Vision Guard, desarrollado por OpenWorks Engineering, ha sido seleccionado por las Fuerzas de Defensa de Australia para equipar a las tropas para una alerta temprana frente a drones pequeños sin depender de equipos pesados ni instalaciones fijas.
Y es que la amenaza de los drones ha encendido todas las alarmas en los ejércitos porque ya no hace falta un gran dispositivo costoso para vigilar una posición, señalar un objetivo o poner en peligro a una unidad desplegada lejos de una base.
Un dron pequeño puede aparecer con poco ruido, volar bajo y llegar demasiado cerca antes de que alguien tenga tiempo de reaccionar, de ahí que detectar antes se haya vuelto tan importante como neutralizar después.
Detrás de Vision Guard está precisamente esa necesidad, que es ofrecer a los soldados una forma rápida de vigilar el cielo cercano sin cargar con sistemas enormes ni esperar a que llegue una unidad especializada.
De acuerdo con Interesting Engineering, el sistema tiene el tamaño aproximado de una mochila militar y puede desplegarse en menos de dos minutos, una diferencia clave cuando una patrulla necesita montar vigilancia en una zona.
Una defensa antidrones pensada para moverse con las tropas
Cabe señalar que Vision Guard no es un sistema diseñado para proteger una gran base desde una instalación fija, sino una herramienta portátil para unidades que se desplazan sobre el terreno.
OpenWorks Engineering, empresa británica especializada en tecnologías contra drones, lo ha presentado como su sistema de óptica inteligente más pequeño y ligero, con un diseño pensado para reducir peso, consumo y tiempo de instalación.
De esta manera, Australia lo evaluará dentro de Land 156, un programa de defensa contra drones con una inversión prevista de 1.300 millones de dólares australianos durante diez años.
El objetivo es reforzar la capacidad del país frente a pequeños sistemas aéreos no tripulados, especialmente en escenarios donde las tropas necesitan una alerta temprana antes de que el dron se convierta en una amenaza directa.
¿Cómo funciona Vision Guard?
El núcleo del sistema está en su combinación de óptica inteligente, vigilancia panorámica, sensores auxiliares e inteligencia artificial. En la práctica, Vision Guard observa el entorno, recoge información y la procesa para encontrar objetos sospechosos en el aire.
Después, su software ayuda a seguirlos e identificarlos, de modo que el operador no tenga que depender solo de su vista o de una pantalla llena de señales difíciles de interpretar.
Por otro lado, la inteligencia artificial sirve para separar lo importante del ruido, donde un cielo abierto puede tener aves, reflejos, polvo, movimiento de ramas o pequeños objetos que no representan una amenaza.
Ante esto, el sistema analiza patrones, compara formas, estudia el movimiento y ayuda a distinguir un dron real de otros elementos del entorno. Aunque no sustituye al operador, pero le reduce carga de trabajo y le da una alerta más clara cuando detecta algo que merece atención.
Vision Guard también puede combinarse con sensores activos o pasivos, como radares o paneles acústicos, según la misión. Esa fusión de datos permite construir una imagen más fiable del entorno, porque no todo depende de una sola fuente. Si un sensor capta movimiento, otro puede ayudar a confirmar si se trata de una amenaza aérea.
Conviene dejarlo claro: Vision Guard no está pensado como el arma que derriba el dron por sí sola. Su papel principal es detectar, seguir e identificar amenazas pequeñas a distancia para que las tropas tengan tiempo de actuar.
Esa respuesta puede pasar por moverse, activar otros sistemas antidrones, avisar a una posición cercana o preparar una defensa más contundente.
Su valor está en ganar tiempo, ya que en un escenario donde los drones pueden usarse para vigilar, corregir ataques o acercarse a una posición, recibir una alerta temprana puede marcar al reaccionar frente al enemigo.


Deja una respuesta