El Roborock Qrevo Edge 2 no es es el robot aspirador más caro que he probado, pero no tiene nada que envidiarle a uno de alta gama

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He probado el Roborock Qrevo Edge 2 y creo que es una muy buena alternativa si quieres tener la casa como una patena sin hacer una inversión enorme. Llega a todas las esquinas, tiene una potencia de succión interesante y, sobre todo, trabaja de forma rápida y eficiente.

Por mi casa han pasado varios robots aspiradores y, tras meses de pruebas, he llegado a la conclusión de que con este tipo de dispositivos pasa como con cualquier equipo electrónicos: merecen la pena cada euro que se invierte en ellos.

Sobre todo si, como es el caso, son dispositivos que te van a ahorrar tiempo en ciertas tareas y, reconozcámoslo, a nadie le encanta limpiar. Por eso, tengo la impresión de que es mejor sacrificar un poco la cartera llegado el momento que tener que dedicarle más tiempo a una tarea que, de primeras, no es muy atractiva.

Con el último robot aspirador que he probado, me he llevado una impresión diferente. El Roborock Qrevo Edge 2 me ha demostrado que no es necesario superar las tres cifras para obtener unos resultados interesantes.

Características del Roborock Qrevo Edge 2

Diseño integrado en el hogar, pero no tanto en sí mismo

Los robots aspiradores tienen un tamaño lo suficientemente grande como para pedir de ellos que sean discretos en el rincón que ocupen en la casa. Este, al menos, lo es, pero porque viene en un color negro oscuro, no tanto por su formato ondular.

A pesar de tener un frontal verdaderamente llamativo, que cambia en cierto modo según le de la luz de frente ─te va a parecer casi liso, como el resto de robots aspiradores de la marca─, tiene un aspecto elegante y compacto.

Este modelo no solo aspira, sino que también hace las funciones de fregado, de manera que incorpora dos cubetas en la parte superior. Una de ellas es para el agua sucia y, la otra, para el agua limpia, lo que puedes distinguir por el símbolo que tiene en la parte superior.

Se pueden extraer mediante un asa, su tapa, que se cierra con un enganche lateral. Ojo a este, porque si no atinas a colocar bien estos pestillos, puedes volcar los recipientes al ponerlos de nuevo en la base, porque se desenganchan con facilidad.

A diferencia de otros modelos de la marca que he probado, como el Roborock Saros 20 o el Robororck Saros Z70, tiene esta parte abierta, a la vista. Esto mejora su uso diario, pero a nivel de diseño lo prefiero con su tapa, para que las cubetas queden escondidas.

No obstante, al ser oscuras ─las de los otros robots sí que vienen en un formato transparente─, no dejan a la vista el agua sucia, de modo que no rompen la estética sobria y elegante del producto en su conjunto.

En la parte inferior, se coloca el depósito del polvo, con una bolsa que viene ya incorporada y se puede retirar fácilmente. Sin embargo, al contrario que otros modelos de la marca, no está incluido el depósito del friegasuelos.

Ya en la parte inferior, que es donde se coloca el robot aspirador y se carga, sobre una rampa que no es precisamente pronunciada, está situado el molde donde se depositan automáticamente las mopas cuando se escoge la opción de solo fregado.

Estas se colocan bajo el robot aspirador con un par de imanes, se limpian solas alcanzando una temperatura de hasta 80ºC y se pueden retirar manualmente sin esfuerzo. También en esta zona se encuentra el cepillo, que tiene un formato DuoDivide, pensado para que no se enrollen los pelos más largos.

Efectivamente, pelos de hasta 30 centímetros no se enrollan en estos cepillos, ni tampoco lo hacen en los ejes de los propios cepillos o en las ruedas. El cepillo lateral, que también está libre de estos enredos, está pensado para apurar bien las esquinas.

También, debajo de los muebles, porque tiene un grosor relativamente fino, de menos de 8 centímetros. Y, si es necesario, sube pequeñas rampas, gracias a que sus ruedas cuentan con unos muelles que le permiten impulsarse para coger algo de altura.

Rendimiento y batería: limpia de una pasada

El Roborock Qrevo Edge 2 es un robot que, normalmente, no te da problemas, ni de autonomía ni de enredos. Esto último se debe, entre otras cosas, a parte de los complementos de los que se sirve y que comentábamos al comienzo de este análisis.

Tiene una potencia de succión de 25.000 Pa, de manera que, con una sola pasada, puede acabar con la suciedad más gruesa, aunque es posible configurar varias batidas para obtener unos mejores resultados si se dan las circunstancias.

En estos casos, consume más batería, como es lógico, pero me ha sorprendido que no haya necesitado volver a la base de carga un rato para continuar con la tarea. Solo lo ha hecho dos veces para descargar la suciedad.

Aparte de todo esto, he de comentar que tengo la intuición de que es un robot inteligente, porque no se arrima demasiado a donde sabe que es posible que se quede atrancado o que encuentre obstáculos que le impida seguir moviéndose.

De esa manera, no se ha querido tomar mucho tiempo donde habitualmente reúno los cables de todos mis dispositivos, es decir, todos los que sobresalen de la regleta del despacho (el HDMI del monitor, el cargador de mi portátil personal, el cargador del portátil del trabajo, etc.).

No sé si ha sido prudencia o casualidad, pero esto también ha sucedido con el rascador de mis gatos. Una vez ha determinado dónde coloco esta especie de alfombra, que tiene unas cuerdas que sobresalen y que habitualmente son la presa perfecta de los robots aspiradores, la evita en sus siguientes rutas.

Buena memoria para los muebles, pero cuidado con los imprevistos

Con esto quiero decir que tiene buena memoria para recordar dónde no debería meterse, algo que también indica en el propio mapa de navegación. Asimismo, se adapta a los imprevistos, pero, lamentablemente, no a todos.

De este modo, si en un sitio de la casa había un determinado objeto y lo cambio de lugar, es consciente de ello y revisa la zona para saber si puede trabajar sobre ella. Ahora bien, ante imprevistos de derrames o algo peor, le cuesta un poco.

Esto, por ejemplo, lo he descubierto cuando uno de mis gatos se ha puesto enfermo y ha hecho sus necesidades donde le ha pillado. Sin reparo, el robot aspirador ha pasado varias veces sobre ello, dejando mi casa hecha un auténtico desastre.

Es una pena porque, de acuerdo con las especificaciones de este dispositivo, puede reconocer y evitar objetos realmente pequeños, de 3 centímetros de ancho y tres de alto, como calcetines o bolas de papel, entre otros elementos.

Esto se debe a que dispone de una luz con la que ilumina las zonas oscuras y una cámara RGB, con la que los identifica. En cualquier caso, puede que esto también haya sido una casualidad y realmente lo habría evitado en otras circunstancias. Por cuestiones lógicas, no lo he probado de nuevo.

A pesar de este incidente, reconozco que este robot me ha sorprendido para bien en todas sus facetas. Desde la más sencilla, como es la de aspirado, con varias pasadas y con especial cuidado con paredes y pies que puedan pasar por delante, hasta el fregado.

Sobre el fregado, comentar que reconoce con soltura las alfombras, para evitar pasar las mopas sobre ellas, y no deja un rastro de agua allá donde vaya cuando se activa el nivel máximo de agua. No obstante, con el nivel mínimo no se atreve demasiado con manchas secas y necesita, al menos, un par de pasadas.

¿Merece la pena comprar el Roborock Qrevo Edge 2?

El Roborock Qrevo Edge 2 es un producto que ofrece una muy buena relación calidad precio. Si bien adquiere habilidades de la gama alta, porque en limpieza es bastante impecable y preciso, no alcanza la perfección.

Entre otros motivos, porque le falta su correspondiente cubeta para el friegasuelos o, como se ha expuesto anteriormente, no es especialmente hábil para detectar animales… ni los desastres naturales o descuidos que estos puedan tener.

 

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