La nueva guerra no es por los chips: Trump propone una reserva estratégica de 12.000 millones de dólares en tierras raras para acabar con China

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Toda esta eterna batalla entre Estados Unidos y China va mucho más allá de la inteligencia artificial o la venta de gráfica de Nvidia. También hay pequeñas guerras librándose por el medio y una de ellas tiene que ver con los minerales y tierras raras.

La administración Trump quiere crear una reserva estratégica de 12.000 millones de dólares para asegurarse suministros casi de por vida y evitar depender de China en caso de problemas de producción o exportación. Un paso más que se suma a toda la batalla que actualmente libra con Groenlandia.

En este caso, China controla tierras raras como el lantano, el cerio o el disprosio, indispensables en todo, desde móviles hasta coches eléctricos y, por supuesto, las propias tarjetas gráficas de Nvidia. En concreto, tiene bajo su suelo cerca del 80% de las reservas mundiales de tierras raras

A todo esto hay que sumarle que el gran problema con respecto a las tierras es que no son especialmente abundantes y tienen propiedades únicas, como generar imanes ultrapotentes en poco espacio.

Por ejemplo, el neodimio es el ‘rey’ de los imanes modernos, vital para motores de vibración y sistemas de audio en el móvil, o para hacer posible que un coche eléctrico arranque con solo pisar un botón.

Para que te hagas una idea, y solo por poner un ejemplo, un coche eléctrico lleva, de media, un kilo de imanes hechos con tierras raras; una turbina marina puede necesitar hasta seis toneladas. Hasta ahora, Occidente había dado por hecho que siempre podría comprarlas a buen precio en el mercado global. Pero China jugó a largo plazo y se aseguró el control de toda la cadena, desde la mina hasta el refinado.

Es por eso que Trump quiere ponerse las pilas. El proyecto, llamado Project Vault, busca crear un colchón de emergencia de unos 60 días de materiales básicos para sectores como electrónica, automoción, aeroespacial y energía.

La idea es que si algo falla en la cadena de suministro, las empresas podrán acceder a esos minerales sin que la producción se detenga. Y cuando todo vuelva a la normalidad, deberán reponer la reserva, como si fuera un botiquín que siempre hay que tener lleno.

La financiación será principalmente pública, con un préstamo de 10.000 millones de dólares a 15 años del US Export-Import Bank, más 1.670 millones aportados por inversores privados.

Project Vault, la nueva locura de Donald Trump para alejarse de China

El gran problema de EEUU es que ya tiene reservas estratégicas de minerales para la defensa, pero no para este tipo de industria. Hay minerales como el galio o el germanio, que son básicos para chips y componentes electrónicos, que no tienen en su país.

Lo mismo sucede con las tierras raras que se usan en imanes que están en discos duros, motores industriales y coches eléctricos. La falta de estos materiales puede paralizar fábricas enteras.

De nuevo, China controla gran parte de la minería y el procesamiento de estos minerales y ha usado esa posición como arma de presión en batallas comerciales. Aunque algunas restricciones se suavizaron a finales del año pasado, la concentración de producción sigue dejando a los fabricantes estadounidenses a la deriva ante cualquier problema.

Trump y su equipo quieren cambiar eso con Project Vault. El plan permitirá que, si hay un corte o un bloqueo en la cadena de suministro, las empresas puedan usar la reserva sin depender de terceros.

Por supuesto, esto no va de que EEUU tenga en su país estos minerales escondidos. Esto va más allá. Con todo ese dinero, la idea es crear la reserva comprando y almacenando lo que se pueda conseguir ahora, antes de que vengan cortes o crisis.

Además, sí, parte del objetivo es mejorar la extracción y el refinado dentro de EEUU. Por eso se habla de préstamos y fondos para empresas que se comprometan a producir o procesar minerales en suelo estadounidense. Esto podría, poco a poco, reducir la dependencia con respecto a China en algunos puntos.

Por último, no todo vendrá de China. EEUU busca proveedores en otros países, y con Project Vault hay un incentivo para que empresas privadas inviertan en explorar y refinar minerales fuera de China.

En resumen, esos 12.000 millones de dólares van a servir para comprar, almacenar y organizar contratos de suministro que funcionen como un «seguro industrial».

 

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