Si tienes menos de 30 años es posible que Geocities no te suene, pero en los años 90 fue tan importante como hoy lo puede ser Gmail o Chrome. Fue el primer alojamiento gratuito de páginas web que se convirtió en universal, llegando a alojar 38 millones de webs. Hoy ha desaparecido por completo. ¿Qué pasó?
A principios de los 90, Internet comenzaba a llegar a las casas de forma masiva. Ya tenía millones de usuarios, pero seguía siendo algo extravagante para el gran público, una especie de pasatiempo para aficionados a la informática.
Por aquella época, si querías crear tu propia web tenías que contratar servicios de pago bastante caros, la mayoría ofrecidos por las propias operadoras, o montar tu propio servidor. En noviembre de 1994, David Bohnett y John Rezner lanzaron un hosting gratuito llamado Beverly Hills Internet, que al poco tiempo cambio a GeoCities. La revolución había comenzado.
Principio y fin de GeoCities
Su nombre se debe a su curioso sistema para alojar las webs. Según el tipo de página, se encuadraba en una ciudad o barrio temático. Por ejemplo, si creabas una web de ciencia-ficción, la metías en Area51. Si era de cine, en Hollywood. Si era de anime, en Tokyo. Cada usuario tenía un número que, junto con el barrio o ciudad y el dominio Geocities.com, formaba la dirección URL de la web.
Era un servicio más lento que los de pago y las herramientas de creación web eran muy básicas, todo lo tenías que hacer tú programando, o con alguna aplicación. Pero fue un gran éxito porque el alojamiento era gratis. Según cuenta el blog Dfarq, en solo 13 meses sus webs ya tenían 6 millones de visitas, una cifra muy respetable para la época. En 1999 llegó a ser la tercera web más visitada de todo Internet.
Geocities fue clave en la evolución de Internet, porque al ser gratis la gente podía crear webs muy locas, divertidas, o centradas en temas muy concretos, por pura pasión, sin arriesgar dinero.
¿Y qué es lo que pasó con Geocities? Pues lo que pasa siempre cuando una pequeña empresa tecnológica alcanza el éxito, o descubre una nueva tecnología. Que viene un depredador y se la come, inundándola de billetes.
Ahora son Google, Microsoft, Apple o Meta, convertidas en gigantes intocables tras comprar cientos de empresas que amenazaban su dominio, o inventaban algo prometedor. En los 90, uno de los depredadores más grandes era Yahoo!
Geocities salió a Bolsa en 1998, con un precio por acción de 17 dólares. Pero enseguida superó los 100 dólares. Apenas un año después, Yahoo!, que por aquel entonces era el mayor buscador de Internet, la compró por 3.570 millones de dólares.
Ese fue el principio del fin. Yahoo! intentó monetizar el servicio, añadiendo publicidad y usando tácticas como una velocidad más lenta o un límite de fotos para la versión gratuita, ofreciendo varias suscripciones de pago.
La gente fue perdiendo el interés, porque ya existían alternativas. El 23 de abril de 2009 Yahoo! anunció el fin de GeoCities, negándose a aceptar más usuarios. Estuvo activa unos años para que a los usuarios les diese tiempo a migrar sus webs. Desapareció en 2014.
Hoy pocos la recuerdan, pero GeoCities fue clave para la popularización de Internet y el aumento de contenidos, más allá de las típicas webs corporativas, comerciales, o educativas, que existían hasta ese momento.


Deja una respuesta