Si ya tienes unos años, quizá aún recuerdas el sonido de una cinta VHS introduciéndose en el reproductor, o el murmullo de los ángeles que habitan en lo más recóndito de un viejo televisor de tubo de rayos catódicos. Estos y otros audios se almacenan para siempre en el Museum Of Endangered Sounds (Museo de los Sonidos en peligro de Extinción).
La mayoría de la tecnología está asociada a unos sonidos caracteristicos, que se instalan en la memoria colectiva, pero luego desaparecen para siempre, cuando esa tecnología ya no se usa.
Museum Of Endangered Sounds recopila casi medio centenar de sonidos de otras épocas. Solo tienes tocar en su imagen para reproducirlo en bucle, y volver a tocar para apagarlo.
Sonidos tecnológicos de otro tiempo
La historia moderna recuerda tiempos pasados, casi siempre a través de las imágenes. Quizá con la voz de algunos personajes relevantes. Incluso con canciones. Pero hay sonidos que resonaron en todo el planeta, y ahora los jóvenes no los recuerdan.
El tono de llamada clásico de Nokia, el Nokia Tune, estaba basado en la melodía Gran Vals, del músico español Francisco Tárrega. Estuvo presente en los móviles de Nokia durante dos décadas. Cientos de millones de personas lo escuchaban varias veces al día, convirtiéndose en la melodía más escuchada del planeta. Pero si se lo pones a cualquier menor de 20 años, posiblemente no lo reconocerá.
El Museo de los Sonidos en Peligro de Extinción es un museo personal de un usuario llamado Brendan Chilcutt, que curiosamente reside en Chattanooga (Estados Unidos), la pequeña localidad en donde la Selección Española se alojó en los primeros partidos del Mundial de Fútbol.
Lo interesante no es la cantidad de sonidos, sino que no son excesivamente obvios. Hay algunos que sí, como la tonadilla de arranque del Mac OS, o de Windows 95. Pero el resto seguramente hará muchos años que no los escuchas, si es que lo has hecho alguna vez.
Por ejemplo, el sonido de disparo de una cámara Olympus, la campanilla de la caja registradora que sonaba cuando se abría para cobrar al cliente, el “clic” que se producía al introducir un cartucho en la consola Nintendo, el desagradable zumbido de una impresora matricial (no ha cambiado mucho), o la “nieve” que aparecía en un televisor de tubo cuando no recibía señal de la antena.
Otros audios que podrás escuchar son el chirrido del ZX Spectrum cuando cargaba un juego, un disquete cuando era expulsado del lector, o una cinta de casete rebobinando.
Así es The Museum Of Endangered Sounds. Un lugar para la nostagia, o para que tus hijos escuchen los sonidos que marcaron tu infancia. Puedes acceder desde este enlace.


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