El espionaje industrial es tan viejo como, bueno, la industria. Pero con la llegada de la inteligencia artificial y la escasez de memoria RAM y chips, el robo de información puede suponer miles de millones de pérdidas para la víctima, y miles de millones de ganancias para el ladrón. Parece que es lo que ha ocurrido con el espionaje de un ingeniero de Samsung para la compañía china CXMT.
El año pasado diez empleados de Samsung fueron acusados de robar información privilegida, relacionada con la fabricación de chips. Uno de estos ingenieros, apodado Jeon, de 56 años, ha sido condenado a siete años de cárcel por espionaje industrial. Supuestamente robó más de 600 pasos clave para fabricar memoria DRAM mediante apuntes manuscritos, para que nadie detectase las extracción de ficheros.
La información protegida acabó en manos de la empresa china CXMT, que aceleró diez años el desarrollo de sus propio módulos de memoria. Supuestamente, este empleado espía cobró dos millones de dólares por ello, y otros incentivos.
Un ingeniero espía que cobraba poco dinero
Según recoge Reuters, Samsung invirtió 1.080 millones de dólares durante cinco años para desarrollar la memoria DDRAM de 10 nanómetros. Durante ese tiempo, este ingeniero apodado Jeon se marchó de la compañía y entró a trabaja en CXMT.
En solo un año, CXMT pasó de fabricar modulos de memoria DRAM de 17 nanómetros a 10 nanómetros, algo que se considera imposible sin “ayuda”.
La sentencia asegura que Jeon fue copiando la información privilegiada a mano sobre fabricación de chips, y se la entregó a CXMT cuando fichó por la compañía. Recibió dos millones de dólares, así como acciones de la empresa, e incentivos en el contrato.
Los siete años de cárcel se deben tanto a la violación del Acta de Protección Tecnológica Industrial de Corea del Sur, como a los miles de millones en pérdidas que puede ocasionar a Samsung, porque muchos clientes comprarán la memoria DRAM a CXMT en lugar de la compañía coreana, que fue quien desarrolló la tecnología.
Curiosamente, Jeon ha recibido un atenuante (una rebaja de la pena de cárcel) por su bajo sueldo en Samsung.
El espionaje industrial siempre ha existido, y solo la punta del iceberg sale a la luz. Más raro aún es que exista una condena como esta.


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