¿Por qué tu Smart TV va más lenta con el paso del tiempo aunque no instales aplicaciones?

Escrito por

en

​​

Cuando un televisor inteligente está nuevo, se nota la buena calidad de imagen y audio, así como un buen rendimiento y fluidez general en la interfaz.

Sin embargo, después de un tiempo se presentan problemas de lentitud e inestabilidades que dañan por completo la experiencia. Hasta la app más ligera puede tardar mucho en ejecutarse y abrir Netflix, Prime Video o Crunchyroll se vuelve una tarea tediosa.

A pesar de que dejes de instalar programas, el dispositivo puede seguir padeciendo de estos inconvenientes. Por un lado, el hardware se va poniendo más viejo, pero lo cierto es que también se debe a falta de mantenimiento y los hábitos del día a día con el Smart TV.

¿Estado de reposo o estado de problemas?

Debido a que actualmente estos dispositivos tienen procesador y memoria RAM, algunos Smart TV son notablemente más rápidos que otros, aunque el tamaño de su pantalla sea el mismo.

Hoy por hoy, si pulsas el botón para apagar la televisión, en realidad no la estás apagando, sino que la estás dejando en estado de reposo o stand by.

Lo más probable es que lleves todo el tiempo haciendo el apagado de esta manera, pero esta es una de las razones por las que vaya más lento.

Al estar en esta modalidad con la pantalla negra, el sistema operativo sigue trabajando en segundo plano. Esto quiere decir que las aplicaciones que no hayas cerrado siguen activas y usando la memoria RAM.

También es necesario destacar que las plataformas de streaming como Netflix o Disney+, almacenan datos temporales con la finalidad de cargar el contenido más rápido la próxima vez. Tal como debes estar imaginando, todo esto hace que haya una ralentización «oculta».

Limpia tu Smart TV

Así como tu habitación se pone pesada cuando está llena de cosas, tu televisor inteligente se ralentiza cuando tiene la memoria saturada. Esto mismo sucede con un móvil o un portátil con muchos días sin tener un apagado correcto.

Para solucionar esto, necesitas cerrar cada aplicación que tengas abierta y que esté arrasando con la potencia de tu navegador mientras tú ni te enteras de que esto pasa.

A su vez, es muy importante que te centres en hacer el debido mantenimiento, como desinstalar aplicaciones que no uses con frecuencia.

Si el dispositivo lleva varios años contigo, entonces es probable que tengas apps instaladas que ocupan espacio innecesariamente y sea momento de hacer una respectiva limpieza. Además, borrar caché y datos es otro de los puntos clave.

No ignores las actualizaciones

Existe mucha gente que piensa que es bueno evitar las actualizaciones de su Smart TV porque solo ocupan espacio, pero no podrían estar más equivocados.

Estas se encargan de corregir errores y problemas de rendimiento que aparecen con el tiempo. Por otro lado, hay programas que dejan de ser optimizados para versiones antiguas del sistema operativo.

De aquí es que se generan esos cierres inesperados, lentitud al abrir menús o incluso problemas al reproducir contenido en streaming. Por eso se recomienda comprobar los ajustes de tu televisor y revisar si hay alguna actualización pendiente cada cierto tiempo.

Puede parecer un detalle pequeño, pero muchas veces marca una gran diferencia en la velocidad de tu tele. De hecho, sigue siendo un hábito bueno para la ciberseguridad.

Así puedes revivir tu televisor

A grandes problemas, grandes soluciones. El método más efectivo es desenchufarlo y esperar unos 30 segundos antes de volver a conectarlo. Aunque muchos no le otorguen la debida importancia, esto descarga los condensadores del TV y hace que la placa base reinicie el sistema operativo.

Si tienes un LG o Samsung, la técnica es mucho más fácil. Solo mantén el botón de apagar pulsado con tu mando durante unos 5 o 10 segundos seguidos.

Esto hará que el TV se apague y se encienda con el logo de la marca, logrando un reinicio limpio sin tener que pasar por el estado de stand by.

En caso de que tengas Android TV, puedes ir a los Ajustes de tu Smart TV, buscar donde dice Sistema o Preferencias del Dispositivo y tocar la opción de reiniciar. Tras hacer esto, tu TV llevará a cabo un reinicio de software idéntico al que ejecutas al reiniciar tu smartphone.

Cuando el problema ya no tiene solución

Si después de hacer todo esto el equipo sigue lento, entonces puede que el problema esté en el hardware. Con los años, los componentes internos empiezan a quedarse cortos para las nuevas aplicaciones.

Las plataformas de streaming cada vez exigen más recursos y los televisores antiguos no siempre pueden seguir el ritmo. Aunque la pantalla siga funcionando perfectamente, el sistema se va a quedando atrás junto con el hardware.

En estos tristes casos, una buena alternativa es utilizar un dispositivo externo como un Google TV Streamer, Fire TV o Roku. Muchas veces consiguen darle una segunda vida a un televisor que parecía estar condenado a ir lento, sin que tengas que gastar mucho dinero.

Hacer que tu Smart TV deje de ir lento no es complicado. Sin embargo, hay ocasiones en las que solucionar esto se escapa de tus manos. De igual forma, merece la pena intentar cada procedimiento con el fin de volver a tener una experiencia plena al momento de disfrutar tus películas, series o juegos preferidos.

 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *