Los Fire TV Stick se han convertido en uno de los dispositivos más populares para convertir cualquier televisor antiguo con HDMI en un centro de entretenimiento.
Su precio, tamaño reducido y acceso a numerosas aplicaciones explican buena parte de su éxito, pero ahora hay modelos antiguos que despiertan un interés especial.
Comprar uno de segunda mano, incluso reacondicionado, puede tener bastante sentido cuando el objetivo es gastar menos.
Y es que un Fire TV Stick usado puede costar menos que uno nuevo y seguir ofreciendo las mismas apps, calidad de imagen, así como las funciones básicas que tenía cuando salió al mercado.
La compra de estos equipos se ha disparado en los últimos meses, y mucho tiene que ver con el cambio de sistema operativo que Amazon está introduciendo en sus reproductores.
Si no lo sabías, los modelos antiguos funcionan con el sistema operativo Fire OS, que está basado en Android, mientras que los nuevos dispositivos están apostando por Vega OS, que es más restrictivo.
Cabe señalar que esta transición hace que un Fire TV de generaciones anteriores conserve algunas posibilidades que pueden resultar más atractivas para determinados usuarios.
El software antiguo se convierte en una ventaja
Los Amazon Fire TV Stick basados en Fire OS siguen teniendo acceso a la Appstore de Amazon, reciben actualizaciones y parches de seguridad y mantienen la compatibilidad con aplicaciones de Android.
De hecho, Amazon ha comprometido soporte para estos dispositivos basados en Android/Fire OS hasta al menos 2030, un plazo que cambia bastante la percepción de lo que significa comprar una unidad usada.
No se trata simplemente de adquirir hardware antiguo, sino de hacerse con un dispositivo cuyo ecosistema de aplicaciones continúa teniendo recorrido.
Por otro lado, los nuevos modelos con Vega OS plantean un escenario diferente. Es un sistema más cerrado y, según la comparativa de How-To Geek, su disponibilidad de aplicaciones es más limitada.
Por eso, para alguien que valore especialmente el extenso catálogo actual de Fire OS, una generación anterior puede resultar más interesante, pero sobre todo, de menor coste.
También ahorra tiempo al configurarlo
Es importante mencionar que existe otra ventaja menos evidente, pero vital. Y es que al comprar un Fire TV Stick usado que ya ha estado configurado, buena parte del trabajo inicial puede estar hecho.
El dispositivo puede llegar con apps instaladas y con las primeras actualizaciones ya realizadas, evitando parte del proceso que normalmente hay que completar al estrenar uno nuevo.
En determinados casos, además, el anterior propietario puede haber dejado instaladas aplicaciones de terceros como Kodi o Jellyfin. En plataformas como Wallapop o Vinted aparecen vendedores que ofrecen unidades ya preparadas para utilizarse.
Esto no significa que cualquier Fire TV usado vaya a llegar en las mismas condiciones, y el contenido instalado depende de cada dispositivo y no constituye una característica garantizada del producto.
Comprar usado también tiene sus riesgos
Cabe señalar que el precio reducido tiene una contrapartida, ya que una unidad de segunda mano puede presentar desgaste, daños físicos o problemas que no resulten evidentes en las fotografías.
También existe el riesgo de encontrarse con vendedores poco fiables. Por eso conviene recurrir a plataformas que proporcionen protección al comprador y revisar las valoraciones del vendedor antes de pagar.
En un reacondicionado, además, interesa comprobar qué revisión ha recibido el dispositivo y qué garantías ofrece el vendedor. La conclusión no es que los Fire TV antiguos sean mejores en términos absolutos que los nuevos, sino que su atractivo está en otro sitio.
Fire OS, su catálogo de apps, el soporte hasta 2030 y la posibilidad de encontrar unidades ya configuradas pueden convertir una generación anterior en una compra sensata hoy en día.


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