¿Has escuchado hablar de la computación cuántica? Lo más probable es que a estas alturas lo hayas hecho, aunque solo fuese de pasada. Además, en caso contrario seguramente no tardes en hacerlo. Para mucha gente, la computación cuántica es la tecnología del futuro, al nivel de la inteligencia artificial o, incluso, por encima de ella.
Durante años, eso hay que reconocerlo, la computación cuántica ha resultado algo incierto, lejano. Se comentaba sobre todo en medios experimentados, pero sin ponerle demasiada fecha en el tiempo. Ahora, en cambio, un nuevo estudio asegura que su llegada está más cerca que nunca, a la vuelta de la esquina. Curiosamente, esto puede suponer un problema para muchos.
La computación cuántica, ¿una realidad incómoda?
El estudio en cuestión no ha sido realizado por cualquiera que pasara por allí. Ha sido la propia IBM quien ha puesto fecha a su llegada: el año 2030. Llama la atención, primero de todo, que sea el mismo año en el que supuestamente también aterrizaría la inteligencia artificial general. Eso, claro, si las predicciones de muchos expertos estuviesen en lo cierto.
Lo que resalta la investigación, no obstante, es que el auge de la computación cuántica (que se dará pronto, de eso no tienen dudas), traerá más dolores de cabeza que alegrías. Si la inteligencia artificial está provocando despidos y amenaza con más desajustes, su principal competidora (o socia, eso aún no está claro) promete ponerlo todo mucho más patas arriba.
La explicación que dan los responsables del estudio es sencilla: muchas compañías no están ni remotamente preparadas. Los expertos han realizado encuestas a miles de directivos de empresas en decenas de países, y la gran mayoría de ellos coinciden en que la computación cuántica lo cambiará todo, y lo cambiará pronto. Pero admiten no están haciendo nada al respecto.
Es decir, que ni se encuentran adaptándose a sus posibilidades ni prevén hacerlo en el futuro. En parte, razonan los expertos, porque la inteligencia artificial está acaparando todo el protagonista. Bastante tienen muchas compañías con invertir y ocuparse de ella para hacerlo también de la otra innovación. Las revoluciones, de una en una, por favor, parecen pensar.
Nuevas reglas en el horizonte
Preparados o no, los ordenadores cuánticos funcionan mediante qubits. Esto permitá, supuestamente, representar múltiples estados al mismo tiempo. O lo que es lo mismo, generar avances impensables hasta ahora en optimización de finanzas, seguridad digital o mejora de herramientas de inteligencia artificial. ¿El problema? Que muchos sistemas actuales se quedarían obsoletos.
Es decir, que el impacto en seguridad sería enorme. Muchos sistemas cifrados en la actualidad dejarían de ser seguros. Por no hablar de que podría experimentarse una gran desigualdad tecnológica. Las empresas más pequeñas lo tendrían más difícil de lo que ya lo tienen. Siempre, eso sí, que IBM esté en lo cierto y en menos de un lustro la computación cuántica se vuelva realidad. Eso está por ver.


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