Parece ciencia ficción, pero es cierto: la policía de Japón ya usa la IA para predecir crímenes antes de que se produzcan

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Si eres fan de la ciencia ficción, quizá estés familiarizado con la película Minority Report. En ella se jugaba con una idea clave: gracias a algoritmos y sistemas de predicciones, se podía detener a delincuentes antes de haber cometido sus crímenes. Pues, con matices, en Japón ya está sucediendo algo parecido, que bien podría dar para el cine.

No es la primera vez que la inteligencia artificial está acercando la realidad a lo que antes parecía limitado a novelas fantásticas y estrenos de Hollywood. Aunque en esta ocasión no solo emplean la IA para sus «adivinaciones», sino que también recurren a algo mucho más clásico ya: las propias redes sociales.

La IA ya ayuda a predecir crímenes en Japón

Siempre se suele hablar de los problemas que arrastra consigo la inteligencia artificial: ataques cibernéticos, estafas cada vez más sofisticadas o pérdidas masivas de empleo. No obstante, no todo parece negativo. En Japón, sin ir más lejos, ya se está utilizando la IA para adelantarse a ciertos tipos de crímenes. Sobre todo en áreas urbanas como la capital Tokio.

La forma en la que las autoridades japonesas actúan es sencilla: emplean herramientas de análisis automatizado e inteligencia artificial para vigilar redes sociales y detectar patrones sospechosos. Con ello logran identificar señales tempranas de delitos que suelen organizarse online, como robos coordinados, estafas o reclutamiento de cómplices.

Son lo que en Japón se conocen como yami baito, o «trabajos oscuros». Es decir, anuncios aparentemente inocentes publicados en redes sociales que ofrecen dinero rápido y que, en realidad, esconden propuestas para participar en actividades criminales. Muchos robos y fraudes recientes han tenido su origen en este tipo de publicaciones. X (Twitter) parece un filón para ello.

Los sistemas utilizados por la policía japonesa analizan grandes volúmenes de mensajes públicos, buscando palabras clave, estructuras de mensajes y comportamientos que coinciden con patrones criminales ya conocidos. Cuando el sistema detecta algo raro, los agentes humanos revisan el caso y deciden si es necesario investigar más a fondo e intervenir.

Un método de «ciencia ficción» que funciona

De primeras, esta forma de enfrentarse al crimen puede parecer un tanto excéntrica (los japoneses lo son en numerosas ocasiones, solo hace falta ver sus retretes), pero el caso es que funciona. O al menos eso es lo que señalan en publicaciones como The Times. Allí afirman que esta práctica ha logrado multiplicar el número de detenciones, muchas veces adelantándose a los delitos.

En todo momento, eso sí, han dejado claro que su intención no pasa por arrestar a alguien «por si acaso», sino de prevenir posibles daños. Y todo eso teniendo en cuenta que Japón no es precisamente lo que se dice un país peligroso. Más bien al contrario, sus niveles de delincuencia son ínfimos comparados con los de otros muchos lugares del mundo.

 

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