Durante semanas parecía que, tras muchas idas y venidas, la historia estaba llegando a buen puerto. Estados Unidos daba un permiso limitado para que Nvidia pudiera vender sus chips H200 de inteligencia artificial a China, y el mercado asiático respondía con una avalancha de pedidos.
Todo apuntaba a un negocio que, por fin, comenzaba a estabilizarse y a beneficiar a ambos gigantes. Pero parece que la alegría ha durado poco.
Primero, la compañía de Jensen Huang decidió curarse en salud y pidió algo poco habitual y fue que todos los pedidos con destino a China se pagaran por adelantado. En pocas palabras, la empresa temía que las reglas volvieran a cambiar y quedarse con miles de chips sin poder vender.
El problema es que esto no ha sentado nada bien en Pekín. Casi de inmediato, el gobierno chino pidió a sus empresas que frenaran las compras. Y ahora ha ido un paso más allá: las aduanas chinas han comunicado que la entrada de las Nvidia H200 no está permitida.
Como era de esperar, esto ha dado pie a un nuevo capítulo en la guerra tecnológica entre Chima y EEUU con una Nvidia atrapada en medio.
Hace unos días, Washington abría la puerta a la exportación de las H200 y hoy China las cierra
Con todo esto ahora sobre la mesa, muchos expertos creen que este bloqueo no va solo de negocios. Las H200 se han convertido en una especie de ficha de intercambio, en el oro de la actualidad, y la gran pieza de negociación entre dos potencias enfrentadas.
También comentan que China podría estar usando esta situación para forzar concesiones. Por ejemplo, conseguir permisos especiales para universidades o centros de investigación.
Mientras tanto, las empresas chinas que ya habían hecho pedidos se quedan en el aire. Algunas habían reservado miles de unidades, confiando en que el acuerdo seguiría adelante. Ahora tienen el dinero bloqueado y los planes de desarrollo en pausa.
Aunque puede parecer un gran batacazo para EEUU y Nvisia, lo cierto es que esto va más allá. Se calcula que las tecnológicas chinas habían encargado más de dos millones de chips H200, a unos 27.000 dólares cada uno.
Por otro lado, cada chip que se vende lleva además una tarifa del 25% para el gobierno de Estados Unidos.
La NVIDIA H200 no es una tarjeta gráfica cualquiera
Para aquellos que anden algo perdidos, ahora mismo se trata del chip más potente que la empresa puede vender legalmente a China para desarrollos de inteligencia artificial. Se usa para entrenar modelos de IA, analizar grandes cantidades de datos y levantar centros de alta gama
Sin estos chips, muchos proyectos se frenan en seco o directamente no tiene posibilidad de llevarse a cabo. Si bien es cierto que todo esto no se para del todo, el frenazo ha sido en seco. Y, teniendo en cuenta de que hablamos de una tecnología que avanza casi diariamente, es peligroso.
Ahora es turno de Nvidia. Tendrá que decidir si mantiene su política de cobro por adelantado o si busca otra forma de no perder clientes en China.
Para China, este bloqueo parece la excusa perfecta para acelerar aún más su propio desarrollo de chips. Menos compras de fuera y más inversión desde dentro. Mientras tanto, parece que esta historia, aunque lo pareciese, no ha llegado a su fin.


Deja una respuesta