La investigación de terrible accidente del tren de Iryo en Adamuz cobra un nuevo giro con la localización del bogie de un tren a 270 metros de la vía de entradilla donde se produjo el impacto.
La polémica reside en que el bogie, también llamado bastidor o carretón, fue encontrado por un periodista norteamericano del periódico The New York Times, sin ninguna cinta o marca de la policía, lo que podría indicar que se les había pasado.
Sin embargo, la Guardia Civil ha declarado que el bogie ya había sido localizado previamente mediante su sistema forense de infografía 3D basada en drones, lo que se conoce como fotogrametría o videogametría con drones. ¿En qué consiste esta técnica?
Drones que recrean el terreno en 3D para investigar desastres
Por la foto que se puede ver en el artículo del periódico norteamericano, el bogie tiene bastante óxido en la parte sumergida en el agua de un arroyo, así que quizá no pertenezca al tren Iryo siniestrado. La Benemérita dice que está bajo secreto de la investigación.
Un bogie es una pieza de un tren que va entre el vagón y la vía. Además de sujetar el vagón contiene las ruedas que encajan en la vía, así como los sistemas de suspensión y frenado. Es muy importante porque es la pieza que mantiene el tren en la vía, y si perteneciese a uno de los trenes del accidente de Adamuz, sería clave en la investigación.
La Guardia Civil ha dicho que lo localizaron usando fotogrametría forense usando drones, y puesto que somos una web tecnológica, vamos a ver cómo funciona esta tecnología que se usa en multitud de áreas.
La fotogrametría con drones consiste en utilizar las cámaras que llevan los drones para capturar fotografías de un paisaje, desde muchos ángulos diferentes. Un software analiza las fotos y las convierte en un modelo 3D que se puede manipular libremente. Es muy utilizada en topografía, agricultura, ingeniería, catastro, y en desastres como incendios, o el accidente del Iryo de Adamuz. Sir ir más lejos, las ciudades 3D de los mapas de Google Maps, usan esta técnica.
El funcionamiento es bastante sencillo. El dron sobrevuela en círculos una zona, tomando cientos de fotografías del mismo lugar a diferentes alturas y ángulos. Es importante que las fotos se solapen un poco, para poder crear el objeto 3D.
Después se emplea un software especializado como Maps Made Easy, Pix4D, PhotoModeler o RealityCapture, que coge esas fotos, las recompone en 3D, y genera una nube de puntos que permite construir un modelo 3D del lugar, con las fotos como texturas.
La ventaja de la fotogrametría es que una vez que tienes esa representación 3D, puedes ampliarla o girarla como quieras para encontrar cosas ocultas que pasan desapercibidas, como el bogie de un tren que ha aparecido a 270 metros del accidente de Adamuz, oculto en un bosque en el hueco de un arroyo.
Una variante de esta técnica es la videogrametría. En lugar de usar fotos, emplea vídeo. Es más sencilla y más rápida de implementar, pero los resultados no suelen ser tan precisos.
Lo último en fotogrametría es utilizar la inteligencia artificial para “etiquetar” lo que se ve en el mapa 3D, usando software como SynthEyes, Actec 3D, o incluso chatbots convencionales como ChatGPT o Gemini. La IA “observa” la imagen y describe lo que ve. Como trabaja a nivel de píxeles, puede ver cosas que pasan desapercibidas al ojo humano.
En el anterior vídeo puedes ver cómo usa la Policía Nacional la infografía forense en 3D. Es una situación diferente porque es a pie de calle, y no se usan drones. El escenario se genera en 3D con texturas planas porque se centra en un crimen y no en buscar algo.
Los investigadores del terrible accidente del tren Iryo de Amamuz están utilizando fotogrametría forense con drones, para obtener una composición 3D del lugar del accidente, y los alrededores. Esperemos que puedan esclarecer la causa del descarrilamiento, para que no vuelva a ocurrir.


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