La burbuja de la IA sobrevuela como una espada de Damocles sobre las cabezas de las compañías de IA. La inversión en inteligencia artificial está siendo tan enorme que, si no cumple las expectativas, el hundimiento podría ser total. Nadie duda de que la IA será útil, pero hay muchas variables incontrolables, incluyendo el empacho, como ha ocurrido con las redes sociales, o que se produzca un rechazo masivo porque, en muchos aspectos, la IA atenta contra la naturaleza y la esencia del ser humano. O su propia supervivencia.
En 2026, solo cuatro compañías de IA, Microsoft, Meta, Amazon y Google han anunciado un gasto de 670.000 millones de dólares (unos 563.000 millones de euros) para construir centros de datos para la IA. Eso supera a lo que costó construir el ferrocarril en Estados Unidos, y diez veces más que pisar la Luna. Y eso solo en un año, y sin contar compañías como OpenAI, Nvidia, etc.
Para el ciudadano de a pie, con sueldos que apenas dan para llegar a fin de mes, son cantidades imposibles de medir. El medio The Wall Street Journal lo ha hecho, comparando la inversión en IA con algunas de las grandes obras y construcciones de la historia. Supera a todos, menos a una.
Con qué se compara la inversión en IA
Resulta complicado hacer una comparación en diferentes épocas. El coste del dinero, y de la vida, era muy diferente ahora que hace un siglo. Se pueden igualar aplicando la inflación, pero hay otras variables que quedan fuera.
Lo que ha hecho The Wall Street Journal es comparar las diferentes inversiones tecnológicas con el Producto Interior Bruto (el PIB) de Estados Unidos, en la época correspondiente. El PIB representa los bienes y servicios que produce un país. Básicamente, su riqueza.
Para que te hagas una idea en el ámbito local, el PIB de España en 2025 fue de 2.005.690 millones de dólares. Está en el puesto 14 del mundo. Solo las cuatro compañías mencionadas van a invertir en IA en 2026, 670.000 millones de dólares. Eso es el 33% de toda la riqueza que genera España, y mucho más que docenas de países enteros.
Estos 670.000 millones de dólares de inversión en IA equivalen al 2,1% del PIB de Estados Unidos. El programa Apolo de la NASA, que duró entre 1960 y 1973 y llevó a la humanidad a la Luna, solo representó el 0,2% del PIB, y eso que se extendió más de una década. Diez veces menos que la inversión en IA solo en 2026.
La construcción de las autopistas interestatales que recorren todo el país, una obra magna que se extendió desde 1955 a 1970, supuso el 0,4% del PIB, cinco veces menos que la inversión en IA.
La construcción del ferrocarril, entre 1850 y 1859, costó el 2% del PIB. Prácticamente como la inteligencia artificial en un año.
Solo una operación histórica la supera: la compra del estado de Luisiana a Napoleón Bonaparte en 1803, después de que Francia se lo quitase a España. Costó el 3% del PIB, aunque se lo vendieron por 15 millones de dólares. En aquella época, Estados Unidos era un país pequeño, y al añadir Luisiana duplicó su extensión.
La inversión en IA de Meta, Microsoft, Amazon y Google en 2026 es el 33% de lo que produce España. Y piensan mantenerla varios años. Si estalla la burbuja de la IA, podría ser catastrófico, pero estos gigantes tienen las espaldas cubiertas. Poseen mucho más dinero del invertido. Quienes lo pagarían serían los empleos, y las empresas más pequeñas.


Deja una respuesta