Afortunadamente, he sido capaz de domar al algoritmo de TikTok y siempre me topo con pequeñas joyas que me sorprenden entre tanto ruido. Y una de ellas es Último Enlace, un juego gratuito que te reta a mantener una estructura de telecomunicaciones sin que colapse.
Este curioso juego, además, no necesita de ningún tipo de instalación o registro, ya que funciona como un simulador disponible mediante el navegador web en este enlace, y te retará a configurar un proyecto de telecomunicaciones desde el inicio.
Además, puedes usar el videojuego en dispositivos tan cómodos como el móvil, tanto en iOS como en Android, gracias a que es multiplataforma.
Antonio Cañavate, el joven creador español detrás de este original y curioso juego, ha conseguido con este título que la divulgación tecnológica no se quede en un tutorial de 60 segundos, sino que traspase la barrera de la práctica, con opciones que te harán partícipe de la gestión de las telecomunicaciones.
Y no solo en una sola ciudad, sino en las principales capitales de España, ya que tendrás que revisar concienzudamente tu presupuesto disponible, tu rol dentro de la hipotética organización, así como la demanda de cada ciudad o la redundancia.
Adicionalmente, es un gran juego para quienes busquen algo relacionado con cartas, ya que estas marcan el devenir de tu historia, en 10 rondas, además de la cooperación con hasta 4 jugadores, que pueden ser también bots.
Esquivar el colapso de la industria, el objetivo más difícil
El juego es bastante accesible y, aunque no sepas prácticamente nada sobre la gestión o conceptos asociados a esta industria, lo cierto es que funciona como una clase práctica en la que aprenderás términos relevante.
Por ejemplo, para adecuar la demanda de datos a los sistemas de redundancia disponibles, estos últimos vitales ante lo que se denominan eventos aleatorios, desde inundaciones y cortes puntuales hasta apagones generales.
En tal caso, si no has pensado en la inversión en sistemas redundantes, puede que acabes perjudicando a diferentes ciudades –Bilbao, Sevilla, Murcia, Madrid, Barcelona y otras–, terminando finalmente con una derrota.
El juego te permite jugar hasta con 4 jugadores diferentes, que pueden ser bots o humanos, cada cual con un rol diferente dentro de esta organización: ingeniero, técnico, planificador y gestor. Cada cual maneja cuestiones diferentes.
El ingeniero es el encargado de desplegar los sistemas, pudiendo añadir infraestructura adicional en cada ronda; el técnico se centra en la reparación si ocurre algún evento; el planificador permite anticiparse a dicho eventos catastróficos, y finalmente el gestor es el responsable de la financiación, para que los jugadores no se queden sin opciones.
Último Enlace consta de 10 rondas en total, con un sistema de dados –con un aumento de la demanda en las rondas pares–, cartas con diferentes costes y puntuaciones, así como un capital inicial de 100.000 euros.
De tal forma, este juego no consiste en la competitividad, sino más bien en la colaboración de todo el equipo, ya que una mala decisión o un imprevisto como una tormenta pueden suponer la ruina económica a largo plazo.
Así, cada ronda consta básicamente de una fase de eventos, con el lanzamiento del dado para que tenga lugar un evento imprevisto –que no siempre tiene que estar relacionado con el clima–, además de otra de turnos, en la que cada jugador roba una carta, lanza un dado que determina el radio de acción y juega la carta para ajustar según las necesidades.
Tras esto, comienza la fase de evaluación, en la que se ajusta el presupuesto, según la inversión y el mantenimiento, así como el estado final de las zonas después de las decisiones de los jugadores.
Lo más importante del juego, además de que es divertido para quienes busquen practicar en este ámbito, es que se convierte en una especie de clase interactiva sobre esta industria, pudiendo elegir tecnologías que existen en el mundo.
En este sentido, podrás desplegar FTTH –fibra óptica hasta el hogar– en cualquier ciudad, además de HFC –coaxial–, satélite o WiMAX, cada una con un coste, ancho de banda y nivel de redundancia diferentes.
Por ejemplo, si optas por FTTH, la misma carta te detallará que la velocidad es ultrarrápida y estable, pero a cambio requiere de una mayor inversión, lo cual al final del juego puede suponer la ruina y, por supuesto, perder la partida.
Todas estas son las cartas de infraestructura, pero también existen las de acción, que permiten realizar reparaciones, colaboraciones o balancear la carga, por si existen zonas saturadas y otras con una demanda no satisfecha, además de realizar ajustes de precios, en caso de que necesites dinero rápido.
Último Enlace es un juego muy básico que apenas pasa de los 15 minutos en cada partida, aunque es bastante entretenido si juegas con amigos a los que les interesen las infraestructuras de comunicaciones y su gestión.
Para ganar, algo que no ha ocurrido en mi caso, necesitarás que las 6 regiones urbanas se mantenga operativas al llegar a la ronda final; de lo contrario, si has llegado con zonas críticas o tu presupuesto se ha acabado, será una derrota.
En definitiva, es un juego de mesa que combina teoría y práctica de forma magistral, por si necesitas algo para aprender o comprobar si serías capaz de gestionar una red tan grande como las de 6 ciudades españolas.
Y, aunque pueda resultar fácil, con cada ronda te das cuenta de que combinar correctamente las inversiones con los eventos aleatorios no es tan sencillo, algo que ocurre en la vida real con posibles apagones, inundaciones o tormentas.


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