Las viejas tarjetas gráficas Radeon de AMD se niegan a morir: Linux y la IA las están convirtiendo en oro otra vez

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Si tienes por casa un ordenador viejo o guardas en un cajón una de esas tarjetas gráficas Radeon de AMD que fueron muy top hace años, esto te interesa. Aquellos que se encargan de mantener el sistema operativo Linux han conseguido algo casi imposible: hacer que GPU lanzadas en 2007 vuelvan a funcionar hoy en día. Y todo gracias a cruzar el código abierto y la inteligencia artificial.

Esto se ha conseguido gracias a un desarrollador que ha usado GitHub Copilot, el asistente de IA, para actualizar los controladores de estas gráficas AMD. Como resultado, modelos antiguos que ya se daban por muertos ahora han vuelto a la vida.

El quid de la cuestión está en el controlador R600 Gallium3D. Este programa es el que hace que el sistema operativo se entienda con los procesadores gráficos de las series HD 2000 a HD 6000 de AMD. Aunque muy antiguos, todavía hay mucha gente que usa estos ordenadores para trabajar, estudiar o tener un pequeño servidor en casa.

El problema es que mantener vivo un software tan viejo resulta casi tarea imposible. Limpiar miles de líneas de código escritas hace quince años para darles un lavado de cara y adaptarlas a los estándares de 2026 es un trabajo muy tedioso que casi nadie quiere hacer.

Ahí es donde entra Gert Wollny, un colaborador de la comunidad que pensó que la IA podía convertirse en ese trabajador incansable mientras él solo revisaría que todo fuese en orden.

¿Cómo ha conseguido actualizar el software de una tarjeta gráfica vieja de AMD usando inteligencia artificial?

Wollny simplemente lo que hizo fue meter el código antiguo por completo al asistente de IA y este se encargó de traducir esas funciones que ya casi nadie entiende en código limpio y actualizado de forma automática. En solo una semana, este desarrollador subió 59 actualizaciones seguidas a la versión Mesa 26.2.

Esta forma de trabajar es lo que se conoce como vibe coding. Esta técnica consiste en usar a ChatGPT y otras IA como GitHub Copilot de forma totalmente natural y hablada para generar fragmentos de código o programas completos con apenas unas indicaciones. La idea es ahorrar tiempo y evitar pensar tanto en detalles demasiado técnicos y tediosos.

Ahora, en vez de estar pegados a escribir líneas y líneas de código, los desarrolladores pueden pasar a ser gestores, diseñadores de proyectos y supervisores de la calidad del código que generan las máquinas. Esto es exactamente lo que este desarrollador hizo.

Lo curioso es que el uso de la IA para programar no es que sea muy bienvenido en el mundo del desarrollo de software y menos si hablamos de Linux y su comunidad.

Muchos desarrolladores no la quieren cerca. Afirman que quita mérito o que el código pierde calidad. Pero en este caso parece que sí, teniendo en cuenta que un buen uso y de calidad sí que puede resultar muy positivo. Además, para evitar problemas, Wollny ha puesto el nombre de la herramienta de Microsoft bien visible en los créditos de la actualización, sin esconder nada.

La clave, como siempre, es encontrar un punto intermedio. El vibe coding debe usarse solo como una herramienta de ayuda, como un extra para mejorar el trabajo del programador, no como un sustituto total.

Esto es algo que se lleva criticando desde hace tiempo. Son muchos, sobre todo los más jóvenes, los que están dejando en manos de la IA todo su trabajo y eso es un error que puede traer muchas consecuencias. Algunos programadores veteranos ven en el vibe coding un riesgo, porque la IA no siempre entiende bien lo que se le pide y, de forma bastante recurrente, puede generar resultados desastrosos.

A favor o en contra de su uso, lo que queda claro es que, sin la ayuda de la IA y su maravillosa automatización al servicio del humano, nadie habría perdido cientos de horas en actualizar unas tarjetas gráficas de hace 17 años, y esos ordenadores habrían quedado totalmente para la basura.

 

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