Niño de 10 años destruye 50 SSD de su padre con 25.600 GB de datos: «Quería ver lo duros que eran»

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Todos los niños acaban rompiendo cosas, está en su naturaleza curiosa, su inexperiencia, y en la torpeza de un cuerpo aún por desarrollar. Pero que tu hijo destruya 50 SSD M.2 valorados en 3.500 euros, y pierdas 25.600 GB de datos, es para tirarse de los pelos: “Soy el padre más desgraciado del mundo”, ha dicho el desafortunado progenitor…

Para colmo de males, el “accidente” no podía llegar en peor momento, con los precios de los SSD subiendo a diario porque las compañías de IA se están quedando con toda la memoria NAND y RAM, para sus centros de datos. Le va a costar el doble reponer esas unidades de almacenamiento….

La historia se ha hecho viral en un canal de tecnología de Facebook, en Vietnam. Allí el propio padre ha contado su historia, adornándola con las dolorosas fotos de los SSD doblados:

¿Se pueden recuperar los datos de un SSD que se dobla?

“El padre más desgraciado del mundo. Justo cuando la RAM, las tarjetas gráficas, los SSD, las CPU… están subiendo de precio, incluso más rápido que el oro, mi hijo decide ‘probar su resistencia’ y rompe toda una caja de SSD de su padre. SSD NVMe de 512 GB: unos 2 millones de VND cada uno × 50 unidades. Sinceramente, regañarle me parece demasiado suave para esto”.

No aclara cómo lo hizo la criaturita, pero los SSD M.2 están doblados. Quizá los dobló con sus propias manos, o los apoyó en una mesa.

Se trata de SSD M.2 de 512 GB, en concreto el modelo Samsung PM991. Es una versión OEM que solo se vende a distribuidores, así que posiblemente este sufrido padre trabaja en alguna tienda o empresa de hardware.

Aunque están deformados, teniendo en cuenta que tanto la circuitería como los chips de memoria están concentrados en ciertas zonas del SSD, quizá tenga suerte y con alguno de ellos, aún doblados puedan funcionar.

Por desgracia, la fuente no aclara si estos dispositivos de almacenamiento estaban llenos o vacíos. El padre solo habla de la pérdida monetaria, así que, con suerte, no ha perdido muchos datos en esos 25.600 GB estropeados.

En cuanto al niño que ha hecho el estropicio, es una mente curiosa y metódica, así que promete mucho, en el buen sentido. Cuando un niño se propone comprobar la dureza de los cacharros de papá, y tras doblar un par de ellos, no se aburre y sigue hasta cargarse los 50 SSD, es que va para científico…

 

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