¿Por qué deberías desconectar tu Smart TV del WiFi?

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Invertir en un televisor 4K y una conexión de fibra óptica de alta velocidad para terminar usando la señal WiFi del router es un error. Estás creando un cuello de botella en el dispositivo que más datos consume de toda la casa.

Aunque la conexión inalámbrica resulta cómoda para el móvil o la tableta, aplicarla a un televisor implica sacrificar rendimiento, estabilidad y bitrate (tasa de bits) en la reproducción de tus contenidos.

Por ello, debes entender cómo funciona tu red, donde el WiFi es un medio compartido y propenso a las interferencias: las redes de tus vecinos, los muros de carga e incluso otros aparatos electrónicos degradan la señal.

Esto provoca fluctuaciones en la latencia y microcortes que, aunque son imperceptibles al navegar por una web, son letales para el streaming en alta definición.

Cuando plataformas como Netflix, Amazon Prime Video, Apple Music o Disney+ detectan inestabilidad en la llegada de paquetes de datos, activan automáticamente protocolos de protección.

¿El resultado? Reducen la resolución o la calidad del HDR para evitar que la imagen se congele. Tienes la capacidad teórica para ver 4K, pero la inestabilidad del aire te está sirviendo una señal comprimida de menor calidad.

El cable Ethernet garantiza el ancho de banda real

La solución es más fácil de lo que crees. Y es que al conectar la Smart TV mediante un cable Ethernet, estableces un canal de comunicación dedicado y full-duplex (envío y recepción simultánea) con el router.

Aquí no hay interferencias, porque si tu operador te entrega 300, 600 o 1000 Mbps, esos datos llegan íntegros al procesador de la televisión y esto supera con holgura los requisitos técnicos del mercado.

Aunque el streaming en 4K exige picos estables de unos 25 Mbps, necesitas margen de maniobra para la carga del buffer y el sistema operativo.

Esto significa que el cable elimina la variable del «ruido» en la red, asegurando que el televisor reciba siempre la máxima calidad de imagen que la fuente original pueda ofrecer.

Cat6: el estándar que debes buscar

Cabe señalar que no necesitas gastar dinero en cables premium con conectores dorados; eso es marketing. Para un entorno doméstico, la especificación técnica que te interesa es la categoría del cable.

Por un lado, está el Cat5e, que es el estándar básico actual que soporta hasta 1 Gbps (Gigabit por segundo), suficiente para cualquier fibra comercial actual.

Luego está Cat6, que es la opción recomendada por relación calidad-precio debido a que soporta hasta 10 Gbps en distancias cortas y cuenta con mejor aislamiento contra el ruido eléctrico.

Pasar al cable tiene un efecto positivo para el resto de tus dispositivos: descongestionas las frecuencias WiFi y un televisor inteligente reproduciendo contenido 4K HDR devora ancho de banda

Pero al desactivar el WiFi de tu tele y pasarlo al cable, liberas el espectro radioeléctrico para que tu móvil, el portátil o la domótica funcionen con mayor agilidad.

Si tienes el router cerca o dispones de tomas de red en la pared, usar el puerto Ethernet es obligatorio para aprovechar el hardware que has pagado, ya que la conexión física siempre ganará a la inalámbrica en fiabilidad.

 

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