El Banco Central Europeo avanza de forma acelerada en a implantación del euro digital prevista para el año 2029, un nueva moneda 100% digital diseñada para realizar pagos instantáneos a través del móvil con la misma rapidez que el dinero en efectivo, y en cuyo proyecto se contempla la introducción de un nuevo identificador bancario similar al actual IBAN de las cuentas corrientes.
Se trata del DEAN (Digital Euro Account Number), una clave alfanumérica que actuará como la versión equivalente al IBAN tradicional para gestionar este nuevo tipo de cuentas.
Qué es el DEAN y en qué se diferencia del IBAN convencional
El DEAN es una de las bases para garantizar que las transferencias de euros digitales entre distintos usuarios se cometan sin errores. A diferencia del código IBAN habitual, que varía en longitud según el país de emisión e incluye el código del país emisor, el DEAN establece una estructura fija de 18 caracteres alfanuméricos que comienza siempre con las letras «EU» de «Unión Europea».
En lugar de identificar el país de origen, esta nueva nomenclatura indica si la cuenta pertenece a un usuario privado o a un cliente comercial, completando el código con dígitos de control y un número de serie único.
Las reglas fijadas para la nueva divisa digital europea especifica que los particulares deben tener asignar un único DEAN asociado, mientras que las empresas y comercios podrán operar con múltiples identificadores.
En el caso de que los proveedores de servicios de pago emitan una tarjeta física vinculada al saldo digital, el código DEAN deberá estar impreso de forma claramente visible en el reverso o anverso de la misma.
Cómo se asigna el código DEAN y por qué no será necesario memorizarlo
La creación de estos nuevos códigos DEAN se gestionará de forma centralizada a través de la Plataforma de Servicios del Euro Digital (DESP), y una vez que el usuario complete el proceso de verificación con su banco, la entidad solicitará la emisión de la clave a la plataforma central para vincularlo a la cuenta del cliente.
Aunque los bancos estarán obligados a mostrar de manera transparente el DEAN a los titulares, los usuarios no necesitarán memorizar ni teclear este código de 18 dígitos para realizar operaciones con el Euro Digital.
Para mantener la sencillez de uso del dinero en efectivo, el Euro Digital utiliza un sistema de alias. Esto permite la vincularlo como un número de teléfono móvil o la dirección de correo electrónico, facilitando el envío de dinero entre particulares de forma instantánea seleccionando simplemente un contacto de la agenda del móvil.
Uno de los aspectos más debatidos en torno a la nueva moneda digital europea es la privacidad de los usuarios. Para proteger los datos personales frente a los reguladores, la infraestructura técnica utiliza identificadores únicos anonimizados en la capa central del sistema.
Gracias a este diseño de seguridad, ni el Banco Central Europeo ni los bancos centrales nacionales tienen capacidad para vincular los números DEAN ni los movimientos financieros con la identidad real de los ciudadanos.


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