Con este gadget beauty de Xiaomi he viajado sin parar y sin miedo a tener el pelo encrespado

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Cuando viajas mucho y eres un poco indecisa con la ropa y los complementos que echas a la maleta, lo único que quieres es un dispositivo sencillo y pequeño, muy pequeño. A esas referencias se ajusta perfectamente el cepillo alisador de Xiaomi.

Hablo del Xiaomi Cordless Hair Straightener Brush, un gadget beauty que me ha hecho volver a tener ilusión en este tipo de complementos, ya que no suelo tener mucho tiempo ni paciencia para arreglarme el pelo y resulta que puedo tenerlo de revista en cuestión de minutos.

He tenido la oportunidad de probar este gadget estas últimas semanas y estoy completamente convencida de que puede convertirse en un imprescindible para ti si habitualmente se te encrespa la melena y buscas una solución rápida, pero también sana.

Un gadget portátil para verte bien en cero coma

Uno de los detalles más positivos de este es que, a diferencia de los smartphones, en su caja dispones literalmente de todo lo que necesitas para ponerlo en marcha. Sí, lo que habitualmente se conoce como plug and play.

Si bien es cierto que ya viene con algo de carga, te recomiendo que lo pongas a cargar para aprovecharte de él en, al menos, tres o cuatro ocasiones, que es lo que pueden llegar a durar sus baterías, que son dos, de 3200 mAh.

Esto, en cualquier caso, depende de tu pelo, tanto del tipo (liso, rizado) como de la cantidad, ya que, por cuestiones lógicas, este cepillo requiere más tiempo para las melenas más largas y, en consecuencia, necesita más carga.

Esto viene explicado tanto en el manual de instrucciones como en la página web de la propia marca, donde te asesoran el nivel de calor que deberías escoger según el tipo de pelo que tengas. La temperatura más baja es de 160ºC, adecuada para los cabellos más finos y también para los que están dañados o tenidos.

El valor medio —que es, precisamente, el que se enciende de manera predeterminada al activar el cepillo— es el indicado para cabellos un poco ondulados, como es mi caso. La temperatura de este nivel es de 180ºC y, para una melena larga como la mía, solo necesitarás 7 minutos para tenerlo listo.

Puedes hacerlo, además, con la seguridad de que no estás estropeando tu pelo y es que, a pesar de que no hay nada más natural dejarlo secar al aire y no utilizar ningún tipo de instrumento, este cepillo dispone de un revestimiento cerámico que protege el cabello.

Al utilizarlo, no solo he sentido que no estaba maltratando mi pelo (me refiero a notar que el pelo desprende un olor a chamuscado), sino que también lo he notado más suave y con un brillo que no me da únicamente el champú o la mascarilla.

En cualquier caso, si crees que necesitas un punto más de potencia para conseguir los resultados que esperabas, puedes darle un punto más de potencia y alcanzar la tercera alternativa. Esta puede ser un poco agresiva si tienes un tipo de pelo estándar, ya que alcanza los 200ºC y está indicada para cabellos gruesos y rizados.

Un alisador que puedes meter en el neceser, sin preocupaciones

Este alisador de pelo sin cables invita a que te lo lleves donde quieras y, como cabría esperar, lo he metido en la maleta en algún que otro viaje. Es muy ligero, porque pesa menos de 270 gramos, y ocupa poco más de un palmo.

Además de agradecer su peso y su tamaño, también tengo debo insistir en lo fácil que es cargarlo, porque puedes hacerlo con el mismo cargador de tu smartphone; igual que otros accesorios, como unos auriculares. El único fallo que le veo en este apartado es lo mucho que tarda, porque su batería se completa en unas tres horas cuando está completamente agotada.

Otro detalle es que, para tu tranquilidad, puedes bloquearlo mientras lo llevas de un sitio a otro. Esto es posible gracias al interruptor que incorpora en el lateral derecho, gracias al cual no vas a tener ningún susto. También recibe un punto positivo por apagarse a la media hora de haberlo encendido, para evitar un consumo innecesario de batería.

A este elemento de seguridad se añade otro que me ha llamado particularmente la atención y tiene que ver con el propio sistema de calor, ya que el cepillo no arde, como sí sucede con las tenacillas o las planchas de pelo tradicionales.

Esto no significa que no debas andar con cuidado, pero no te vas a abrasar si tocas el cepillo por donde no debes, puesto que integra una línea exterior de púas para evitar quemaduras, mientras que las interiores están cubiertas de plástico para favorecer un uso seguro.

 

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