DIGI tiene las tarifas de fibra y móvil más baratas del mercado con precios que parten de los 12 euros. La compañía de origen rumano ha conseguido un récord de usuarios con 10,8 millones de clientes y es ya el cuarto operador más grande de España.
Sus rivales no son solo Movistar, Vodafone y MasOrange, también los operadores low cost y locales. Acutelan, una asociación de pequeños operadores, incluso ha denunciado a DIGI ante la CNMC.
Nuevas acusaciones por competencia desleal
La situación se repite una vez más para DIGI. Los gigantes de las telecomunicaciones acusaban a la compañía de realizar competencia desleal con sus precios low cost. Sus rivales solo podían bajar los precios de las tarifas si querían competir.
Los pequeños operadores también sufren las consecuencias, DIGI ha arrasado con las tarifas de compañías locales y regionales. Acutelan ha ido un paso más allá solicitando al regulador de la competencia la apertura de un expediente informativo.
Juan Antonio Rodríguez, presidente de la asociación, ha confirmado durante una rueda de prensa que, tras meses recopilando información, pretenden llevar una queja a la CNMC. Acutelan quiere que este tipo de prácticas se investiguen.
DIGI acaba con toda la competencia
Los pequeños operadores locales han confirmado que DIGI ha supuesto un duro golpe para su actividad. Estas compañías, al contrario que Movistar o Vodafone, no tienen capacidad para contraatacar con las conocidas como tarifas antiDIGI.
La compañía low cost lidera en portabilidades año tras año, sus tarifas de fibra y móvil extremadamente simples y baratas convencen a los usuarios. Desde Acutelan aseguran que DIGI ha acabado con toda la posibilidad de competencia.
El organismo de operadores locales confirma que, desde la llegada de DIGI al mercado, el sector de las telecomunicaciones ha dejado de ser sostenible. Los competidores no pueden replicar las tarifas ultra low cost.
Acutelan confirma que el problema no es que DIGI sea barata, sino que son imposibles de conseguir para otras compañías. Si quieren igualar al operador low cost, deben sacrificar su margen de beneficio, en el caso de que pudiesen bajar el precio de forma viable.
El organismo de operadores locales opina que un precio muy bajo no es negativo, el problema llega cuando el coste no se corresponde con la eficiencia real. DIGI solo puede sostener estas tarifas con pérdidas o sacrificios en algunos de sus servicios.
DIGI utiliza lo que se considera como competencia pretadoria. El operador low cost pretende asfixiar a sus competidores hasta eliminar a toda su competencia a cualquier precio, incluso realizando sacrificios propios. Acutelan pide que la CNMC investigue esta práctica.


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