnología de almacenamiento óptico en vidrio, capaz de preservar información durante periodos de tiempo que rozan lo inimaginable.
La responsable de este avance es la startup británica SPhotonix, que ha creado un nuevo sistema de almacenamiento óptico en vidrio conocido como “cristales de memoria 5D”. Esta tecnología permite guardar enormes volúmenes de datos dentro de discos de vidrio extremadamente resistentes.
A diferencia de los métodos tradicionales, que almacenan información en superficies, este sistema utiliza láseres de femtosegundo para escribir datos en todo el volumen de un disco de sílice fundida, manipulando la materia a escala nanométrica.
El término “5D” hace referencia a la forma en la que se codifica la información: tres dimensiones espaciales y dos propiedades ópticas adicionales relacionadas con la orientación y la intensidad de las nanoestructuras creadas por el láser.
Gracias a este enfoque, se logra una densidad de almacenamiento superior a la de los soportes ópticos convencionales, además de una gran resistencia frente al calor, la radiación, las interferencias electromagnéticas y, sobre todo, al paso del tiempo.
Según la compañía, un único disco de vidrio, de tamaño similar al de un soporte óptico tradicional, podría almacenar hasta 360 TB de datos. No obstante, lo más llamativo es su durabilidad: en condiciones normales, la información grabada podría seguir siendo legible durante 13.800 millones de años, una cifra equivalente a la edad estimada del universo.
Eso sí, esta tecnología no está pensada para competir con los discos duros actuales en velocidad. Los prototipos ofrecen velocidades de escritura cercanas a los 4 MB/s y lecturas de unos 30 MB/s, lo que sitúa este sistema en el ámbito del archivo profundo. Aun así, SPhotonix espera mejorar estas cifras hasta los 500 MB/s en un plazo de tres a cuatro años.
Tampoco se trata de una solución barata: el coste estimado ronda los 30.000 dólares para el escritor y 6.000 dólares para el lector, aunque la empresa prevé contar con un lector desplegable en campo en unos 18 meses.
Por sus características, esta tecnología podría resultar ideal para centros de datos, instituciones científicas y archivos históricos, aunque de momento no está orientada al mercado de consumo.


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