Tras 66 años en el mercado, Sony abandona definitivamente el mercado de los televisores, como fabricante. Ha vendido su negocio a la marca TCL, con la que formará una nueva empresa, pero quien tomará las decisiones será TCL.
Los televisores Sony Bravia no van a desaparecer, pero van a estar fabricados por TCL. La marca china ha crecido de forma espectacular en los últimos años, y junto con Hisense, amenazan el dominio de LG y Samsung.
Sony no es la única marca japonesa en retirada. Toshiba y Sharp también están reduciendo de forma alarmante sus lanzamientos en el mercado de los televisores, incapaces de competir con las mejoras tecnológicas y los precios de sus rivales chinos.
TCL compra los televisores de Sony
TCL es una multinacional china que se dedica a vender electrodomésticos, y prácticamente cualquier dispositivo que lleve una pantalla.
En el mercado de televisores se hizo popular con sus teles de gama baja a buenos precios, pero poco a poco ha ido incorporando las últimas tecnologías, y ya vende televisores TCL QLED y Mini LED… a mitad de precio que las marcas coreanas o japonesas.
El acuerdo entre Sony y TCL consiste en la formación de una joint venture, una nueva empresa en la que Sony poseerá el 49% y TCL el 51%. Así que la marca china tendrá la última palabra en las decisiones.
“La empresa conjunta se encargará de todo el proceso, desde el desarrollo y el diseño de productos hasta la fabricación, las ventas, la logística y el servicio al cliente para productos que incluyen televisores y equipos de audio para el hogar”, dice el comunicado. “Esperamos comenzar las operaciones en abril de 2027”.
“La nueva compañía aprovechará la tecnología de imagen y sonido de alta calidad de Sony, cultivada a lo largo de los años, el valor de la marca y la experiencia operativa, incluida la gestión de la cadena de suministro, al tiempo que utiliza la avanzada tecnología de visualización de TCL, sus ventajas a escala mundial, su presencia industrial, su eficiencia de costes de extremo a extremo y la solidez de su cadena de suministro vertical”, dice Sony.
La marca Sony Bravia se va a mantener, pero serán televisores fabricados por TCL. Sony lo vende como “un avance”, porque tendrán más tamaños y nuevas tecnologías, pero en la práctica, es un abandono del mercado como fabricante.
Adiós a una marca pionera
La realidad es que el negocio de los televisores cada vez genera menos dinero, porque la tecnología es cara, pero las marcas chinas obligan a congelar los precios.
Con esta venta, Sony cada vez tiene menos margen de maniobra, tras abandonar también el mercado de los móviles y los ordenadores. Sus principales negocios actuales son las consolas y videojuegos, las cámaras y sensores de imagen, y el cine, con la productora cinematográfica Sony Studios.
Pero esta decisión marca el fin de una era. La compañía japonesa comenzó a vender televisores en 1960, y siempre había sido una referencia, por su calidad de fabricación y sus buenas pantallas. Fabricó el primer televisor portátil del mundo, fue la referencia de las teles “de tubo” durante décadas con Sony Triniton, y pionera en la introducción de televisores de alta definición y 4K.


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