Es bastante habitual tener un cargador por casa tirado que se ha roto por la zona que une el cable a la pieza más grande, aunque en muchos casos tiene solución, siempre y cuando sea un cargador para móviles.
Siempre se suelen romper por ese lado, debido a la presión que acumulan ahí durante la carga, generalmente por conectar el móvil en una posición en la que tiene a doblarse, lo que estropea el recubrimiento.
Esto se explica por la fatiga del material, que al estar conectado a algo rígido acumula toda la fuerza de los movimientos sobre ese exacto lugar.
Si tienes uno de portátiles u ordenadores, al ser un voltaje bastante más alto, nunca intentes probar estos trucos, que sí funcionan para los cargadores habituales de móviles.
Además, hay varias recomendaciones para que todo sea seguro y comprobar que el cable no tiene algún defecto irreversible, ya que eso supondría un riesgo de cortocircuito; en tal caso, lo mejor es comprar uno nuevo.
Pero si crees que tu cable aún tiene solución, te cuento cómo arreglarlo para darle una nueva vida.
Cómo reparar un cargador estropeado
Lo más fácil antes de que se vaya a romper un cable consiste en poner alrededor de este punto crítico un muelle que puedas sacar de cualquier bolígrafo, ya que hará que este sea menos rígido y aguante más, algo que también sirve para un cable algo desgastado.
En el apartado de los trucos más fáciles, también puedes poner cinta de silicona alrededor de la parte afectada, tratando de cubrir todo bien para que no haya de nuevo presión en el cable.
Con ello, aunque pueda ser una alternativa poco duradera, es perfecta, debido a que la silicona es un aislante eléctrico sobresaliente, por lo que no deberían existir problemas de cortocircuitos, a no ser que el daño sea interno.
Aunque si estás buscando una opción más profesional, lo mejor es optar por un tubo termorretráctil, el que tendrás que coloca sobre la zona afectada, cubriendo tanto el cable como la base del cargador.
Lo ideal es recubrir con el tubo toda la zona que se haya dañado y aplicar con mucho cuidado –y sin tenerlo enchufado a la corriente– calor con un secador para que se fije correctamente.
Esta es una de las mejores opciones si tienes algún cargador con cable desgastado e incluso para otros tipos, por lo que seguramente sea una inversión que tengas que hacer alguna vez.
Finalmente, y solo en casos de emergencia, podrías realizar un trenzado alrededor de la zona con algún pedazo de tela que tengas –preferiblemente nylon–, de forma que se quede bien sujeto en ambos extremos.
En cualquier caso, recuerda que lo mejor es comprar un nuevo cargador siempre que notes que hay algún chispazo, se calienta excesivamente o hay un desgaste importante en el cable.


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