La historia de Microsoft está llena de decisiones estratégicas que poco a poco la fueron posicionando como una de las empresas más importantes del mundo y, como figura clave, está Bill Gates junto a su compañero Paul Allen.
A pesar de que muchas personas saben sobre los inicios con MS-DOS, curiosamente, la mayoría pasa desapercibido el famoso acuerdo de 1980, un trato crucial que cambió el rumbo del gigante tecnológico de Redmond.
En un momento en el que IBM dominaba la informática empresarial y el mercado de computadoras personales estaba empezando a despegar, la joven Microsoft supo posicionarse en el lugar exacto.
¿Quieres saber cómo fue que Bill Gates conquistó el mundo sin escribir líneas de código? Te sorprendería todo el trasfondo e incluso puede que te inspires después de esto.
El error que cambió la historia: cómo IBM dejó escapar al rey de los sistemas operativos
Bill Gates no llegó con la idea de un Microsoft establecida por completo, sino que fue un proceso que requirió de varios pasos para escalar y llegar al éxito.
Mucho antes de empezar este camino, el sistema operativo dominante en microcomputadoras era CP/M. Se trata de una plataforma creada por el pionero Gary Kildall para implementarlo en equipos como el Altair 8800 o el Osborne 1.
Las características y confiabilidad eran clave para que IBM la adoptara al momento en el que tomó la iniciativa de lanzar su propio ordenador y por eso es que intentó llegar a un acuerdo con Digital Research, pero eso no se dio como se esperaba y ciertos factores cerraron la posible alianza.
Aquí podría decirse que hay varias versiones sobre la historia, pero el resultado fue que IBM ya no tenía un sistema operativo apto para sus productos y es aquí donde entra el papel del gigante de Redmond.
Como segunda opción, la compañía acudió a Microsoft, que en ese momento no contaba con ningún SO (ni MS-DOS existía). Sin embargo, este es el punto de inflexión que motivó a Gates y su equipo de dar el paso hacia la industria de los sistemas operativos.
Para no dejar ir la oportunidad, se pusieron manos a la obra para crear un producto que le sirviera a IBM, pero que también revolucionara por completo el uso de la interfaz en los ordenadores.
La verdadera jugada maestra: licencias, estrategia y el nacimiento del imperio MS-DOS
En ese momento es donde empieza la verdadera historia de Microsoft, pues justo aquí es donde el trabajo se enfoca en crear un sistema operativo especial para el procesador Intel 8086.
Desde Seattle Computer Products, el programador Tim Paterson había logrado crear Quick and Dirty Operating System (QDOS). Luego de esto, Gates se adelantó para obtener los derechos del software y lo más impresionante de todo es que esto lo hizo por una cifra realmente baja junto a la colaboración de dicho desarrollador.
El QDOS fue evolucionando con el tiempo hasta llegar finalmente a la famosa versión de «MS-DOS». Para IBM, el gigante tecnológico de Redmond lo presentó como «PC-DOS», un SO que estaría orientado al nuevo ordenador personal que iba a lanzar la empresa.
La empresa de Bill Gates decidió no vender este producto, sino conservar los derechos para poder vender las licencias a otros fabricantes, y esa decisión fue clave.
Luego de este acuerdo, IBM por fin pudo lanzar sus equipos y el mercado empezó a crecer con otras propuestas, incluyendo aquellas que eran básicamente clones.
Absolutamente todas las marcas necesitan un sistema operativo y Microsoft era la única opción confiable y popular que había. De este modo, MS-DOS pudo expandirse rápidamente y se convirtió en la base del dominio de Microsoft en la industria.
Cabe destacar que hubo rumores de que MS-DOS fue «replicado» por el CP/M de Kildall, pero después de análisis como el de IEEE Spectrum, no hay evidencia de copia directa de código.
Listo, esa es la pequeña historia que hay antes del gran éxito de Microsoft, por supuesto, después de los logros de MS-DOS, dieron un paso más allá con Windows 95 hasta que hoy en día tienen Windows 11, siendo una de las compañías más importantes del mundo.


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