DIGI lleva tiempo ampliando su cobertura móvil en España mientras despliega una red cada vez más propia, pero Antonio Cañavate ha puesto el foco en un detalle que puede parecer contradictorio.
El ingeniero telemático ha mostrado una instalación a la que se refiere como la primera antena realmente propia de DIGI, pese a que el operador ya presta servicio móvil y cuenta con numerosas estaciones activas.
Cabe señalar que el operador low cost puede utilizar sus frecuencias y desplegar su red sin ser dueño de todos los equipos físicos desde los que se emite la señal, porque parte de ese crecimiento se apoya en infraestructura compartida con Telefónica.
Cañavate se refiere, por tanto, a algo más concreto que una estación desde la que simplemente aparece cobertura de DIGI. Habla de emplazamientos donde también se han identificado paneles, unidades de radio y equipos de banda base del propio operador.
Hasta ahora han aparecido dos instalaciones con esas características, y son precisamente las que permiten entender por qué su afirmación no contradice la existencia de una red mucho más amplia.
Casi 2.000 estaciones de DIGI, pero solo dos con equipamiento propio
BandaAncha contabilizaba 1.856 estaciones operativas de DIGI. Sin embargo, dentro de ese despliegue solo señalaba dos emplazamientos equipados con paneles, unidades de radio y banda base propios de la compañía.
Uno se encuentra en las instalaciones logísticas de San Fernando de Henares, en Madrid, mientras que el otro está en Cornellà de Llobregat, Barcelona. En ambos casos se había identificado emisión en la banda de 1.800 MHz.
Ahí está la diferencia que subraya Cañavate, donde una estación puede formar parte de la red de DIGI y emitir sus frecuencias aunque algunos de los elementos utilizados sean compartidos con otro operador.
En estas dos ubicaciones, en cambio, el equipamiento de radio identificado parece pertenecer directamente a DIGI, que es lo que da sentido a hablar de antenas verdaderamente propias.
El acuerdo con Telefónica explica por qué no todas las antenas tienen que ser de DIGI
DIGI y Telefónica anunciaron el 9 de julio de 2024 un acuerdo de colaboración para la red móvil que entró en vigor el 1 de enero de 2025 y tiene una duración de 16 años.
Ese acuerdo contempla tanto itinerancia nacional como compartición de la red de acceso radio. La primera permite que los clientes de DIGI puedan apoyarse en la red de Telefónica cuando corresponda, mientras que la segunda hace posible compartir determinados elementos físicos de la infraestructura que conecta los móviles con la red.
Esto explica por qué DIGI puede contar con una red propia y, al mismo tiempo, seguir utilizando equipamiento compartido. Tener frecuencias propias no significa ser propietario de cada panel, cada unidad de radio o cada emplazamiento desde el que se ofrece cobertura.
La observación de Cañavate no significa que el operador rumano haya empezado ahora a construir su red ni que hasta este momento dependiera por completo de Movistar. Lo que señala es un paso más dentro de ese despliegue, con instalaciones donde el operador empieza a controlar también los equipos que físicamente transmiten la señal.
Eso tampoco permite concluir que los clientes vayan a notar automáticamente más velocidad o mejor cobertura. La calidad de una red depende de factores como la ubicación de las estaciones, las frecuencias utilizadas, la capacidad disponible o la congestión de cada zona.
Por eso puede haber casi 2.000 estaciones operativas y, al mismo tiempo, resultar llamativo encontrar solo unas pocas donde el equipamiento completo identificado sea del propio operador.


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