Junto con su nueva serie de móviles Oppo Reno 16, la marca china lanzó también en España la nueva Oppo Bubble, una pantalla para controlar fotografías y vídeos que llega como accesorio independiente. En Computer Hoy nos ha parecido que este dispositivo tiene el interés para un análisis propio, así que deja que te cuente cómo ha sido mi experiencia.
No todos los días te encuentras con una categoría de producto completamente nueva, pero eso precisamente es lo que pasa con esta particular Oppo Bubble, que se puede comprar en España por separado por 129 euros para complementar a los Reno 16 y Reno 16 Pro, o a la serie Find X9 de la marca, pero en el futuro tendrá compatibilidad también con modelos de terceros, como los iPhone.
¿Para qué sirve ese pequeño anillo con pantalla? Se trata de un accesorio inalámbrico que se conecta a la cámara del móvil para ver el contenido de la cámara trasera cuando no ves la pantalla y así poder hacerte selfis y grabarte vídeo sin ayuda de otras personas.
Te cuento cómo ha sido mi experiencia probando la Oppo Bubble junto con el Oppo Reno 16 Pro, del que también puedes leer mi opinión.
Características de la Oppo Bubble
Funcionamiento y batería: su uso es sencillo, pero ideal para tus selfis
La Oppo Bubble es una pantalla secundaria que se conecta mediante Bluetooth 5.2 a los móviles compatibles, como si fuera un accesorio inalámbrico más, como unos auriculares o un micrófono.
El proceso de vinculación es sencillo, aunque me ha resultado algo complicado llegar hasta la aplicación Oppo Bubble, que permite personalizar la apariencia, los ajustes y la pantalla de inicio (no se descarga en Google Play, sino que se instala desde los ajustes).
El uso principal de este dispositivo es controlar la cámara trasera del móvil en remoto. Y debo reconocer que en esto me ha parecido un aliado perfecto, incluso sin ser un gran fan de los selfis como es mi caso, ya que es mucho más completo que otras soluciones como, por ejemplo, los relojes que permiten abrir la cámara del smartphone.
La experiencia de uso me ha resultado similar a la que se consigue con la pantalla exterior de los móviles plegables actuales, sobre todo los tipo concha como el Samsung Galaxy Z Flip 7 y el Motorola Razr 70 Plus, por ejemplo.
Te dejo un par de ejemplos:
Si lo usas junto a la funda magnética oficial, además de llevarlo siempre junto con el móvil, puedes hacerte autofotos con la cámara trasera (siempre mejor que la delantera en calidad) o ver cómo quedas cuando te fotografía otra persona y no tener que pedirle que la repita.
Ten en cuenta que funciona hasta a 10 metros de distancia, algo que en mi caso me ha resultado suficiente, sobre todo para el tamaño que tiene.
Cuando está vinculado, solo hay que deslizar en la pantalla de inicio para abrir la cámara. Y mediante comandos de slide, es fácil cambiar entre foto y vídeo, mientras que el diseño de la interfaz hace que cambiar de zoom (entre 0,6x, 1x, 2x y 3,5x), hacer fotos, empezar o acabar un vídeo sea realmente sencillo para cualquiera.
Su batería es de 550 mAh, lo que en mi caso ha sido suficiente para una autonomía con uso reducido de una semana aproximadamente, aunque si el uso es más intenso se reduce a unos pocos días (o 21 horas de grabación continuas, según la marca).
Se carga por USB-C, lo que me parece lógico para un accesorio independiente, pero además de esto, habría agradecido carga inalámbrica al estilo MagSafe para que siempre está cargado cuando está acoplado al móvil.
Pantalla y diseño: un anillo redondo y magnético
En cuanto a diseño, la Oppo Bubble es esencialmente una pantalla externa pequeña de formato redondeado. Con solo 7 milímetros de grosor y 27,5 gramos de peso, apenas me ha molestado llevarla a todas partes junto al Reno 16 Pro gracias a la funda magnética de este.
Su panel AMOLED de 1,73 pulgadas es suficiente para verte a ti mismo a escasa distancia e incluso hasta un máximo de 2 personas, pero no es tan grande como para ver bien fotos de grupo. Su brillo máximo de 600 nits ha sido suficiente incluso en exterior.
Además del puerto USB-C, el único elemento adicional que tiene es un botón de inicio que bloquea y desbloquea el dispositivo. En el resto, se usa con la pantalla táctil, con una interfaz muy fluida e intuitiva que recuerda a un smartwatch.
Un complemento con mucha personalidad
Al ser una pantalla que acompaña siempre a tu móvil, me ha parecido que la Oppo Bubble es una forma ideal de llamar la atención y dar personalidad cuando está encendida, sin necesidad de tener que comprar un móvil llamativo como los de Nothing por ejemplo.
La aplicación Oppo Bubble permite cambiar el fondo de pantalla (en el dispositivo solo hay precargado un fondo azul y otro rosa), eligiendo tu propia fotografía o entre unas mascotas de animales de animación 3D (graciosas, pero muy chinas para mi gusto).
Viene acompañada por una funda de silicona que permite que, en vez de detrás del móvil, lo enganches en el llavero o en un colgante. Yo no lo usaría así, pero puede que a la generación Z le convenza este detalle tan cuqui.
¿Merece la pena comprar la Oppo Bubble?
La Oppo Bubble es un nuevo tipo de accesorio que recomiendo mucho a las personas adictas a crear contenido o simplemente a personas jóvenes que quieren llamar la atención.
Como puntos positivos, creo que las opciones que da para hacerte selfis y vídeos con la cámara trasera son realmente útiles, con suficientes opciones de control para que no sea un juguete, pero realmente sencillo e intuitivo. Con un diseño magnético y compacto, la posibilidad de personalizar el aspecto del móvil es otra ventaja.
Como contrapartida, su precio de 129 euros me parece demasiado elevado, y creo que ser compatible solo con pocos móviles de gama alta puede ser una limitación demasiado grande, mayor incluso que no tener carga inalámbrica.


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