La lacra de los revendedores ha llegado al mercado de la memoria RAM. Allá donde un producto es escaso y muy demandado, estos especuladores sin escrúpulos despliegan sus bots y compran toda la memoria que encuentren sin stock, dejando sin nada al cliente legítimo. Un estudio de DataDome ha determinado que 6 de cada 7 peticiones de compra en las tiendas online y proveedores de memoria DDR5, provienen de un bot.
Los usuarios de ordenadores reviven así la pesadilla de hace cuatro años, cuando los revendedores usaron bots para comprar todas las tarjetas gráficas en stock durante la pandemia y el boom del auge de las criptomonedas. Ahora ocurre lo mismo con la memoria DDR5.
Esos especuladores compran toda la que encuentran por medio de bots, y luego la venden a precio más caro. Esto provoca dos problemas: que los compradores legítimos que buscan RAM para usarla, no la encuentren, y que los precios suban artificialmente.
Los bots llegan a las tiendas de memoria DDR5
La ventaja de usar bots es que no necesitan comer ni dormir, y pueden rastrear las tiendas online a una velocidad mucho mayor. Además son capaces de comprar por su cuenta, pagando el producto. DataDome ha rastreado a estos bots que compran RAM, y ha encontrado datos muy preocupantes.
Un solo bot rastreado por su equipo de investigación Galileo contó 10 millones de rastreos de stock, más de 50.000 rastreos cada hora. El bot poseía 91 listados de productos únicos, cada uno de ellos chequeado una media de 551 veces, lo que se traduce en una comprobación del stock de cada kit de RAM específico cada 6,5 segundos. En las tiendas y proveedores en donde se activaba este bot, seis de cada siete rastreos de stock de RAM, eran de bots.
Algunos de estos robots de software que se usan con las tiendas de hardware son tan sofisticados, que primero chequean cuál es el límite para que un comportamiento repetitivo se considere un bot, y actúan por debajo de él.
Otros son capaces de imitar el comportamiento humano: solo funcionan de día, y bajan su actividad a la hora de comer y cenar, y los fines de semana.
Otro signo preocupante es que no solo “trabajan” las tiendas de consumidores. Además rastrean agresivamente a los proveedores industriales de memoria B2B y componentes de hardware sin procesar, como zócalos DIMM. Esto revela que la presión de la especulación está afectando a toda la cadena de suministro de DDR5.
Quien necesite memoria RAM en los próximos meses, quizá años, lo va a tener crudo. No solo vale tres veces más (y subiendo), sino que, la poca que hay, la compran los bots de los especuladores, subiendo aún más artificialmente los precios.


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