Pruebo al año decenas de dispositivos, y algunos son más peculiares que otros. Este último caso es el que caracteriza el LG Swing&Go Touch, una pantalla con peana que está a caballo entre una Smart TV y un monitor táctil.
En su momento ya probé el LG StanbyME, que es bastante similar y, aunque ese equipo era más compacto y manejable, este que he estado analizando durante 3 semanas ha venido a desmontar lo que pensaba de él.
El Swing&Go tiene un target claro: aquellos que busquen una pantalla inteligente y necesiten cierta movilidad por su casa. Con esto me refiero a que puedes usarla tanto para tus momentos de ocio —como ver la TV o cualquier contenido en streaming— como para trabajar, ya que permite gestionar tareas desde esta pantalla de forma individual o usarlo como segundo panel tras conectarlo a tu ordenador.
En otras palabras: la veratilidad es total.
¿Me lo compro?
Como siempre, la respuesta depende del uso que le vayas a dar. Será perfecto si lo que buscas es un monitor todo en uno, ya que cuenta con Smart TV, pantalla táctil, centro multimedia y pantalla giratoria (con un total de 670º, algo que te explicaré más adelante). Además, permite moverlo por toda la casa.
Será genial para hogares modernos, creativos y espacios reducidos.
Sin embargo, no te va a terminar de convencer si eres un gamer que busca tasa de refresco alta o profesionales que quieran optimizar al máximo su tiempo por separado.
LG Swing&Go Touch, análisis y opinión
He probado durante varias semanas el LG Swing&Go Touch, y este es mi análisis y opinión.
Diseño top: se camuflará en tu casa como un elemento decorativo
La estructura del LG Swing&Go está muy bien pensada: una base ancha y sostenible, una pantalla lo suficientemente grande para visualizar cualquier contenido y todo ello apoyado por un diseño que se camufla muy bien en tu hogar u oficina.
Lo primero de lo que me gustaría hablar es del montaje. Aunque a priori me pareció un sistema un poco anticuado de montar (tendrás que usar un atornillador y tener algo de maña), no tardé más de 15 minutos en tenerlo todo listo.
Eso sí, como recomendación, me gustaría que la siguiente generación tuviera un tope tipo «clic» para poder colocar la pantalla de forma más cómoda tanto al girarla (de vertical a horizontal) como al inclinarla (de adelante hacia atrás y viceversa), ya que puede quedar ligeramente ladeada si no tienes buen ojo.
A pesar de ello, su diseño permite ajustar cómodamente la posición de la pantalla, lo que resulta especialmente útil para tareas creativas como edición de contenido en vertical o ilustración digital.
Asimismo, la función Auto Pivot ajusta automáticamente la orientación de la pantalla según el contenido visualizado, optimizando la experiencia de uso, ya que de esta forma no tendrás que tocarlo de forma manual.
Esta capacidad permite utilizar el monitor en diferentes espacios y posiciones, desde una videollamada en el escritorio hasta una sesión de dibujo en el sofá o para seguir recetas de TikTok en la cocina. Además, su compatibilidad con anclajes VESA 100×100 permite sustituirlo fácilmente o integrarlo en otro soporte.
Lo de los giros de 670º son explicables porque LG suma todos los ángulos de visión disponibles (70° de inclinación + 150° de giro lateral (swivel) + 90° de rotación vertical (pivot) + 360° de giro de base con ruedas).
Otro punto a analizar es el mando, conocido como Magic Pointer Remote: pequeño y ergonómico. Es parecido a cualquiera de los Fire Stick o Chromecast, por lo que, si te gustan, este también te gustará. Sí que he echado en falta algún botón de personalización con servicios de streaming elegidos por el usuario, ya que vienen algunos prestablecidos -como Netflix, Disney o LG Channels-, pero sin opción a modificarlos.
Pantalla: una calidad muy sólida, pero que llega solo hasta los 60Hz
Incorpora una pantalla IPS táctil 4 K con HDR10, lo que se traduce en colores precisos y amplios ángulos de visión, excelente nitidez para contenido 4K y trabajos de productividad.
Además, es un panel táctil, lo que implica que podrás gestionarlo con tu mano. Esto no es especialmente útil para cuando hagas uso de su Smart TV, pero sí lo es para las funciones de productividad como monitor externo.
En el lado negativo de la balanza se encuentra su sonido, ya que sale un poco distorsionado en cuanto subes un poco el volumen. Sin embargo, si le das un uso estándar y no es uno de tus puntos fuertes no tendrás problema.
Además, no es la opción más gaming del mercado si lo vas a emparejar con PCs potentes o consolas premium, dado que el hardware integrado no está pensado para competir con monitores con alta tasa de refresco (aunque otros modelos de esta familia sí ofrecen 144 Hz).
Funcionalidades: desde una Smart TV a un monitor externo
La razón por la que el LG Swing&Go Touch te enamorará son las múltiples opciones para las que lo puedes usar.
Como Smart TV funciona espectacularmente bien. Su peana con ruedas ha hecho que pueda usarlo en varias habitaciones de la casa, haciendo que sea indispensable en mi día a día.
Además, webOS 24, el sistema de LG para TV, es uno de los más completos hasta la fecha. Con él, tendrás acceso directo a Netflix, YouTube, Disney+, TikTok y Spotify, además de más de 300 canales gratuitos a través de LG Channels, la plataforma de la compañía que recientemente ha incorporado los contenidos de RTVE.
Una de las opciones más interesantes es LG Switch, que permite la gestión de configuraciones y la división de pantalla en entornos multitarea, algo que me ha resultado útil sobre todo cuando estaba realizando cualquier tarea del trabajo.
Conexiones: tiene todo lo que necesitas
El LG Swing&Go Touch incluye 2 puertos HDMI y 3 USB-C. Además, viene con cables de conexión HDMI, así como un USB A a C.
Este dispositivo salió al mercado por 1.199 euros, un precio un poco caro para lo que ofrece. Sin embargo, ya puedes encontrarlo por 859 euros, un coste más razonable para todo lo que ofrece gracias a su versatilidad y flexibilidad diaria.


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