El Fitbit para pedos es lo último para controlar tu salud, y no es broma: adivina dónde se coloca

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Un grupo de científicos de la Universidad de Maryland (Estados Unidos) está “mapeando” el Atlas de los Gases Humanos (Human Flatus Atlas), y para ello invitan a todo el mundo a participar. Te envían un Smart Underwear, un wearable que debes colocarte en los calzoncillos o en las bragas. Es el Fitbit de los pedos, como ellos lo llaman.

Es inevitable que se escapen algunas risas, pero se trata de un proyecto científico de gran importancia, porque las ventosidades pueden servir para medir la salud intestinal y la calidad del microbioma. Se han ofrecido tantos voluntarios, que han tenido que abrir una lista de espera.

La realidad es que no sabemos casi nada de las flatulencias humanas. Por ejemplo, los escritos actuales indican que, de media, una persona suelta alrededor de 13 cuescos al día. Pero las primeras mediciones con Smart Underwear indican que la media es 30.

Un wearable en tu trasero para medir los gases

Como puedes ver en la foto anterior, el sensor de pedos tiene forma de botón, y se coloca en la parte externa de la ropa interior, sujeto mediante un broche o tapón.

Al contrario de lo que podría pensarse, no se coloca en la zona del ano, sino en la parte inferior, entre las piernas. Solo está bien colocado si al sentarte o al andar, no lo notas.

El experimento dura tres días. Hay que colocar el Smart Underwear antes de desayunar, y se lleva durante doce horas. Se debe fotografiar toda la comida que se ingiere, para que los investigadores estudien cómo influye en los gases.

No soy científico, pero me resulta extraño que este sensor de ventosidades solo se use durante el día. Quizá se trate de una primera fase de la creación de este Atlas de los Gases Humanos, y en una segunda se centren en las flatulencias durante el sueño.

Al terminar la sesión, tras lavarlo con una toallita aromática que se incluye en el kit, Smart Underwear se coloca en el cargador, que también sirve para enviar los datos recopilados a una app, a través de Bluetooth.

Se trata de una investigación de primer nivel, porque hasta ahora no existen estudios masivos sobre los gases humanos. Estos científicos de la Universidad de Maryland quieren descubrir la relación que hay entre las ventosidades y la comida ingerida, la hora y la cantidad que se ingiere, la salud intestinal y el microbioma de nuestro estómago.

Estos datos podrían servir para identificar posibles enfermedades, o medir la calidad de la flora intestinal, y tomar medidas para repararla.

Smart Underwear, el Fitbit de los pedos, no está a la venta, pero si la creación del Atlas de los Gases Humanos es un éxito, no descartes que se comercialice…

 

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